Los videojuegos y la educación tienen una historia. Muchos de nosotros seguramente tenemos memorias de haber jugado Where in the World is Carmen Sandiego en los laboratorios de computación cuando se suponía que estemos aprendiendo Windows 3.1 o Wordpad. En tiempos más recientes juegos como Kerbal Space Program o hasta Civilization han sido usados de forma experimental en las aulas para intentar complementar el aprendizaje y enseñar física, historia o política a través de la actividad lúdica.

En ese contexto, Never Alone (o Kisima Inŋitchuŋa, en Iñupiaq) es un juego que podría entrar dentro de la categoría que algunos han dado en llamar “Edutaiment” (horrible palabra, lo se). Partes iguales aventura de plataformas y documental, Never Alone reta al jugador no solo a experimentar la aventura jugable que se le presenta, sino también a aprender sobre una cultura que seguramente es desconocida para muchos.

Teniendo en cuenta la naturaleza de este producto, el primero del joven estudio Upper One Games, encuentro realmente difícil elaborar un review que sea al mismo tiempo objetivo y justo. Never Alone no puede ser juzgado únicamente por su valor como videojuego, sino que debe ser juzgado también por su valor como herramienta de enseñanza. Y por sobre todas las cosas por su valor como mecanismo de comunicación para una cultura que habita en uno de los rincones más alejados e inhóspitos de nuestro planeta.

Always by your side

Como juego, Never Alone es funcional pero bastante simple. La aventura nos pone en la piel de una joven niña iñupiaq llamada Nuna. Resulta que la aldea de Nuna ha sido asolada por una fuerte y aparentemente interminable ventisca, lo que lleva al pueblo entero al borde de la muerte por inanición. Nuestra joven heroína decide entonces aventurarse a los gélidos páramos árticos para encontrar la causa de este mal. En el camino Nuna encontrará a su compañero: un zorro del Ártico. Pero no se trata de cualquier zorro, sino que este misterioso acompañante tiene la habilidad de interactuar con los ancestrales espíritus que habitan la tundra y los helados glaciares. La historia llevará a los dos compañeros en un viaje lleno de aventuras y peligros.

Podemos afrontar la campaña de dos maneras: solos o en modo cooperativo. Si jugamos solos, con apretar una tecla o un botón en el pad cambiaremos el control entre Nuna y el zorro, mientras que el otro personaje se controla de forma autónoma. Al jugar en modo cooperativo cada uno de los jugadores tiene control permanente sobre uno de los dos personajes.

Never Alone no es un juego que destaque por la complejidad de su gameplay ni por tener puzzles ingeniosos. Tanto Nuna como el zorro tienen un conjunto de habilidades que les sirven para resolver distintas situaciones. Nuna puede mover objetos con sus manos, trepar por cuerdas o escaleras y usar sus boleadoras para atacar a distancia. El zorro por su parte puede escalar paredes, escabullirse por lugares inalcanzables para Nuna e interactuar con los espíritus del ártico.

Estos espíritus representan el grueso del gameplay del Never Alone, ya que la mayoría de los puzzles requieren algún tipo de interacción con ellos. Los puzzles son simples y están pensados para no ser trabas en el viaje. Never Alone es un juego sencillo, con un sistema de plataformas bastante básico y una jugabilidad completamente funcional.

El gran problema de Never Alone es que la totalidad del juego esta diseñada y pensada para jugarse en modo cooperativo. No hay punto de comparación entre la experiencia que brinda el modo de a dos jugadores y la experiencia de jugar acompañado por la IA. La inteligencia artificial que controla al personaje que no estamos usando al jugar en modo single player es sencillamente abismal. En situaciones incluso parece que la IA tiene una compulsión por realizar suicidios rituales saltando al vacío sin razón aparente. Recomiendo jugar Never Alone con un amigo/a, hermano/a, compañero/a, novio/a, esposo/a. El nivel de disfrute del juego crece exponencialmente.

It would be really nice to hear a story

Como documental, Never Alone es una maravilla. El juego nos presenta 24 segmentos documentales que cubren diferentes aspectos de la cultura iñupiaq, desde la importancia de la vestimenta hasta la relación del pueblo con los animales de la región, pasando por las criaturas mitológicas y la increíble pervivencia de la tradición oral. Estos videos magistralmente realizados nos otorgan una maravillosa mirada a una cultura rica, antigua y seguramente desconocida para muchos de nosotros.

A diferencia de otros productos donde este tipo de material estaría relegado a un lugar secundario con respecto a la experiencia jugable, Never Alone hace un esfuerzo enorme para integrar sus dos mitades. En un principio vamos a encontrar que la mayoría de los mini documentales están bloqueados. Para lograr acceso a ellos debemos avanzar en la aventura y encontrar a los búhos. Cada búho nos desbloqueará otra pieza del documental. Algunos de estos búhos están ocultos, lo que incentiva un poco la exploración en un juego que por lo demás es completamente lineal.

La realización documental es realmente fantástica, con poco y nada que envidiarle a producciones profesionales de las grandes cadenas de televisión documental. No solo nos abre una ventana al folklore, las costumbres y el estilo de vida de todo un pueblo, sino que todo esto esta narrado por gente de la propia etnia iñupiat.

La narrativa documental también se integra con el juego, ya que cada uno de estos pequeños documentales nos brindará una visión más profunda de los personajes, lugares y peligros que Nuna y el zorro encontraran a lo largo de su camino. Jugar Never Alone es un viaje de descubrimiento. Y cualquiera que pase de largo la faceta documental de la producción de Upper One se esta perdiendo lo mejor del paquete.

Month of the polar night

Visualmente, Never Alone es un juego maravilloso. A pesar de su limitada perspectiva vertical, a nivel artístico se ha realizado un excelente esfuerzo por representar la desolación y soledad del ártico. Un elemento omnipresente es el viento, que es un enemigo en si mismo ya que a veces un vendaval fuerte en el momento justo puede arrojarnos al abismo o al agua congelada. Por otra parte, sorprende como los muchachos de Upper One han logrado exprimir cierta variedad de un ambiente mayoritariamente uniforme. Es cierto que lo que más vamos a ver en pantalla es nieve y hielo, pero los escenarios son bastante ingeniosos y muchas veces toman inspiración del mundo real. Un pueblo en ruinas construido en la cima de un acantilado en la llamada “Isla del Rey” es escenario de uno de los momentos más emocionantes de la aventura.

El diseño de sonido también es de gran nivel. El juego esta acompañado en varios momentos por un narrador que cuenta la historia de Nuna en idioma Iñupiaq. Los efectos de sonido están muy bien logrados, con el omnipresente viento como personaje principal en este aspecto. Nuna y el zorro no tienen voces más algunas expresiones limitadas, pero son personajes llenos de expresión de igual manera. La banda musical se usa esporádicamente pero siempre a gran efecto. En este campo el juego esta más que aprobado.

The story of our people.

Como dije al comienzo, me es extremadamente difícil asignar un puntaje arbitrario a Never Alone. Como juego es apenas un aprobado, se trata de un juego de plataformas y puzzles sin nada que lo distinga y con un modo single-player que esta prácticamente roto debido a una abismal inteligencia artificial. El modo cooperativo es mucho más disfrutable y esta es realmente la forma en que Never Alone debería ser experimentado.

Pero como producto cultural, como mensaje de un pueblo entero al mundo, Never Alone es inmensamente valioso. Sabemos todos que hoy por hoy la capacidad de transmisión de cultura e ideas de los videojuegos rivaliza (o supera dirán algunos) con las industrias de la música, la televisión y el cine. Pero al mismo tiempo sabemos que los juegos más vendidos solo reproducen el ideal cultural del hombre blanco norteamericano.

Never Alone nos permite escuchar otra voz, una voz del ártico oculta en el viento y el agua congelada. Y no estamos ante un producto que nos haga sentir pena o empatía por este pueblo, sino que Never Alone nos presenta toda la fortaleza de los Iñupiat, un pueblo que no solo vive y prospera en uno de los ambientes más imposibles del mundo, sino que tiene la capacidad de enseñarnos a todos nosotros una cosa o dos sobre nuestro planeta.

Never Alone - Review
Historia90%
Gameplay60%
Graficos85%
Música y sonidos80%
Lo bueno:
  • Excelente visión sobre la cultura del pueblo Iñupiat
  • Cooperativo muy entretenido.
  • Buenos gráficos y buen trabajo de audio.
Lo malo:
  • El gameplay es bastante básico.
  • Modo single player casi injugable debido a una abismal IA.
  • Puede ofrecer muy poco para aquel que no este interesado en la parte documental.
85%Nota Final
Puntuación de los lectores: (2 Votes)
85%