Denshattack – Review Kevon 21/07/2026 Game Reviews Pocas cosas me ponen tan contento como cuando un desarrollador indie toma inspiraciones de otras obras y logra plasmarlas en sus propios proyectos a la perfección sin dejar de lado una identidad propia y única. Todos vimos elementos de Final Fantasy, Persona y Devil May Cry en Expedition 33, y no hay ningún tipo de duda de que el ADN de Zelda: Link’s Awakening está presente en Mina the Hollower. Sin embargo, ambos juegos brillan con su propia luz y fueron elogiados a más no poder por todo el mundo. Denshattack, desarrollado por el estudio español Undercoders, también entra en esta categoría, y eso no es poca cosa. En Denshattack vamos a ver inspiración clarísima en un montón de sus elementos: tiene un estilo artístico con polígonos puntiagudos muy similar a lo que se vio en juegos de los 2000 como Jet Set Radio o Crazy Taxi, partes de la interfaz calcadas de Persona 4 y Persona 5, gameplay con inputs complejos al estilo de un juego de pelea, pero con mecánicas que títulos como Tony Hawk popularizaron, entre muchas otras cosas. Así y todo, Denshattack no es nada de eso ni se les acerca, sino todo lo contrario: es algo bastante único. La historia (claro, sí, se dieron el lujo de armarle una historia interesante también) de Denshattack dicta que, en un futuro postapocalíptico, la gente tuvo que encerrarse en domos para sobrevivir al cambio climático extremo. Estos domos cuentan con ciudades en su interior controladas por la corporación Miraido, que por algún motivo les está escondiendo a las personas que fuera de ellos la vida sigue en las ruinas de lo que alguna vez fue el verdadero hogar de la humanidad. Acá es donde empieza la locura, de esas que leés y no entendés bien siquiera qué es lo que acabás de leer. La protagonista, Emi Araki, usa el tren de su abuelo para hacer delivery de ramen a toda velocidad mientras va saltando entre rieles. La vida de Emi cambia cuando un día se cruza con el fotógrafo y escritor Fernando, quien, a los pocos segundos de conocerla, la introduce al deporte extremo Denshattack. Dicho deporte se practica en todas las ruinas de Japón, cuenta con circuitos preparados y pandillas que compiten por superar al resto, y Emi, con lo energética que es, no duda en apuntarse para convertirse en la mejor del país. Este deporte extremo es, en resumidas palabras, acrobacias sobre un tren. O, mejor dicho, con el tren. Vamos a estar saltando entre montañas, hacia edificios, sobre aviones, por el cielo, por volcanes… prácticamente no hay lugar que no tenga unos buenos rieles para andar. Claro que todo tipo de lógica a esta altura desapareció, pero todavía hay mucho más. Las físicas casi que no existen, y nuestro trencito va a funcionar prácticamente como si se tratara de una tabla de skate. Trucos en el aire, derrapes sobre rieles y carteles, saltos imposibles y mucho más. Con imposibles realmente me refiero a eso: cosas que no tienen ningún tipo de sentido (para bien, claro). Nada, en ningún momento, es algo tranquilo o predecible. Un nivel puede empezar con una línea recta y una curva, y después terminar con nuestro tren montando una rueda de la fortuna a través del mar. Podemos empezar en un túnel para después terminar derribando torres de comunicación del tamaño de edificios, escapando de una erupción volcánica o luchando contra un robot tipo megazord, y tengo un montón de ejemplos más. La creatividad está a otro nivel, y cada uno de los 50 niveles disponibles tiene algún elemento impredecible como los que mencioné recién, algo que es increíble. No es como si cada nivel solo tuviera uno de estos elementos raros y ya, sino que están muy bien diseñados para no volverse repetitivos ni predecibles. Nunca se sabe qué va a haber después de la próxima curva. Tal vez sea una rampa que nos mande por encima de edificios, tal vez sea una nube que nos lleve al cielo, o tal vez simplemente sea un salto larguísimo para que podamos encadenar muchos trucos. De más está decir que toda la parte visual y el armado de cada pantalla son una preciosidad, con escenarios muy detallados y cuidados para no desentonar. Además de todo esto, cada escenario de Denshattack cuenta con un montón de objetivos distintos. Claro que para progresar basta con llegar hasta la meta y ya, pero se da por entendido que los juegos arcade van mucho más allá de eso. Se pueden conseguir hasta tres medallas de bronce, plata y oro por pantalla. Dos de ellas piden lo más común del género: puntuaciones altas y tiempos de completado rápidos. Tuve que rejugar al menos tres veces todos los niveles para sacar estas medallas. Lejos de ser tedioso, la tercera medalla hace que la rejugabilidad no se sienta como algo denso, sino que siga sintiéndose fresca, puesto que consiste en un conjunto de pequeños objetivos nuevos. Estos objetivos secundarios, por decirles de alguna manera, varían entre ir por caminos ocultos, hacer trucos en momentos y lugares específicos, terminar los recorridos sin estrellarse, conseguir coleccionables y mucho más. Fue una de las cosas que más me sorprendieron. Justo estos días estuve haciendo el análisis del Star Fox de Switch 2 y tiene un modo desafío que, si bien cuenta con tareas interesantes, son todas cosas que originalmente estaban a modo de adorno allá por 1997, cuando salió para Nintendo 64. En este caso te das cuenta de que los escenarios fueron diseñados desde el comienzo teniendo en cuenta estas misiones secundarias que dan la tercera medalla, algo que me parece digno de destacar. Otro aspecto que me sorprendió de los niveles de Denshattack es que cada uno de ellos tiene lugar en un entorno completamente diferente. Cuando jugué el primer nivel y vi una isla gigante dije: «Bueno, seguro esto es al menos el primer mundo entero y cada nivel tendrá lugar en un rincón distinto». Resultó no ser así. Los mapas son un montonazo y cada uno tiene muchísimo trabajo detrás. Entre los aspectos más destacados de Denshattack se encuentra una banda sonora que merece ser resaltada con carteles y luces, tanto por su variedad como por la enorme cantidad de talento reunido. La composición está liderada por Tee Lopes, reconocido por su trabajo en Sonic Mania, Teenage Mutant Ninja Turtles: Shredder’s Revenge y Penny’s Big Breakaway, quien aporta una identidad musical enérgica y perfectamente alineada con el estilo visual y jugable del título. Junto a Lopes participa un grupo de compositores ampliamente reconocidos en la industria, entre ellos Richard Jacques, responsable de bandas sonoras como Jet Set Radio, Sonic R y Sonic 3D Blast; Shoji Meguro, conocido por Persona 3, Persona 4, Persona 5 y Shin Megami Tensei; Ryo Nagamatsu, con trabajos en Splatoon, Mario Kart 8 y Super Mario Odyssey; Kohta Takahashi, vinculado a Ridge Racer y Soulcalibur; y 2 Mello, compositor de Bomb Rush Cyberfunk y Read Only Memories. Además de estos nombres, que representan algunas de las colaboraciones más destacadas, la banda sonora de Denshattack cuenta con la participación de muchos otros artistas, incluido Lotus Juice, ampliamente reconocido por sus interpretaciones en Persona 3 y sus diferentes spin-offs, quien interviene en uno de los temas. Aunque resulta llamativa la ausencia de Hideki Naganuma como colaborador directo, su influencia musical se percibe con enorme claridad a lo largo de toda la propuesta sonora. Si tuviera que elegir una cosa que creo que podría haber sido mejor son los controles o, mejor dicho, la frecuencia con la que introducen nuevas mecánicas, haciendo cada vez más complejo recordar qué hace cada botón. En este sentido, Denshattack es como un juego de ritmo: difícil y abrumador al inicio, pero muy satisfactorio cuando nos familiarizamos con los timings y las distintas secuencias. Durante el primer mundo, casi que cada nivel nuevo nos introduce una mecánica diferente y, por si hace falta aclararlo, el frenetismo y la velocidad que maneja este juego no dan lugar a errores. No derrapaste o no saltaste bien en el medio segundo en el que había que hacerlo y el tren descarrila, algo que perjudica enormemente las tres medallas que queremos conseguir y que nos va a obligar a repetir. A esto se le suma que el reconocimiento de trucos con joystick no es tan bueno como creo que podría ser. Estos se hacen exclusivamente con el stick derecho y los más complejos (que incluyen hasta cinco direcciones consecutivas) muchas veces no se registran o se quedan en la segunda o tercera dirección. Hay que hacerlos con muchísima precisión para que los registre bien siempre. Si bien acá hay un tema muy importante de ejecución y habilidad por parte del jugador, el problema también radica en que hay trucos de distintas dificultades que se superponen entre sí, algo que no ayuda demasiado. Los juegos de pelea, maestros en manejar este tipo de inputs, tratan de evitar repetir secuencias justamente por estos posibles inconvenientes. Incluso le dan al jugador pequeños «permisos» a la hora de encadenarlos, dejando que un movimiento salga igual en caso de una posible falla o dirección equivocada, siempre y cuando se cumplan el resto de los requisitos. A Denshattack le hubiese quedado muy bien algo así. Con respecto a la optimización de Denshattack , en su mayoría corre muy bien y sin problemas. Mentiría si dijera que en ningún momento tuve problemas con el framerate. Las partes más cargadas y rápidas sufren algunas caídas, pero no son constantes y, en teoría, ya están trabajando en parches para solucionarlo. Incluso con una GTX 1060 con el penúltimo preset gráfico corre de manera sumamente estable a 60 FPS. Considerando que se trata de Unreal Engine 5, es un gran logro. En conclusión, Denshattack es absolutamente recomendable. Tiene muchísimo trabajo y esfuerzo por todos lados, con una enorme atención al detalle y fórmulas adictivas y divertidas. Incluso para ser un juego tan arcade, es increíble lo poco repetitivo que se vuelve gracias al fantástico diseño de niveles y a la gran cantidad de escenarios con los que cuenta, sin mencionar los diferentes objetivos secundarios y coleccionables que aportan muchísimo a la rejugabilidad. Ni hablar de los aspectos visuales y sonoros, que son maravillosos. Los controles pueden ser abrumadores al principio, pero nada que después de unas horitas no podamos incorporar. Y, como si todo esto no fuera suficiente, los desarrolladores lo lanzaron baratísimo: 20 USD en todo el mundo, mientras que en nuestra región cuesta apenas 9,89 USD. Puede que estemos ante uno de los mejores indies del año. Un aplauso total para los tres desarrolladores de Undercoders por hacer semejante joya. Este review de Denshattack fue realizado con un código de prensa de PC proporcionado por Fireshine Games, Boltray Games y Undercoders. Denshattack - ReviewHistoria70%Gameplay90%Gráficos90%Música y Sonidos90%Optimización100%Precio100%Lo bueno:Niveles visualmente hermosos que explotan las mecánicas y están muy bien diseñados.Fórmula adictiva y satisfactoria que no se vuelva repetitiva por los diferentes objetivos secundarios.Banda sonora legendaria, compuesta por un equipo de estrellas.Lo malo:La introducción constante de mecánicas puede resultar un poco abrumadora.Detección de trucos aéreos en joystick podría ser un poco mejor.Cuenta con pequeños problemas de performance en segmentos y niveles muy específicos.2026-07-2190%Nota FinalPuntuación de los lectores: (1 Voto)90%Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Threads (Se abre en una ventana nueva) Threads Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Compartir en Reddit (Se abre en una ventana nueva) Reddit Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Dejar una respuestaCancelar respuesta