Originalidad. Esa es la palabra más acorde para definir a Carrion. Es posible que hayas visto momentos del gameplay en diferentes GIFs que han estado apareciendo en Twitter en el transcurso del desarrollo del juego, lo que seguramente les llamó la atención a mas de uno. Devolver no decepciona, y sus jugabilidades son por lo general locas y extravagantes, y Carrion no podía ser menos.

Los mayores placeres del juego existen dentro de la masa de carne que se retuerce en el centro de la pantalla. En Carrión, controlas al monstruo en una película B (posiblemente inspirado en “The Thing” o alguna otra película de Cronenberg), liberándote de tu jaula dentro de una gran instalación de investigación subterránea, para provocar tu sangrienta venganza contra los científicos que huyen y la seguridad armada que intenta ponerle un fin al intento de escape del “alienígena”. Piensa en Ape Out, pero con un monstro de spaghetti volando en vez de un mono.

Hay una hermosa precisión en la forma en el que el ser se mueve a lo largo del juego. Los tentáculos te impulsan para el lado que señales con el mouse y se adhieren perfectamente a las superficies para apoyarlo y propulsarlo, mientras que su volumen central se estira y se vuelve a contraer una y otra vez, como una masa abominable. Ciertamente da una especie de satisfacción devorar a los primeros humanos con una de las múltiples bocas que el desagradable bicho posee.

Esta es una animación de procedimiento en su máxima expresión, pero es un detalle que dejas de notar rápidamente. Lo que queda después, sin embargo, es la emocionante libertad de movimiento. Al hacer clic en cualquier dirección, la masa de albóndigas se desliza y desliza rápidamente hacia allí, incluso si la dirección en la que hizo clic es directamente hacia arriba. Es liberador jugar un juego 2D de desplazamiento lateral en el que la gravedad no es un obstáculo. El resultado es una divertida experiencia moviéndose de un lado a otro, pasando por recovecos y zonas amplias.

En las películas, los monstruos mantienen su mística al aparecer solo durante el tiempo suficiente para aterrorizar a los protagonistas, antes de volver a la oscuridad. Carrion propone que lo que hacen los monstruos cuando no están en la pantalla es cambiar los interruptores. O averiguar cómo mover los interruptores. Carrión levanta la mayor parte de su estructura del Big Metroidvania Playbook, y eso está bien. Tienes que accionar los interruptores para abrir las puertas y avanzar a nuevas áreas.

Algunos interruptores parecerán inaccesibles, pero luego obtendrás una nueva habilidad que cambia eso. Todos los poderes son bastante emocionantes, para ser justos, gradualmente te permiten hacer cosas como disparar telas, golpear el cuerpo a través de barreras, volverse invisible, escupir púas, controlar a los humanos con un parásito y convertirte en un enjambre de gusanos. Son emocionantes, si, pero a veces te das cuenta de que usas cada uno de estos poderes principalmente para alcanzar nuevos interruptores.

La invisibilidad, por ejemplo, te permite escabullirte de los láseres para alcanzar el interruptor del otro lado, pero el poder más interesante y divertido es el parasitismo, que te permite poseer humanos para que presionen los interruptores en tu nombre, así como matar a otros humanos o usar maquinaria pesada. Se requiere un poco de pensamiento lateral para avanzar, ya que dependiendo del tamaño puedes usar diferentes habilidades. Siendo pequeño puedes usar la invisibilidad, pero ya siendo grande, el mismo poder se transforma en un escudo de púas o en una membrana dura que resiste todos los golpes. La progresión es la que pasa a ser medio repetitiva, pero la jugabilidad nunca.

Estos mismos poderes, por supuesto, también son útiles durante el combate, ya que empujas como una locomotora de carne cruda hacia científicos indefensos y fuerzas de seguridad armados con pistolas, ametralladoras, lanzallamas y escudos láser. Encontré que el combate oscilaba entre dos posiciones binarias: “trivialmente fácil” o “completamente irritante”. Cuando fue fácil, me costaba contener la risa de lo tonta que era la solución y que fácil que me las arregle poseyendo a un humano para hacer mi trabajo sucio.

Pero cuando era difícil, normalmente era porque una mecha me masticó acribillo con su ametralladora en unos segundos, enviándome de regreso a un punto de control cercano. Nunca sentí que hubiera algo diferente que podría haber hecho para evitar disparos, por lo que en el siguiente intento hacia lo mismo y con suerte podría vencerlo y seguir avanzando. Creo que hubiera preferido enemigos más difíciles y variados que me obligaron a actuar más como monstruos reales de películas.

Carrión ofrece túneles de ventilación para esconderse, pozos de ascensores para escabullirse y rejas para explotar, pero poca necesidad de usarlos para esconderse o atraer enemigos. Su IA es lo suficientemente tonta como para ponerse en peligro sin esfuerzo, y aquellos que no se pueden superar con gran velocidad normalmente pueden ser derrotados con gran tamaño o poder. Una de las cosas a criticar del Carrión es que no tiene mapa, ni mucho menos objetivos de misión. Nunca te dice a dónde vas, cómo llegar allí o qué debes hacer a continuación para avanzar, lo que molesta mucho cuando no sabes para donde ir, particularmente en el final donde puedes ver una especie de HUB del progreso de tus niveles.

El apartado grafico si que es impecable, es un pixel art muy bien detallado, por lo menos en las animaciones del monstruo y los escenarios, no tanto para los pobres NPCs y enemigos (que son bastante cuadrados). Los colores rojos y violetas predominantes dan un empujón a la Ultraviolencia que necesitas para masacrar humanos. Lo mismo se puede decir de la música tensa y los efectos de sonidos “pegajosos” que disgustan, pero intrigan al jugador.

El resultado es un coctel de ansiedad, locura y sangre. Lamentablemente se tiene un zumbido permanente que te dice “¿me perdí algo?”, combinado con la incertidumbre de no poder encontrar la próxima área nueva. La experiencia de Carrión es memorable, convirtiéndolo en un metroidvania lo suficientemente agradable, con un protagonista único que solo quiere escapar.

Este review fue realizado con copias de prensa proporcionadas por Devolver Digital.

CARRION - Review
Gameplay80%
Gráficos80%
Musica y Sonidos80%
Lo bueno:
  • Divertido gameplay y movilidad
  • Estética memorable.
Lo malo:
  • Falta de mapa
  • Progreso algo repetitivo
  • AI poco inteligente
76%Nota Final
Puntuación de los lectores: (7 Votes)
72%