007 First Light – Review Pey 26/05/2026 Game Reviews Luego de más de 25 años trabajando en franquicias como HITMAN y títulos como Kane & Lynch o Freedom Fighters, el estudio danés IO Interactive finalmente da el salto al universo de James Bond con 007 First Light, una historia original que explora los primeros pasos del icónico agente dentro del MI6 y su transformación desde un recluta impulsivo hasta convertirse en el espía más letal al servicio de la corona británica. La historia de 007 First Light comienza cuando Bond, un joven integrante de la aviación naval británica, sobrevive contra todo pronóstico a una misión en Islandia. Allí entra en contacto con Theia, una poderosa inteligencia artificial cuántica capaz de calcular probabilidades en tiempo real, la cual determina que las chances de supervivencia del protagonista eran prácticamente inexistentes. Este hecho llama la atención de M, líder del MI6, quien ve en Bond a alguien capaz de desafiar incluso los cálculos de una supercomputadora, razón por la cual decide reclutarlo para el reabierto programa Double-0. Sin embargo, el carácter impulsivo e impredecible del futuro 007 provoca constantes fricciones con John Greenway, su mentor dentro del servicio secreto, interpretado por Lennie James. A partir de allí, 007 First Light gira en torno a la cacería de un agente renegado del MI6, aunque rápidamente queda claro que nada es lo que parece. Lo que comienza como una misión relativamente directa termina convirtiéndose en una conspiración internacional cargada de traiciones, organizaciones secretas y figuras millonarias con agendas ocultas. En el camino, Bond recorrerá escenarios exóticos como la Antártida, Eslovaquia y Vietnam, mientras se cruza con espías seductoras, criminales extravagantes y personajes como Bawma, el poderoso líder del mercado negro de Aleph, en Mauritania, interpretado por Lenny Kravitz. Pese a lo que podrían sugerir algunos de sus trailers más explosivos, 007 First Light no es un shooter cinematográfico al estilo Uncharted donde constantemente estamos escalando edificios o participando en tiroteos espectaculares. La verdadera esencia del juego está muchísimo más cerca de HITMAN, ya que gran parte de la experiencia gira alrededor del sigilo, la infiltración y la improvisación, dejando las grandes secuencias de acción para momentos específicos al final de las misiones. Eso no significa que 007 First Light nos obligue permanentemente a mantenernos ocultos, porque siempre existe la posibilidad de resolver situaciones a los tiros o a pura fuerza bruta. Sin embargo, queda claro rápidamente que esa no es la manera “correcta” de jugar. El diseño de los niveles, la enorme cantidad de enemigos y la amenaza de que lleguen refuerzos cuando somos descubiertos funcionan como una forma de empujar al jugador hacia un enfoque más estratégico y silencioso, mientras que algunas situaciones incluso pueden terminar directamente en una pantalla de misión fallida si actuamos de forma demasiado agresiva o improvisada. La mayoría de las misiones de 007 First Light transcurren investigando el entorno, escuchando conversaciones, distrayendo guardias y buscando distintas formas de acceder a zonas restringidas. Para ello, Bond cuenta con un arsenal de gadgets provistos por Q que resultan fundamentales para avanzar sin ser detectados, incluyendo un reloj capaz de hackear dispositivos electrónicos, cámaras de seguridad y mecanismos del entorno, una lapicera que dispara pequeños proyectiles explosivos o una cámara experimental que genera ondas de choque para desorientar enemigos y abrir nuevas oportunidades de infiltración. Todo el sistema de hackeo recuerda bastante a Watch Dogs, permitiéndonos manipular distintos elementos del escenario en tiempo real para distraer enemigos, abrir rutas alternativas o directamente utilizarlos ofensivamente durante algunas secuencias. A medida que avanza la campaña, Bond también desbloquea herramientas adicionales como cápsulas de humo para escapar de enfrentamientos, un láser capaz de cortar cerraduras o inutilizar enemigos temporalmente, minas cegadoras adhesivas para controlar grupos de enemigos y pequeños dardos que sirven tanto para distraer guardias como para activar mecanismos a distancia. Con el correr de las horas podremos equipar hasta cuatro gadgets simultáneamente, permitiendo adaptar el arsenal según el tipo de misión o el enfoque que queramos adoptar. Todos estos dispositivos consumen uno de los dos recursos disponibles dentro de 007 First Light, ya sea energía eléctrica o compuestos químicos. Ambos pueden recuperarse explorando el entorno, saqueando contenedores específicos o absorbiendo electricidad de distintos dispositivos repartidos por los escenarios para recargar las herramientas tecnológicas. Esta pequeña capa de administración obliga constantemente a pensar qué gadgets conviene utilizar y cuándo hacerlo, especialmente en dificultades en Purista (Díficil) o durante secciones de infiltración prolongadas. Aunque algunos gadgets parecen claramente pensados para determinadas situaciones, 007 First Light casi siempre ofrece rutas alternativas dependiendo del equipamiento que llevemos encima. Una puerta cerrada puede abrirse robando una tarjeta de acceso, hackeando un sistema electrónico, encontrando documentos con códigos ocultos o directamente infiltrándonos mediante disfraces y conversaciones contextuales. De la misma manera, muchas situaciones requieren reunir inteligencia previamente escuchando conversaciones a distancia, robando llaves, descubriendo combinaciones de cajas fuertes o encontrando pistas escondidas en oficinas y sectores restringidos. Toda esa estructura basada en observación, improvisación e infiltración representa la verdadera identidad de 007 First Light y donde transcurre la enorme mayoría de la experiencia. Por eso resulta mucho más acertado describirlo como un juego compuesto en un 75 u 80% por sigilo y espionaje, dejando el resto para las explosivas secuencias de acción que suelen cerrar cada misión. Parte importante de esa estructura de espionaje dentro de 007 First Light gira alrededor del sistema conocido como Instinct Resource, una barra limitada que funciona como recurso especial para realizar acciones avanzadas de infiltración y manipulación social. Gracias a este sistema, Bond puede ejecutar maniobras como un Bluff para hacerse pasar temporalmente por personal de seguridad, utilizar un Lure para atraer enemigos hacia posiciones vulnerables sin levantar sospechas o activar Focus, una habilidad que ralentiza el tiempo durante algunos segundos para facilitar disparos precisos en medio de situaciones caóticas. Sin embargo, estas habilidades consumen varios puntos del recurso y no pueden utilizarse constantemente, por lo que terminan funcionando más como herramientas de último recurso que como mecánicas para abusar permanentemente. La barra de Instinct se recarga principalmente realizando takedowns silenciosos y otras acciones relacionadas con el sigilo, incentivando constantemente un estilo de juego más calculado y agresivo al mismo tiempo. Incluso existen pequeños detalles muy “Bond” como la posibilidad de fingir una rendición para luego sorprender al enemigo con un takedown rápido, aunque este tipo de movimientos solamente funcionan si no hay otros guardias observando la escena. Cuando las cosas inevitablemente salen mal y el sigilo deja de ser una opción, 007 First Light pasa a un sistema de combate cuerpo a cuerpo que está bastante bien logrado y que consigue transmitir esa sensación de improvisación desesperada típica de muchas películas de Bond. Las peleas son rápidas, dinámicas y bastante brutales, combinando golpes ligeros, ataques pesados y movimientos cargados con mecánicas de parry para bloquear ataques enemigos marcados en amarillo, además de esquives para evitar agarres o golpes imposibles de bloquear señalizados en rojo. El combate cuerpo a cuerpo se siente ágil y contundente, especialmente cuando comenzamos a encadenar finishers, empujones contra el entorno o takedowns rápidos. A esto se suma que los escenarios se aprovechan muy bien durante las peleas, permitiéndonos estampar enemigos contra distintos objetos del entorno para ejecutar finishers mucho más brutales. Dependiendo del lugar donde estemos peleando, Bond puede improvisar ataques usando prácticamente cualquier elemento cercano, desde golpear la cabeza de un rival contra un jarrón hasta empujarlo violentamente contra espejos o barandas. Son detalles que ayudan muchísimo a reforzar esa sensación de estar protagonizando una película de James Bond más que un juego de acción convencional. El único elemento algo confuso al principio puede ser el sistema de cobertura, ya que utiliza un botón dedicado y requiere cierto tiempo de adaptación. De todas formas, cuando 007 First Light nos obliga a recurrir directamente a las armas de fuego, el juego cambia bastante de ritmo y se transforma en una experiencia mucho más explosiva. El gunplay es sólido y satisfactorio, especialmente al acertar headshots, mientras que los escenarios ofrecen constantemente oportunidades para aprovechar el entorno a nuestro favor haciendo explotar barriles, derribando objetos colgados de grúas o candelabros, o hackeando paneles eléctricos para provocar sobrecargas y eliminar enemigos de manera indirecta. Además de los gadgets y herramientas de infiltración, el arsenal disponible dentro de 007 First Light incluye la clásica service pistol del MI6, aunque también podremos utilizar distintas variantes de pistolas —incluyendo una potente .50 Cal— además de subfusiles, escopetas, rifles de asalto con disparo único o ráfagas burst, e incluso rifles de francotirador para algunas secciones más abiertas. Curiosamente, Bond nunca tiene acceso directo a granadas o armamento pesado tradicional, ya que muchos de sus gadgets terminan ocupando justamente ese rol ofensivo dentro del combate. Eso no significa que los enfrentamientos carezcan de explosiones o caos. Muchos enemigos suelen recurrir a granadas de fragmentación o flashbangs para obligarnos a salir de cobertura. Lo interesante es que 007 First Light permite reaccionar a estas situaciones de maneras bastante creativas, ya sea disparando directamente a la granada para que explote en la mano del enemigo o incluso hackeándola una vez lanzada para devolverla automáticamente contra sus propios compañeros, algo que incluso desbloquea uno de los logros del juego. No hay demasiadas sorpresas en cuanto a armamento, pero todas ofrecen un gunplay entretenido y contundente que funciona especialmente bien durante las secuencias de acción más frenéticas. De hecho, probablemente 007 First Light se disfrute más en su dificultad más altas, ya que en el modo normal los enemigos no resultan demasiado letales incluso cuando estamos rodeados por varios rivales al mismo tiempo, algo que termina reduciendo parte de la tensión durante algunos enfrentamientos. El juego también presenta algunas batallas contra jefes que rompen parcialmente con la estructura habitual de tiroteos y obligan a aprovechar el entorno de maneras más creativas. En varias ocasiones Bond no estará completamente armado, por lo que tendremos que recurrir a reflectores para enceguecer enemigos, hackear dispositivos eléctricos para provocar sobrecargas o utilizar distintos elementos del escenario para dejar vulnerables a ciertos rivales antes de lanzarnos al ataque cuerpo a cuerpo. Son enfrentamientos que intentan ser un poco más ingeniosos y alejados de la típica fórmula de tiros y explosiones constantes, ayudando a darle variedad al ritmo general de la campaña. Como habrán visto en los tráileres, 007 First Light incorpora algunas secuencias de vehículos para aportar variedad entre misión y misión. En determinados momentos, Bond deberá perseguir a distintos villanos a bordo de automóviles, lanchas, aviones e incluso gigantescos camiones de obra utilizados para transportar escombros. Como era de esperar, los controles apuestan por una conducción completamente arcade, priorizando el espectáculo por encima de cualquier intento de simulación. Si bien estas secciones cumplen correctamente su función dentro del ritmo de la campaña, rara vez ofrecen algo particularmente memorable y en algunos casos dejan la sensación de que podrían haber aprovechado un poco más los gadgets y sistemas de interacción del juego. Una de las pocas excepciones ocurre durante una secuencia a bordo de un avión, donde podremos hackear sus controles para inclinar la aeronave de un lado a otro y hacer que los enemigos se estrellen contra las paredes o distintos objetos repartidos por el interior. Más allá del sigilo y los tiroteos, 007 First Light también dedica bastante tiempo a la exploración y al traversal dentro de sus escenarios semi-abiertos. Los escenarios constantemente incentivan a observar el entorno en busca de oportunidades de verticalidad, permitiéndonos colgarnos de tuberías para ascender o descender entre distintos sectores, movernos por cornisas estrechas, atravesar ductos de ventilación o utilizar estructuras metálicas para alcanzar rutas alternativas y evitar enfrentamientos innecesarios. Otros niveles, como Aleph en Mauritania, también aprovechan muy bien espacios industriales y barcos abandonados repletos de rutas secundarias, incluyendo estructuras superiores y terrazas a las que tendremos que acceder cuidadosamente mientras evitamos grupos de criminales patrullando constantemente la zona. Toda esta estructura funciona especialmente bien porque 007 First Light constantemente recompensa la observación y la improvisación. Muchas veces podremos despejar rutas enteras simplemente manipulando el comportamiento de ciertos NPCs, ya sea distrayéndolos, obteniendo información previamente o aprovechando algunos gadgets de manera más creativa. Un buen ejemplo es el dardo conectado al teléfono de Bond, que permite provocar malestar temporal en algunos enemigos para obligarlos a abandonar la zona que están vigilando y abrir nuevas oportunidades de infiltración. A eso se suma una enorme cantidad de documentos, códigos, accesos secundarios y sectores restringidos escondidos fuera del camino principal, incentivando constantemente a explorar cada rincón del escenario antes de avanzar. Muchas de estas oportunidades incluso cambian dependiendo de los gadgets que tengamos equipados o de la información que hayamos descubierto previamente durante la misión, permitiendo desbloquear nuevas rutas, diálogos contextuales o formas alternativas de infiltración. Todo esto ayuda muchísimo a reforzar esa sensación de espionaje e improvisación que 007 First Light intenta mantener durante prácticamente toda la campaña. La exploración también se ve recompensada mediante una amplia variedad de coleccionables repartidos por los escenarios. Además de los habituales archivos de inteligencia con información sobre personajes y organizaciones, encontraremos postales de las distintas ubicaciones visitadas por Bond, recuerdos vinculados a cada misión, naipes suizos relacionados con su infancia y diversos Legacy Items repletos de referencias a la historia de la franquicia. Ninguno resulta indispensable para completar la campaña, pero sí ofrecen un incentivo adicional para desviarse del camino principal y registrar a fondo cada escenario. Vale la pena remarcar que 007 First Light se disfruta muchísimo más en su dificultad más alta, Purista, especialmente para quienes vienen de jugar la trilogía World of Assassination de HITMAN. En Novato o Equilibrado, los enemigos tardan demasiado en detectarnos, el daño recibido resulta bastante permisivo y el juego entrega recursos con mucha frecuencia, reduciendo considerablemente la tensión tanto durante las infiltraciones como en los enfrentamientos más intensos. Si bien sigue existiendo libertad para resolver muchos objetivos de distintas maneras, la experiencia general se siente bastante más accesible y guiada que en HITMAN. Lejos de ser algo negativo, la decisión de llevarnos de la mano parece completamente intencional para brindar una experiencia más cinematográfica. 007 First Light no busca replicar la complejidad extrema de HITMAN ni convertirse en un espectáculo de acción desenfrenada al estilo Uncharted. En cambio, IO Interactive apuesta por una experiencia de sigilo más accesible, funcionando incluso como una posible puerta de entrada al género para muchos jugadores antes de dar el salto a propuestas bastante más exigentes como la trilogía World of Assassination de HITMAN. Sin embargo, hay algunas decisiones relacionadas con la interfaz que me resultaron bastante extrañas. 007 First Light no ofrece ninguna opción para desactivar por completo el HUD, incluyendo elementos tan persistentes como el objetivo actual ubicado en la esquina superior izquierda de la pantalla, razón por la cual incluso tuve que ser especialmente cuidadoso a la hora de capturar y compartir imágenes para evitar posibles spoilers. Considerando la importancia que tienen la observación, la infiltración y la exploración dentro de la experiencia, hubiese agradecido un nivel de personalización más cercano al de HITMAN World of Assassination, que permite ocultar prácticamente todos los elementos de la interfaz. Más allá de la campaña principal que nos dará entre 15 y 20 horas de juego, 007 First Light también incorpora un modo secundario llamado TacSim (Simulador Táctico), pensado para expandir la vida útil del juego una vez completada la historia. Desde el menú principal podremos acceder a una selección de Operaciones y Escaladas basadas en segmentos específicos de algunas misiones de la campaña. Mientras que las Operaciones están más enfocadas en el sigilo y la infiltración, las Escaladas suelen apostar por situaciones más orientadas a la acción, aunque ambas variantes reutilizan escenarios y objetivos ya vistos durante la aventura principal. TacSim también cuenta con su propio sistema de progresión, incentivando a completar desafíos para obtener experiencia y aumentar nuestro nivel de acceso. A medida que avanzamos iremos desbloqueando nuevos trajes, armas y gadgets, incluyendo algunas recompensas bastante útiles como la pluma explosiva que se obtiene al alcanzar el nivel 15. Mi única crítica es que el contenido disponible al lanzamiento resulta algo escaso. Inicialmente solo tendremos acceso a dos Escaladas y, aunque completar la campaña desbloquea dos Operaciones adicionales junto a varias Escaladas más, todavía quedan muchas misiones sin representación dentro de TacSim. Teniendo en cuenta el historial de IO Interactive con HITMAN, es fácil imaginar que esta oferta crecerá considerablemente mediante futuras actualizaciones. En el apartado visual, 007 First Light deja una impresión bastante positiva gracias a una dirección artística muy cuidada y a la enorme variedad de escenarios que visitaremos a lo largo de la campaña. Desde hoteles lujosos en Eslovaquia y exclusivas galas en Londres hasta astilleros abandonados en Mauritania o bases militares ocultas en Islandia, cada ubicación logra transmitir una identidad visual muy marcada tanto por dirección artística como por ambientación. No obstante, en su afán por lograr que 007 First Light mantenga los 60 FPS tanto en PS5 como en XSX en Modo Rendimiento, la nueva versión de Glacier Engine no consigue sorprender visualmente tanto como lo hizo HITMAN III a comienzos de 2021, especialmente tras la incorporación de ray tracing en mayo de 2022. Esto no significa que el juego se vea mal. De hecho, artísticamente luce fantástico gracias a su dirección visual y a la variedad de escenarios, pero la ausencia de ray tracing por hardware se nota bastante tanto en la iluminación global implementada por IO como en la apariencia de algunos personajes bajo determinadas condiciones de luz. Muchas escenas interiores, reflejos y rebotes de luz carecen del nivel de realismo e impacto visual que hoy sí ofrecen otros títulos compatibles con iluminación totalmente trazada por rayos. Con Path Tracing, la diferencia visual hubiese sido enorme, especialmente considerando la cantidad de superficies reflectantes, interiores oscuros y escenarios nocturnos presentes a lo largo de la campaña. Sin embargo, según explicó el propio estudio, Glacier Engine todavía necesita modificaciones importantes a nivel de código por la forma en la que actualmente gestiona la iluminación global, motivo por el cual la implementación de Path Tracing recién llegará más adelante mediante una actualización prevista para julio o agosto. También hay varios efectos visuales que dejan en evidencia algunas de las limitaciones técnicas actuales del motor. La calidad del agua y los reflejos en espacio de pantalla (Screen Space Reflections), por ejemplo, suelen verse algo plastificados en determinadas superficies, mientras que el efecto del fuego está claramente por debajo del resto del apartado visual. Las explosiones, el humo y las partículas funcionan bastante bien durante las secuencias de acción, pero las llamas carecen de volumen e impacto visual en comparación con otros títulos recientes, y la resolución de las sombras evidentemente es baja. El motor también exhibe cierto shimmering a la distancia, particularmente en vegetación y superficies muy iluminadas, un efecto que puede acentuarse ligeramente al utilizar tecnologías de reescalado como DLSS o Frame Generation, cuya implementación en términos generales es impecable por cierto. Algunos materiales metálicos e interiores con reflejos intensos también muestran algo de ruido visual y smearing en movimiento, probablemente debido a la ausencia de tecnologías como Ray Reconstruction, algo lógico considerando que 007 First Light todavía no implementa ray tracing completo dentro de esta primera versión. Afortunadamente, no todo pasa por iluminación y reflejos, ya que Glacier Engine sigue destacándose muchísimo en otros apartados técnicos. El uso de niebla volumétrica, por ejemplo, es uno de sus aspectos destacados y ayuda constantemente a reforzar la atmósfera de muchas misiones, particularmente en escenarios nocturnos, interiores industriales o zonas cubiertas de nieve, o cuando usamos algunos de los gadgets que dejan pequeñas o grandes nubes de humo. La forma en la que la niebla interactúa con luces, sombras y partículas le da muchísima profundidad a varias escenas, compensando parcialmente algunas de las limitaciones más evidentes en iluminación global. Asimismo, la optimización general es realmente impecable, sin ningún tipo de stutter incluso durante las secuencias más cargadas de acción o en escenarios con una enorme cantidad de NPCs y efectos en pantalla. Durante mi playthrough, 007 First Light se mantuvo alrededor de los 140 FPS (o incluso más) en resolución 4K utilizando el preset gráfico Ultra sobre un Ryzen 7 9850X3D y una RTX 5070 Ti, combinando DLSS en modo Performance (Preset L) junto a Frame Generation 2X. Por otro lado, también quise comprobar cómo se comporta 007 First Light en hardware mucho más antiguo. Utilizando una laptop equipada con un Core i7-7700HQ de cuatro núcleos y ocho hilos junto a una GTX 1070 Mobile —una GPU cuyo rendimiento hoy se acerca más al de una GTX 1060 de escritorio— el juego configuró automáticamente los gráficos en calidad Media y logró mantenerse entre los 40 y 50 FPS, con la GPU trabajando constantemente entre el 95 y el 99% de utilización. Esto pone en evidencia una optimización muy sólida por el lado del procesador, permitiendo que incluso CPUs de casi una década de antigüedad sigan ofreciendo una experiencia perfectamente jugable. Lamentablemente, ni FSR Frame Generation ni la tecnología equivalente de Intel pueden utilizarse en GPUs más antiguas como las GTX o las series RTX 20 y RTX 30 dentro de 007 First Light. En mi caso, opté por recurrir al mod DLSS Enabler, logrando pasar de aproximadamente 45-50 FPS a unos 75-80 FPS sin percibir problemas de latencia o artefactos visuales importantes con FG 2X. Por ese motivo, se trata de una alternativa muy recomendable para quienes quieran exprimir algunos años más de sus tarjetas gráficas anteriores a la serie RTX 40 en el caso de Nvidia. Más allá del excelente rendimiento en PC, otro apartado donde 007 First Light también cumple con creces es en su presentación sonora. La actuación de voz merece una mención especial, comenzando por Patrick Gibson, quien logra construir una versión de Bond más joven, impulsiva y despreocupada de lo que estamos acostumbrados a ver en la franquicia, conservando al mismo tiempo ese carisma, sentido del humor y exceso de confianza que terminarían definiendo al personaje años más tarde. Sin embargo, quien realmente se roba varias escenas es Lennie James en el papel de John Greenway, el mentor de Bond dentro del MI6. La química entre ambos funciona muy bien durante gran parte de la campaña y ayuda a sostener algunos de los momentos más interesantes de la narrativa. El resto del reparto de 007 First Light también realiza un trabajo muy sólido, especialmente Priyanga Burford como M, Alastair Mackenzie como Q y Kiera Lester como Moneypenny, cuyas interpretaciones consiguen capturar la esencia clásica de estos personajes sin sentirse como simples imitaciones de versiones anteriores. La banda sonora, por su parte, sabe perfectamente cuándo mantenerse en un segundo plano y cuándo tomar protagonismo. Durante las secciones de infiltración predominan composiciones más contenidas orientadas a generar tensión y suspenso, mientras que en las secuencias de acción y los momentos más importantes de la historia aparecen los clásicos arreglos orquestales asociados a James Bond, con una fuerte presencia de metales, cuerdas y otros elementos característicos de la franquicia cinematográfica. El resultado es una banda sonora que acompaña muy bien la acción y que entiende perfectamente cuándo adoptar un tono más cercano al thriller de espionaje y cuándo recuperar el estilo clásico de las películas de Bond. Tras seis años de desarrollo y más de dos décadas perfeccionando la fórmula de HITMAN, IO Interactive demuestra que era probablemente el estudio mejor preparado para trasladar el universo de James Bond al mundo de los videojuegos. En lugar de limitarse a replicar la estructura de Agent 47 con una nueva licencia, 007 First Light construye una identidad propia apoyándose en el sigilo, la infiltración, los gadgets y la improvisación para ofrecer una aventura de espionaje que logra capturar gran parte de lo que hace tan atractivo al personaje. El resultado no es un HITMAN encubierto ni tampoco una superproducción de acción al estilo Uncharted, sino una propuesta que encuentra un equilibrio bastante interesante entre ambos extremos. A lo largo de sus nueve capítulos —aunque por la estructura de la historia fácilmente podrían percibirse como diez—, 007 First Light mantiene un ritmo muy bien medido durante sus aproximadamente 15 a 20 horas de duración. Buena parte de ello se debe precisamente a la filosofía más accesible que adopta IO Interactive, ya que el constante hand holding evita que la campaña pierda impulso o se estanque durante demasiado tiempo. Puede que los veteranos de HITMAN echen en falta una mayor complejidad o libertad en algunos momentos, pero esa decisión también permite que la historia avance con naturalidad y que cada misión introduzca constantemente nuevas situaciones, personajes y mecánicas sin llegar a resultar abrumadora. Puede que 007 First Light no alcance la profundidad y rejugabilidad de la trilogía World of Assassination, aunque sí demuestra que IO Interactive comprendió muy bien qué aspectos de James Bond debía trasladar al medio interactivo. El resultado es una primera entrega convincente que establece con éxito las bases de esta nueva versión de Bond y que, por la forma en la que concluye su historia, deja la puerta completamente abierta para una continuación, probablemente protagonizada por un Bond mucho más maduro y profesional. Este review de 007 First Light fue realizado con una copia de prensa de PC proporcionada por IO Interactive/Nvidia. 007 First Light - ReviewHistoria80%Gameplay70%Gráficos85%Música y Sonidos85%Optimización90%Precio80%Lo bueno:Gran equilibrio entre sigilo, espionaje y acción.Diseño de niveles variado con múltiples rutas de infiltración.Excelente optimización, incluso en hardware de gama baja.Lo malo:Prioriza el ritmo de juego por encima de la libertad del jugador.El contenido secundario TacSim llega algo escaso en su lanzamiento.La ausencia de ray tracing por hardware limita el apartado visual. Sin soporte de FSR FG para GTX y RTX 20/30 (se puede forzar con mods).2026-05-2675%Nota FinalPuntuación de los lectores: (10 Voto)79%Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Threads (Se abre en una ventana nueva) Threads Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Compartir en Reddit (Se abre en una ventana nueva) Reddit Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Una Respuesta Charles Gardel 30 de May de 2026 Vale destacar también que Lana del Rey hizo el track First Light con ese estilo tan característico de las películas de la saga. Responder Dejar una respuestaCancelar respuesta
Charles Gardel 30 de May de 2026 Vale destacar también que Lana del Rey hizo el track First Light con ese estilo tan característico de las películas de la saga. Responder