Ya es bien sabido que la serie F1 de Codemasters ha caido en el inevitable ciclo de repetición que atormenta a las franquicias de lanzamientos anuales, aproximadamente desde 2017, cuando por fin se renovó el engine para acomodarse a los tiempos de aquel entonces. Ese fue quizá el último aire fresco que recibió en cuanto a lo técnico, pero Codemasters nunca se dejó caer en los laureles, y a veces con pequeñas gotas, otras con algo así como un baldazo, ha sabido renovar a cada entrega para que se justifique el gasto.

Obviamente, F1 2021 no se escapa de esta situación, pero no solo por la necesidad de seguir amortizando recursos dentro del estudio, sino porque aparece dentro de un contexto realmente especial. En primer lugar, el campeonato mundial se vio fuertemente afectado por la pandemia de COVID19, lo que no sólo complicó celebrar los grandes premios a través del mundo, sino también que pospuso todo el cambio revolucionario cambio de monoplazas que la FIA finalmente reveló hace pocos días. Pero como si eso no fuera poco, Codemasters fue comprada por Electronic Arts a la mitad de camino del desarrollo de este entrega, lo que no solo habrá frenado un poco la necesidad de invertir en nuevas tecnologías, sino también habrá presentado algunos ajustes de modelo comercial solicitados a último momento.

Pero dejando de lado todas estas novedades, también hay algunos hitos a destacar en F1 2021, como ser la primera vez que un juego de la franquicia cuenta con un modo historia con una narrativa interesante, presentando diferentes escenarios de carrera a través de un campeonato en el que un novato (nuestro personaje) tiene que hacerse su lugar en un equipo donde su compañero es ya un veterano de la categoría, lo que genera varios roces tanto dentro como fuera de las pistas. Es una interesante campaña de unas 7 horas de duración que completa muy bien a todo el paquete, considerando que otros apartados sí están ausentes de esta entrega.

Sin dudas Braking Point es un excelente complemento a la experiencia, algo que ya se hacía necesario. Los escenarios de carrera nos llevan a situaciones que difícilmente se nos presenten en el modo carrera tradicional (que sí se incluye dentro del juego base) o en las competencias online, llevándonos a momentos donde un pinchazo de carrera nos obliga a una parada de pits que en consecuencia nos impulsará a remontar varios puestos hasta llegar a los puntos, o momentos en donde la rivalidad con nuestro compañero termina con alguno de los dos fuera de pista. Hay dramatismo, el gameplay acompaña con el singular vértigo que caracteriza a la franquicia, y la variabilidad de eventos lo mantienen fresco hasta el final.

El resto del paquete sigue siendo un conglomerado de actividades que ya venimos arrastrando de entregas anteriores pero sin el apartado de autos de otras épocas que le daban una variante extra al volante. Ahora solo tenemos F1 y F2 para elegir y los pilotos de otras épocas anunciados (Schumacher, Senna, Prost, Rosberg, Button, Massa y Coulthard) están sólo disponibles para utilizar en el modo MyTeam, el apartado que nos permite recorrer una campaña de diez años para desarrollar y hacer llegar a nuestro equipo a la cima.

Como se viene anticipando en la serie, F1 2021 lleva el apartado de microtransacciones de cosméticos para el modo MyTeam y el multijugador online a un nuevo nivel, adoptando finalmente el modelo de los pases de temporada con desbloqueos por nivel como se popularizó en Fortnite y Warzone. El sistema de Podium Pass -estrenado el año pasado- asegura un set de desbloqueos que de otra forma se deberán hacer mediante puntos de experiencia, y abre las puertas de un sistema de 30 tiers para alcanzar el Prestige y desbloquear todo.

Pero como decimos siempre que nos enfrentamos al análisis de un simulador, lo importante es lo que sucede en pista (aunque considerando todos estos cambios “comerciales”, ya cada vez cuesta más relegar la experiencia solo a eso) y F1 2021 da los suficientes pasos hacia adelante como para lograr distanciarse finalmente del mote de “simcade” que ha logrado conseguir a través de los años.

Por fin, al deshacernos de todas las asistencias posibles que le agregaron a la franquicia desde sus inicios, el monoplaza responde con violencia, y requiere no solo de una gran pericia con el volante y los pedales, sino también un poco de parte de la sensibilidad de los dispositivos que estemos utilizando. No es suficiente con una pedalera de Logitech G25/27/29/920, sino que hace falta la sensibilidad de las reformas “hall” para poder tener el total control de la aceleración en la largada y la salida de las curvas. Lo mismo sucede con el frenado, ya que es muy fácil caer en la bloqueada de las ruedas, lo que termina agregando segundos de vuelta o dejándonos fuera de carrera.

Estos cambios hacen que F1 2021 se haya convertido en uno de los simuladores con más exigencias del género, también debido a la influencia del nuevo sistema de físicas de suspensión que hacen que no sea tanto negocio pisar un “kerb” para cortar la curva, porque al tener en cuenta el poco peso del auto y la altura de estos “pianos” es muy probable que perdamos el control por completo, algo que nunca sucedió en anteriores entregas. Por suerte, siempre están a mano el sistema de control de tracción y el ABS, que si bien no son parte de la técnica de estos modelos en la vida real, bien nos hace tenerlos a mano para que el juego no se haga frustrante, siempre dejando de lado el resto de las asistencias que facilitan el control pero atentan contra la simulación.

Donde realmente F1 2021 se destaca de una forma inigualable es en la moderna inteligencia artificial con la que cuentan los otros pilotos. Definitivamente no hay nada parecido en el mundo de los simuladores, presentando reacciones a situaciones de carrera que bien podrían confundirse con la de otros pilotos humanos, y si bien el juego en general se siente bastante parecido a las entregas anteriores, estos cambios de físicas y el nuevo comportamiento de la IA hacen que el paso se sienta gigante.

Lamentablemente, el motor gráfico sigue siendo el mismo de siempre, y a pesar de seguir viéndose bien con los pequeños ajustes que el estudio sabe presentar año a año (en esta ocasión tenemos ray tracing para reflejos y sombras), sigue sin alcanzar para lograr una presentación más realista, como ya podemos ver -hace un par de años- en juegos como los de la saga Project Cars o Assetto Corsa Competizione. Tampoco tenemos que seguir esperando la implementación de realidad virtual mientras este motor siga estando vigente, algo que puede llegar a cambiar en la próxima entrega si Electronic Arts decide renovar el futuro de la serie de forma drástica.

Igualmente, su limitada capacidad visual sigue cumpliendo y es un título muy agradable de ver, con una excelente administración de colores que hacen brillar tanto a los bólidos como a cada uno de los circuitos que nos toca recorrer, a lo que se suma un excelente rendimiento para poder reducir al mínimo la latencia de cada proceso, ampliando muchísimo la sensibilidad de los controles.

La PC con la que grabamos los vídeos (Core i9-9900KS y RTX 2080 Ti) no tuvo problemas el correr el juego en 4K a 55-60 FPS con los detalles al máximo, aunque con el DLSS activado podíamos llegar a 100 FPS. También lo probamos con la laptop Rog Zephyrus G14 “GA401IV” de ASUS equipada con un procesador Ryzen 9 4900HS y una RTX 2060 Max-Q, con la cual pudimos jugar en su pantalla nativa 2K a 60 FPS con el preset gráfico máximo (Ultra High), gracias al DLSS de Nvidia.

Como todos los años, la nueva entrega de F1 nos deja con esa licuadora de sensaciones que nos hacen volver a jugarlo y divertirnos pero sabiendo que faltan cosas por mejorar o hay pasos que deliberadamente no se dan, a pesar de que la comunidad lo sigue pidiendo. Pero en esta ocasión también nos encontramos con un factor extra que nunca se puso en tela de juicio porque nos beneficiaba a todos, y ahora, en manos de otro publisher, ha sufrido un cambio tan dramático que nos obliga a ponerlo sobre la balanza: ni bien EA se hizo cargo de esta serie, el precio se multiplicó por 5 o 6 veces en muchos lugares donde los precios regionalizados eran realmente accesibles. Y esto no solo afecta al bolsillo del jugador fanático que igualmente va a hacer el esfuerzo para jugar a esta nueva entrega, sino también a su experiencia online, ya que reducirá drásticamente la base de jugadores con quien competir, en la cual Codemasters tampoco ha apostado a una plataforma crossplay que expandiría las posibilidades del matchmaking

Por todas estas novedades es que F1 2021, en comparación, no puede llegar a superar al del año pasado, a pesar de incluir cambios realmente fundamentales para la serie. Este es un juego de transición que mejora en varios aspectos pero presenta nuevas dificultades a la hora de considerar la inversión anual para mantenerse activos dentro de una comunidad muy acotada, y es muy difícil de recomendar si ya se está jugando a la versión anterior que, además de encontrarse a muy poco precio en Steam también cuenta con una base de usuarios realmente grande.

Este review fue realizado con una copia de prensa proporcionada por Electronic Arts/Codemasters.

F1 2021 - Review
Historia85%
Gameplay100%
Gráficos85%
Música y Sonidos90%
Multiplayer90%
Lo bueno:
  • Mejoras en el sistema de física e inteligencia artificial
  • La campaña es muy disfrutable y de buena extensión
  • Gran optimización
Lo malo:
  • Agresivo sistema de microtransacciones
  • El motor gráfico necesita un cambio urgente
  • La adquisición por parte de Electronic Arts multiplicó los precios en algunos países de Latinoamérica
90%Nota Final
Puntuación de los lectores: (6 Votes)
33%