NeocoreGames, la compañía húngara detrás de éxitos como la saga King Arthur, Crusaders y los dos títulos de Van Helsing a la fecha presentaron el febrero pasado Deathtrap, una combinación de Hack and Slash y Tower Defense. A esta fórmula ya vista en títulos como Defense Grid: The awakening se le agregan elementos interesantes de RPG como experiencia y niveles, ítems, crafteo, quests y skills.

El título nos impone proteger una cadena de castillos que una vez fueron construidos para proteger los horrores que habitan más allá de este mundo. Sin ahondar en detalles, se nos propone la tarea de elegir una de las tres clases disponibles como avatares y empezar a matar oleadas y oleadas de monstruos.

Las clases lejos de ser originales, nos dan la posibilidad de ser mercenarios, magos o rangers. Cada clase tiene habilidades particulares y se ajustan a un estilo de juego particular. El mercenario es el típico guerrero tanque melee, capaz de hacer grandes cantidades de daño. El ranger por otro lado se focaliza en el daño a distancia por medio de sus armas y trampas, y se vuelve invisible cuando deja de atacar monstruos para poder circular por el mapa de manera más segura. Finalmente, el mago es todo lo que podemos esperar: grandes cantidades de daño a distancia por medio de hechizos.

A medida que vamos subiendo de nivel, las clases van obteniendo acceso a más y mejores habilidades las cuales también son mejorables. Tanto las habilidades pasivas como activas suelen tener diferentes ramas, y éstas nos permiten mejorar diferentes aspectos. Por ejemplo, una trampa que invoca criaturas puede ser mejorada para invocar más criaturas primero, o focalizarnos más en el daño de cada una de ellas. Una trampa que genera fuego puede ser actualizada para incrementar su rango, su daño o la duración del daño por segundo.

Lamentablemente, el aspecto de tower defense se ve opacado por el diseño que decidieron implementar. No somos libres de poner las trampas en el lugar que queramos. Muy por el contrario, cada mapa tiene lugares específicos y al clickearlos, nos dan opciones limitadas sobre qué tipo de trampa crear, limitando severamente las estrategias disponibles. Para compensar, algunos mapas tienen quests adicionales, las cuales suelen ser adentrarnos en los bosques – alejándonos de las oleadas de monstruos y dejando indefensas a nuestras trampas – para matar diferentes enemigos y obtener llaves y así obtener más y mejores ítems al finalizar un nivel.

Cada nivel cuenta con un mapa, y a medida vamos progresando en las oleadas se nos van habilitando diferentes carriles, obligándonos a invertir nuestra esencia – uno de los recursos que obtenemos por matar criaturas, siendo el otro el oro – en diferentes partes del mapa. También contamos con una mini enciclopedia que nos informa que tipo de criaturas deberemos enfrentar. Existen enemigos terrestres, voladores, algunos pueden usar diferentes hechizos o atacarnos a distancia. También existen enemigos campeones con muchísima vida y gran poder de ataque, o bosses siendo estos últimos los más complicados.

El oro nos sirve para comprar diferentes accesorios, armas y armaduras, y también tenemos chances de obtener recetas al finalizar cada nivel, y con estas aprender a craftear diferentes ítems.

Los mapas están bien detallados aunque es fácil olvidarnos que estamos dentro de un castillo. Los mapas son amplios, teniendo bosques o paisajes nevados, y las criaturas son muy similares a las que pudimos apreciar en otros títulos de la misma empresa: brujos, gárgolas, arañas y ogros entre otros, que suelen encajar con los ambientes oscuros con fuertes guiños a la estética victoriana existente en Van Helsing.

Si bien existe un gran número de niveles, la composición sonora no la acompaña. La música es aburrida y repetitiva y al cabo de pocos niveles vamos a estar escuchando los mismos temas una y otra vez.

Muy por el contrario, la rejugabilidad es enorme si nos gusta apuntar por altos puntajes y competir en los leaderboards. Cada nivel cuenta con diferentes niveles de dificultad, y para acceder a cada uno de ellos deberemos completar las dificultades previas y además, todos los mapas previos. Cada mapa también cuenta con la opción de incrementar la dificultad de las misiones secundarias, y también de competer en el modo endless – oleadas y oleadas de monstruos sin parar hasta que nuestras defensas dejen de estar a la altura de la situación y nuestro avatar y habilidades sea la única diferencia.

Por si esto no fuera poco, también existe el modo cooperativo para jugar con amigos y el modo online cuenta con modo versus, donde podemos tomar el control de las criaturas o darles mejores stats para dificultar la defensa de nuestro enemigo.

A modo de conclusión, Deathtrap es una interesante combinación de juegos bien conocidos y amados como Diablo y los infinitos Tower Defense mods que salieron para Warcraft, creando luego un género en sí mismo que dio lugar a tantos otros títulos. Para ser diferentes, también se le agregan interesantes elementos de RPG como ser niveles, experiencia, ítems y crafteo, un modo multiplayer y cooperativo, leaderboards y misiones secundarias, dándonos horas y horas y horas de juego que pocos títulos nos dan, y menos aún por los $19,99 que cuesta en Steam.

Deathtrap - Review
Gameplay90%
Graficos80%
Musica y Sonidos60%
Multiplayer80%
Lo bueno:
  • Muchisima rejugabilidad
  • Interesante forma de progreso
  • Gráficos y ambientación
Lo malo:
  • La música y audio en general podría y debería ser mejor
  • La variedad de enemigos es limitada
  • No podemos poner las trampas donde queremos
75%Nota Final
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