Esta no va a ser la primera ni la última vez que advertimos que la mejor cara de la fórmula de simulación de carreras de motocicletas, del estudio Milestone, está cuando se despoja de los lineamientos de la licencia de MotoGP. Como siempre decimos, Ride es la serie que les permite experimentar e incorporar contenido que no es posible cuando se encauza la construcción dentro de los márgenes del campeonato mundial, y para esta cuarta entrega no solo ofrecen un viaje más diverso y colorido que en sus versiones anteriores, sino que -finalmente- logran alcanzar una firma propia que los ubica como los mejores del subgénero.

Ride 4 nos ataja desde el principio para avisarnos que este juego no es como los otros: todo en esta nueva experiencia fue construido desde la base, con la propuesta de un fuerte agite generacional para conseguir algo mucho mejor que todo lo que vimos hasta ahora, y eso se ve desde la presentación.

La interfaz es clara, todos los modelos de las máquinas presentadas en este juego brillan como si hubieran sido recién fabricadas, y Milestone directamente propone llevarnos hacia el modo carrera, donde deberemos decidir si participar de la región americana, asiática o europea, conteniendo la experiencia en uno de estos particulares ecosistemas a través de sus característicos circuitos y fabricantes para luego pasar a los eventos mundiales.

Es quizá en ese momento donde realmente nos enfrentamos a la bocanada de aire fresco que nos trae esta cuarta entrega. El estudio finalmente logró despegarse de lo acartonado del formato MotoGP que vienen trayendo desde 2016, y en esta nueva experiencia todo se siente mucho más al tacto, como si tuviéramos el caño de escape a centímetros de nuestra pantorrilla. Si bien esta analogía puede no ser del todo clara, para los gamers esto significa que finalmente Ride está emparejándose a la experiencia Gran Turismo.

Como con la aclamada serie de Kazunori Yamauchi, Ride 4 primero nos hace cumplir con ciertos objetivos menores para lograr la admisión a las categorías mayores, una especie de licencia para competir. Pasado esto, el juego nos llevará a diferentes competencias que sumarán puntos para desbloquear categorías y eventos progresivamente. Nos encontramos con carreras tradicionales, time trials, una modalidad de checkpoints muy similar a la de las prácticas de los F1 de Codemasters, y un modo Endurance que nos propone “aguantar” en pista durante un tiempo determinado, como el LeMans 24hs, pero de solo algunos minutos.

El catálogo de circuitos y categorías es muy variado, empezando con modelos de poca cilindrada, de motores de dos tiempos, y llegando hasta bólidos de más de 1000cc que dan muchísima pelea en sus controles, pero también ofrecen las experiencias más atrapantes de todo el título. Como lo mostró el estudio a través de toda su campaña de marketing, cada moto fue hecha desde cero, reemplazando por completo a los modelos de las entregas anteriores con representaciones construidas mediante archivos CAD originales y fotogrametría para ofrecer una visual realmente increíble.

Con las pistas sucede lo mismo, y gracias a la libertad que propone esta serie, han podido incorporar circuitos que están por fuera del calendario de MotoGP y presentan escenarios deslumbrantes. Las calles de Macau, el inigualable Laguna Seca, Isle of Man y el infierno verde de Nürburgring son muestras de la selección ecléctica que nos enfrentará a competencias muy distintas con un nivel de detalle excelente y visuales que están a la altura de esta propuesta.

Cada escenario además se puede ver afectado por cambios climáticos y de iluminación, lo que permite competir en cualquier momento del día con variables constantes. Por suerte, para esta ocasión, han logrado incorporar esas variables a la parte mecánica del gameplay, con la opción de utilizar neumáticos específicos para suelo mojado y ajustar las motos tanto en la relación de las marchas como en el comportamiento de la suspensión y la forma en la que las manejamos para obtener los mejores resultados aún en las dificultades más altas.

Para que el juego se sienta auténtico y a la vez proponga un desafío en constante cambio, Milestone ha implementado un perfil de “Deep Learning” a la forma en que la inteligencia artificial se ajusta a los diferentes circuitos y situaciones de carrera. Si bien esto suena a una buena frase de marketing, y es un tanto difícil ver qué tan real es su implementación, en las pistas se puede reconocer un comportamiento por demás satisfactorio del resto de los competidores.

De acuerdo a Milestone, esta tecnología hace que los corredores pasen por un largo proceso de aprendizaje y prácticas sobre cada circuito, lo que a final de cuentas termina forjando un estilo propio de conducción y una personalidad de acercamiento a situaciones de carrera con otros corredores. Suena demasiado avanzado como para estar implementado en un simple juego de motos, pero realmente nos encontramos a un juego que nunca nos hace sentir que la inteligencia artificial es por demás tonta o injusta en las dificultades más altas.

Lo más reprochable de esta nueva entrega está en su catálogo de modelos de motos a elegir, que si bien recorren varias cilindradas y las marcas más importantes de este particular mundo, el anuncio de 170 modelos diferentes para elegir no es tan grande como parece, sino que se trata de algunas decenas de modelos únicos de los que se pueden elegir muchísimas variantes. También está el problema de que la mayoría de ellos solo están disponibles si se los desbloquea, y no hay forma de experimentarlos al jugar eventos en solitario mediante un préstamo, pero de alguna forma esto se puede llegar a entender como un incentivo a la rejugabilidad.

Para simulaciones de este tipo, siempre es necesario que exista un sistema de accesibilidad que permita que nuevos jugadores – o los no tan hábiles – puedan entrar a la comunidad y obtener buenos resultados, que además los obligarán a seguir practicando para mejorar, y Ride 4 probablemente cuenta con el mejor set de soluciones de toda la serie. En primer lugar, contamos con diferentes niveles de simulación de físicas, que en cierto modo ajusta la influencia del balance de la moto para que no vivamos cayendo cada vez que nos inclinamos, pasando desde una experiencia arcade y hasta llegando a un nivel de precisión que solo los más experimentados podrán dominar.

Por otro lado, contamos con asistencias más tradicionales, como la de la unificación de los frenos, la inclinación automática del piloto, frenado automático, línea de trayectoria ideal, y caja de cambios automática. Todo el conjunto es muy efectivo para ir ajustando la forma en que vamos a jugar a cambio de obtener más o menos puntos de experiencia, y logran que el juego se ponga accesible sin poner en juego la dificultad, que siempre da pelea. Además, a pesar de contar con todo este abanico de asistencias, nunca atenta contra la competitividad frente a jugadores que no las utilicen, así que fácilmente podemos participar de cualquier sesión online sin sentir que vamos a ser víctimas de un desbalance por la influencia de estos sistemas.

En pos de igualar las competencias, sobre todo las online, Ride 4 también implementa el efectivo sistema de penalidades que evitan que los malos perdedores rompan la experiencia de todos los demás corredores, tan solo aplicando una escala de penalizaciones de tiempo extra en el resultado final de la carrera, por lo que pisar mal una curva o golpear a los contrincantes no lleva a un castigo inmediato, pero si suma la cantidad de tiempo que se agregará a los tiempos de carrera, y por lo tanto, se retrocederá rápidamente en la tabla.

En cuanto a lo técnico, Unreal Engine vuelve a cumplir con creces, como en todo título en el que se lo utiliza con pericia. Los escenarios presentan una iluminación natural y efectiva a la hora de recorrerlos, y los cambios durante el día transicionan sin demasiados sobresaltos. Las motos y sus pilotos también se ven realistas, y no hace falta ninguna solución de ray tracing para reconocer la naturalidad de los reflejos que representan las superficies pintadas de cada bólido. Quizá el mayor defecto de esta construcción está en un notable efecto de pop up durante algunos de los circuitos, que hace que sombras, reflejos y algunos cambios en el nivel de detalle de los modelos se aparezcan a pocos metros de distancia, lo que termina convirtiéndose en una distracción rápidamente.

Este problema es quizá síntoma de que no han logrado optimizar del todo esta experiencia, ya que, a pesar de tratarse de un juego de carreras, no es tan fácil alcanzar los 60fps en resolución 4K, y quizá requiera de otras técnicas de reducción de recursos para alcanzar una fluidez mayor, siendo esto muy importante para quienes utilicen monitores de alta frecuencia.

Por el contrario, el apartado sonoro es definitivamente impecable, no solo presentando representaciones realistas de los sonidos de cada máquina, sino también por una mezcla de canales realmente excepcional, que fácilmente nos deja ubicar por dónde se nos aproxima quien tenemos detrás, cumpliendo su parte también para la estrategia de juego como corresponde.

Como se puede notar, Ride 4 es el pico máximo de esta serie y probablemente también del estudio Milestone, que en cada nueva entrega se supera con novedades que nadie se esperaba, pero siguen siendo funcionales a pulir una fórmula que cada vez atrae a más gente y los recibe con lo mejor del mercado. Probablemente muchos crean que no están preparados para este tipo de experiencias, pero basta con comprender que utilizar sus asistencias no es atentar contra el orgullo propio, para poder pasar un gran momento de alta velocidad frente a los mejores competidores que hay en el género, en los mejores escenarios que la tecnología actual permite representar. Imperdible para cualquier fan de la velocidad.

Este review fue realizado con una copia de prensa proporcionada por Milestone.

RIDE 4 - Review
Campaña90%
Gameplay100%
Gráficos90%
Música y Sonidos90%
Multiplayer80%
Lo bueno:
  • La mejor estructura de gameplay de toda la serie
  • Gráficos completamente renovados
  • Excelente catálogo de circuitos
Lo malo:
  • El catálogo de motos no es tan amplio como parece
  • Algunos problemas de optimización
90%Nota Final
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