A poco más de un año desde su anuncio en Kickstarter y, con más de 7.000 usuarios que apoyaron este ambicioso proyecto, Compulsion Games finalmente ha lanzado la versión Early Access de We Happy Few.

Durante estos últimos meses, el estudio que nos trajo Contrast ha logrado cautivar a sus fans con los adelantos de su nueva IP. Desde su aparición durante la presentación de Microsoft en la pasada E3, en dónde se proyectó un video de gameplay de poco más de 3 minutos, We Happy Few se perfilaba como uno indies más esperados.

La nostalgia tal vez fue demasiado alta para el público en general. Muchos de nosotros esperabamos algo similar a Bioshock o, en última instancia, una experiencia más lineal y cerrada. Sin embargo, We Happy Few presenta elementos de supervivencia mezclados con una pizca de rol y hasta una gran dosis de mecánicas rogue-like, una fórmula o combinación de géneros que en últimos años se ha hecho popular -quizás demasiado popular- y actualmente la experimentamos en su máximo apogeo.

Al igual que la gran mayoría de juegos lanzados bajo el programa Early Access de Steam, y ahora GOG, We Happy Few se encuentra en una etapa temprana de desarrollo, de manera que la versión analizada en este preview lógicamente presenta limitaciones de contenido, entre otras cosas. Aún así, esta versión brinda todo lo que un usuario que adquiere una versión preliminar puede esperar.

La historia de We Happy Few es introducida con un prólogo que aporta lo justo y necesario para darnos un panorama general de lo que está sucediendo en una Inglaterra alternativa de los años 60, cuya sociedad retro-futurística parece estar dominada por el consumo de antidepresivos. Luego de finalizar la introducción de entre seis y ocho minutos, tendremos que cumplir una serie de objetivos principales que nos mantendrán ocupados en sus entornos generados proceduralmente.

A pesar de esas limitaciones narrativas, a menudo podremos investigar o explorar este distópico mundo, en donde hallaremos una serie de grafitis, objetos o breves diálogos que nos proporcionan trozos de información para adentrarnos de a poco en la fatídica historia que resguarda esta peculiar sociedad que ha decidido dejar atrás sus atroces recuerdos en pos de mantener una cínica sonrisa en un mundo consumido en la depresión.

En We Happy Few tomaremos el control de Arthur, uno de los tres futuros personajes jugables con quienes exploraremos un panorama totalmente fuera de lo común. Por un lado tendremos la mejor cara de Wellington Wells. Felicidad, sonrisas, arcoíris por doquier, gente saltando y jugando en las calles y parques. Por otra parte, si exploramos y observamos los alrededores y su gente con más detalle, vamos a presenciar la profunda tristeza que reina en mundo destruido y que busca ser olvidado. En cualquiera de los casos, la decisión de subsistir de un modo u otro está en nuestras manos gracias a la píldora de la alegría (Joy) con la que podremos cambiar la percepción del mundo. Así sea para viajar de un distrito a otro, interactuar con ciertos personajes, o cumplir misiones, resulta sumamente importante mantener el uso de este narcótico. Sin embargo, se recomienda un uso moderado, ya que exceder el mismo podría generar graves consecuencias.

Tanto esta ambigua droga y como la temática llamativa de We Happy Few, hará que nuestra experiencia sea diferente a otros de títulos de supervivencia o rogue-like tales como Don’t Starve o el más reciente The Flame in the Flood, por mencionar algunos. Aun así, las bases conceptuales tanto de We Happy Few con los mencionados son muy similares. Dada la limitación en su narrativa, el principal objetivo es simplemente sobrevivir y eventualmente lograr escapar de este mundo distópico constituido por -alrededor- de 4 a 5 biomas totalmente procedurales complementados con serie de actividades principales y secundarias.

Dichas actividades forman parte importante del gameplay que encontraremos en We Happy Few. Algunas son bastante sencillas: detener a un corredor, limpiar una fosa de agua, etc. Mientras que otras intentan ir un poco más lejos e incentivar al jugador a explorar cada escenario, y así encontrar diferentes objetos, puntos de interés y esquemas de construcción.

El manejo del sistema de crafting tal vez llegue a sentirse algo tosco y limitado, debido a que es necesario una estación de trabajo o laboratorio para la elaboración de ciertos objetos, y por lo general no existe una gran cantidad de las mismas. De todas formas, podremos construir armas y equipos básicos sin ellas. Algo que resulta sumamente interesante para destacar es la elaboración de la vestimenta, ya que juega un papel más importante que la mera estética visual. Este elemento toma un rol fundamental a la hora de adentrarnos a los diferentes distritos del juego, y así pasar desapercibidos y hacer un poco más neutral nuestra transición.

Si los NPC que pueblan este mundo descubren que estamos en abstinencia (es decir, si hemos dejado de consumir nuestra dosis de Joy), rápidamente nos darán caza por toda la ciudad, generando un cierto grado de tensión, ya que la sensación de ser perseguidos por los agentes de policía y todos los habitantes de Wellington Wells es por momentos demasiado intensa. En caso de que eso suceda, tendremos un ligero puñado de armas blancas con las cuales hacerle frente a los enemigos. Aunque muchas veces la mejor opción es simplemente huir y volver a probar suerte en otro momento ya que en ocasiones, la cantidad de enemigos en pantalla puede ser realmente alta y las armas que utilicemos se degradan con cada golpe, es por ello que son simplemente para un uso ocasional y sumamente necesario.

A simple vista, puede parecer que el principal obstáculo en el juego está constituido por la ciudad y sus habitantes, pero este no es el mayor de nuestros males. Las necesidades básicas de nuestro personaje conforman un problema igual de urgente. A menudo notaremos que la salud y el aguante de nuestro personaje comienzan a disminuir, significando la necesidad de conseguir sustento. La elaboración de comidas con las cuales mantener a raya este mal es demasiado limitada. Por lo general nos alimentaremos con ítems que dañaran de una u otra forma nuestro sistema, por lo tanto, es necesario contar con la medicina o elementos con los cuales contrarrestar estos inconvenientes. De una u otra forma, se creara un círculo de vicioso de necesidades al cual habrá que darle una mirada constante.

Como es de esperarse en un juego en acceso temprano, We Happy Few aún tiene varios aspectos que deben ser pulidos y mejorados, a pesar de las sobresalientes reacciones y animaciones de los personajes, la interacción con estos se siente bastante limitada y ciertamente lineal. Además el juego presenta una importante cantidad de bugs bastante básicos. Lo cual es bastante extraño, ya que el Alpha del juego comenzó hace casi un año.

Sin embargo, pese a sus ocasionales fallos, We Happy Few se abre camino como una prometedora experiencia de supervivencia, gracias a su soberbia ambientación, la particular temática de adoctrinamiento que emplea, y con la futura promesa de una sobresaliente narración, gracias al control de tres únicos y singulares personajes, lo hacen un título diferente a lo que estamos acostumbrados en el género. Sin mucho más para agregar, solamente queda esperar por ver cómo va mejorando y creciendo con cada nueva actualización.

Este preview fue realizado con una copia comercial proporcionada por Compulsion Games. Pueden ver más imágenes de todo nuestro playthrough en nuestra galería de Master Shots.