Este 2014 que se nos va ha sido un año fantástico para los amantes de los RPG. Juegos de rol de todo tipo y factura nos han deleitado a lo largo de estos meses, desde superproducciones AAA como Dark Souls 2, South Park: The Stick of Truth o Dragon Age Inquisition, hasta productos igualmente épicos pero de presupuesto más humilde como Legend of Grimrock 2, Wasteland 2 o Divinity Original Sin. Los fanáticos del rol hemos estado de fiesta. En esto contexto Lords of Xulima se encuentra ubicado firmemente en el segundo grupo, incluso el juego ha sido financiado con una éxitosa campaña de Kickstarter que logró reunir más 30.000 dólares. Humilde en presupuesto pero rico en ideas y en convicciones, el juego de rol de la joven compañía madrileña Numatian Games intenta ser un broche de oro para un buen año que se nos va.

Y los chicos de Numatian no han dejado ninguna bala en el cargador. Lords of Xulima es un producto fuertemente impregnado por un ideal de RPG que privilegia los sistemas de juego y la construcción de sus combates por sobre elementos accesorios como pueden ser los grande gráficos, las animaciones modernas y otros embellecimientos. La convicción es firme y la idea queda planteada desde el primer minuto, solo nos restará analizar si el resultado final esta a la altura de tan elevados ideales.

A story of Gods and Humans

La historia de Lords of Xulima es la historia de Gaulen el explorador. Habitante del gran continente de Rodinia. Según cuenta la leyenda que da vida al mundo del juego, en un principio nueve criaturas celestiales descendieron de los cielos y dieron forma al mundo, estos seres omnipotentes eran conocidos como los xulimari. Una vez que los xulimari crearon Rodinia, abandonaron estas vastas tierras a favor de la raza humana, y se retiraron a su propia tierra, la isla de los dioses: Xulima. Pero la naturaleza del hombre es traicionera, y pronto Rodinia se vio inmersa en un interminable ciclo de guerras sin cuartel. Cansados y al borde de la ruina, los hombres volvieron sus oraciones a los Dioses de antaño, pero no obtuvieron respuesta alguna. Los xulimari les habían abandonado.

Aquí entra nuestro héroe: Gaulen. Este personaje, que no es más que una pizarra en blanco para que utilicemos y que sirve como conducto para guiar la narrativa, recibe un buen día una visión del dios Gólot, el creador. Gólot le comunica a Gaulen que Yül, dios de la muerte, ha desafiado al resto de los xulimari. Y mientras los dioses se encuentran enfrentados en una guerra cósmica a través del firmamento, en la tierra sagrada de Xulima los templos de las deidades han sido mancillados. Gólot le encomienda entonces a Gaulen la sagrada misión de realizar la travesía hasta Xulima a través de los traicioneros vientos y mares y restaurar los templos a su antigua gloria.

Gaulen es un no-personaje, si bien tiene algunas líneas de dialogo a lo largo del juego y en otros casos podremos elegir entre distintas respuestas, el personaje carece casi completamente de algún tipo de personalidad propia. Gaulen es un explorador, y no podremos modificar su clase ni sus estadísticas, lo cual no es algo demasiado malo ya que su habilidad especial de camuflaje es realmente invaluable a lo largo del juego. Además de Gaulen nuestro grupo esta compuesto por otros cinco personajes jugables, y en este caso si tendremos la chance de personalizar su clase, retrato y a que deidad le deben su fe. Las clases son lo suficientemente variadas como para hacer el juego interesante. Desde los clásicos guerrero, mago o ladrón hasta clases más esotéricas como el invocador sagrado, que puede llamar al auxilio del grupo a los avatares de las distintas divinidades.

Una vez que nuestro grupo llegue a Xulima, Gaulen se encontrará con que las cosas son mucho más complicadas de lo que parecía en un primer momento. Resulta que en la tierra de los dioses habitan humanos. Y estos humanos están gobernados y oprimidos por cuatro príncipes. Estos gobernantes, llamados los príncipes impíos, son los responsables de mancillar los templos sagrados y sirven el secreto al señor oscuro Yül. De aquí en más nuestra misión será la de guiar a Gaulen y sus camaradas en la difícil tarea de derrocar a los príncipes impíos y restaurar el orden en la tierra sagrada de Xulima.

Battle tactics

Nuestro tiempo en Xulima se dividirá mayormente en dos grandes actividades: Explorar y combatir. La faceta de exploración es bastante interesante, nos moveremos a lo largo del mapa observando el mundo desde una vista isométrica y podremos interactuar con varios elementos del entorno. Gaulen y su grupo pueden recolectar tesoros, alimentos, luchar contra los distintos enemigos que asolan la tierra o detenerse en algún pueblo humano a descansar o comerciar. En la espesura también podemos encontrarnos con trampas o cofres cerrados, para lo que tenemos a mano dos funcionales minijuegos de desarme de trampas y apertura de cerraduras. Nuestra capacidad de exploración esta limitada por dos factores: el alimento y los enemigos. Con respecto al alimento, Gaulen y sus camaradas pueden acumular una cantidad de comida determinada en su inventario que les permitirá pasar el tiempo fuera de la seguridad de los pueblos. A medida que nos movamos esta cantidad de comida ira disminuyendo (esto depende de que tipo de terreno estemos recorriendo) y si nos detenemos a descansar para recuperar energías perderemos aún más sustento. Si se nos acaba la comida más vale volver al pueblo, ya que sufriremos penalizaciones al combate y no podremos recuperar la vida y el maná mediante el descanso.

El combate es un mundo aparte. Hay dos tipos distintos de enemigos en el juego: enemigos estacionaros en el mapa y enemigos que surgen aleatoriamente en encuentros espontáneos (a la Final Fantasy). En el primer grupo podremos decidir si conviene pelear o no con solo pasar el cursor por encima del enemigo en cuestión. Esto nos mostrará la fuerza estimada del rival, su área de dominio y si nuestro grupo esta a la altura o no del combate. No será extraño a lo largo del juego encontrar un enemigo que nos bloquea el paso y que es denominado como “imposible” si intentamos enfrentarlo, en momentos como ese es cuando los muchachos de Numatian nos están diciendo “por acá no es”, y más vale buscar otro camino para volver cuando seamos más fuertes. En cuanto al segundo grupo de enemigos, los aleatorios, también tenemos varias opciones. Al ingresar en algún encuentro aleatorio podremos combatir, intentar huir (esto depende de la velocidad promedio del grupo) o usar la valiosa habilidad de Gaulen para camuflarse a cambio de algunos puntos de energía. Una vez más, en cada encuentro se nos informará si el grupo de enemigos que enfrentamos esta nivelado a nuestros héroes o es demasiado poderoso. Se trata de un sistema bastante transparente y competente que junto a la necesidad de gestionar la cantidad de comida (y el valioso oro con el que la compramos!) hacen que la faceta de exploración sea realmente entretenida.

Una vez que ingresamos a la pantalla de combate, entramos a la otra gran faceta que Lords of Xulima tiene para ofrecer. Cada batalla en el juego enfrenta a nuestro grupo de seis personajes (pueden sumarse dos más si tenemos algún personaje capaz de efectuar invocaciones) contra un grupo rival que puede ir desde uno hasta diez enemigos a la vez. El combate es reminiscente de títulos como los viejos Might & Magic, pero con algunos toques modernos. En primer lugar nuestro grupo tiene dos zonas de formación: la vanguardia y la retaguardia. Los personajes que vayan en la vanguardia serán los que normalmente recibirán el grueso del daño, y por lo tanto aquí nos conviene poner a nuestros guerreros (Gaulen es perfectamente capaz de aguantarse un puesto en la vanguardia). En la retaguardia nos conviene colocar a nuestros magos, invocadores o arqueros.

El combate se dirime por turnos mediante un sistema de turnos dinámicos, en el costado derecho de la pantalla de combate veremos un listado donde se señala la sucesión de turnos entre nuestros personajes y los enemigos. Diferentes sucesos que pueden ocurrir durante los encuentros tienen la capacidad de modificar dicha sucesión. Por ejemplo, si congelamos a un rival este perderá algunos puestos en la cola de turnos y tal vez podamos mover a nuestros hombres antes, lo mismo si lo atontamos con un golpe o lo aturdimos con electricidad. Cosas igualmente horribles pueden pasarles a nuestros héroes, así que hay que estar atentos.

El sistema de combate es bastante interesante y entretenido, en especial cuando empiezan a entrar en factor elementos más avanzados como objetos utilizables (pergaminos, pociones, armas arrojadizas, etc.) y los distintos tipos de daño. En niveles de dificultad elevada será trascendental lograr maestría con estos elementos, he encontrado que sacar un buen provecho del daño sangrante, por veneno y por quemadura es vital para avanzar contra algunos de los enemigos más difíciles. Tal vez el único aspecto negativo que puedo señalar del sistema de combate es precisamente el de favorecer algunas clases y tácticas por sobre otras. Por ejemplo, es casi obligado tener un bardo en el grupo, ya que sus habilidades de control de masas son muy valiosas al luchar contra grandes grupos de enemigos, en contrapunto la clase ladrón resulta algo inútil en combate, y sus habilidades de campo (apertura de cerraduras y desarme de trampas) pueden ser abarcadas por el propio Gaulen.

Four princes, four witches, four towers, four temples

El sistema de combate y el sistema de exploración de Lords of Xulima son un autentico acierto, y demuestran la increíble cantidad de trabajo que la gente de Numatian Games ha puesto en estos aspectos centrales del juego. Lamentablemente hay otro aspecto tanto o más importante en donde Lords of Xulima se queda corto, hablo de la construcción del mundo. Yo soy de la creencia que en juegos de este estilo los sistemas de juego son importantes, pero aún más importante es ese constructo que funciona como sostén principal en todo juego de rol: el mundo en el cual realizamos nuestras acciones. Por más interesante que sea el sistema de combate, si los desarrolladores no logran imponer un significado detrás de las acciones mediante la formulación de un mundo, una historia y unos personajes, al final del día lo único que estamos haciendo es hacer click sobre ratas u orcos pixelados. Y Lords of Xulima sufre bastante por esto.

Mis primeras cinco o seis horas en la isla de Xulima fueron maravillosas. ¿Un príncipe malvado que derrocar? Me anoto! ¿Una bruja en el bosque que secuestra a los niños? Allá voy bruja malvada! ¿Una torre misteriosa que esconde un artefacto sagrado? A un lado villanos! ¿Un templo sagrado que ha sido corrompido? Esa es mi misión! Realmente en esos primeros momentos en el juego llegué a pensar que estaba ante una de las grandes sorpresas del año. Lamentablemente, esa ilusión de esfumó al llegar a la segunda gran zona del mapa y descubrir que mis misiones incluían otro príncipe, otra bruja, otra torre y otro templo. El esquema argumental de Lords of Xulima se basa en la repetición, y las tareas a realizar en cada nueva región no son más que las tareas de la región anterior pero con más dificultad. La segunda bruja que enfrenté era más poderosa que la primera y tenía un hechizo nuevo, pero la sensación era la de “esto ya lo hice”. Hasta el mecanismo para encontrar su casa secreta y sortear sus trampas y puertas escondidas era muy similar al de la primera bruja. Más adelante en el juego el esquema sigue repitiéndose, si bien con enemigos mucho más poderosos.

Y así, poco a poco, mi interés en Lords of Xulima fue desapareciendo. Deje de luchar por llevar a cabo una misión sagrada y empecé a sentir que simplemente estaba haciendo clicks sobre orcos para cumplir alguna misión arbitraria que me dieron en el tablón de anuncios del pueblo. Entiendo perfectamente que esto es algo que está presente en muchos juegos de rol, sin ir más lejos el reciente Dragon Age Inquisiton sufre bastante de este problema, pero el drama con Lords of Xulima es que no han sabido disimular esta falencia. La repetición y el tedio se vuelven moneda corriente al pasar las 15 o 20 primeras horas de aventura. Y ese es otro gran problema para Lords of Xulima. El juego es demasiado largo para su propio bien. Para tratarse de un juego que cuenta con un puñado de sistemas bien pulidos y muy poca variedad de actividades, tener más de 100 horas potenciales de juego es un autentico gol en contra. Más valía hacer un juego más corto y sacar mejor provecho de cada sistema.

Fallen Gods

Hay muy poco que hablar sobre el aspecto técnico de Lords of Xulima. Como todo producto nacido de la financiación colectiva, el presupuesto con el que ha contado el juego no ha sido de gran tamaño. Esto queda evidenciado al ver el aspecto gráfico del producto, que no es para nada. Lords of Xulima bien podría pasar por un juego de hace diez años o más. Sin embargo, los muchachos de Numatian han hecho un gran trabajo desde un punto de vista artístico, y si bien técnicamente la isla de Xulima no es ninguna proeza, el diseño de los distintos paisajes, castillos y bestias que habitan la isla es más que competente. En cuanto a lo sonoro, los relatos del juego están en inglés (algo llamativo tratándose de un estudio español, pero se entiende si se tiene en cuenta que el mercado es mayoritariamente angloparlante). La presencia de los relatos de voz no es permanente, sino que surge solo en algunos momentos en particular. Por lo demás tendremos bastante texto para leer pero sin acompañamiento de voz. La música es funcional, pero nada llamativa, no es uno de esos tonos que se le pegan a uno en la cabeza.

En retrospectiva, Lords of Xulima termina decepcionando un poco. Detrás de los excelentes sistemas de exploración y combate del juego se esconde un mundo apático y aburrido que da muy poco lugar a la épica. La decisión de esquematizar la narrativa del juego a través de la repetición de actividades le ha jugado en contra al joven estudio español. Y si tenemos en cuenta que el juego es realmente inmenso en cuanto a contenido, el hecho de que este contenido se repita una y otra vez de maneras muy similares hace que los aspectos negativos resalten aún más. Supongo que los fanáticos más acérrimos del rol de la vieja escuela van a encontrar muchas cosas agradables en Lords of Xulima, pero llegar hasta el final del juego dependerá de la tolerancia de cada persona al repetitivo escenario presentado por Numatian.

Lords of Xulima – Review
Historia50%
Gameplay80%
Gráficos70%
Música y sonidos70%
Lo bueno:
  • Muy buenos sistemas de exploración y combate.
  • Variedad de clases dan lugar a diferentes tácticas de combate.
  • Enorme cantidad de horas de juego…
Lo malo:
  • …pero esa cantidad de horas resalta la poca variedad de actividades.
  • Algunas clases y tácticas necesitan balanceo.
  • Pobre construcción del mundo.
70%Nota Final
Puntuación de los lectores: (8 Votes)
65%