Luego de haberse retrasado unos meses, Devolver Digital y el estudio polaco Flying Wild Hog finalmente se preparan para lanzar la tercera entrega de este reboot de la serie Shadow este próximo 1° de marzo. Contrario a sus dos previas iteraciones, Shadow Warrior 3 propone cambiar casi por completo la fórmula de esta saga, incluyendo la eliminación del modo cooperativo online del 2 y su sistema de loot, para darnos una experiencia single-player frenética que mezcla elementos de otros shooters o títulos en primera persona. Entre ellos podemos mencionar la acción arcade y el dash de DOOM, los elementos y/o muertes ambientales de Bulletstorm, y algunos elementos parkour de Titanfall, Mirror’s Edge o Dying Light.

Como muchos podrán haber observado en los trailers de gameplay publicados (o los videos de gameplay exhibidos en el review), esta nueva entrega parecería tomar prestado los Glory Kills de DOOM, aunque en este caso no actúan únicamente a modo de Finishers ya que su uso no es sólo distinto, sino también bastante original. Cada uno de los enemigos que nos van introduciendo los podemos eliminar ya sea con nuestro arsenal compuesto por la katana y las seis distintivas armas de rango, los mencionados peligros ambientales (ya sean trampas o cuchillas que se puede activar disparándole a un interruptor, o barriles de hielo, fuego o electricidad que podemos hacerlos estallar), o simplemente podemos despacharlos instantaneamente con esta mecánica de Finishers, los cuales precisan de orbes amarillos para activarlos.

Los primeros dos enemigos introducidos (Shogai y Kugutsu) solo consumen una barra, mientras que para el resto de los monstruos más robustos es necesario dos ranuras llenas. La única excepción es el Obariyon Cuesco (presentado en instancia finales del juego con un gran parecido al Mancubus de DOOM) que es el único que requiere de tres slots y que al matarlo nos deja empuñar dos ametralladoras con láseres verdes. Mientras que el Shogai nos da 100 de salud adicional (hasta 225 con una actualización) y al Kugutsu le sacamos un ojo para congelar a todos los enemigos dentro del radio de explosión, las demás bestias inspiradas parcialmente en el folclore japonés, nos darán estos llamados bioartefactos (o Gore Tools) como una maza o espada gigante, un ojo a modo de estrella ninja (como la flecha Yaka de Yondu) que aturde a los enemigos con una simple mirada, un arma que tira fuegos artificiales con una explosión final, una granada con rayos láser, un taladro gigante, y hasta un corazón que funciona como un vórtice que succiona a todos los enemigos cercanos. Los orbes dorados se obtienen tanto del mapa como de los enemigos que requieren dos ranuras para matar, y no de los dos más débiles solo requieren una sola barra.

Al margen de que Shadow Warrior 3 en dificultad Normal no representará ningún tipo de desafío para el fan de los shooters promedio, mucho menos si han jugado DOOM en Pesadilla o Ultra Pesadilla (razón por la cual recomiendo si ó si jugarlo en Difícil), es la variedad de monstruos, los elementos de traversal (el gancho para colgarnos y el wall-run, entre otros) y los Finishers que decidamos usar lo que hará que el juego se sienta divertido y llevadero, aunque es inevitable notar que con el tiempo la repetición en las mecánicas de gameplay comienzan a pasar factura. Los enfrentamientos generalmente se presentan a modo de mini arenas (no muy diferentes a las Slayer Gates del DOOM) en las que podemos utilizar los artilugios ambientales mencionados, complementado con la explosión de Chi de nuestro protagonista Lo Wang para empujar los enemigos contra pinchos o al vacío.

El problema de Shadow Warrior 3 no son sus elementos de gameplay, porque tanto su gunplay como el traversal se sienten sólidos y definitivamente pulidos, sino su escasez de contenido. Además de seguir el camino lineal como cualquier rail shooter, lo único secundario será juntar orbes grises o violetas para actualizar las siete armas o ciertas características pertenecientes a Lo Wang, tales como la salud, el funcionamiento del Chi y el daño ambiental que causamos. Similar a Bulletstorm o DOOM, también hay desafíos generales o propios para cada arma, con los cuales también recibiremos orbes adicionales. Por más que completemos todos los desafíos, la única forma de ultimar todas las actualizaciones de Lo Wang y sus armas, será prestando atención a las pequeñas (pero un tanto obvias) desviaciones del camino principal, de modo que no será tan difícil que pasen desapercibidos estas orbes si nos tomamos unos segundos extras para mirar hacia los costados de la pantalla.

Contrario a DOOM, por otro lado, no nos tendremos que preocupar tanto por recibir munición o salud. Mediante la solapa de actualizaciones de Recursos para Lo Wang, podremos obtener municiones al pegar con la espada (Cola de Dragón) y salud al utilizar el estallido de chi o simplemente disparándoles con cualquier arma de rango. También hay una especie de flores que nos dan salud o municiones y crecen periódicamente tanto en las arenas de combate, como también al igual que en los dos únicos jefes contra los que pelearemos en el juego (uno de ellos mostrado en el video, mientras que el otro es el del final).

Si bien el juego está hecho para ser disfrutado sin parar un segundo y en ese sentido no hay nada que se le pueda criticar, el problema más grande de Shadow Warrior 3 es su extremadamente corta duración, más aún considerando su costo de u$s 49.99 o precio regional. Esta tercera entrega apenas nos durará entre cinco y seis horas de juego dependiendo de nuestra habilidad o el modo de dificultad que elijamos, y no hay simplemente hay forma de justificar dicho precio, menos aún teniendo a DOOM Eternal por un precio mucho menor que nos brinda hasta 25 horas de juego para completar todo.

Shadow Warrior 3 está dividido en nueve capítulos con diferentes checkpoints para las secciones de traversal o combate. La ambientación cuenta inicialmente con las típicas estructuras japonesas, pero luego pasaremos a un bosque oscuro, un área gélida, hasta llegar nuevamente al gran mítico dragón (y su interior), que accidentalmente dejamos escapar y ahora necesitaremos de la ayuda de su ex jefe y nemesis, Zilla, además de su amigo Hoji y una hechicera para poder derrotarlo. No hay mucho más que se pueda decir sobre la historia y el humor característico de la saga. Si bien algún que otro chiste nos hará sacar aire de la nariz de vez en cuando, la reiteración al matar enemigos con ciertas armas hacen que el repertorio de comentarios se tornen más cringe que gracioso, y en última instancia resulta hasta molesto.

Como podrán ver en nuestra galería de imágenes (publicada aquí) y videos en 4K, la visual de Shadow Warrior 3 está lejos de ser innovadora o sorprendente, pero en líneas generales el nivel de detalle sigue la línea de su previa entrega. Los entornos se sienten mágicos y naturales, mientras que la calidad de texturas no está nada mal. Lo único reprochable quizás es la baja cantidad de polígonos en determinados enemigos como el Kugutsu, el Shogai y quizás un poco del Oni Hanma (una especie de toro gigante).

La actuación de voces y la banda sonora, por otro lado, no están nada mal. Al margen de los diálogos y el humor que podrá o no gustarle a algunos, se siente una buena química entre nuevos actores de voz para Lo Wang (Mike Moh), Andromeda Dunker (Motoko) y SungWon Cho (Zilla), junto al irremplazable Alex Dobrenko que regresa como Hoji. La banda sonora acompaña los momentos de mayor adrenalina ya sea al deslizarnos por una pendiente y rompiendo barreras, o durante las tumultuosas batallas. Todo está acompañado con instrumentos propios de la temática japonesa junto con algunos coros de geishas de fondo para intensificar el combate y hacer juego con los festivos modelos de los enemigos.

La optimización está acorde a la visual. No precisamos de mucha PC para poder disfrutarlo en 1080p con detalles al máximo. De hecho, con las inmortales GTX 1060 o RX 580, acompañado de un CPU de gama media, podremos jugar a 60 FPS con el preset más alto. Por otro lado, gracias a la implementación de DLSS de Nvidia y Super Resolution FidelityFX de AMD, jugar en 2K o 4K con el preset más alto tampoco será un problema. De hecho, con una RTX 3080 sobraba tanto el rendimiento que decidimos jugar con el DLDSR de Nvidia en 2.25X y DLSS en Modo Calidad (lo cual resulta en 5760×3240), pudiendo mantener 60 FPS durante las batallas más acaloradas. Gracias a la implementación de REFLEX de Nvidia, también notaremos una respuesta instantánea de los controles al jugar con teclado y mouse.

Sin mucho más para agregar, Shadow Warrior 3 prometía ser una de las grandes promesas del 2022 para el género de los shooters en primera persona, pero lamentablemente su corta duración, su insuficiencia de contenido y su inexistente valor de rejugabilidad o modos multiplayer, hacen que esta tercera entrega de la saga no valga la pena a su precio actual. No quiero que se malentienda, el gameplay es muy entretenido, está muy bien pulido y sin dudas está hecho para disfrutarse sin ningún tipo de frustraciones de por medio. Quizás si fuese un juego de u$s 29.99 lo consideraría, pero por u$s 49.99, es muy difícil recomendarlo, a menos que estén sumamente hambrientos por un shooter arcade y tengan plata de sobra para gastar en seis horas de juego.

Este análisis fue realizado con un código de prensa proporcionado por Devolver Digital/Flying Wild Hog.

Shadow Warrior 3 - Review
Historia50%
Gameplay85%
Gráficos80%
Música y Sonidos81%
Optimización90%
Precio50%
Lo bueno:
  • Gameplay sólido y pulido con mecánicas prestadas de otros shooters en primera persona.
  • Buena optimización, además del soporte para DLSS/FSR y REFLEX de Nvidia.
  • La banda sonora y la actuación de voces.
Lo malo:
  • Muy corta duración en relación a su precio.
  • Poco contenido en general, además de solo dos peleas contra jefes (incluyendo el final).
  • Un modo Deathmatch no hubiera estado de más, o como mínimo un modo horda cooperativo online (o como mínimo en single-player).
73%Nota Final
Puntuación de los lectores: (6 Voto)
85%

Dejar una respuesta