Durante mis primeros minutos en la versión futurista de Praga que plantea Deus Ex: Mankind Divided me encontré con algunos problemas para aclimatarme. La estación del subterraneo tenía carteles indicadores muy claros: el pasillo de la izquierda, limpio y sin guardias de seguridad, estaba destinado a los naturales. El pasillo de la derecha, separado por alambre de púas y con un guardia cada tres metros estaba destinado a los aumentados. Con sus extremidades cibernéticas, su actitud sombría y esas gafas tan facheras, Adam Jensen entraba claramente en la segunda categoría. Pero no presté demasiada atención al viaje en el subterráneo en sí, y me subí a un vagón destinado para naturales sin darme cuenta. Luego de un incómodo viaje bajo las miradas de desconfianza del resto de los pasajeros, me detuvo la policía al llegar a la estación. Los permisos de Interpol de Jensen le ahorraron una dolorosa visita a los extremos de los bastones policiales. Aunque si uno lo piensa bien, semejante escenario no iba a terminar demasiado bien para la policía.

Deus Ex: Mankind Divided es la cuarta entrega en la legendaria saga creada por Warren Spector y la parte buena de Ion Storm allá por fines de milenio pasado y comienzos de este. Además, este juego funciona como secuela directa para el muy bien recibido Deus Ex: Human Revolution de Eidos Montreal. El juego repite protagonista, con el regreso del agente de seguridad y ejército-de-un-solo-hombre Adam Jensen.

Mankind Divided también intenta recuperar los elementos que hicieron de Human Revolution un clásico moderno al tiempo que el equipo de Eidos Montreal demuestra un esfuerzo encomiable por subsanar los errores de aquel título. El resultado es un juego que está a la altura de la saga, pero que puede presentar algunos elementos ambivalentes en

The Mechanical Apartheid

La situación que narré anteriormente sobre mi primer viaje en subterráneo no fue un hecho aislado. El mundo de 2029 en el que toma parte la historia de Mankind Divided es un mundo al borde de caos a causa del “evento”. Este evento nos retrotrae a los momentos finales de Deus Ex: Human Revolution, cuando una señal alterada llevó a la locura y el descontrol a todas las personas aumentadas del planeta (con la excepción del propio Jensen) y estas provocaron cientos de miles de muertes en su frenesí cibernético.

Más fuertes, más rápidos, más capaces. Los aumentados son superiores a los humanos naturales. Pero tras el evento se han convertido en ciudadanos de la más baja categoría. Temidos y perseguidos por igual, los aumentados sin recursos del mundo se apiñan en sucios guetos y viven permanentemente a merced de la violencia policiaca. La gente de Eidos Montreal ha empleado el término “Apartheid Mecánico” para referirse a esta situación. Y si bien el uso de un término tan específico en la historia del racismo ha generado algo de polémica, voy a optar por esquivar esa discusión. Bastará decir que la idea general que intentaron plantear los desarrolladores funciona. Si bien a veces la presentación de los temas del juego, como los del racismo y la segregación, puede pecar de ser algo burda.

A diferencia de las entregas anteriores de la serie, Deus Ex: Mankind Divided lleva la mayor parte de su acción a una futurista ciudad de Praga, en la República Checa. Como ciudad puntera en el desarrollo de aumentos, Praga fue una de las ciudades que más sufrió durante el evento. Y la ciudad se ha convertido en una olla de presión donde se revuelven tensiones de distinto tipo. Una organización que lucha por los derechos de los aumentados, la ARC, está generando problemas a las autoridades. Mientras que políticos de alto nivel se debaten en busca de promulgar una ley de restauración humana tomando a Praga como ejemplo de los males de la ciencia de aumentos. En medio de este caos, Adam Jensen y el Grupo de Operaciones 29 se encuentran ocultos en la ciudad, intentando descifrar la verdad sobre una serie de atentados y la presencia de agentes siniestros entre los callejones. Y por supuesto, al estar hablando de Deus Ex, podemos esperar las apariciones ominosas de los Illuminati y sus reuniones en las que deciden el destino del mundo.

La historia de Mankind Divided funciona de muy buena manera en muchos niveles. La narrativa central del juego se siente algo más pequeña y constreñida con relación a otras entregas de la franquicia. Pero un elenco de personajes interesantes, y una serie de giros y vueltas de tuerca a la trama, aseguran que vamos a estar enganchados hasta el final. Mankind Divided también brilla en las misiones secundarias. Hay 12 de ellas en total en el juego, y cada una se siente como una parte importante del contenido y no como relleno.

Tal vez el único punto criticable de la trama de Mankind Divided venga dado por la gran cantidad de líneas argumentales que quedan abiertas hacía el final del juego. Es cierto que la historia central de la entrega tiene un final decisivo. Pero muchas líneas argumentales secundarias, algunas de ellas muy intrigantes, quedan totalmente en el aire, a la espera de ser abordadas nuevamente en expansiones o futuras entregas de la franquicia.

Flight of Icarus

En el nivel jugable, Mankind Divided recupera todos los elementos centrales de la saga. Adam Jensen cuenta con todo su arsenal de aumentos del juego anterior. Mejoras que le permiten proezas como saltar más alto, volverse temporalmente invisible, derribar paredes de concreto de un golpe o aniquilar a varios enemigos de un solo movimiento con su poderoso Tifón.

En Mankind Divided además Jensen cuenta con una nueva serie de aumentos. Si bien no todos me han parecido demasiado interesantes. Hay una serie de aumentos de ataque que son apenas versiones letales o no letales de la misma idea. El aumento de piel de rinoceronte (“Rhino Dermal Armour”) transforma a Jensen en un auténtico tanque andante, que es algo que será de mucha utilidad para los jugadores que prefieran la acción antes que el sigilo. Otros dos de los nuevos aumentos son realmente excelentes. El hackeo remoto le permite a Jensen manipular tecnología a distancia. Desde desactivar cámaras de seguridad hasta encender radios y televisores para distraer a los guardias rivales, se trata de una habilidad que da lugar al uso creativo. El otro aumento interesante es el llamado “Icarus Dash”, que le permite a Jensen avanzar velozmente en una dirección. Este aumento puede usarse tanto para ataque como para llegar a lugares elevados o encontrar nuevas rutas de infiltración.

Tal vez lo único realmente negativo del sistema de aumentos es que algunos de ellos hacen triviales ciertos elementos del juego. “Smart Vision”, el aumento que le permite a Jensen resaltar puntos de interés en su radio de visión, vuelve demasiado fácil el factor de exploración del juego. Y el aumento de ocultamiento que vuelve a Jensen invisible hace que varias de las secciones más complicadas del juego se vuelvan un paseo. Si sumamos estos elementos a una IA de los enemigos que no es precisamente la más despierta, tenemos entre manos un juego que no presenta demasiado desafío.

Otros dos elementos de la saga regresan: las conversaciones y el hackeo. Las conversaciones son similares a lo visto en Human Revolution, y distintos aumentos de Jensen pueden mejorar nuestras opciones de salir ganando en los debates. El hackeo es bastante similar a lo experimentado en el juego anterior pero con algunas nuevas vueltas de tuerca. Si invertimos varios puntos Praxis en las habilidades de hackeo muchas secciones del juego se nos harán mucho más sencillas. Pero si optamos por no gastar puntos de experiencia en esa faceta de los aumentos, siempre vamos a poder usar Multiherramientas para superar esa cerradura de nivel 5 que nos impide acceder a un atajo.

Las multiherramientas son parte del inventario de Jensen, que incluye todo tipo de armas, explosivos y objetos de utilidad. Mankind Divided incluye también la opción de construir algunos elementos con piezas. Y si bien este sistema no es demasiado profundo, se agradece una opción más a la hora de afrontar los distintos desafíos.

Mankind Divided es un juego que está diseñado y pensado para ajustarse a la forma de jugar de cada jugador. Ya sea que se opte por el camino del sigilo o por el camino de la acción, Jensen cuenta con herramientas para superar cada obstáculo que se le presente. Eidos Montreal realmente ha mejorado su producción en este aspecto. Por ejemplo, en este nuevo juego hay dos “boss fights” (una de ellas opcional), y en ambos casos vamos a poder usar nuestras habilidades de sigilo y hackeo para resolver los combates, además de la obvia vía de la acción. Ese elemento solo ya pone a Mankind Divided por encima de Human Revolution en el departamento jugable.

The end of the Golden Age

Desde un punto de vista visual Mankind Divided es un juego que no destaca demasiado. Los escenarios son realmente muy atractivos, en especial la bella ciudad de Praga, y el juego hace gala de unos excelentes efectos de iluminación. Pero otros elementos de la presentación desde un punto de vista técnico se quedan a medio camino. Los modelos de los personajes, por ejemplo, son bastante pobres, con la excepción del propio Jensen y otros dos o tres personajes importantes. Los efectos de explosiones y partículas también dejan bastante que desear.

Desde un punto de vista de la aplicación de los elementos visuales hay otros problemas. Las animaciones de los personajes en general pueden pecar de ser bastante toscas. Y las animaciones de “takedown” de Jensen me resultaron realmente intrusivas de la acción y “desconectadas” del fluir del juego, en especial luego de experimentar los frenéticos “glory kills” del nuevo Doom. El juego además es bastante pesado en cuanto a requerimientos. Y si bien pudimos moverlo sin problemas a 1080p@60fps desactivando MSAA en la PC utilizada para el review (I5 4570 / 8GB ram / GTX980ti MSI Gaming 6GB), por momentos experimentamos algo de stuttering en los escenarios más cargados de juego, como las calles de Praga.

Los elementos artísticos del diseño del juego salen mejor parados. Los escenarios están completamente abarrotados de detalles y secretos. Desde el apacible apartamento de Jensen, hasta las oficinas del GO29 o las sucias calles del gueto de Golem, todo desborda personalidad. Los motivos visuales del juego también son interesantes. Atrás ha quedado el motivo negro y dorado de Human Revolution para dar lugar a un estilo visual más sucio y sombrío. “El sueño de la edad dorada se ha terminado” y es muy interesante ver como el juego aplica esa realidad desde lo visual. David Sarif es tal vez el único personaje que aún viste el negro y dorado, y en las conversaciones que mantenemos con nuestro mentor podemos ver que el aún cree en el sueño de una edad dorada de la ciencia y le tecnología.

La banda sonora también es una maravilla. La mano del genial Michael McCann se hace sentir una vez más con una banda sonora maravillosa y que también se siente algo más sombría y tétrica con respecto a la gloriosa banda musical del juego anterior. El trabajo de voces es también muy bueno, tanto en inglés como en español latinoamericano. En lo particular, me ha gustado mucho el actor de voz de Adam Jensen en la versión latinoamericana, lo sentí algo más realista que la voz totalmente “badass” del Jensen inglés.

God in the machine

Hay otro elemento de Mankind Divided que es preciso mencionar: la presencia de micro transacciones dentro del juego. Como siempre, las microtransacciones en un juego singleplayer se ven y se sienten como algo completamente contra intuitivo, y esta no es la excepción. Que el juego nos deje comprar créditos in-game y puntos Praxis (es decir, niveles) atenta directamente contra el disfrute y la progresión natural del título. Afortunadamente, estoy en condiciones de asegurar que estas microtransacciones no afectan para nada el balance del juego. Al final de la aventura disponía de todos los puntos de habilidad necesarios para explotar al máximo mi estilo de juego, sin la necesidad de transformar a Adam Jensen en un aburrido Dios cibernético capaz de realizar todas las proezas. Y todo eso sin gastar ni un centavo extra.

El juego cuenta además con un modo multijugador llamado breach, que combina distintos desafíos estilo árcade con un sistema de unlocks aleatorios similares a los de un juego de cartas. Aquí también existen microtransacciones que permiten comprar más paquetes aleatorios o bien paquetes de equipo y armas. Tampoco estamos muy de acuerdo con este sistema, pero al menos en un modo multijugador se justifica algo más su existencia. Si bien el propio modo breach es apenas una distracción secundaria y está lejos de ser el atractivo principal del título.

Salvando este último elemento medio insultante con las microtransacciones, el trabajo general de Eidos Montreal con esta nueva entrega de Deus Ex me ha parecido muy bueno. Las mismas grandes mecánicas jugables de siempre, un juego que se adapta de forma perfecta al estilo de cada jugador y un fantástico diseño de niveles y enfrentamientos se suman a una historia altamente intrigante para ofrecernos uno de los grandes títulos del año. Nos quedamos con ganas de más. Y no se pierdan la escena en los créditos, todavía tenemos Adam Jensen para rato.

Este review fue realizado con una copia comercial proporcionada por Square Enix.

Deus Ex: Mankind Divided – Review
Historia90%
Gameplay95%
Gráficos80%
Música y sonidos95%
Lo bueno:
  • Dos caminos totalmente viables: Infiltración o acción
  • Gran diseño de escenarios y enfrentamientos
  • Arte y música de primer nivel
Lo malo:
  • Algunos problemas en la parte técnica
  • Algunos de los aumentos hacen demasiado sencillo al juego
  • ¿Micro-transacciones en un juego Single Player? Por favor, NO!
88%Nota Final
Puntuación de los lectores: (15 Votes)
73%