Outriders llegó tras un tibio anuncio y una aún más tibia campaña de marketing para ocupar el lugar que lentamente van dejando otros looter shooters como Destiny 2 y Borderlands 3 en nuestra plataforma. La propuesta de People Can Fly es simple pero definitivamente atractiva, ya que a la idea de hacer progresar un personaje a través de extensas horas de juego, se le suma un estilo de gameplay que solo pocos estudios han logrado acertar, y dada la cercana relación que este equipo mantuvo con los desarrolladores de Gears of War durante varios años, no es para sorprenderse.

Este RPG de acción nos sitúa en un contexto de supervivencia en planetas extraños, a los que se les suma un fenómeno aún más extraño que le da poderes extraordinarios a quienes lo han experimentado. La trama se toma sus buenos compases para ir avanzando, y por momentos redunda en personajes mediocres y “one-liners”, pero es un buen sostén para todo lo demás y hasta logra estimular a algún fan de Bulletstorm que aún espera por alguna segunda parte.

Tras una introducción de aproximadamente media hora, Outriders nos da una muestra de su gameplay luego de elegir cuál de las cuatro clases queremos experimentar. Si bien todas ellas se diferencian claramente, para poder complementarse en el juego con amigos, en general son clases ofensivas, lo que permite jugarlo en solitario sin problemas. La unica diferenciación está en el set de habilidades especiales que tendrá cada una, empezando por tres movimientos únicos, y luego pudiendo acceder a más acciones a medida que se sube de nivel.

Como todo buen juego de acción, la progresión es simple pero efectiva. Se sube de nivel rápidamente, simplemente aniquilando enemigos y cumpliendo misiones, y el sistema no requiere de demasiada atención para poder tener un personaje que funcione. A fin de cuentas, es una progresión típica de juegos de acción, similar a la que se incluye en single players tradicionales modernos como Horizon: Zero Dawn o Control.

Pero lo mejor de Outriders sucede cuando el juego nos tira en el campo de batalla a eliminar largas hordas de enemigos de diferente calaña. Apegándose mucho a la línea de Gears of War, este es un cover shooter que acierta en todos los elementos del género: el diseño de niveles acompaña con sistemas de cobertura naturales y funcionales para aguantar los constantes ataques enemigos, y el control de las armas es realmente excepcional, ofreciendo un correcto catalogo de variantes como shotguns, ametralladoras de corto alcance, rifles sniper y pistolas, que a su vez cuentan con daños elementales y diferentes características particulares. Es un juego de acción pura y dura, y han sabido replicar la experiencia de la franquicia de Microsoft para que cada batalla sea divertida y dinámica. De hecho, hay una sensación general de que hasta se ha mejorado mucho la propuesta que Gears of War viene repitiendo hace años, lo cual le viene muy bien a un juego que vamos a explorar durante decenas de horas.

Las clases aportan sus particulares características para esquivar los lugares comunes que proponen otros juegos y realmente lo hacen bastante bien. El Trickster es una especie de gameplay balanceado que por un lado permite hacer devastadores ataques a corta distancia, pero por otro nos permite teletransportarnos detrás de las líneas enemigas para encargarnos estratégicamente de los enemigos más importantes. El Devastator es el tanque del catálogo, el cual permite ataques más frontales pero además puede controlar la gravedad de los enemigos, lo que le da un detalle de soporte al complementar las habilidades con la de los compañeros.

Como suele suceder, el Pyromancer es otra de las clases balanceadas dentro de un combate a media y corta distancia, con habilidades basadas en área de efecto que dependen más de un buen posicionamiento que de saber hacia dónde apuntar, aunque también tiene ataques a distancia de menor daño. Y finalmente los Technomancers cuentan con efectos también de estilo soporte que permiten atacar sectores a distancia y a su vez, recuperar la vida de los compañeros más rápidamente.

Si bien hay clases que están apuntadas a dar soporte en el juego cooperativo, el juego no se siente en desventaja nunca al experimentarse en solitario, como lo dijimos anteriormente, logrando poder avanzar aún cuando no encontramos con quién jugarlo.

Suma a la experiencia de Outriders que este sea un juego desarrollado con una filosofía que ya parece olvidada dentro de la industria: es un looter shooter que no presenta ningún tipo de interés por las microtransacciones. Desde el primer momento, el juego es absolutamente del jugador. Toda la progresión depende directamente de cuánto tiempo lo juguemos, y cada item se puede lograr conseguir cumpliendo con los requisitos necesarios, sin barreras injustas que a la larga obligan a sacar la tarjeta de crédito, y esto lo hace especial por sí mismo, ya que incentiva a continuar en su extenso end game para ampliar nuestro catálogo de armadura y armamento. En cierta forma recuerda a la propuesta de Monster Hunter World, que de igual manera basa su experiencia en seguir jugando y no en seguir gastando.

Además de poder seguir grindeando los combates para seguir subiendo los niveles luego de que corren los créditos, Outriders ofrece 14 nuevas Expediciones para continuar experimentando el gran diseño de niveles en lugares que han sido especialmente desarrollados para esta sección, sin caer en la clásica fórmula de repetir contenido que ya pudimos probar decenas de horas antes durante la campaña.

Lamentablemente, una de las características más interesantes como plataforma de juego online aún no ha sido solucionada, tras un desastroso lanzamiento en el que muchos usuarios no pudieron conectarse. Al momento de escribir este análisis, Outriders aún tiene deshabilitado el sistema de crossplay que permitiría a usuarios de PC compartir partidas con jugadores de Xbox One, Xbox Series X|S, Playstation 4 y 5. Es una característica que ya debería ser estándar en la industria, y era una buena ventaja a la hora de mantener los servidores llenos de compañeros para poder atravesar la campaña, pero lamentablemente, sigue fuera del paquete.

Outriders corre sobre Unreal Engine, y esto parece acarrear tanto sus ventajas como algunos problemas técnicos que suelen aparecer cuando el motor no es bien optimizado. Por un lado, el título se ve realmente bien, con paisajes extremadamente detallados y modelos de escenarios y personajes muy complejos, que se complementan con unos efectos visuales impresionantes, sobre todo al desplegar las habilidades especiales de cada clase. Los enemigos y cada equipamiento de armadura han sido diseñados con una estética muy característica del estudio, que recuerda mucho a los tiempos de Bulletstorm, pero para este caso se le suman personajes más orgánicos, como es la fauna del planeta que también suele enfrentarnos.

Si bien el apartado audiovisual cumple con su cometido con un excelente nivel, y el juego mantiene una buena performance con todo al máximo en general, también sufre del tradicional “stuttering” del motor de Epic Games, aun al estar instalado en discos de alta velocidad. En un primer momento esto pareció estar solucionado por una actualización de drivers y un parche, pero realmente lo único que cambió fue la frecuencia en que se sentía el problema, y los pequeños tironcitos siguen estando ahí.

Aunque el juego corra muy bien con todo al máximo en 4K, también cuenta con la ventaja de poder implementar la excepcional tecnología DLSS de Nvidia, que aunque se juegue con la sincronización vertical activada, llegando a 60fps sin problemas, también ayuda a mantener una constancia en el tiempo de los cuadros en pantalla que brindan una experiencia suave, aún en los momentos más vertiginosos de cada combate.

Como podrán ver en los videos, inclusive con la laptop Asus Rog Zephyrus G14 “GA401IV”, equipada con un procesador Ryzen 9 4900HS y una RTX 2060 Max-Q, podemos alcanzar los 50-60 FPS en 1440P con el preset Ultra, y estamos hablando de una RTX 2060 que es inferior a su contraparte de escritorio, pero DLSS hace su magia una vez más. Con la recién lanzada RTX 3060, podremos jugar también 50-60 FPS con configuración Ultra, sólo que en 4K. Por supuesto, hay lugares gráficamente más exigentes que otros.

A fin de cuentas, Outriders es una experiencia ideal para compartir con amigos, y si lo llevamos al terreno de la comparación, es mucho más efectivo que otras grandes propuestas como The Division/2 o Ghost Recon Wildlands/Breakpoint, y y bien también presenta los vicios del género del third person shooter, como caminos lineales o una constante explotación de la cobertura, su excelente dinámica, su fácil acceso y la posibilidad de jugar una larga campaña en cooperativo, con el estilo de Gears of War, lo hacen un buen candidato a pasarse luego de haber exprimido al máximo cosas como Destiny 2. No es revolucionario, pero es sumamente efectivo y divertido.

Este review fue realizado con una copia de prensa proporcionada por Square Enix/People Can Fly.

OUTRIDERS - Review
Historia75%
Gameplay85%
Gráficos85%
Música y Sonidos85%
Lo bueno:
  • Excelente gameplay de acción
  • Fácil acceso para los que no están acostumbrados al RPG
  • Muchas horas de progresión sin ser repetitivo
Lo malo:
  • Algunos problemas técnicos
  • Por momentos es muy de manual
  • La historia es poco interesante
85%Nota Final
Puntuación de los lectores: (2 Votes)
89%