En diciembre del 2016, el estudio Mimimi Games sorprendió el mundo del gaming (o al menos a los fans de los juegos tácticas en tiempo real) con el lanzamiento de Shadow Tactics: Blades of The Shogun, un título de estrategia inspirado en la serie Commandos de Pyro Studios, que marcó el regreso del género con un nivel de calidad realmente digno de alabanza.

A raíz del resurgimiento de este particular estilo de juego de sigilo complementado con los emblemáticos conos verdes de visión, el developer alemán fue contratado por THQ Nordic para desarrollar Desperados III, al mismo tiempo que otros developers como Alter Games y recientemente Destructive Creations, buscaron replicar la fórmula de Pyro Studios con Partisans 1941 y War Mongrels, respectivamente, aunque ninguno lo hizo con tanta gracia como Mimimi en Shadow Tactics o la tercera entrega de Desperados. War Mongrels particularmente es un excelente juego con gráficos que están a otro nivel, pero los groseros bugs en la física y la IA en su lanzamiento, hicieron que el prometedor título del desarrollador polaco recibiera críticas variadas en Steam, y de eso es poco probable que haya vuelta atrás porque el daño ya estaba hecho (sigue teniendo críticas variadas en Steam).

Por eso es que tras el trago amargo de War Mongrels, me regocija poder volver al periodo Edo de Japón con esta expansión individual (no requiere el juego base) para Shadow Tactics, que consta de tres misiones principales, otras dos misiones cortas intermedias, y un epílogo que como muchos podrán suponer, es bastante triste sabiendo que lo sucede con Mugen y lo que le dice Aiko al robusto samurai en la misión 10 del juego.

Con una duración promedio de ocho horas, este DLC se presenta a modo de intercuela ya que las misiones se desarrollan pocos días antes del enfrentamiento con el misterioso archienemigo del Shogun, Kage-Sama. La historia comienza con nuestros héroes reunidos en su base de operaciones, cuando la maestra de Aiko, Lady Chiyo, captura a Yuki y Takuma, y ordena al resto a ser ejecutados. Por supuesto, los hábiles Hayato, Mugen y Aiko logran escapar de sus captores y se embarcan en una travesía para rescatar a los dos restantes miembros del equipo. En la primera y segunda misión, tendremos que liberar a Yuki y Takuma, respectivamente, mientras que en la tercera, como no podría ser de otra manera, tendremos que asesinar a la Lady Chiyo, la líder del Clan Sakura.

Para quienes no jugaron el juego base (que es poco probable que no lo hayan hecho si están leyendo este análisis) debajo se encuentran detalladas las mecánicas de los cinco héroes de Shadow Tactics.

  • Hayato: Usando su Ninjato y su Shuriken para asesinar silenciosamente, este shinobi mercenario es el experto por excelencia en la infiltración. Arrojando piedras, podrá temporalmente distraer a los enemigos para que él u otros miembros del equipo puedan aprovechar la distracción para hacer de las suyas.
  • Mugen: Un samurái leal al Shogun y el líder del grupo. Gracias a su botella de sake que puede distraer a los guardias (similar a los cigarrillos del Commandos) y su ataque que puede despachar a grupos en tercero de enemigos sin mucho esfuerzo, Mugen es el músculo de este inusual grupo de altruistas y mercenarios. Aun corriendo, su fuerza natural le permite levantar dos cuerpos a la vez, y es el único que podrá suprimir a los samuráis enemigos en enfrentamientos cuerpo a cuerpo, o con su pistola que es más poderosa que la de los demás personajes. El resto del equipo tendrá que dispararles a los samuráis con pistolas y luego atacarlos cuerpo a cuerpo para matarlos.
  • Yuki: La más pequeña y escurridiza del grupo. Usando su combinación de trampa y silbato para atraer enemigos, esta inocente pero letal niña equipada con una daga y sus rudimentarias herramientas, será imprescindible para avanzar en las situaciones más difíciles.
  • Takuma: Francotirador y experto en explosivos. Este sabio anciano podrá ejecutar enemigos a larga distancia, o a corto alcance usando sus ruidosas granadas. También contará con la ayuda de un adorable tanuki para distraer grupos de enemigos o civiles.
  • Aiko: Bella pero mortal, la habilidosa kunoichi podrá robar diferentes trajes y usar su locuacidad para distraer a los enemigos, mientras que su polvo será muy oportuno para reducir el rango de visión de los mismos, y así permitir ataques en conjunto o que sus compañeros planifiquen sus movimientos con más tranquilidad. Por supuesto, también podrá asesinar silenciosamente con el mortal pin de su hebilla para el pelo.

Una de las quejas principales de Shadow Tactics: Blades of The Shogun era la incapacidad de atar civiles juego de noquearlos. En esta expansión, parece que Mimimi recapacitó y hay al menos en dos de las tres misiones casi no hay civiles, y los pocos que hay (en la tercera) se puede distraer fácilmente para que no alerten a los enemigos soldados. Sigue siendo extraño que por más pocos que sean, no se los pueda atar, pero claramente es una decisión de diseño, ya que implementar una mecánica para atar enemigos no debería ser muy difícil.

Si bien las tres misiones ofrecen varias alternativas a la hora de enfrentar una situación, la tercera es la más elaborada y larga ya que divide el mapa prácticamente en dos partes y nos da la opción de tomar una ruta o la otra según qué personajes decidamos utilizar, y si lo hacemos con sigilo o yendo a lo rambo, que no es lo que propone el género. Lógicamente, siempre hay diferentes variantes a un mismo tipo de resolución según la posición y habilidades de los personajes, pero por lo general está claro cuál es la mejor forma de proceder, más aún si hemos jugado otros exponentes del género en los cuales las mecánicas se suelen compartir (o copiar).

Las otras dos misiones más cortas en las que jugamos con Takuma y Aiko/Mugen, respectivamente, son bastante sencillas y rápidas de terminar, pero igualmente son entretenidas aún considerando que los espacios son reducidos y con pocos enemigos. Nos sirven para refrescarnos la memoria sobre el uso de algunas de las mecánicas de cada personaje (sobre todo Takuma con su mascota), al mismo tiempo que brindan un poco más de contexto en la narrativa, la cual a decir verdad es bastante directa y sencilla, pero dejando un giro en la trama para lo último.

Gráficamente no hay mucho que se puede decir que no hayamos visto previamente en el juego base. Los escenarios cuentan con estructuras propias del periodo Edo, complementadas con elementos naturales como montañas, pastizales y agua. El nivel artístico es una vez más exquisito, presentado con los colores vibrantes y característicos del cel shading que definitivamente le sientan bien al género a pesar de no contar con una visual más realista como lo de War Mongrels.

 En los mapas no hay tanta verticalidad (castillo o estructuras de varios pisos) como en el juego base, pero hay suficientes casas chicas y desniveles en algunas áreas para poder facilitarnos las cosas con aquellos personajes que pueden colgarse de los ganchos o hacer asesinatos aéreos. El tercer nivel en particular es el más completo o novedoso, ya que cuenta con varios pasadizos secretos que se pueden descubrir al activar estatuas, e inclusive varias trampas propias de los escenarios para eliminar enemigos. En los demás escenarios también encontraremos macetas y mecanismos para hacer caer cajas y deshacernos misteriosamente de uno o varios soldados (incluyendo algún molesto samurái).

La música es otro de los puntos más sobresalientes de esta expansión, con melodías únicas para cada misión y se disfrutan en todo momento gracias a la gran combinación de los instrumentos característicos de la época. Algunas tracks tienen una esencia más heróica que otras, pero todas se disfrutan por igual, y fue una grata sorpresa sentir como acompañan el gameplay en todo momento de la misma manera que lo hacía la memorable OST de Mateo Pascual en Commandos 2. La de menú sigue siendo la misma y es tan gloriosa como siempre.

Las voces, una vez más, son realmente impecables tanto en inglés como en japonés, y no hay absolutamente nada que se les pueda criticar. Dan en en clavo en cada situación, diálogo o comentario tanto para los demás como para los mismos personajes, y da gusto escucharlos sin querer perdernos una palabra de los que dicen. Al jugarlo con voces en japonés el nivel de inversión y dramatismo obviamente es otro y sin lugar a dudas es la opción más recomendable.

A un precio de u$s 19.99 (u$s 5 más es el mismo que el Season Pass del Desperados III que agrega tres misiones) o precio regional en Steam, Epic Games Store (en la cual se regaló el juego base) y GOG, no hace falta que decir esta expansión individual es sumamente recomendable para quienes disfrutaron de Shadow Tactics: Blades of The Shogun. Al ya tener ya un mínimo de tres personajes (en la primera misión), cuatro en la segunda, y todos en la última, es un DLC orientado exclusivamente a quienes ya conocen el juego base o el género en términos generales. Con los desafiantes sets de insignias, tanto principales como secundarios, el valor de rejugabilidad es bastante alto, de modo que esas ocho horas promedio que ofrece la expansión, probablemente se terminen transforme en el doble o el triple.

Este review fue realizado con una copia de prensa provista por Daedalic Entertainment/Mimimi Games.

Shadow Tactics: Blades of The Shogun - Review de la Expansión "Aiko's Choice"
Historia65%
Gameplay95%
Gráficos100%
Música y Sonidos100%
Lo bueno:
  • Volver a disfrutar el gameplay responsivo y refinado de Shadow Tactics.
  • Diseño de escenarios con alternativas de gameplay para los personajes.
  • Excelente banda sonora y actuación de voces (tanto en Inglés como en Japonés).
Lo malo:
  • Si bien las tres misiones principales son largas, una cuarta no hubiera estado de más.
  • Ligeros problemas de física cuando se amontonan varios personajes en un mismo lugar.
  • Algunas caídas de FPS en ciertos lugares, pero nada grave.
90%Nota Final
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
96%

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