Con el abaratamiento de los costos de producción, y la aparición de algunos elementos de altas prestaciones a un precio muy reducido (que usan hasta los más grandes fabricantes) las marcas secundarias del segmento gamer cada vez se acercan más a competir con las de renombre, prácticamente borrando la línea que las distancia de Corsair, Logitech o Razer, ofreciendo productos que -en más de una ocasión- tienen poco que envidiarles.

Una de las razones de este éxito se encuentra en la existencia de recursos excepcionales que acortan las distancias, como son los sensores PixArt para los ratones ópticos, como es el caso de este Laban GXT 188 de Trust que hoy nos toca revisar, pero también en una excelente ejecución en los diseños tanto de los dispositivos como en el packaging.

El Laban viene contenido en una caja de cubierta deslizable lateral (como si se tratara de la caja de un VHS, para los ancianos) de un excepcional gramaje, que la hace prácticamente imposible de abollar en cualquier tipo de caída o lanzamiento.

Las impresiones del diseño gráfico son muy modernas, de tipografías claras, en blanco y sobre fondos grises oscuros. Se destacan el imprescindible hot stamping con la imagen del ratón, y algunas de las características principales del dispositivo, como los DPI máximos a los que alcanza el sensor, la existencia de una memoria interna para guardar los perfiles, y la posibilidad de ajustar los tonos de su retroiluminación RGB eligiendo entre 16.8 millones de colores.

En el dorso se expande un poco más la información en varios idiomas, donde se agrega el obligatorio polling rate de 1000Hz, cuatro perfiles para guardar configuraciones, 7 botones programables, y pads deslizantes de teflón, entre otras cosas.

La caja interna está totalmente impresa en color rojo y destaca algunos pequeños detalles textuales pero no mucho más, ya que su solo propósito es la de sostener las dos esponjas contenedoras que, por un lado sostienen al escueto manual y el certificado de garantía, y por debajo al propio ratón en un corte de su exacta silueta para que no llegue a moverse.

  • Peso y dimensiones
    • Ancho: 128 mm
    • Profundidad: 7039 mm
    • Peso del ratón: 113 g
  • Ergonomía
    • Conectar y usar (Plug and Play): Si
    • Longitud de cable: 1,8 m
    • Memoria incorporada: Si
    • Mangos de goma: Si
  • Diseño
    • Factor de forma: mano derecha
    • Color del producto: Negro
    • Iluminación: Si
    • Coloración de superficie: Monótono

  • Control de energía
    • Fuente de energía: Cable
  • Dispositivo de entrada
    • Interfaz del dispositivo: USB
    • Utilizar con: Juego
    • Tipo de botones: Botones presionados
    • Cantidad de botones: 8
    • Tipo de desplazamiento: Rueda
    • Tecnología de detección de movimientos: Laser
    • Resolución de movimiento: 12000 DPI
    • Uso recomendado: PC/ordenador portátil
    • Botones de ratón programables: Si
    • Número de ruedas de desplazamiento: 1
    • Direcciones de desplazamiento: Vertical

El diseño de este ratón es realmente admirable. Presenta curvas modernas y destacan algunos detalles en acrílico brillante, como la línea por donde se traslucen los LEDs, los botones secundarios laterales, el marco de la rueda de scroll, y los botones de selección de perfil. Tanto los botones principales, como el grip en su totalidad, han sido engomados para no perder nunca el control, aún en los momentos más criticos. Sus formas se sienten cómodas en casi todo tipo de manos gracias a que su tamaño es un punto intermedio entre los ejemplares más grandes y los más minúsculos de este rubro.

Como lo dicta el mercado, el sensor óptico que lleva en su interior no es nada menos que el PWM3360 de PixArt, un sensor que prácticamente se encuentra en cualquier ratón óptico que se precie de ser para gamers, ya que su efectividad no solo se encuentra en sus características técnicas como la del mencionado polling rate o la resolución de DPI que soporta (12,000 por hardware y hasta 16,000 gracias al software), sino en su gran durabilidad.

Definitivamente, lo más destacable de este modelo es su hermosa línea de LEDs direccionables que permite hacer cualquier tipo de combinación sin cortes abruptos de color, brindándole una calidad estética que pocos otros dispositivos económicos han logrado. Si bien el diseño general del aparato no se aleja demasiado de los estándares a los que ya estamos acostumbrados, la organización de los detalles y los materiales utilizados para su construcción lo convierten en uno de los mejores exponentes a tener cerca de nuestro teclado, sobre todo porque no existe manera de pensar que se trata de un mouse que no alcanza la alta gama.

En cuanto a prestaciones, quizá lo que más se hace desear es la posibilidad de ajustar el peso del ratón con las tradicionales pesas que suelen incorporar los dispositivos de intenciones “gamer”. Esto, sin dudas, atentaría contra el bajo costo final del mouse, pero es algo que todo jugador suele buscar a la hora de adoptar un nuevo ratón para su equipo. En definitiva, esto es algo que le quita absoluta adaptabilidad, por lo que habrá que probarlo antes de definir si se trata de un dispositivo que se ajustará de entrada a nuestras manos.

Igualmente, sus formas y su correcto tamaño – como lo mencionamos anteriormente – se adecuarán al 90% de los casos, más allá de poder variar la experiencia con pequeños ajustes.

Otra de las ausencias es la de los pads de reemplazo que suelen incluir estos periféricos pero, una vez más, es en favor de un bajo costo para un producto de alta calidad y excelente estética, lo cual sería poco racional considerar ese reclamo.

Como todos los dispositivos de esta gama que buscan competir en precio evitando reducir la calidad del producto, Trust no incluye ningún medio de almacenamiento con el software necesario para configurar el mouse, pero realmente no es algo para mencionar, aunque si es destacable que la empresa haya tenido la excelente idea de distribuir el software de cada uno de sus productos de forma separada, lo que a final de cuentas se traduce en un menor impacto en la memoria del sistema.

El software exclusivo del Laban tan solo requiere de descargar un ejecutable de 6MB, y aun que esto puede llegar a ser algo molesto para quienes tienen varios dispositivos de la marca, nunca va a hacer falta tener instaladas más de dos o tres herramientas al mismo tiempo, significando un ahorro de recursos importante si se lo compara con las herramientas unificadas de otras marcas que cada vez son más grandes.

Como se puede notar, el Trust Laban RGB GXT 188 es un mouse que cumple con todo lo necesario para un sistema gamer, exacerbado por un excelente sistema RGB, un software preciso y práctico, y la siempre bienvenida inclusión de uno de los sensores ópticos más rendidores del mercado.

Todo lo demás que uno pueda esperar de un ratón con intenciones de gama media o media/alta ha sido quitado en favor de ofrecer una experiencia de alto nivel a un bajo costo, y queda en las posibilidades del usuario optar por este excelente dispositivo o dar el salto a una oferta con más adicionales.

Este review fue realizado con un sample de prensa proporcionado por Trust.

Mouse Trust "Laban GXT 188" RGB - Review
Diseño90%
Construcción90%
Prestaciones80%
Software80%
Precio100%
Lo bueno:
  • Experiencia alta gama a muy bajo costo
  • Excelente estética y retroiluminación RGB
  • El mejor sensor óptico del mercado
Lo malo:
  • Algunas ausencias de accesorios
  • Pocas opciones de adaptabilidad
88%Nota Final
Puntaje De Lectores: (4 Votos)
93%