Como no podía ser de otra manera, la familia de espectaculares placas madre Aorus se expande una vez más al incorporar el nuevo chipset del equipo Intel, el esperado Z390, y lo hace en diferentes presentaciones. En esta oportunidad nos tocó analizar la variante “Pro”, que ha perdido algunas de las características de sus hermanas mayor al bajar un peldaño en la escala de valor, pero sin perder la esencia determinada por la filosofía de la marca: gran calidad, estética y durabilidad.

Pero antes de analizar lo que ofrece esta nueva placa madre de Aorus hay que hablar de las bondades del nuevo chipset que sucede al Z370 del equipo azul, el cual no parece dar pasos demasiado importantes en cuanto a rendimiento o propuestas a futuro. En realidad, la existencia del Z390 solo respalda la sospecha de que el Z370 fue un lanzamiento apresurado al ver que AMD estaba recuperando mercado con la plataforma Ryzen, y necesitaban algo en donde sacarle bien el jugo a los procesadores de octava generación.

Esto está respaldado por las pocas diferencias que este chipset tiene con el anterior, incorporando solo soporte para mejores placas WiFi (802.11ac de banda dual con el chip Intel Wireless-AC 9560), Bluetooth 5, y hasta 6 zócalos USB 3.1 Gen 2 de hasta 10 Gbps, lo cual permite liberar los dos PCI-E lanes que ocupaban las controladoras utilizadas en las Z370 de alta gama. El resto es algo que ya hemos visto detalladamente cuando pudimos probar la placa Z370 FTW de EVGA.

Como se suele estilar en las últimas versiones de los más modernos chipsets, en este caso el fabricante tiene la posibilidad de elegir si incorporar el PHY y la antena para dar soporte a WiFi y Bluetooth 5.0, por lo que en este caso no contamos con la inclusión de esta característica. La Z390 Pro de Aorus también se ofrece en una variante WiFi que incluye estos aditamentos, pero no la hemos recibido para nuestro análisis.

Dada las condiciones de este nuevo chipset, que no es ni más ni menos que correr unos casilleros hacia adelante a las prestaciones del Z370, y que realmente ya estaban incluidas en los B360 y H370, no hay demasiado que esperar en cuanto a nuevas funcionalidades por parte de la tecnología que ofrece, pero si podemos analizar cómo Aorus ha aprovechado esta revisión para ofrecer un nuevo modelo de placas.

Como acostumbra la marca, esta placa madre viene contenida en una caja de altísima resistencia junto a todos los aditamentos necesarios para poder poner en marcha el armado del sistema. En el exterior nos encontramos con una textura general mucho más elegante que a la que veníamos acostumbrados, acompañada de los brillantes diseños que Aorus sabe implementar para especificar cada detalle de sus modelos. En el interior se encuentra un práctico separador para contener a la placa y separarla de cualquier objeto que quede a libre albedrío en la parte inferior, protegiéndola de cualquier posible inconveniente.

  • Placa Madre Gigabyte Z390 AORUS PRO
  • 4x Cables Sata 3 6GB/s
  • Manual de usuario
  • Guía de instalación
  • Tornillos para M2
  • Chapa Aorus
  • Sensores de Temperatura
  • Extensiones para LEDs RGB

La placa es una ATX tradicional de una estética mucho más agresiva que la que veníamos viendo en modelos anteriores de la marca. En cierto modo está alineada con la estética presentada en las nuevas placas RTX de Aorus, lo cual la convierte en una aliada ideal para conformar equipos temáticos. Como va a suceder a través de todo este análisis, es imposible no comparar cada uno de sus aspectos con los de los modelos Z370, dado el poco tiempo que transcurrió entre un lanzamiento y el otro.

El diagrama general de la placa es muy similar al de sus antecesoras, pero en este caso, la marca ha optado por desestimar la barra de acrílico que restaltaba la retroiluminación en la zona del puerto de alimentación ATX 20+4, debido a un reordenamiento de algunos de los puertos PWM para ventiladores de chasis y bombas de agua en ese extremo superior, quizá como mejor opción a la hora de ocultar cables en los gabinetes más minimalistas. En la parte de abajo se puede apreciar que los puertos SATA3 han sido elevados considerablemente, permitiendo la expansión mayor del disipador de chipset, que también presenta un elegante diseño, siempre manteniendo la estética de aluminio sepillado, y una vez más, ha sido retroiluminado con LEDs RGB.

Por el lado superior, a pesar de parecer mucho más robusto, y de hecho, albergando un disipador de VRM mucho más extenso y eficiente, el contenedor del panel I/O presenta formas agresivas pero con un balance de sutileza muy acertado. El logo de la marca retroiluminado está presente pero como un sutil guiño dentro de una estructura imponente, que en este caso no está dividida en sectores, sino que acapara como un todo tanto a los puertos traseros como a ambos disipadores de regulación de voltaje.

De una manera muy acertada, y como lo dictan las tendencias de mercado, la placa no solo recurre al refuerzo en acero de los slots DIMM y los PCI-E 16/8, sino que, finalmente, toda la familia Z390 ofrece disipadores tanto para el puerto dual M.2A de 110mm, como el M.2M de hasta 80mm, también dual, incorporados a la placa.

Como ya es tradición, también ofrece soporte para RGB Fusion en coordinación con otros dispositivos, y el administrador Smart Fan 5, propietario de la marca. También incluye audio en su modalidad personalizada Amp Up del chipset ALC-1220-VB, la conectividad Ethernet de Intel GbE LAN, y BIOS dual. Nada nuevo por este lado. Pero si es importante destacar la inclusión de sensores para monitorear temperaturas de chasis, para los que también se incluyen las dos correspondientes sondas para ubicar donde cada uno guste. Esta es una característica que generalmente se incluía en los escalones más altos de las jerarquías de estas placas madre, y ahora, por suerte, la tenemos a la mitad de la gama, convirtiéndose en un estándar para el rubro.

Pero a todo esto queda revelar el porqué de optar por un Z390 si el Z370 es casi lo mismo, y la respuesta está en la cantidad de slots USB 3.1 Gen2 que ofrece el chipset, de los cuales el Aorus Z390 Pro aprovecha solo 4 al incluir 2 puertos de este tipo, en la modalidad Type-A, en la parte trasera, junto a un Type-C, y la posibilidad de llevar un frontal Type-C.

Definitivamente, esta es una placa que ha sido pensada para ofrecer un completo set de prestaciones de este nuevo chipset pero cuidando la relación con el precio de costo, para que cualquiera que no necesite conectividad inalámbrica o tenga superpoblación de dispositivos USB 3.0/3.1 pueda derivar el restante de su presupuesto en un mejor CPU o mejores memorias. Las necesidades básicas están cumplidas por una estética brillante, los slots de alto rendimiento para poder configurar un sistema gamer con todas las letras, y un robusto VRM 12+1 que permitirá overclock en cualquier procesador K.

Como lo advertimos, a un precio sugerido de 240 dólares, esta placa responde a toda necesidad técnica y estética para los armadores modernos de exigencias a mitad de camino entre la gama baja y lo más hardcore, ampliando sus beneficios gracias al excelente soporte técnico que da Gigabyte en los países latinoamericanos, ofreciendo garantías locales y servicio de reparación de la misma forma que en países del primer mundo, sumando una ventaja extra a la reconocida calidad de los componentes que suele utilizar el fabricante.

Este review fue realizado con un sample de prensa proporcionado por Gigabyte Argentina. Ante cualquier consulta, pueden leer más detalles sobre los términos de garantía en www.garantiagigabyte.com.ar, o contactase a través de los medios mencionados en este enlace.

Motherboard Gigabyte Z390 Aorus Pro - Review
Diseño85%
Calidad de Componentes85%
Prestaciones80%
Precio75%
Lo bueno:
  • Renovada estética
  • Excelente nivel de prestaciones para su clase
  • Disipadores para los M.2
Lo malo:
  • El chipset Z390 no innova demasiado
  • Esquema demasiado similar al de sus antecesoras
81%Nota Final
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79%