Desde el trailer del anuncio de Marvel’s Avengers, la propuesta de Crystal Dynamics basada en la licencia de Disney no parecía muy prometedora. Nos encontramos con algo que parecía un script gigante, lleno de quick time events, unos gráficos que eran difíciles de pensar que fueran sacados de gameplay, y por sobre todas las cosas, unos diseños de personajes que navegaban entre malas versiones de los actores que encarnaron a los héroes en las películas, y rostros genéricos sacados de un pack de materiales gratuitos para algún engine, bajados de internet.

Al tiempo se pudo ver un poco más de gameplay, y si bien parecía haber una idea general de la estructura de juego, todo se seguía viendo genérico y carente de espíritu, quizá apoyando toda la construcción en la sola presencia de los reconocidos super héroes, y no mucho más, como se solía hacer en las épocas de los 8 o 16-bits, con juegos licenciados que eran solamente reskins de algún lanzamiento oscuro de Japón, o algún otro proyecto cancelado. Y eso es un poco lo que se siente al ponerle las manos a Avengers.

La aventura arranca como en el trailer de revelación. La protagonista, Kamala Kahn, en años de su preadolescencia, es invitada a un enorme festejo en conmemoración de los venerados Avengers, a una especie de feria de juegos y merchandising donde se va encontrando con ellos en persona, probablemente generando el mejor momento de toda la campaña, haciéndonos revivir lo que muchos de nosotros, fanáticos de los cómics, hubiéramos soñado en nuestra infancia, queriendo conocer a nuestros propios héroes.

Lo que se conoció como el A-Day termina convirtiéndose en un día memorable, pero por la caída de los Avengers. Resulta que, aprovechando la arrogancia de Tony Stark en la presentación de una fuente de energía para uno de sus carriers, un grupo de villanos atacó su punto de reunión y su base aérea para provocar una catástrofe a gran escala y acusarlos de ser más un amenaza que una solución para la ciudad, lo que los lleva a un juicio en donde es el propio Bruce Banner el que pone final a una era de justicia por mano/poderes propios, y lleva a la subsecuente disolución del grupo.

Pasan los años y Kamala, obstinada como solo ella puede ser, sigue en la misión de encontrar a los Avengers y reunirlos para derrocar a la amenaza que surgió como consecuencia del A-Day, una corporación militarizada llamada AIM que mantiene a toda la ciudad bajo un régimen autoritario como alternativa a los tiempos en donde los Avengers luchaban por la justicia. Un día Kamala logra hackear un sistema que aloja información sobre el evento y se dispone a reunirse con un hacker anónimo que le promete más información sobre el enemigo, lo que la lleva a encontrarse con nada menos que Bruce Banner para finalmente restaurar la base de los Avengers en un carrier y reunirlos.

Hasta acá, la historia parece estar bien contada, los diálogos son geniales, y cada una de las referencias al universo de estos personajes se la siente acertada y atractiva, bajo la promesa de que, a medida que vayamos avanzando en la campaña, este relato se pondrá cada vez más rico de contenidos e interesante en su profundidad. El problema está en que el juego no deja la sensación de ser demasiado consistente.

Marvel’s Avengeres, en definitiva, es un MMO mainstream al estilo Destiny o el infame Anthem, con todo lo que eso significa. Incorpora la idea de una campaña en solitario que se puede jugar de forma cooperativa y detrás de todo hay un ligero sistema de RPG que ajusta a los personajes a las necesidades de cada jugador. Hay también un sistema de loot que nos va dando diferentes partes de nuestros trajes para conseguir especialidades o aumentos de estadísticas, y extensos árboles de habilidades que permiten agregar movimientos a los combos, mejorar los ataques especiales y desbloquear acciones fulminantes que, por un corto lapso de tiempo, nos dan una increíble potencia para acabar con todo lo que esté en nuestro paso.

El problema, entonces, está en la forma en que ha sido todo implementado. Si bien Avengers arranca con todo lo necesario para presentarse como un título de alto calibre, no tarda demasiado en mostrarnos cómo ha sido editado constantemente para terminar siendo lo que es hoy, empezando por escenas que faltan en la resolución de alguna misión, y terminando en la inyección de este raro sistema de loot que apunta derecho hacia un futuro intenso sistema de microtransacciones, principalmente cosméticas.

Desde el principio nos encontramos con escenas que se cortan abruptamente y pasan a una conclusión inmediata, sin la dinámica que uno espera en la narrativa de este tipo de propuestas, y hay un sinfín de glitches que molestan constantemente en las cinemáticas que pierden el rendimiento y la sincronía con las voces; en las escenas de diálogos entre personajes a través de una misión; o en los confusos combates donde somos atacados constantemente por enemigos difíciles de diferenciar debido a la tremenda cualidad de genéricos que ostentan. Y ahí se encuentra otro de los problemas de este título.

Si bien cada héroe presenta un set de combos y habilidades particular, mezclando la agilidad en el combate melee, los ataques a distancia y la posibilidad de volar entre sus diferentes variantes, la experiencia se resume en algo así como la de los hack ‘n slash MMO donde no importa demasiado qué tan hábiles seamos para desarrollar una estrategia y avanzar, sino que está más en la línea del infame “clickfest”. Algunas cosas se suman a la simplificada fórmula como el dodge dentro de un marco temporal del ataque enemigo, y la posibilidad de rodearlo para bajar sus defensas, aunque este último es particularmente difícil de conectar en varios de ellos, por alguna razón.

Y ahí está todo. Durante las misiones de campaña se pueden intercalar transiciones como las escenas de vuelo de Iron Man o las de transversal de Ms. Marvel, que generalmente ofrecen muy buenas experiencias de diseño de niveles y narrativa, pero por el lado de las misiones genéricas (destinadas más al juego online cooperativo), el juego se resume en ir del punto A al punto B golpeando a todo lo que se arrime, con filosofía minimalista de beat em up, y sin siquiera tratando de imitar algunas buenas ideas en la estructura de misiones que propusieron juego similares como Anthem.

Como lo advertimos al principio, atenta contra todo posible atractivo su sistema de loot, que en primer lugar, cualquier ítem que obtenemos durante las misiones tiene una ínfima o nula incidencia en la estética del personaje – se podría decir que el 99% de ellos no cambia nada en la visual del personaje, y además, si bien logran ajustar las características de nuestro héroe para adaptarlo a nuestras necesidades, el sistema de íconos que los representa no ayuda en nada a configurar rápidamente nuestro proyecto de personaje, lo que obliga a recorrer uno por uno para leer un pequeño párrafo de sus características y habilidades secundarias. Esto logra, finalmente, que solo optemos por ver si lleva algún ícono especial, como el de Stark Industries o Avengers, y el nivel general en el que está el item, para rápidamente tirarlos en sus correspondientes slots, sin importar demasiado cuál es el extra que incorporan.

Otra pata del problema es un potencial sistema de microtransacciones. Si bien actualmente no se ha incorporado la posibilidad de comprar créditos in-game para desbloquear los ítems, Marvel’s Avengers no tarda más de 4 misiones en pasearnos por todos los puestitos del carrier donde podremos forjar nuevos ítems cosméticos y perks para nuestros personajes, solo para darnos cuenta de que nada de lo que hicimos hasta ese momento (y probablemente por mucho tiempo más) nos alcanza para obtener siquiera una skin extra para cambiar lo genérico de cada avatar, a la vez dejando bien en claro que, por lo menos en la etapa del lanzamiento, el juego ya tiene alrededor de 20 trajes diferentes para cada superhéroe. Mientras que inicialmente esto no es un problema real y que gran parte de las cosas se pueden desbloquear mediante desafíos semanales, es claro que Square Enix no hizo cargar esto en favor de la rejugabilidad de un juego que hace todo lo posible para que lo abandonemos, sino como suele pasar, es la estructura de una segunda oleada comercial que agarrará a sus jugadores ya fuera del ojo analista de los medios, y les propondrá recurrir a Don Billetin para acelerar los plazos de desbloqueo.

Lo mejor, definitivamente, está en el apartado audiovisual de la propuesta, aunque también con varias salvedades. Como se ha demostrado a través de las tres últimas entregas de Tomb Raider, el motor Foundation de Crystal Dynamics no para de ofrecer visuales deslumbrantes aún en el hardware obsoleto de las consolas que se van, y tanto para bien como para su propio mal, Marvel’s Avengers lleva todas sus perillas a “11” para representar un mundo fantástico y definitivamente brillante.

El tamaño de las texturas es realmente impresionante, aún más cuando se le carga el pack de texturas HD como DLC, y el filtrado resulta en unas superficies de altísima frecuencia que prácticamente nos permiten ver hasta las huellas digitales de los personajes. Cada escenario impacta por su realismo gracias al uso de materiales basados en físicas complementando el contexto con otro espectacular sistema de partículas que hace que toda la pantalla se llene de objetos en movimiento cuando nos encontramos en plena batalla.

El sistema de destrucción es un protagonista por sí mismo cuando nos encontramos danzando entre rayos y trompadas, ya que prácticamente todo (a excepción de las paredes y el techo) puede ser influido por nuestros ataques o la colisión con el cuerpo de los enemigos.

Lamentablemente, esto tuvo un costo altísimo, no solo porque exprime a los sistemas más potentes de nuestra plataforma, sino también por un muy flojo trabajo de optimización, que parece lentamente estar siendo parcheado. En su lanzamiento, era prácticamente imposible jugar Avengers sin stuttering, glitches por todos lados, y una desastrosa tasa de cuadros por segundo durante ligeras cinemáticas, pero eso parece estar quedando en el pasado.

El otro lugar lindo, pero con excepciones está en la parte sonora. De entrada, se extraña el acompañamiento de la característica banda sonora de Alan Silvestri, el que hizo las reconocidas composiciones para las películas, y Crystal Dynamics nos dejó con una banda correcta pero que constantemente coquetea con la idea de imitar a las obras que acompañan al universo cinematográfico, lo cual nos pone en un lugar incómodo cada vez que las queremos acompañar mentalmente, como si se trataran de bocetos tempranos de lo que después fueron grandes melodías.

Por suerte, la actuación de voces es definitivamente excepcional, apoyándose en los excelentes diálogos que han logrado para construir las personalidades de todos los personajes. Al principio cuesta no reconocer a las voces de Robert Downey Jr. o Mark Ruffalo, pero rápidamente nos adaptamos gracias a su naturalidad y grandes expresiones.

Es difícil no sentirse defraudado por este título, aun cuando viene amenazando sobre su nivel desde los trailers, porque cuenta con todo el presupuesto del triple A, personajes infalibles, un guion por demás efectivo y un apartado audiovisual digno de experimentar. No se puede dejar de compararlo con lo sucedido con Anthem, otro título muy esperado que a final de cuentas no cumplió con la expectativa, pero en este caso con el agravante de hacernos jugar un Early Access que de a poco van tratando de corregir.

No sería justo recomendarlo con la promesa de que “jugarlo con amigos es muy divertido” porque más allá de ser cierto, es algo que no logra el juego por si mismo, sino que termina siendo un coctel donde se mezcla una franquicia que aman todos, un simplificado sistema de gameplay cooperativo, y por sobre todas las cosas, que jugar con amigos es siempre divertido.

Ojalá en algún momento puedan enderezar este bote, pero es muy dificil pensar que puedan corregir cosas que ya fueron recortadas y mal diseñadas desde entrada. La estructura de gameplay no tiene salvación, y la narrativa tiene que llenar muchos espacios vacíos para recuperar algo de su consistencia y del impacto de los personajes sobre este mundo. Es una pena que haya fallado, y probablemente haya que esperar a una nueva entrega para poder finalmente experimentar una propuesta como esta, pero bien hecha.

Este review fue realizado con una copia de prensa proporcionada por el Square Enix/Crystal Dynamics.

Marvel's Avengers - Review
Historia80%
Gameplay70%
Gráficos95%
Música y Sonidos85%
Multiplayer70%
Lo bueno:
  • Personajes muy bien escritos
  • Buena adaptación de las características de los héroes a un brawler
  • Excelentes gráficos
Lo malo:
  • Terribles problemas de rendimiento
  • Campaña inconsistente
  • Genérico por donde se lo mire
65%Nota Final
Puntuación de los lectores: (12 Votes)
50%