No es novedad, para la mayoría de los gamers, que el impacto cultural de la serie Tony Hawk’s Pro Skater -principalmente sus dos primeras entregas- ha forjado la personalidad de muchos de nosotros, niños, adolescentes y jóvenes adultos de principios de siglo, que contábamos con una flamante Playstation, una PC, o en menor medida, una Dreamcast o Nintendo 64.

Aquella inolvidable serie no solo nos ofreció un gameplay único e irrepetible que nos obsesionaba por completar cada uno de los niveles que se iban desbloqueando, sino que a muchos también nos introdujo al particular mundo del skate, incluyendo a sus más reconocidos representantes, las competencias de los X-Games, su filosofía de vida, y por sobre todas las cosas, el soundtrack que los acompañaba día a día como incansables nómadas callejeros.

Habiendo pasado ya dos décadas del nuevo siglo, ninguna otra serie logró replicar el éxito de aquella propuesta de Neversoft, y muchas alternativas pasaron a ser variantes más complejas de aquel efectivo gameplay, como en el caso de la serie Skate (que nunca llegó a nuestra plataforma), o directamente acercamientos más hacia el terreno de la simulación, como las propuestas de estudios independientes Skater XL o Session. Ni siquiera una remake de bajo calibre de la propia serie, subtitulada simplemente “HD”, logró encontrar el golpe de efecto que caló hondo en muchos de nosotros hace tantos años.

Llegamos al 2020 y finalmente Activision (dueña de la franquicia) decidió que lo mejor era no tocar demasiado y lanzar un paquete que incluye todo lo que hizo grandes a las dos primeras entregas, pero solo actualizando el apartado audiovisual para exprimir el hardware actual, replicando una de las fórmulas más indiscutibles de toda la historia de este medio que nos reúne.

Tony Hawk’s Pro Skater 1+2 incluye todas las pistas de los juegos originales que, si bien mantienen su diseño intacto, han sido reconstruidas con un nivel de detalle realmente admirable, soportado por toda la efectividad y el tremendo sistema de iluminación de la actual versión de Unreal Engine. Si bien cada arena mantiene sus formas para poder replicar los trucos de la misma manera que hace 20 años, en el caso de la sección del primer Tony Hawk’s Pro Skater, este juego se anima a ajustar la lista de objetivos para adoptar la estructura que se implementó en Tony Hawk’s Pro Skater 2.

Hoy, el recuerdo de aquellas dos entregas originales puede ser muy vago, pero la verdad es que del primero al segundo se hizo un salto muy grande de características, empezando por duplicar la cantidad de objetivos de nivel y pasando a incorporar mecánicas nuevas que aportarán a multiplicar los combos y obtener mejores puntajes. Por su parte, esta remake también agrega mecánicas que fueron implementadas más adelante, principalmente el “revert” y el super efectivo “wall plant”, a pedido del propio Tony Hawk, ya que logran encadenar movimientos de formas que antes no eran posibles, y aumenta muchísimo la dinámica de cada ronda.

Es por esto que Tony Hawk’s Pro Skater 1+2 se siente más como una revisión de dos excelentes juegos que en definitiva termina por ultimar detalles para que se puedan seguir disfrutando en plena década del 2020, con excelentes nuevos gráficos, y ofreciendo el mismo nivel de diversión y rejugabilidad que en sus orígenes, sin arruinar su magia agregando nada raro.

Para quienes nunca los hayan jugado, esta entrega incorpora un extensísimo tutorial inicial en donde se cubren todos los recursos de trucos que podremos aprovechar en cada nueva pasada de cada pista, y es realmente sorprendente como despierta rápidamente la memoria muscular de los viejos jugadores que tememos entrar sin hacer un repaso básico de lo que hay que hacer. Los timings funcionan, los skaters reaccionan de manera adecuada a sus atributos personalizados, y no es muy difícil empezar a reconocer cuáles son las ventanas adecuadas para cada truco especial como lo hacíamos hace 20 años.

El resto de la experiencia THPS1+2 -de la remake- pasa por el nuevo plantel de skaters, que muy acertadamente ofrece versiones adultas de los viejos competidores (los que rondan los 50 años de edad como “El Halcón”), y los nuevos patinadores contemporáneos. Hay un total de 21 skaters (y uno más en la edición Deluxe), cada uno con estadísticas diferentes (que también se pueden ajustar), y con sets de vestimentas especiales para cada uno. También podemos crear nuestros propios personajes como se podía hacer en THPS2, para los cuales hay todo un marketplace de diseños de tablas, lijas, ruedas, ropa y tatuajes, y por suerte, no está invadido por ningún tipo de microtransacciones, sino que todo se desbloquea in-game.

El aporte de Vicarious Visions a este relanzamiento no se entromete para nada con la fórmula original, y por suerte propone un agregado extra que suma a la rejugabilidad. Se trata de la modalidad Ranked & Free, que un poco como su nombre lo indica, nos deja competir en una leaderboard a través de cualquiera de los mapas del juego, sin ningún invento raro en el medio. La modalidad sirve tanto para los circuitos de los dos primeros juegos como para las creaciones de los usuarios a través de la sección Create-A-Park, el editor dedicado en el que se pueden agregar elementos también adquiriéndolos en el marketplace.

Cierra el paquete un modo multijugador online que se divide en los apartados de skate libre a través de cada mapa, en el que se compite por puntaje contra otros 7 skaters, y el clásico modo “Graffiti”, cuyo objetivo es marcar objetos en cada circuito hasta el final del cronómetro, y quien más objetos logró marcar, gana.

Otra de las cosas interesantes de esta propuesta -y que en definitiva hace su parte para mantener la consistencia de la fórmula- es que la banda de sonido está compuesta por clásicos de aquellas épocas y canciones modernas que seguramente son muy populares en el actual circuito del skate, y particularmente en el caso de esta serie, eso es algo fundamental, porque como bien recordamos todos los que conocemos a los juegos desde su lanzamiento, que de fondo suenen Jerry Was A Race Car Driver de Primus, Blood Brothers de Papa Roach, o Guerrilla Radio de Rage Against The Machine, es tan esencial como la clásica banda sonora de Koji Kondo para los Super Mario, y como sucede con el plantel de skaters actual, incorporar melodías modernas ayuda a que nuevos jugadores se unan al impacto cultural de los juegos del Halcón.

Sin lugar a dudas, esta es una remake que juega a lo seguro, pero porque realmente era lo que había que hacer. A un gameplay tan efectivo como los primeros Tony Hawk no hay nada que hacerle, y se ha visto en los fallos de todos los intentos posteriores, tanto de la propia serie como de otras propuestas. No muchos títulos se pueden retomar después de 20 años e inmediatamente saber lo que tenemos que hacer, eso es un balance natural que definitivamente no se puede alterar, y ahí estuvo la inteligencia de Vicarious Visions.

Tony Hawk’s Pro Skater 1+2 es un remake inteligente, efectiva, y de un nivel de calidad deslumbrante, que por suerte rejuvenece una de las fórmulas más divertidas de toda la historia de este medio para que podamos volver a cada una de sus arenas una y otra vez, por muchos años más. Es un título imperdible que no solo está construido con respeto y calidad, sino que es prueba viviente de una época donde había juegos que definitivamente nos movían el suelo.

Este review fue realizado con una copia de prensa proporcionada por Activision/Vicarious Vision.

Tony Hawk's Pro Skater 1 + 2 - Review
Gameplay100%
Gráficos90%
Música y Sonidos100%
Multiplayer80%
Lo bueno:
  • Una remake como debe ser
  • Excelente apartado gráfico
  • Toneladas de rejugabilidad
Lo malo:
  • No hubiera estado mal que agreguen nuevos circuitos
95%Nota Final
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
97%