Cualquier gamer de PC que hace pocos meses estaba a la búsqueda de armar una PC para gaming o actualizar su placa de video, sabrán que los precios de estas últimas se han disparado estrepitosamente en poco tiempo, obligando inevitablemente a los usuarios a reevaluar (o inclusive renunciar) a la compra de su PC o GPU soñada por una de un rendimiento mucho menor al pretendido.

Las causas -y causantes- son varias y no afectan únicamente a Argentina ni a los países de Latinoamérica, sino que es un fenómeno mundial cuyos principales responsables son vistos a menudo como culpables, a veces por las razones equivocadas. Está claro que la pandemia del COVID-19 definitivamente tuvo un gran rol en las cadenas de (des)abastecimiento de materiales, partes y productos informáticos, incluyendo en este caso particular, las memorias GDDR6(X) y las nuevas series de GPUs, tanto de AMD como de Nvidia.

Pero antes de que las RTX 3000 de Nvidia y las RX 6000 de AMD debutaran en el mercado, ambas compañías ya habían advertido que el stock de sus GPUs a nivel global sería muy reducido, y que el faltante se estiraría en principio al primer trimestre del 2021. Los usuarios de PC estaban muy expectantes sobre estas nuevas generaciones de GPUs que proponían un gran salto de rendimiento con respecto a su generación anterior y ahora, irremediablemente, una mayor disponibilidad se dilatará hasta el segundo o tercer trimestre de este año, o inclusive hasta el 2022 según afirman algunos analistas. Los revendedores (scalpers) que aprovecharon los pobres sistemas anti-bots, como sucedió en el caso del shop oficial de Nvidia, tampoco ayudó mucho.

Algunos usuarios de PC no tan puristas de la plataforma pero con un procesador de gama media o alta, oscilaban entre la difícil decisión de actualizar su GPU a una RTX 3070 de Nvidia o RX 6800 de AMD (de u$s 500-600), o simplemente adquirir PlayStation 5 o Xbox Series X, cuyos precios a decir verdad, eran muy atractivos en sus primeras reservas ($100.000 ARS), pero su stock también era -y es- muy bajo en Argentina y otros países de la región. Como era de esperarse, a medida que una limitada cuota de consolas entraba al país, el precio oficial fue aumentado por no menos de un 30%, aunque conseguirla a este precio tampoco era y es tarea fácil, ya que hay que estar circulando las tiendas diariamente, lo cual termina siendo no muy diferente de cómo un gamer de PC busca un precio normal para RTX 3000 de Nvidia (lo cual ya no es literalmente posible). Esto último sobre el stock y los precios de consolas next-gen lo menciono muy por arriba para no entrar -en esta sección- sobre la discusión sobre el precio de una GPU contra el de una consola, o encontrar una PC que equivalga al rendimiento de una PlayStation 5 o Xbox Series S|X.

Pero volviendo al tema en cuestión, era evidente que el bajo stock y el faltante de GPUs, ya se veía venir. Algunos pocos gamers lograron comprar su soñada RTX 3060 Ti, 3070, 3080 o RTX 3090 a precios normales, como por ejemplo una RTX 3070 por $90.000-100.000 ARS o una RTX 3080 por $110.000-125.000, según el modelo del fabricante. Dado que los distribuidores mayoristas de informática importan al dólar oficial (que se ha mantenido a un promedio de $90 en los últimos meses) en Argentina, comprar, por ejemplo, una RTX 3090, salía un 50% menos que comprarla en EE. UU con el dólar tarjeta (o blue) de $150. Poco después, los precios de todas estas GPUs se han duplicado, e inclusive triplicado hace pocas semanas, algo que nadie pensaba que iba a suceder, y esto pasó por una razón muy particular (aun considerando el ya mencionado bajo stock), y esa razón es una sola: las criptomonedas.

Al poco tiempo que explotó el precio del Bitcoin y por consiguiente el del Ethereum (la criptomoneda más utilizada por aquellos que minan con GPUs), el bajo stock de GPUs y la fiebre de la minería de criptomonedas, sumado a la alta rentabilidad de las mismas, hicieron que los precios de placas de video a nivel mundial subieran a valores totalmente ridículos y ciertamente impensados en la historia de la informática.

En un comienzo, las placas más rentables era la inmortal RX 570 de 8GB (ya que la de 4GB ya no sirve para minar, por ende sus respectivos precios actuales) o la RX 5700 (la variante XT no solo es más cara y tiene un consumo mayor, sino tiene una tasa de hash igual o menor a la no XT), pero cuando aquellos con granjas de minería ya instaladas, o aquellos que buscaban invertir sus ahorros en “algo” comenzaron a comprar todas estas GPUs y otras de menor o mayor rendimiento (que es sinónimo de hashrate), tanto de AMD (RX 5500 XT de 8GB) como de Nvidia (GTX 1660 SUPER de 6GB), el stock de los distribuidores y tiendas minoristas empezó a disminuir abruptamente, y estos últimos tuvieron que comenzar a “cuidar” las pocas unidades que tenían para la venta.

Y con “cuidar” me refiero sencillamente a aumentar, de manera inescrupulosa, los precios de todas las GPUs del mercado que sirvieran para minar, ya sea la humilde y rendidora RX 570 de 8GB, hasta la monstruosa RTX 3090 de 24GB. La Ley de Oferta y Demanda pisa más fuerte que nunca en el mercado de las GPUs, y es difícil defender a aquellos retailers chicos y a las tiendas más grandes del país por igual. Como muchos sabrán, en Argentina existe un negocio en particular que es el que dicta los precios del mercado, e inevitablemente aquellas tiendas más chicas, buscan igualar su precio, porque todos quieren un pedazo de la torta. Demás está decir que la tajada que obtienen las tiendas más reconocidas de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y otras provincias, es mucho más grande que la de los retailers que reciben pocas GPUs, sobre todo cuando uno tiene los contactos apropiados dentro de los distribuidores mayoristas, incluyendo los representantes de los fabricantes de GPUs o los PMs (Product Manager) de los partners AIB correspondiente a cada distribuidor. Así es cómo el stock que reciben muchos mayoristas ni siquiera llegan a entrar en sus portales de venta, de modo que las tiendas más pequeñas no tienen oportunidad alguna de obtener esa jugosa ganancia en las GPUs, que sí estaban -o aún están- teniendo los negocios más grandes.

A raíz de las exorbitantes ganancias de los retailers, algunos distribuidores mayoristas, tanto locales como del exterior, han visto que sus dividendos también pueden ser mucho mayores (ya que el porcentaje de los distribuidores locales suele ser relativamente bajo, de entre 8 y 10%), de modo que las GPUs, o van a seguir subiendo conforme suba el precio del Bitcoin, o simplemente los retailers pasarán a sacarle menos provecho a las placas de video.

La rentabilidad de la minería de criptomonedas es tan alta y absurda (sobre todo si la comparamos con un sueldo promedio) que hacen que aquellos que ya tienen granjas de minería con decenas -o cientos- de GPUs, o incluso aquellos que tienen algunos ahorros y buscan invertir en un negocio que de ganancias a corto y/o largo plazo, estén alertas a cualquier ingreso de GPUs en cualquier tienda, y pagan cualquier precio por las mismas -siempre y cuando les sea lucrativo el negocio.

Más como gamer que como comerciante, es sumamente indignante que personas que no tienen la más mínima idea de que lo que es un blockchain o una criptomoneda o, sin ir más lejos, o una placa de video o una computadora, estén en un estado de frenesí absoluto por una timba digital que, a decir verdad, no sabemos cuánto puede durar, o de qué manera puede explotar, porque tarde o temprano esto se va a terminar -y lo más probable es que sea con Etherium 2.0, pero para eso falta. Por supuesto, nadie puede culpar a aquellos que invierten su dinero o sus pocos ahorros en un negocio que claramente es grotescamente rentable, pero al mismo tiempo deja a todos los gamers de PC sin la posibilidad de obtener una GPU, mucho menos a precios normales o mínimamente razonables, en comparación a los valores sugeridos por AMD, Nvidia y sus respectivos partners.

Por su lado, Nvidia anunció hace poco que la recién lanzada RTX 3060, está limitada por BIOS para impedir que se use para minería. Si bien esto se ha confirmado, es para monedas específicas la popular Ethereum que es la que más se utilizaba para GPUs, pero con Ravencoin y quizás otras futuras, el hashrate de esta GPU funciona como debe. Además, con los precios de las GPUs como están en todas partes del mundo actualmente, eso no va a impedir que las tiendas minoristas o revendedores vendan la nueva GPU de 12GB a un precio similar al de una GTX 1080 Ti o RTX 2080, que es lo que los análisis publicados generalmente afirman.

Buscando remediar esto, la compañía verde anunció la Serie HX de procesadores CMP (dedicados para la minería de criptomonedas), que teóricamente deberían hacer que aquellos que compran GPUs GeForce para minar, evalúen la relación costo-beneficio y no terminen comprando estas últimas. Los procesadores HX sean probablemente una solución tanto a corto como a largo plazo, ya que se lanzarán entre marzo y mayo de este año. El problema, nuevamente, va a ser la disponibilidad a nivel mundial de estas placas, que no se sabe en qué países estarán a la venta inicialmente, y demás está decir que Nvidia no podrá cumplir la demanda -lo cual hará que los mineros compren inevitablemente placas GeForce con tal de no perder el momentum.

“Para abordar las necesidades específicas de la minería de Ethereum, anunciamos la línea de productos NVIDIA CMP, o Procesador de minería de criptomonedas, para minería profesional.

Los productos CMP, que no hacen gráficos, se venden a través de socios autorizados y se optimizan para obtener el mejor rendimiento y eficiencia de minería. No cumplen con las especificaciones requeridas de una GPU GeForce y, por lo tanto, no afectan la disponibilidad de las GPU GeForce para los jugadores.

Por ejemplo, CMP carece de salidas de video, lo que permite un flujo de aire mejorado durante la extracción para que puedan estar más densamente empaquetados. Los CMP también tienen un voltaje y una frecuencia de núcleo pico más bajos, lo que mejora la eficiencia energética de la minería.

La creación de productos a medida para clientes con necesidades específicas ofrece el mejor valor para los clientes. Con CMP, podemos ayudar a los mineros a construir los centros de datos más eficientes mientras preservamos las GPU GeForce RTX para los jugadores.”

NVIDIA Crypto Mining Processors
  CMP 30HX CMP 40HX CMP 50HX CMP 90HX
GPU TU116-100 TU106-100 TU102-100 GA102-100
Plaqueta PG161 SKU 90 PG161 SKU 100 PG150 SKU 100 PG132 SKU 100
Memoria 6GB 8GB 10GB 10GB
Consumo 125W 185W 250W 320W
Disponibilidad Marzo Marzo Por anunciarse Mayo
Tasa de Hash en Ethereum 26 MH/s 36 MH/s 45 MH/s 86 MH/s

Lo cierto es que, si el boom de la minería continúa firme al ritmo actual, la escasez de GPUs para gaming va a durar hasta fines del 2022, algo ya confirmado por analistas de la industria basándose en el limitado stock de GPUs que reciben algunos países. La demanda de placas de video excede la oferta por un margen de 30%, y no bastará con unos pocos meses para cumplir con la demanda.

Según, Harlan Sur, un analista de JP Morgan, se estima que las fabricantes de GPUs están enviando entre un 10% y un 30% por debajo de los niveles de demanda actuales y se necesitarán al menos 3 o 4 trimestres para que la oferta alcance la demanda, y luego otros 1-2 trimestres para reponer los inventarios en los clientes/canales de distribución de regreso a niveles normales.

Además, Areej de Hardware Times ha informado que partners AIB como Gigabyte, Asus, MSI y otros, reciben actualmente menos de 20 unidades de GPUs RTX 3080 por país en la región del sur de Asia, siendo China la única excepción con alrededor de 100 unidades este mes. Imagínense el resto de los países.

Como hemos publicado anteriormente, la recientemente anunciada serie mobile de las RTX 3000 de Nvidia y las laptops que las acompañan, también están siendo utilizadas -de a cientos- para minar dado el actual faltante de GPU, algo que en un principio no se creía rentablemente posible, pero lo es y lo seguirá siendo.

Hasta que las criptomonedas (sobre todo el Ether) no establezcan un límite o aumenten la dificultad del blockchain, la demanda y faltante de GPUs continuaría siendo un grave problema a nivel mundial. La Serie HX quizás sea una solución a corto plazo, a pesar de que su valor de reventa (contrario al de una GPU para gaming) será literalmente cero en caso de que haya nuevas monedas emergentes que requieran más uso de VRAM -aunque es poco probable que pidan más de 10GBs.

La inquietud por la escasez de GPUs es tan preocupante que está haciendo que Nvidia produzca nuevamente la GTX 1050 Ti para los gamers que buscan una GPU barata para jugar, por más que esté bastante lejos en rendimiento a la popular GTX 1650 SUPER. En muchas cadenas reconocidas el faltante de GPUs es tan triste como gracioso, con GPUs que rinden menos que el procesador Ryzen 5 3400G de AMD (como la GT 710 o la GT 1030).

Hasta que ocurra un nuevo crash en la economía de las criptomonedas (como ocurrió en el 2018), que no sabe ni cómo ni de qué manera pueda llegar a ocurrir, cada vez se hará más difícil para que un gamer pueda comprar una GPU para jugar, al menos en 1080p. Es irrisorio que una GTX 1660 SUPER, una placa de gama media, o baja-media, cueste alrededor de $100.000 ARS, que es básicamente el precio de una Xbox Series S o PlayStation 5 Digital. Dado que ambas consolas rinden como una RTX 2060 SUPER en comparación (cuando un juego tiene DLSS 2.0 de Nvidia) o una RTX 2080 en rasterización (rendimiento convencional de la GPU sin DLSS), comprar una PC para jugar en la actualidad, probablemente costaría el triple del valor de una de las nuevas PlayStation 5 o Xbox Series S|X. El que es gamer de PC siempre será gamer de PC, y lo mismo sucede con el purista de consola, pero con los precios actuales de GPU, al menos en este momento, es sumamente indignante pensar en los costos de una PC para juegos.

A menos que estén sumamente desesperados por una GPU de gama alta o quieran comprar ya una PC para jugar, lo recomendable es dejar que este boom de la minería corra su curso hasta que estalle y el mercado se inunde de GPUs a precios inclusive más baratos que los iniciales, pero hasta que eso ocurra, pueden pasar muchos meses. Si bien es cierto que las GPUs para minería funcionan 24/7, es sabido que los mineros hacen un undervolt de GPU y reemplazan en algunos casos, los pads térmicos de las VRMs para que calienten tantos. Además de que muchas marcas en varios países de Latinoamérica, ofrecen tres años de garantía, así que no debería ser problema adquirir una GPU usada para minería, siempre y cuando haya una factura o comprobante de compra que nos asegure al menos un año de garantía.

En pocas palabras, las opciones por el momento son, o esperar a una nueva caída en el valor del Ethereum y/o resistir hasta el lanzamiento de Ethereum 2.0 (cuya fase final no estará disponible hasta fines del 2021 o principios del 2022) que ya no utilizará GPUs para su cadena de bloques, lo cual permitirá en última instancia comprar una GPU usada pero barata, o de lo contrario pagar el precio que las tiendas minoristas o los revendedores piden. Protestar no sirve de mucho ya que, por el momento, siempre habrá un minero al que le resultará rentable comprar una GPU para minar Ethereum. Tampoco faltará algún que otro gamer o aficionado al hardware adinerado pero, en definitiva, los precios de las placas de video no van a bajar por el momento, y el pronóstico de un nuevo colapso de las criptomonedas no es muy alentador debido a que el stock mundial, como señalamos previamente, quizás mejore al mismo tiempo que se lance Ethereum 2.0, y hasta que llegue ese momento, falta mucho, y son demasiados los gamers que mientras tanto se quedarán sin su GPU -a buen precio- para jugar.