Dishan Technology no es todavía un nombre que suene en todos los foros tecnológicos, pero está a punto de serlo. La compañía ha verificado el prototipo de una GPU para inteligencia artificial fabricada en un nodo de 2 nanómetros, un avance que ha despertado inquietud en Silicon Valley.

Actualmente, las aceleradoras más avanzadas de NVIDIA se producen en nodos de entre 3 y 4 nanómetros. Por ello, un salto a los 2 nanómetros supondría, al menos en teoría, una mejora significativa tanto en potencia como en eficiencia frente a lo disponible en el mercado actual de IA.

Un salto tecnológico que apunta directamente a NVIDIA

Más allá del tamaño del nodo, el anuncio de Dishan incluye promesas especialmente relevantes. Según la compañía, su nuevo chip alcanzará una eficiencia energética un 40 por ciento superior a la de su generación anterior, lo que ya representa un argumento competitivo de gran peso. Esta reducción de costes operativos sería clave para industrias de servicios digitales masivos, que van desde el streaming hasta el sector de los juegos de azar, permitiendo gestionar miles de transacciones y juegos simultáneos con un menor impacto ambiental.

A este avance se suma un elemento clave que eleva la presión sobre la industria. El diseño del chip busca ser compatible con CUDA, la plataforma de computación paralela sobre la que se apoya buena parte del desarrollo y entrenamiento de modelos de inteligencia artificial en todo el mundo.

El papel decisivo de CUDA en la industria

Para comprender la relevancia de esta compatibilidad conviene detenerse en el papel que juega CUDA. Esta plataforma actúa como una barrera de entrada que protege la posición de NVIDIA en el mercado. A lo largo de los años, numerosas empresas han invertido enormes recursos en desarrollar software optimizado específicamente para este entorno.

Si Dishan logra que su chip sea genuinamente compatible con CUDA, eliminaría el mayor obstáculo de adopción que han tenido todos los competidores chinos hasta ahora. En un mercado donde los centros de datos buscan cualquier alternativa a los precios de NVIDIA, incluyendo sectores digitales de alta demanda como el de plataformas de entretenimiento o servicios de slot de última generación, ese avance tendría un valor estratégico enorme.

Las limitaciones tecnológicas y geopolíticas

A pesar del potencial del proyecto, el camino hacia la producción presenta obstáculos importantes. La fabricación de chips de 2 nanómetros requiere máquinas de litografía ultravioleta extrema, conocidas como EUV, cuya producción está en manos de ASML, una empresa con sede en los Países Bajos.

Desde 2023, las restricciones impulsadas por Estados Unidos han limitado la exportación de esta tecnología hacia China, con el respaldo de otros países clave. Como resultado, fabricantes como SMIC han tenido que trabajar con nodos más avanzados mediante técnicas alternativas, lo que dificulta alcanzar el nivel necesario para este tipo de chips.

Un ecosistema en expansión dentro de China

Mientras Dishan trabaja en su prototipo, la carrera china por los chips de IA ya tiene otros actores moviéndose. Cambricon Technologies lleva años construyendo su propio ecosistema de software alternativo a CUDA y captó recursos muy significativos en la Bolsa de Shanghái el año pasado. El ecosistema avanza por varios frentes a la vez, con distintas apuestas y distintos niveles de dependencia de la tecnología occidental.

Lo que está claro es que el dominio de NVIDIA en el mercado de aceleradoras para IA, aunque sólido, empieza a tener más candidatos dispuestos a cuestionarlo. Que alguno de ellos consiga fabricar a escala un chip competitivo sin pasar por TSMC ni por las máquinas de ASML es todavía, a día de hoy, la gran incógnita.

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