En el recuento de las cualidades de nuestra querida plataforma, uno de los pilares más fuertes e innegables es la variedad y apertura del catálogo de juegos que siempre tenemos a disposición -sumados a una casi eterna retrocompatibilidad- que ofrece un sabor distinto para cada jugador, y no obliga a nadie a experimentar situaciones que no desea. Por esa razón es que alberga tanto a los Call of Duty como a los Arma; a los Borderlands y los STALKER; y a los Assetto Corsa junto a los Need for Speed.

La serie de juegos de carreras de Codemasters tienen su lugar propio en nuestro catálogo: no están ni en lo más hardcore de la simulación pero tampoco decaen a lo más lisiado de los arcades, sino que su propio rincón alberga un tanto de simulación con un poco de espectáculo, siendo casi juegos a medida para quienes quieren algo de desafío pero nada demasiado incontrolable.

Y hay que entender a F1 2015 -y a todas las últimas entregas de la serie- por lo que es. Se podría decir que es un Call of Duty de los juegos de carreras, que si bien hacen casi todo por nosotros, requieren de cierto nivel de habilidad para poder competir y disfrutarlos. Y así como los Call of Duty hacen algo por renovarse año a año, Codemasters lo ha sabido hacer hasta el momento. Solo que, en este caso, la renovación no ha sido demasiado profunda.

En primera medida, F1 2015 presenta la más reciente versión del EGO engine, siendo el primero y único del estudio que lo lleva puesto, lo que brinda una actualización gráfica acorde a los tiempos que corren. Sobre todo en las posibilidades de iluminación global, oclusión ambiental y un renovado per-object motion blur, el F1 de este año se ve más estético que nunca, dejando de lado las texturas planas y los efectos climáticos sin injerencia en la visibilidad. Ahora todo importa, y si bien no llega a lo espectacular de Project CARS u otras ofertas consoleras como Forza o Driveclub, el resultado está más que bien.

Por otro lado, este nuevo sistema incorpora una simulación de físicas de suspensión y modelo físico de ruedas que cambia por completo lo plano de la experiencia en F1 2014. Esta vez se acerca más a un simulador, e influye lo suficiente como para no sentir que nos quedamos atrapados en las épocas de SEGA Monaco GP, el brillante “simulador” de carreras sponsoreado por el inmortal Ayrton Senna, que parecía haberse infiltrado en el espíritu de la anterior entrega de la serie, donde no hacía falta siquiera frenar a tiempo para agarrar una curva.

Ahora, los más avezados pilotos serán los que triunfen, no solo teniendo una buena performance con el volante y los pedales, sino que también en el trabajo estratégico de los boxes, ya que un buen balance de ajustes, influencia de frenos, y neumáticos adecuados, pueden hacer la última centésima de segundo de diferencia frente a competidores de la misma talla. Se lo puede acercar al nivel de un simulador moderno, con alta dificultad, al desactivar todas las asistencias y encargarse hasta de las opciones de boxes, pero quienes disfrutan de ese tipo de experiencias ya deben estar satisfechos con los mencionados Assetto Corsa y Project CARS, o preferirán seguir siendo parte de los otros legendarios pioneros del género.

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Lamentablemente, el trabajo de Codemasters se ha limitado tanto al aspecto técnico que no presenta diferencias sustanciales de contenido, sólo extendiendo la experiencia a la posibilidad de elegir entre la temporada del año pasado y la actual, con los correspondientes equipos, autos y pilotos oficiales. El único agregado importante es el modo Pro Season, que nos sumerge en el campeonato sin ninguna asistencia, las extensiones completas de las carreras, y la inteligencia artificial a la altura del título, pero de nuevo no tiene nada. Es un modo que tranquilamente podemos desarrollar al ajustar los mismos parámetros en el modo Grand Prix tradicional.

El resto es más de lo mismo, simplemente adornado de mejores luces y espejitos de colores, pero prácticamente presentando el mismo juego del años pasado. Con la renovación de tecnología hasta podrían haberse animado a incluir a la creciente categoría de fórmula E (la de los bólidos de motor eléctrico), que tanto le agrada a cierto sector de la audiencia. Salvo que planéen lanzar un juego por separado, para el que solo podemos augurar un rotundo fracaso, pero como segunda categoría, o simplemente una bocanada de aire fresco para la compacta estructura, no hubiera estado nada mal, y solo hubiera requerido de algunos nuevos modelos y ajustes en los sistemas de simulación.

Como si fuera poco, F1 2015 fue otro de los pésimos lanzamientos de nuestra plataforma, en lo que va del año, con una pobre estabilidad y grandes problemas de rendimiento, que el estudio se encargó de reparar rápidamente (quizá por eso tardaron en llegar las copias para la prensa). El resultado es lo que vemos ahora, un juego que anda pero que todavía está lleno de bugs que rompen la experiencia.

Sacando de lado los neumáticos flotantes durante las repeticiones, o las animaciones en un loop equivocado, esta nueva entrega de la serie se atreve a congelarnos en boxes a mitad de una carrera (en extensiones medias y completas), sin la posibilidad de salir o saltear el trabajo de los mecánicos. El tan efectivo “flashback” -que nos permite corregir errores a los más novatos y volver a intentarlo- tampoco nos servirá de mucho, porque hay algo en el código del juego que siempre determina que, en ese particular momento de la carrera, los boxes se congelan. La solución es jugar, indefectiblemente, en extensiones cortas, que requieren de una sola parada de reajuste y no supera las quince vueltas al circuito.

El modo online cumple con lo requerido, ajustado quirúrgicamente para evitar a los trolls y los malos perdedores, con rápidas descalificaciones para quienes abusen de los topetazos o los atajos de curva. El entorno ha sido llevado al más alto punto de la experiencia, lo que termina siendo una lástima en tan pacato título. Más aún, cuando no hay agregados para experimentar algún tipo de progresión -una evidente restricción de la estricta licencia del juego-.

Como nos suele pasar con la mayoría de estos lanzamientos licenciados anuales, F1 2015 es una buena entrada a la serie para quienes nunca hayan experimentado el vértigo de la Fórmula 1 en PC, y quieran disfrutar de unos grandes “momentos Call of Duty” de la simulación.

Quizá los próximos vayan mejorando y agregando condimento a la estructura de la longeva serie, y elevando año a año el nivel gráfico, para emparejarse a los competidores. Para quienes ya conozcan de qué se trata y estén cansados de repetir los mismos suspiros de frustración, año a año, lo ideal es que comiencen a buscar por otros rumbos, ya que acá no van a encontrar nada más que a un imbatible Lewis Hamilton digital y unos lindos gráficos.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=_6fazMOMCyU]

Esta review fue realizado por una copia provista por Codemasters.

F1 2015 - Review
Gameplay60%
Graficos80%
Música y Sonidos80%
Multiplayer70%
Lo bueno:
  • Interesante actualización gráfica
  • Mejorada simulación de físicas propone un cambio en la serie
  • La experiencia F1
Lo malo:
  • Port lleno de bugs
  • Ningún contenido adicional respecto a otras entregas
  • Se está quedando atrasada con respecto a otras series
66%Nota Final
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44%