Presentando una marcada similitud con Abuse del año 1996, Shorebound Studios nos trae su tercer juego inspirado en títulos como Megaman y Castlevania, que al agregar una mecánica de teleportación, resulta -de alguna manera- innovador en el género de los arcade de plataforma Run and Gun.

La historia de Viktor transcurre en Eos, un mundo dividido en dos partes o reinos: por un lado el Overworld, reinado por Zane; por el otro el Netherworld, reinado por Mephistopheles. Ya de por sí existía un frágil balance entre dichos reinos, hecho por el cual el líder del Netherworld no tiene mejor idea que tratar de conquistar absolutamente todo. Para impedir dicho propósito, Zane contraataca, enviando a una legión de soldados comandados por seis Elders del Overworld que, desafortunadamente, son derrotados por Mephistopheles. Este, en vez de optar por asesinarlos, les ofrece un poder inmenso e inigualable, con la condición de que se unan a él. Los Elders, cegados por el miedo, aceptan.

Como era de preverse, Mephistopheles se apodera del Overworld y conquista Eos en su totalidad. La única esperanza de Zane recae entonces en Viktor, su hermano, quien jura acabar con aquellos que traicionaron a aquel, además de reconstruir el balance entre los dos reinos.

Casi se puede decir que, en cuanto a gameplay, no hay diferencia con Abuse. Nos movemos con el teclado y apuntamos en 360° con el mouse, mientras que para disparar utilizamos el botón izquierdo del mouse y para saltar la barra espaciadora. Tal vez la característica más original -si es que se puede decir que así sea- es que con el botón secundario del mouse Viktor hace una teletransportación -muy útil, por cierto- que irá dirigida hacia el lugar al que apuntemos mediante dicho botón.

Básicamente, eso es el gameplay; ni más ni menos. Algo sencillo, pero claramente limitado. Yo, particularmente, lo jugué con Joystick; y puedo decir que fue una experiencia nueva, ya que con el analógico izquierdo movemos a Viktor, mientras que con el derecho nos encargamos de apuntar. Puede que ambos comandos resulten complicados al principio, pero no es nada a lo que uno no se acostumbre rápidamente.

El juego está conformado por un Stage introductorio, 6 Stages para elegir en el orden deseado (cada uno con su respectivo Elder) y el Stage final. Además de avanzar y sobrevivir, tenemos la posibilidad de juntar oro para comprar y upgradear nuestras armas (que, a excepción del Machinegun y alguna otra, son un tanto inútiles).

Al margen de su visual sencilla que se asemeja a aquellos juegos hechos en Flash, Viktor es visualmente muy agradable. Posee una estética gótica que guarda similitudes con Castlevania o BloodRayne: Betrayal, lo cual lo convierte en un 2D muy lindo de apreciar.

Los Stages están basados en Megaman, siendo que en su mayoría cada Elder está relacionado con la temática del suyo; sólo que, a diferencia de Megaman, no necesitamos un arma en particular para poder derrotarlos.

Los enemigos son pocos, y en su mayoría se repiten: arañas, calaveras y espectros abundan, tanto en el bosque como en la montaña de hielo o las alcantarillas.

En todos los Stages nos encontraremos con un Mid-Boss, y esto hace que el juego tenga una dificultad acorde a lo que es, ya que, aunque no abusa de utilizar enemigos al por mayor, tampoco es un juego que cualquiera va a poder pasar sin antes llegar a conocerlo.

Tal vez uno de los puntos fuertes de Viktor, ya que Steve Mazzaro se esmeró bastante para lo que puede representar una empresa Indie en el mercado. Guitarra, piano y batería es lo que más resalta en esta banda sonora, que resulta ser un tanto rockera, acompañando así más que bien a la estética del juego al que pertenece.

Si bien no hay temas deslumbrantes en la misma, tampoco hay temas malos, manteniéndose así un nivel de calidad interesante durante el transcurso de todo el juego.

Viktor es un juego corto hecho por una empresa Indie, que luego de haber lanzado dos títulos poco exitosos (Dead Sky y Spectralball) aspira nuevamente a insertarse en el mercado de los juegos.

Viktor no es una obra maestra, no tiene un gameplay innovador o profundo, o una historia muy desarrollada, pero a pesar de su corta duración, es un juego que resulta entretenido, no exagera en dificultad, y dentro de todo, se deja jugar.

Autor: Oscar Sciascia

Viktor - Review
Historia60%
Gameplay60%
Gráficos65%
Música y sonidos70%
Lo bueno:
  • Visualmente agradable
  • Banda sonora aceptable
  • Dificultad balanceada
Lo malo:
  • Jugabilidad poco profunda
  • Arsenal desaprovechado
  • Muy corta duración
65%Nota Final
Puntuación de los lectores: (1 Voto)
68%