Años atrás, nadie se habría imaginado que la saga Dark Souls de From Software, causaría semejante revolución en la cultura de los videojuegos, convirtiéndose, en cierta forma, en uno de los nuevos modelos a seguir de la industria. De hecho son bastantes los títulos que han intentado seguir sus pasos, sobre todo dentro de la escena de desarrolladores independiente. Si bien es cierto que muchos de ellos no son tan sólidos y sufren de una cierta crisis de identidad, la aventura que nos convoca el día de hoy logra valerse por sí misma.

Necropolis a Diabolical Dungeon Delve es la más reciente obra de Harebrained Schemes, los creadores de los recientes reboots de Shadowrun (Returns, Dragonfall y Hong Kong) que, en esta ocasión, intenta alejarse de la clásica estrategia por turnos que tan buenos resultados les ha dado, para presentar una experiencia un poco más implacable y con un fuerte énfasis en la acción. Veamos que peligros aguarda este abrumador laberinto poligonal.

La aventura de Harebrained Schemes intenta llevar el concepto de Dark Souls a otro nivel, esto se debe en parte, a que Necropolis se presenta como un rogue-like. Seremos testigos de una experiencia cambiante donde cada partida será diferente y cada nivel que exploremos tendrá distintos caminos, enemigos y, como sucede en todo rogue-like, cada vez que seamos derrotados tocará volver a comenzar.

Entrando un poco más en detalle, Necropolis se presenta como una aventura de acción en tercera persona que fácilmente podría pasar como un Hack and Slash, pero que, sin duda es mucho más que eso. Su idea general, no es la de pulsar incesantemente el clic derecho para derrotar a un enemigo, sino ofrecer una experiencia mucho más táctica que nos lleve a medirnos contra el enemigo, no solo en tamaño sino en destreza. Las mecánicas de juego pueden sentirse algo toscas y lentas, pero al igual que la saga Souls, ahí es radica su identidad. En Necropolis, la experiencia no sería lo mismo que todo fuera excesivamente rápido, más aún cuando tenemos que detenernos a pensar como encarar cada situación que se presenta. Como es de esperarse en todo RPG, la efectividad de nuestros ataques y de nuestra defensa también está ligada a los objetos que tengamos equipados.

Si bien la aventura de Harebrained Schemes es bastante humilde en producción -y no solamente por su apartado visual– tiene un puñado de ideas interesantes. La aleatoriedad de la que bebe es una de sus principales alicientes, incluso el drop aleatorio de objetos puede llegar a ser demasiado injusto o insatisfactorio. Esto se debe a que muchas veces correremos bajos de salud y necesitaremos elementos como comidas o pociones -para regularla- y no encontramos los ingredientes o, por otro lado, tal vez no obtengamos las armaduras o armas necesarias a la hora de aventurarnos en áreas más peligrosas o jefes más desafiantes.

Si bien la aleatoriedad del drop no nos permitirá conseguir el equipo adecuado ni los ingredientes necesarios para elaborar las pociones u ítems de salud, por suerte habrá un personaje que nos podrá reabastecer de los objetos que resulten útiles para nuestro viaje aunque lamentablemente, items importantes como armas o equipos no están sujetos a este curioso personaje.

Como se mencionó anteriormente, Necropolis es un juego que nos pone a prueba en cada momento y que, si bien puede resultar excesivamente frustrante dada la cantidad de elementos que tenemos en contra, todo podría ser un poco más sencillo si decidimos crear una partida en modo cooperativo online con hasta 3 usuarios más. Gracias a su modo multijugador, es posible explorar la laberíntica Necrópolis para acortar distancias y hacer que la experiencia sea más satisfactoria y un poco más sencilla. Está claro que el único modo de asegurarnos un viaje menos peligroso es estando equipados con armas y armaduras de un buen nivel. A pesar de que no existe una gran diversidad de ellas, se aprecian las distintas clases que hay entre una y otra.

En cuanto a armamento, podremos elegir entre dagas veloces, martillos fuertes o si preferimos la distancia, arcos e incluso lanzar bombas. Se podría echar en falta un poco más de variedad entre ellas pero, si tenemos en cuenta la clase de aventura que es, resulta gratificante saber que encontraremos al menos un tipo de arma de cada estilo. Lo mismo sucede con sus armaduras, no hay mucha variedad, aunque las pocas que encontraremos resultarán sumamente llamativas e imprescindibles.

Todo esto puede ser obtenido gracias al drop de objetos de los enemigos eliminados o mediante la bonificación al azar de los cofres que hallaremos repartidos a través de los escenarios. La mayoría de ellos nunca asegura que encontraremos algo excepcional, salvo aquellos cofres especiales que se encuentran al inicio de cada nivel y que son utilizables únicamente si cumplimos con los requisitos necesarios.

Es aquí donde Necropolis busca incentivar la exploración de sus escenarios en pos de poder abrir dichos cofres mencionados, para lo cual es necesario contar con monedas especiales obtenidas únicamente al cumplir ciertas actividades y tareas secundarias, que van desde matar a una determinada cantidad de enemigos o beber un número exacto de pociones, hasta descubrir pasadizos secretos. Sin duda es una idea que se estimula al jugador, ya que es una buena forma de dotar de propósito a actividades que en otros juegos similares pasaríamos por alto.

Además, las actividades secundarias ayudan mucho a dotar al juego de contenido, ya que Necropolis no es un juego precisamente largo, presentando un total de 10 niveles con un jefe final. Se podría echar en falta una mayor cantidad de los mismos, pero es difícil hacerlo dada la gran variedad de enemigos y lo fuertes que pueden llegar a resultar, haciendo que los bosses incluso pasen a un segundo plano.

Sus escenarios por otro lado, tampoco pretenden facilitar nuestro viaje. Cada nivel resulta muy laberíntico y es fácil perderse en el mismo, caer en trampas o ser presa de una multitud de enemigos que pueden acabar con la vida de nuestro personaje en un segundo y si, por alguna razón nos echamos a correr, tal vez no tengamos la mejor suerte y terminamos en un callejón o en otra oleada de enemigos. Por lo tanto, para evitar cualquier tipo de frustración innecesaria, la mejor solución es ser paciente y observar con detenimiento cada rincón del mapa.

Su visual presenta un acabado abstracto y minimalista. Esto se debe al particular diseño del escenario y los personajes, todo son modelos totalmente poligonales y demás elementos que no llegan a tener una carga gráfica demasiado exigente y que se encuentran empañados con una fría y suave paleta de colores para que, de esta forma, el espectador se mantenga constantemente atento de lo que sucede en pantalla, de manera que los gráficos pase a un plano secundario y no opaque la función jugable de la aventura.

Su apartado sonoro por otro lado, es demasiado discreto y durante el viaje no se presentarán demasiados diálogos. Los pocos que escucharemos no son lo suficientemente llamativos como para destacarlos, y lo mismo se podría decir de su BSO que se siente repetitiva y algo inconclusa.

A pesar de que Necropolis se inspira en gran medida de la saga Souls, ha buscado labrarse su propio camino y, gracias a su naturaleza y elementos únicos, logra ser una aventura sumamente adictiva. Tal vez una mayor cantidad de escenarios, un modo de supervivencia o serie de jefes finales para cada nivel hubieran fortalecido sus puntos positivos pero, en última instancia, día lo que realmente importa es el camino recorrido, y Necropolis entrega un viaje sumamente intenso, llegando hasta el punto de ser frustrante pero con el aliciente necesario como para hacerlo justo al mismo tiempo. NECROPOLIS: A Diabolical Dungeon Delve sin duda es una experiencia que cualquier seguidor de los rogue-like y, sobre todo aquellos que hayan jugado algunos de los títulos de From Software, no debería pasar por alto.

Este review fue realizado con una copia comercial proporcionada por Harebrained Schemes/BANDAI NAMCO.

NECROPOLIS: A Diabolical Dungeon Delve - Review
Gameplay80%
Graficos65%
Musica y Sonidos55%
Multiplayer85%
Lo bueno:
  • Jugabilidad algo torpe pero adictiva
  • El sistema de crafting
  • Modo cooperativo online
Lo malo:
  • Diseño de escenarios laberinticos y repetitivos
  • Faltan más jefes
80%Nota Final
Puntuación de los lectores: (4 Votes)
66%