The Adventures of Elliot: The Millennium Tales – Review Kevon 17/06/2026 Game Reviews ¿Otro Dragon Quest HD 2D, otro Octopath Traveler u otro juego de estrategia que visualmente parece imposible de diferenciar de todos los anteriores? En este caso no, porque el nuevo juego HD 2D de Square Enix se llama The Adventures of Elliot, subtitulado The Millennium Tales, y es una nueva IP de la desarrolladora japonesa que no se cansa de explotar este estilo artístico. La búsqueda, esta vez, reside en que es el primer juego de acción en tiempo real hecho por Team Asano, la misma gente que se encarga de los Octopath. Aunque nadie cuenta los juegos hechos con cel shading y tampoco nadie cuenta la cantidad de juegos con dirección artística realista que existen, lo de Square Enix ya me está superando, sobre todo por el reciente anuncio de Final Fantasy Resonance. El grandísimo problema del HD 2D es que, si bien es precioso desde el primer día, cuenta con el gravísimo problema de que la identidad visual propia se la está quedando el estilo artístico y no el juego. Si tuviera que encapsular todos estos juegos, lo haría bajo la etiqueta de juegos en HD 2D y no bajo nombres como Dragon Quest, Octopath o The Adventures of Elliot. A esto me refiero cuando digo que el estilo empieza a pesar demasiado. La iluminación es la misma siempre, las texturas y elementos genéricos como el pasto o las piedras bien podrían estar siendo reciclados desde hace años, y los sprites comparten paletas de colores y proporciones muy parecidas. Lo que termina diferenciando cada juego son los personajes o elementos un poco más abstractos como la interfaz, y Square Enix ya debería tomar nota de ese desgaste. En el análisis del Dragon Quest VII Reimagined comenté que aplaudía el atrevimiento de optar por un enfoque visual diferente y lo mantengo, porque ese cambio le daba personalidad. Este estilo, ya saturado y adoptado por decenas de indies, deberían casarlo con una franquicia concreta, probablemente Octopath por ser la que originalmente se relacionó con esta estética, y listo. Dejando de lado mi hartazgo con el abuso del HD 2D, de más está decir que The Adventures of Elliot es objetivamente bonito de ver. La mezcla de iluminación realista con paletas de colores que contrastan y texturas que chocan entre lo realista y lo pixelado sigue siendo una combinación atractiva, sobre todo cuando se suman efectos de partículas y un framerate alto y estable. El juego no falla en lo visual, aunque sí carga con el peso de un estilo que ya se siente demasiado repetido. Entre los efectos mejor logrados aparecen el viento que percibimos al ver el pasto moverse y el frío congelante de un glaciar cuando aparecen pequeños reflejos de hielo en puntos muy específicos. Si bien ambas cosas fueron perfeccionadas hace veinte años, lo más complejo es incluirlas dentro de este estilo sin que queden extrañas, y The Adventures of Elliot lo hace bien. La aventura entiende cómo integrar esos detalles sin romper la coherencia estética de sus escenarios. El gameplay de The Adventures of Elliot, si tenemos que compararlo con algo, toma muchísimo de The Legend of Zelda en cuanto a mapas, combate y exploración, mientras suma mecánicas únicas para resolver puzzles. El jugador toma control de Elliot, que cuenta con dos botones de ataque en los cuales puede equipar dos de las siete armas disponibles que se van desbloqueando a medida que avanza. No hay combos ni inputs complejos, ya que el botón de ataque hace un golpe único y, si se lo sostiene, carga un ataque especial muy similar a la franquicia de Nintendo en este aspecto. Lo que diferencia un poco al juego del susodicho es la posibilidad de equipar Magicites, unas piedras que funcionan como modificadores de propiedades. Se pueden hacer builds diferentes dependiendo de qué queramos priorizar, y eso es fantástico. Los Magicites cuentan con efectos variados, como aumentar el daño base, agregar efectos de veneno o fuego, reducir el tiempo de carga para los ataques especiales, subir las posibilidades de que un ataque sea crítico y muchas otras mejoras que le dan más profundidad al combate. Cada arma de The Adventures of Elliot cuenta con aproximadamente veinte Magicites con efectos diferentes, que a la vez se dividen en tres rarezas cada uno. Por dar un ejemplo, la rareza más baja del Magicite que aumenta el daño otorga un boost de tres puntos de ataque, mientras que la rareza más alta da un boost de seis puntos. Lo malo de este sistema es que generarlas depende completamente del RNG, tanto por la rareza con la que salen como por los efectos en sí. Darle la posibilidad a nuestro personaje de tener builds diferentes siempre es entretenido en este tipo de juegos que no varían mucho el gameplay, pero también puede llevar al jugador a un problema bastante grande. Elliot puede quedar mucho más fuerte de lo planeado si tenemos buena suerte con la creación de Magicites, hasta el punto de liquidar jefes en segundos yendo hacia adelante y spameando ataques. La personalización es buena, pero el balance sufre cuando el azar entrega combinaciones demasiado poderosas. Aunque esto es algo que el jugador puede limitar simplemente escogiendo otros Magicites no tan buenos o ninguno, ahí ya entramos en el dilema de siempre cuando uno mismo decide ignorar elementos importantes. Podemos optar por no usar un sistema para no ser demasiado fuertes, mientras a la vez nos sentimos incómodos por no aprovecharlo. Es una tensión que podría haber sido trabajada un poco mejor si no hubiera tanto power up disponible tan rápido. El combate de The Adventures of Elliot también cuenta con un sistema de cadenas de enemigos. Mientras más enemigos derrotamos sin que nos hagan daño, mayor cantidad de dinero van a soltar. Más allá de las compras básicas como flechas, pociones, bombas y otros objetos, el dinero sirve para mejorar la Magicite Box, lo que nos permite equipar cada vez más Magicites. Esta decisión hace que incluso pelear contra enemigos comunes tenga una recompensa clara. Como dejé en claro antes, los Magicites ayudan mucho al progreso, así que en repetidas oportunidades nos vamos a ver matando enemigos sin parar para mantener el bonus de recompensas. Esta mecánica me pareció divertida de principio a fin, y es curioso que algo tan simple no se vuelva denso. De hecho, me dio un poco de pena cuando conseguí la última mejora de la Magicite Box, ya que perdí el motivo principal para combatir contra enemigos random. Eso habla bastante de lo satisfactorio y recompensante que es el combate de The Adventures of Elliot. Elliot también puede equiparse accesorios durante la aventura. En un principio solo puede llevar uno, pero hay dos espacios más para desbloquear. Los efectos de estos accesorios varían entre habilidades que ayudan a la exploración de los mapas, como evitar que el pasto disminuya la velocidad del personaje o impedir que caer en un agujero le haga daño, y otras que ayudan en los combates, como evitar que los enemigos puedan paralizar o congelar a Elliot, o permitir que el streak tenga un golpe de aguante extra. Entre los accesorios hay uno en particular que me gustó mucho y que está disponible en la tienda del primer pueblo desde el principio. Se trata de la capa que permite flotar un segundo en el aire antes de caer. Agiliza mucho la exploración de algunos lugares, y eso me da pie para hablar de ella, porque la exploración es una de las partes donde The Adventures of Elliot tiene más cosas buenas y también algunos de sus problemas más claros. La exploración tiene mucho para hablar, con cosas muy buenas y otras que detesté. Comenzando por lo positivo, el mapa base en sí está bien diseñado. Si bien está lejos de ser un open world, ya que muchas cuevas y dungeons están limitadas por progreso, el mapa está armado de tal manera que se puede recorrer casi todo de un tirón desde el comienzo. Eso es un acierto, porque permite recorrer lo suficiente como para que uno se dé una idea de la escala del mundo sin recibir acceso inmediato a los lugares que son claves para la historia. El mapa de The Adventures of Elliot también está muy bien diseñado en cuanto a verticalidad. Hay plataformeo, caminos ocultos, escaleras que llevan a pisos nuevos y cuevas con varias salidas. Muchas veces vamos a ver zonas a las que no podemos llegar caminando y eso nos va a forzar a investigar las cuevas que las rodean, lo que muchas veces concluye en descubrir rutas nuevas. La exploración se pone más divertida cuando incorporamos las habilidades de movilidad de Faie, nuestra hada compañera, que nos habilita a dashear, teletransportarnos y más. Después de todo lo positivo que ofrece la exploración, también toca hablar del lado malo de todo esto. En varios juegos de Zelda existe el gimmick de recorrer más de un mapa que funciona como una versión alterna del mapa original, y esa idea también está presente acá. El problema es que The Adventures of Elliot lo hace cuatro veces, y el mapa no cambia en un noventa y cinco por ciento. Cambian cosas muy puntuales, como la aldea principal y algún que otro tronco o puerta que está presente en una era y en otra no, pero nada más que eso. Vamos a tener que recorrer cuatro veces casi el mismo mapa si queremos hacer cosas básicas como completar todas las side quests o tener todas las armas. Ya la segunda vez resulta aburrido, así que imagínense la cuarta vez que uno entra al mismo dungeon porque aparece un aviso de que hay un cofre nuevo. La estructura de eras distintas tenía muchísimo potencial, pero la ejecución se queda corta por la falta de cambios realmente visibles. Este aspecto de The Adventures of Elliot siento que es el único en el que fueron un poco vagos. Es obvio que el jugador se va a cansar de recorrer el mismo mapa cuatro veces, no es algo sujeto a opinión. Deberían haber hecho cambios más visibles e impactantes. Las side quests, que son un lugar perfecto para introducir explicaciones de por qué los entornos podrían cambiar, se centran mucho en áreas muy específicas y están más vinculadas a los personajes que al entorno en sí. A lo largo de los cuatro mapas vamos a encontrar mini templos que funcionan como desafíos al mejor estilo Breath of the Wild. Hasta la recompensa, un trozo de energía que al juntar cuatro aumenta la vida total, es la misma. Sirven para cortar un poco con el combate y para practicar la movilidad, pero lo más divertido es cómo hacen uso de las habilidades de Faie. Faie cuenta con cinco habilidades y puede transformarse en fuego, lo que también sirve como herramienta de iluminación, puede clonar a Elliot y espejar sus movimientos, puede atravesar paredes especiales que Elliot no puede cruzar y también puede teletransportarse. Además de esas habilidades, Faie también puede funcionar como remolino para atraer objetos, dashear, recolectar objetos y, obviamente, atacar al entrar en contacto con un enemigo. Estas habilidades son lo suficientemente creativas como para construir desafíos interesantes, sobre todo cuando mezclan más de una. Lamentablemente no hay tantos desafíos como me gustaría, ya que deben de haber unos veinte, pero los que hay son muy entretenidos. A Faie se la controla con el analógico derecho, y esa decisión termina siendo mucho más importante de lo que podría parecer al principio. Es la segunda vez que digo esto en este análisis de The Adventures of Elliot, pero es increíble cómo algo tan simple suma tanto a la experiencia. Manejar a Faie y a Elliot al mismo tiempo de forma eficiente se siente súper satisfactorio. No solo eso, sino que Faie habilita un modo cooperativo que no se siente forzado para nada por lo útil que es. Claro que Faie también se puede mover de forma automática en caso de que no haya input que la controle, por lo que el juego no castiga a quienes juegan solos. La historia de The Adventures of Elliot no es muy potente que digamos. No es la trama lo que brilla, sino los personajes. Las side quests, si bien son simples en cuanto a los objetivos en sí, son casi tan importantes de hacer como la quest principal, porque es donde más vamos a conocer a los personajes y al mundo. Hay diálogos con sustancia, doblados en ambos idiomas, que aportan muchísimo. La trama se pone interesante en el tramo final, pero hasta ese punto se siente muy desordenada y con un ritmo pobre. The Adventures of Elliot introduce a la mayoría de los personajes con muy poco contexto y sigue avanzando, así que queda en el jugador hacer las side quests para conocerlos bien. Algo particular que no me gustó es lo mal que el juego le comunica al jugador qué se completó y qué no en el mapa. Me refiero al plano general, no a los niveles en sí. Cuando no descubrimos un desafío, no aparece en el mapa. Cuando lo descubrimos, sí aparece. Cuando lo completamos, desaparece. La lógica cambia de forma poco clara dependiendo del tipo de contenido, y eso hace que revisar el progreso sea más incómodo de lo necesario. En el caso de los dungeons y las cuevas, el comportamiento del mapa también resulta raro. Cuando no descubrimos un dungeon o una cueva, aparece en el mapa igual, y cuando la descubrimos sigue apareciendo. Lo único que marca es cuántos cofres nos faltan. Una vez que lo completamos, sigue apareciendo sin ningún cambio visual y refleja nada más que nos faltan cero cofres, lo que me parece rarísimo. Hubo un mal uso de colores para una rápida identificación, o mejor dicho un uso prácticamente nulo, algo que perjudica bastante la claridad del mapa. También me encontré con un bug gráfico bastante frecuente en The Adventures of Elliot, donde de la nada y sin mucha explicación aparecían flashes de luz en los escenarios. Mi teoría es que cada vez que spawneaba un enemigo fuera de cámara, el juego reproducía el efecto en algún lado visible. Resultaba bastante confuso, teniendo en cuenta que hay muchos ataques que son proyectiles que vienen desde lejos, y por momentos esos flashes podían confundirse con amenazas reales. El aspecto sonoro está más que bien. La OST es muy buena y ambos doblajes son excelentes. Como de costumbre, el doblaje japonés tiene actores conocidísimos en el ambiente. Todos los diálogos de la historia cuentan con clips de voz, y los de las misiones secundarias también, siempre y cuando sean importantes. Es digno de destacar que hay una opción para hacer que Faie hable menos, porque realmente habla mucho y es insoportable en la configuración por defecto, sobre todo en inglés. La interfaz también está muy bien y cumple. Al igual que otros juegos de Square Enix hechos en HD 2D, The Adventures of Elliot tiene una optimización muy buena. Son juegos de Unreal Engine 5, un motor que suele tener problemas de rendimiento, pero Square siempre supo controlar bien el framerate en este tipo de proyectos. Obvio que tampoco son juegos muy cargados a nivel de polígonos, pero he visto cosas menos cargadas funcionando peor. En ese sentido, la experiencia se mantiene sólida y estable. En conclusión, creo que The Adventures of Elliot acierta en varias cosas, pero falla en algunas que simplemente están mal diseñadas y a las que los desarrolladores no les dieron tanta importancia. Recorrer cuatro mapas que son prácticamente idénticos y que no aprovechen algo tan simple como plasmar el paso del tiempo en el entorno a través de side quests es bastante flojo de su parte. Los personajes, en cambio, están bien desarrollados y son muy queribles. El gameplay es adictivo y cuenta con mecánicas únicas muy satisfactorias, tanto que el contenido que las aprovecha me pareció poco y me dejó con ganas de más. Del estilo artístico de The Adventures of Elliot no tengo mucho más para comentar. Es lindo, pero Square Enix ya saturó el mercado de juegos que se ven iguales, así que hay que soltarlo o hacer algo que tenga un poco más de identidad visual propia. En pocas palabras, The Adventures of Elliot es un juego recomendable. Puede que el HD 2D siga siendo atractivo, pero también queda claro que la fórmula necesita algo más para no sentirse repetida. No voy a encasillar un target general, porque siento que The Adventures of Elliot es un juego para todos. El cooperativo es divertido, hacer el cien por ciento toma unas 30 horas, la historia cumple, es bonito y es divertido. Si les gustan los Zelda 2D van a encontrar similitudes, que no es para nada algo malo. Eso sí, The Adventures of Elliot está a 50 USD en la tienda regional, apenas 10 USD menos que en Estados Unidos, y podría ser mejor. Este review de The Adventures of Elliot fue realizado con una copia de prensa para PC proporcionada por Square Enix. The Adventures of Elliot: The Millennium Tales - ReviewHistoria75%Gameplay85%Gráficos75%Música y Sonidos85%Optimización85%Precio (Regional)70%Lo bueno:Gameplay adictivo y satisfactorio con vueltas de tuerca originales.Buen desarrollo de personajes secundarios en misiones secundarias.Dirección de sonido destacable.Lo malo:Repetición excesiva de un mismo mapa.Podría haber tenido más desafíos.Hay que cortarla con el HD-2D.2026-06-1780%Nota FinalPuntuación de los lectores: (0 Voto)0%Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Threads (Se abre en una ventana nueva) Threads Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Compartir en Reddit (Se abre en una ventana nueva) Reddit Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Dejar una respuestaCancelar respuesta