A fines de 1996, Blizzard North sorprendió al mundo del gaming con Diablo, un RPG de acción que marcó un antes y un después en el género, no solo por su sencilla jugabilidad point-and-click, sino también por su gran despliegue audiovisual. Tres años más tarde, el mismo estudio hizo historia con el lanzamiento de Diablo II, habiendo vendido cuatro millones en su primer año. Un año más tarde llegaría la expansión Diablo II: Lord of Destruction, agregando nuevas clases y características al popular hack ‘n slash que era furor alrededor del mundo gracias a la plataforma online Battle.net, que permitía hasta ocho jugadores en modo cooperativo, además de batallas PVP más feroces que las de su predecesor.

Once años más tarde Blizzard finalmente lanzaba Diablo III, aunque su recepción no fue la que los fans de la saga esperaban, ya sea por el poco contenido endgame y la falta de PVP, o la Casa de Subastas en la cual los jugadores vendían armas por plata real, razón por la cual Blizzard decidió eliminarla (y junto con ella el intercambio de ítems) dado que arruinaba el juego. El estudio intentó resucitarlo con la expansión Reapers of Souls, que luego agregó las Fallas Nephalem Mayores (Greater Rifts) y las dificultades Tormento hasta nivel 16, pero ni dichos loot runs ni las temporadas de contenido pudieron hacer que Diablo III estuviera a la altura de lo que Diablo II fue su momento.

Es por eso que muchos puristas de Blizzard y de la saga siguieron jugando Diablo II con sus 25 FPS hasta el día de hoy, fecha en que se lanza Diablo II: Resurrected, la esperada versión remasterizada del clásico de Blizzard North, desarrollada por el reconocido estudio de Activision, Vicarious Visions, creadores de los excelentes remasters de Tony Hawk’s Pro Skater 1 + 2 y Crash Bandicoot N. Sane Trilogy. Al igual que en este último, la jugabilidad de Diablo II: Resurrected es exactamente igual a la versión original del año 2000, con algunas ligeras mejoras de calidad de vida (como la recolección automática de oro) y la implementación y personalización para los controles (nuevos hotkeys y ajustes para la sensibilidad del mouse), mini mapa y el HUD (con opciones para activar/desactivar diversas funciones en pantalla).

Dado que hubo muchas quejas en consolas sobre los controles, Blizzard agregó algunos botones exclusivos para dicha versión, como un botón para rellenar las pociones en el cinturón (ya que mover una por una con un gamepad es engorroso) y acomodar de manera automática el inventario, algo que en la versión de PC no sucede para no comprometer el gameplay de la versión original, sobre todo en cuanto al PVP al tomar las pociones. Quizás podrían haber puesto un stack de pociones como en Diablo III u otros juegos modernos como alternativa y dejar el cinturón y sus ranuras originales para un modo clásico (tanto para PVE como para PVP), pero una vez más, tendrían que haber cambiado la interfaz de usuario y los stats de todos los cinturones, lo cual no habría sido una tarea sencilla.

En cuanto a su visual, el trabajo de remasterización realizado es realmente excepcional y se hace notar inmediatamente al alternar entre la versión original y remasterizada con la letra G (algo que podrán ver a lo largo de los videos). Básicamente, todo el juego se ha hecho de cero con la última iteración del motor gráfico 3D de Blizzard (con renderización basada en la física, o PBR), agregando más cuadros a las animaciones para conservar el sistema de Breakpoint (los golpes o habilidades superan los cuadros de animación de las mismas debido a boosters), como también el controvertido bug NHAM (Never Hit Always Misses), que Blizzard y Vicarious Visions han decidido mantener hasta que la comunidad se ponga de acuerdo sobre si debería o no arreglarse. Por el momento quedará como dice la frase «no es un bug, es una característica», por más que los problemas de desincronización -en teoría- se hayan arreglado. Es como si al Counter-Strike le sacaran la posibilidad de disparar a través de las paredes.

En PC, Diablo II: Resurrected soporta hasta resolución 8K sin límite de cuadros por segundo (los cuales aumentarán para los usuarios de RTX se lance DLSS, el cual ya está confirmado) junto con numerosas opciones gráficas, mientras que en consolas next-gen llega hasta 4K a 60 FPS. El único problema que encontrarán los usuarios de monitores ultrawide, es que el juego soporta hasta resolución 19:9 en vez de 21:9, ya que la inteligencia artificial del juego no registra las habilidades o ataques a larga distancia (los monstruos simplemente se quedan parados), haciendo que el juego sea ridículamente fácil para ellos, e injusto para los demás.

Por supuesto, el remaster incluye los 27 minutos de las cinemáticas del juego original completamente renovadas toma por toma, además de nuevas opciones de accesibilidad como tamaños de fuente más grandes, modos para daltónicos y opciones de legibilidad, opacidad del mapa personalizable y un menú de emociones para una comunicación más rápida, y subtítulos que pueden activarse o desactivarse (incluidos los subtítulos de saludos de los NPCs). También hay un gran abanico de opciones para los sonidos, pudiendo regular el volumen de cada uno de los aspectos sonoros del juego (ítems, monstruos, combate, habilidades, sonidos ambientales, voces, etc).

Los sonidos en general se escuchan más claros y hay varias nuevas opciones de personalización para los mismos. Asimismo, la música se escucha mejor que nunca, gracias a la implementación de sonido 7.1 y Dolby Sorround. Las emblemáticas y memorables melodías de las guardias del Acto I, los túneles del Acto II, y las cuevas del Acto III (que es la misma ominosa track de los calabozos principales de Diablo), acompañan mejor que nunca el recorrido a lo largo de la exploración de niveles y la matanza de bichos.

Si bien el remaster es majestuoso, la comunidad no reaccionó bien a la eliminación del protocolo TCP/IP, ya que impide que muchos speedrunners u otros usuarios que utilizan ciertos mods (como el elemental maphack), no puedan optar por otra experiencia online que no sea la oficial de Battle.net. A esta altura es muy improbable que Vicarious Visions escuche a dichos reclamos, por más Activision Blizzard esté bajo fuego por varios frentes. Contrario a Diablo III (en PC) y al igual que el Diablo II original, Diablo II: Resurrected se puede jugar en modo single-player offline, ya que al launcher de Battle.net y a los personajes single-player se pueden acceder sin conexión a internet.

Está claro que Diablo II: Resurrected no es un RPG de acción destinado para los jóvenes gamers o aquellos que buscan un nuevo hack ‘n slash. Está enfocado especialmente para los fans que disfrutaron de la versión original hace más de 20 años, o los jugadores de la saga que quedaron decepcionados por Diablo III y volvieron a Diablo II por razones varias. Esto no significa que alguien que nunca jugó Diablo II pueda no disfrutar de Resurrected, pero las escasas mejoras de calidad de vida modernas, sumado a las pocas habilidades en comparación a los grandes árboles de skills y builds que vemos actualmente en otros RPGs como Path of Exile, hacen que Diablo II se sienta anticuado e inclusive minimalista, razón por la cual no lo recomiendo como alternativa a Torchlight, Titan Quest, Grim Dawn y otros, ya sea para jugar solo en cooperativo.

Como nota adicional, cabe mencionar que en el año 2000 o 2001, no todo el mundo podía jugar online, muchos menos en servidores de EE.UU. ya que los proveedores de internet de banda ancha solo se encontraba en las ciudades más importantes de Sudamérica. En Argentina existía OmbuServer para Warcraft III y Diablo II, que para ese entonces era la única forma de que los argentinos y jugadores de Diablo II de países limítrofes o de la región podían disfrutar de Diablo II en forma online y conocer cosas sobre el juego (como loot runs y builds, tanto para PVE como para PVP) que jamás podría conocer jugando en single-player. El servidor se consideraba como alternativo pisando la ilegalidad (ya que no requería un código original del juego), pero indudablemente fue un lugar que siempre estará en nuestros corazones y le debemos mucho a 3DGames por habernos dado la oportunidad de jugar tanto Warcraft III (sobre todo DOTA), como también Diablo II, en donde usuarios más experimentados por tener acceso a internet de banda ancha y por ende a los servidores oficiales, compartían su conocimiento con los recién llegados.

Así es cómo por un lado tenemos jugadores nostálgicos que se quedaron con ganas de la experiencia multiplayer oficial, y por otros jugadores -igualmente nostálgicos- pero que ya es tiempo de dejar el pasado atrás y buscar experiencias nuevas. Está en cada uno decidir si es una o es otra, y si vale la pena invertir el dinero en caso de querer sumergirse en la nostalgia. Los fans de Diablo II, ya sean casuales o hardcore, querían una remasterización audiovisual, y como tal Diablo II: Resurrected es sencillamente perfecto.

Una vez más, Diablo II: Resurrected es una gran victoria para Blizzard considerando lo desastrozo que fue el remaster de Warcraft 3, pero aún así, la comunidad ciertamente está preocupada por el desarrollo de Diablo IV tras las renuncias y despidos de varios de los principales líderes del proyecto, como el director del juego, Luis Barriga, entre otros, debido a las numerosos denuncias de toxicidad y acoso en la compañía. Esperemos que Diablo IV sea lo que Diablo III no pudo ser, y que Resurrected sea símbolo de renacimiento tanto para la saga Diablo como para el legendario publisher y developer, cuyos títulos solían ser sinónimo de calidad y garantia, considerandose hasta como un bastión entre los gamers de PC.

Este review fue realizado con códigos de prensa proporcionados por Activision Blizzard. Diablo II Resurrected está disponible en PC vía Battle.net, Nintendo Switch, PlayStation 4, PlayStation 5, Xbox One y Xbox Series S|X por u$s 39.99 o precio regional. El juego cuenta con cross-save entre todas las plataformas.

Diablo II: Resurrected - Review
Gameplay85%
Gráficos100%
Música y Sonidos100%
Multiplayer100%
Remasterización100%
Lo bueno:
  • Una remasterización audiovisual simplemente impecable.
  • Nuevas opciones de personalización y mejoras de calidad de vida.
  • El botón para alternar entre el original y el remasterizado. Cross-save entre todas las plataformas.
Lo malo:
  • Precisa algunas mejoras de calidad de vida que la comunidad no está dispuesta a cambiar.
  • Soporte para 21:9 recortado a 19:9 debido a problemas con la IA.
  • La eliminación de TCP/IP, que perjudica a speedrunners y jugadores que usan mods.
90%Nota Final
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