A pesar de que Assassin’s Creed Valhalla no nos pareció tan bueno como esperábamos, tal como detallamos en nuestro análisis, el estudio francés Ubisoft Burdeos lanzó el pasado 13 de mayo la primera gran expansión titulada “La Ira de los Druidas”, agregando interesantes mecánicas y adiciones que hacen que la visita a la tierra de Irlanda se sienta como una experiencia de Assassin’s Creed más clásica que aquellas que componen esta nueva -y controvertida- trilogía de los encapuchados formada por Origins, Odyssey y Valhalla, acompañados de sus respectivos elementos y DLCs de fantasía o mitología.

En este primer DLC, nuestro protagonista Eivor emprende un viaje a las tierras de su primo Bárid mac Ímair, específicamente a la ciudad de Dublín, buscando hacer nuevas alianzas y expandir la reputación del Clan del Cuervo, y de paso ayudar a su querido familiar a hacerse un nombre. Para hacer que la capital irlandesa llamada originalmente Laguna Negra (por el estancamiento de aguas que se producía con la subida de las mareas) sea reconocida a lo largo del territorio celta, Eivor y Bárid deberán establecer rutas comerciales con la región del mediterreaneo para luego demostrar el potencial de la ciudad  y su prosperidad, y en definitiva ganarse el favor del Rey Supremo de Irlanda, Flan Sinna.

Para ello, tendremos que actualizar el asentamiento de Dublín (aunque no de la misma forma que en el juego base), al mismo tiempo que continuamos con la misión principal de ganarnos la confianza de Flan, lo cual también requiere desenmascarar y erradicar a Los Hijos de Danu, una secta pagana de druidas descarriada y violenta que busca arremeter contra aquellos con religiones nórdicas o cristianas. Elevar la reputación de Dublín se puede lograr de varias maneras, pero la naturaleza del DLC nos conducirá a explorar y explotar cada una de ellas, y con el tiempo nos daremos cuenta cual es la más conveniente considerando el factor tiempo-recompensa.

Como encargada del puesto de comercio en la ciudad, la mercadera persa Azar nos encomendará la tarea de capturar y actualizar varios outposts para obtener periódicamente cuatro tipo de recursos necesarios para intercambiarlos con otras ciudades, que nos proveerán de ítems correspondientes a cada una de ellas, tales como sets de armaduras, cosméticos varios e inclusive plata (esta última se obtendrá cuando ya no nos quede más nada por canjear). Cada permuta nos permitirá aumentar la barra del nivel de Dublín, al cual podremos alcanzar el nivel máximo (5). Por supuesto, al tratarse de un DLC, este asentamiento se renueva mucho más rápido y fácil que en Ravensthorpe.

Podremos mejorar los puestos mencionados para producir más velozmente un tipo de material, o aumentar el tamaño del baúl en Dublín que es donde se almacenan minuto a minuto estos bienes. Similar al juego base, tendremos que hacer incursiones para conseguir un tipo de recurso específico para la construcción de estas estructuras, que definitivamente dará sus frutos en poco tiempo. Los cuatro recursos, que son Tela, Textos, Artículos de Lujo y Artículos Delicados, también se pueden obtener en tesoros de Irlanda, raids o en ciertas casas o jarrones como si fuera la moneda corriente del DLC.

Pero además de obtener estos recursos de manera constante y/o esporádica, tendremos que realizar misiones principales obligatorias (que luego se pueden repetir como secundarias) para los gobernantes gaélicos de los diferentes rincones de Irlanda (a pedido del Rey Supremo) para recibir más de los cuatro diferentes artículos, e inclusive algunos recursos no exclusivos para el DLC como cuero o hierro. Lo llamativo de estas misiones, es que incorporan nuevamente objetivos secundarios y nos bonifican con el doble de materiales en caso de cumplirlos. Si bien podrá importarnos o no cumplirlos dependiendo de cuántos materiales necesitamos, sin dudas agregan una capa de gameplay clásico que se había dado por terminado en Origins, dado que Syndicate fue el último que tuvo objetivos secundarios -necesarios para alcanzar la sincronización completa.

Además de las ocho horas que nos llevará únicamente la misión principal, acompañado de otras cinco horas para algunos objetivos secundarios, y no menos otras cuatro o cinco para limpiar todos los mapas de tesoros, misterios y artefactos de Irlanda, La Ira de los Druidas agrega nuevas habilidades y destrezas como el Saludo Vikingo, la Flecha Bomba de Humo, la Invocación del Sabueso Irlandés y el Combo de la Hoz, como también la hoz como nuevo tipo de arma (que se puede equipar en forma doble). Por supuesto, habrá más sets de armaduras y armas, y más opciones de personalización para el barco, montura, cuervo y tatuajes de Eivor, como también más cosméticos para el asentamiento de Ravensthorpe.

La hoz, la cual se puede equipar en forma doble (y recibir un logro por hacerlo), es ideal para aquellos que disfrutar de los ataques sumamente rápidos y con mucho daño crítico debido a que su chance de crítico es bastante elevado, y acompañada con algunas runas, ya sea que la usemos sola con un escudo o empuñando dos al mismo tiempo, podremos despachar enemigos en cuestión de segundos -con algunos nuevos y finishers con mucho estilo.

Y hablando de enemigos, si bien tendremos que enfrentarnos a más Drengrs, las facciones irlandesas y nuevas criaturas míticas, los Hijos de Danu se presentan como un gran desafío debido a sus tácticas, su variedad de enemigos y sus transformaciones ya sea en oso u hombre lobo, lo cual nos sumerge de manera más literal en los mitos y el folclor Galo. Las Pruebas de Morrigan, que se presentan a modo de misterios, realmente nos harán sudar en más de una ocasión debido al reducido espacio, la cantidad y variedad de enemigos, y la niebla venenosa que acompaña a estos dignos adversarios.

En cuanto a lo audiovisual, el territorio irlandés presenta una dicotomía muy marcada que se divide entre campos floridos y llenos de vida con su esporádico e icónico arco iris, en contraste a las zonas lúgubres ocupadas por los Hijos de Danu, exhibiendo matices grisáceos y calaveras colgadas en las entradas de las guaridas. Asimismo, las melodías tanto en combate como al conocer diferentes personajes o visitar nuevas zonas, se dividen entre canciones con instrumentos celtas y en ocasiones la voz de la cantante escocesa Julie Fowlis, mientras que al pelear contra los druidas (ya sea en los misterios llamados Las Pruebas de Morrigan o no) o al adentrarnos en sus tierras, la banda sonora original es donde más se luce, con tracks un tanto similares a las de Hellblade.

Como dato adicional, cabe mencionar que para jugar esta expansión no es necesario haber completado el arco argumental del juego principal. Se podrá acceder a Wrath of the Druids una vez que los jugadores hayan llegado a Inglaterra y hayan completado uno de los primeros arcos narrativos: Grantebridgescire o Ledecestrescire, que se desbloquean justo después de llegar desde Noruega. No hay un nivel de poder obligatorio para jugar a Wrath of the Druids, lo cual es bueno ya que la expansión es muy recomendable, y posiblemente los motive a terminar Valhalla (luego de finalizar este DLC) si es que los habían dejado de lado por la excesiva cantidad de collectibles que abrumaron a más de uno.

Como muchos fans sabrán, la segunda gran expansión de Valhalla titulada El Asedio de París se lanzará durante el invierno (hemisferio sur) del 2021, pero no será el último DLC, ya que Valhalla contará con un segundo año de contenido. Así que si son fans de la saga pero habían abandonado esta última entrega por lo mencionado y están a la búsqueda de una segunda oportunidad -o excusa- para retomarlo, esta expansión ambientada en la mágica tierra de Irlanda es justamente lo que necesitan -si tiene la plata para comprar el Season Pass, claro.

Este análisis fue realizado con un código de prensa de PC provisto por Ubisoft Latinoamérica. Pueden ver más imágenes de Wrath of the Druids en 4K con detalles al máximo de en este enlace.

Assassin's Creed Valhalla - DLC "Wrath of the Druids" Review
Historia85%
Gameplay80%
Gráficos90%
Música y Sonidos85%
Lo bueno:
  • La nueva mecánica de obtención e intercambio de ítems exclusiva para Irlanda.
  • Que nos obligue a seguir las pistas para buscar a los integrantes del clan de Los Hijos de Danu.
  • Las misiones que agregan objetivos secundarios y nos recompensan por cumplirlos.
Lo malo:
  • La verticalidad de algunos escenarios.
  • La repetición de ciertas objetivos y misiones.
  • Que los puntos positivos mencionados no hayan estado en el juego base.
80%Nota Final
Puntuación de los lectores: (4 Votes)
85%