Pokémon Fire Red & Leaf Green – Review Kevon 09/03/2026 Game Reviews Nunca imaginé que llegaría el momento de escribir un review sobre estos juegos. Pokémon Fire Red y Leaf Green, junto con Pokémon Esmeralda, probablemente se encuentran entre los títulos más jugados del mundo. Aunque Pokémon hoy está muy lejos de lo que alguna vez fue, relanzamientos como este sirven para recordar por qué la serie alcanzó una fama mundial tan descomunal. Con motivo de los 30 años de la franquicia, The Pokémon Company decidió lanzar un port de estos remakes de Game Boy Advance para Nintendo Switch, y tuvimos el agrado de recibir una copia de reseña gracias a Nintendo. Sin embargo, cuando dejamos de lado el misticismo y miramos el producto con calma, queda claro que no todo es tan bueno como parece. Para ordenar mejor el análisis conviene dividir este review en dos partes. Primero vale la pena repasar por qué estos juegos son tan queridos y por qué siguen siendo tan buenos incluso hoy. Después llega el turno de hablar del relanzamiento en sí, que es donde aparece la parte más polémica. Rojo Fuego y Verde Hoja llegaron a Game Boy Advance en 2004 como remakes de Pokémon Red y Pokémon Green, los primeros títulos de la franquicia que habían debutado en 1996 para el Game Boy original. Gracias a su estilo visual encantador y a lo fácil que resulta entender su gameplay, rápidamente se convirtieron en los juegos recomendados por defecto para cualquiera que quisiera entrar en la franquicia. La aventura transcurre en la región de Kanto, lo que significa reencontrarse con los primeros 151 Pokémon que muchos conocimos de chicos, además de entrenadores y líneas narrativas que resultan inmediatamente familiares. Cualquiera que haya pasado años desconectado del mundo Pokémon debería saber que los juegos principales de la saga son JRPGs centrados en capturar criaturas, entrenarlas y hacerlas crecer para superar desafíos cada vez más grandes y desbloquear nuevas zonas del mapa. Como en cualquier título del género, hay resistencias y debilidades elementales, movimientos ofensivos, defensivos y de soporte, además de niveles y estadísticas. Mucha gente considera que Pokémon es uno de los JRPG más simples de entender debido a lo accesible que resulta su diseño, algo que tiene sentido si recordamos que el público original siempre fueron niños. Esa accesibilidad, lejos de ser un defecto, es una de sus mayores virtudes. Gran parte del encanto de estos primeros juegos nace precisamente de la simpleza de su diseño. Si un gimnasio de tipo agua se vuelve imposible sin un Pokémon eléctrico o de planta, la solución es inmediata y natural. Basta con salir del gimnasio, caminar un par de minutos, capturar un Pokémon adecuado en una zona cercana, entrenarlo un poco y volver para intentarlo otra vez. El juego recompensa ese pequeño esfuerzo de forma muy clara, con ítems, felicitaciones y música de victoria que hacen que cada logro se sienta importante. El mapa, además, tiene el tamaño perfecto para que nunca nos perdamos, y aunque existen pequeños desvíos siempre queda claro hacia dónde debemos avanzar. A lo largo de la aventura se desarrolla una historia sencilla que, incluso sin intentar ser especialmente memorable, logra quedarse en la memoria. El jugador encarna a un joven entrenador Pokémon que sale de su casa con un Pokémon inicial y un objetivo claro, conseguir las medallas necesarias para competir y eventualmente ganar la Liga Pokémon. En el camino aparecen distintos personajes que, aunque casi ninguno acompaña durante toda la aventura, cuentan con las líneas de diálogo justas para transmitir una personalidad clara. Todas las mecánicas del juego siguen la misma filosofía de claridad y sencillez. Cada sistema resulta fácil de procesar e intuitivo, hasta el punto de que casi no hacen falta tutoriales. No es casualidad que muchos jugadores hayan terminado estos juegos siendo niños que ni siquiera sabían leer todavía, algo que resulta irónico considerando que los RPG suelen depender muchísimo de entender el texto para progresar. El apartado audiovisual también merece una mención especial. Con el paso de los años resulta más evidente lo limitado que era el hardware del Game Boy Advance en términos de sonido, pero aun así la banda sonora es legendaria incluso en su formato de 8 bits. La dirección artística, por su parte, representa lo mejor que la consola podía ofrecer, con un pixel art hermoso y animaciones simples pero efectivas que mantienen la inmersión en todo momento. La enorme familiaridad que tengo con el juego me hizo pensar al principio que volver a jugarlo sin opciones de aceleración iba a resultar pesado, pero terminó ocurriendo lo contrario. Ningún momento se sintió particularmente tedioso, ni siquiera en los gimnasios más difíciles, en las rutas con más entrenadores o durante las interminables capturas de legendarios. El paso del tiempo le sentó muy bien, algo que también puede decirse de la mayoría de los Pokémon hasta la quinta generación, e incluso quizá hasta la sexta. Entre las novedades del relanzamiento aparece un detalle interesante relacionado con los Pokémon legendarios. Dentro del juego existen tres eventos que originalmente estaban restringidos a quienes pudieron asistir a eventos oficiales de Nintendo en Estados Unidos y Japón hace más de veinte años. En esta versión, esos contenidos se desbloquean después de ganar la Liga Pokémon, lo que permite capturar legalmente a Lugia, Ho-Oh y Deoxys. Quien escribe estas líneas, de hecho, está intentando un Shiny Hunt de Ho-Oh y ya acumula más de cien soft resets. También se corrigieron algunos bugs menores. Todo lo anterior corresponde a elogios dirigidos al juego original. Salvo por el desbloqueo de los eventos, cada punto positivo mencionado pertenece en realidad al título de Game Boy Advance lanzado hace más de dos décadas. Cuando el análisis se enfoca en el relanzamiento actual, la sensación cambia bastante, porque estas versiones dejan mucho que desear. En términos prácticos se trata simplemente de ports sin prácticamente ninguna mejora. El relanzamiento llega sin funciones nuevas, incluso sin varias de las características básicas que suelen aparecer en colecciones modernas de juegos clásicos como las de Mega Man o Castlevania. No hay filtros visuales, ni aceleración, ni rebobinado, ni logros, ni museo, ni siquiera una interfaz distinta al iniciar el juego. Tampoco incluye save states, algo que sí está presente en otros títulos de Game Boy Advance dentro de la Virtual Console. La lista de ausencias continúa con otras decisiones difíciles de justificar. El idioma no puede cambiarse dentro del juego y depende exclusivamente de la versión comprada. Cada edición cuesta 20 dólares, un precio que resulta difícil de defender considerando el contenido ofrecido. Las funciones en línea también brillan por su ausencia, ya que combatir o intercambiar Pokémon solo es posible de forma local. La realidad es que este lanzamiento no intenta mejorar el juego original. Lo que ofrece es exactamente la misma experiencia de hace 22 años en su forma más literal, con la única diferencia de los tres eventos desbloqueados. La sensación general es la de una oportunidad enorme desperdiciada con muy poco esfuerzo detrás. Resulta inevitable comparar este tipo de relanzamientos con los que suelen hacer otras compañías. Capcom, por ejemplo, acostumbra acompañar sus colecciones con abundante contenido adicional en franquicias como Mega Man, Phoenix Wright, Marvel vs. Capcom o Street Fighter. Teniendo en cuenta la historia de Pokémon y el presupuesto que maneja la franquicia, no habría sido difícil imaginar un relanzamiento mucho más ambicioso. Nadie pide cambios profundos en el juego original, pero sí algún tipo de presentación más cuidada o contenido adicional que justifique el lanzamiento. Un simple toque de cariño habría hecho una diferencia enorme. Vender el juego a ese precio sin ningún agregado termina sintiéndose casi como una falta de respeto, sobre todo si recordamos que la Virtual Console ofrecía opciones más completas. Incluso detalles estéticos muy simples están ausentes, ya que la pantalla se llena con barras negras sin ninguna ilustración lateral que acompañe la imagen. Ese tipo de decisiones pueden entenderse en juegos incluidos dentro de servicios de suscripción, pero aquí hablamos de un producto vendido de forma individual dentro de un proyecto que celebra los 30 años de la franquicia. Nada en la presentación transmite la idea de un homenaje o una celebración. El juego también tendrá compatibilidad futura con Pokémon HOME, aunque se trata de una conectividad bastante limitada. Como suele ocurrir en estos casos, los Pokémon podrán enviarse al servicio pero no regresar al juego original. Incluso con esa función, completar la Pokédex al cien por ciento sigue siendo imposible sin la presencia de Ruby, Zafiro o Esmeralda. Ideas para mejorar el relanzamiento sobran incluso desde la mirada de un crítico. Podrían haber ofrecido ambas versiones en un mismo paquete junto con los juegos originales, o crear un hub interactivo con el pixel art de Kanto en el que cada casa de Pueblo Paleta representara un modo distinto. Un museo con material del desarrollo o videos conmemorativos por los 30 años también habría sido un agregado lógico. El problema no es la falta de contenido nuevo dentro del juego, sino la ausencia de extras alrededor del producto. Las colecciones modernas suelen ofrecer precisamente ese tipo de materiales complementarios que enriquecen el lanzamiento. Resulta una lástima que Pokémon sea una de las pocas franquicias enormes que se resiste a lanzar colecciones completas. Tener que conformarse con relanzamientos tan básicos termina dejando la sensación de estar recibiendo migajas. Algo similar ocurrió en Nintendo 3DS con las versiones de Game Boy de la primera y segunda generación. A pesar de todas estas críticas, el corazón del juego sigue intacto. Pokémon Fire Red y Green Leaf continúan siendo exactamente las mismas joyas que siempre fueron, RPG clásicos que envejecieron muy bien y que todavía garantizan horas de diversión. El problema es que este relanzamiento se limita a reproducir esa experiencia sin intentar mejorarla. Cuando se lo compara con el trabajo que compañías como SEGA, Konami o Capcom suelen hacer con sus clásicos, resulta inevitable pensar que aquí se perdió una gran oportunidad. El precio, considerando la ausencia total de agregados y la existencia de juegos de Game Boy Advance con más funciones dentro del servicio online de Nintendo, termina siendo otro punto difícil de justificar. Este review de Switch 2 de Pokemon Fire Red & Leaf Green fue realizado con una copia de prensa proporcionada por Nintendo. Pokémon Fire Red & Leaf Green - ReviewHistoria75%Gameplay90%Gráficos90%Música y Sonidos90%Precio40%Lo bueno:Gran RPG histórico, fácil de entender y con gran gameplay.Pixel art hermoso y banda sonora memorable.Corrección de algunos bugs y desbloqueo de eventos.Lo malo:No tiene intercambios ni combates a través de internet.No tiene ninguna feature propia de un relanzamiento (filtros, aceleración, logros, etc).Precio elevado para el poco trabajo que hicieron.2026-03-0980%Nota FinalPuntuación de los lectores: (1 Voto)89%Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Threads (Se abre en una ventana nueva) Threads Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Compartir en Reddit (Se abre en una ventana nueva) Reddit Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico 2 Respuestas leo 10 de March de 2026 por que mierda hay una review de pokemon si nunca salió en PC? pagina en decadencia. Muerte a miertendo Responder juan perez 16 de March de 2026 Jajaja imaginate darle un 80% a este terrible CHOREO y que encima ni es un juego de pc Responder Dejar una respuestaCancelar respuesta
leo 10 de March de 2026 por que mierda hay una review de pokemon si nunca salió en PC? pagina en decadencia. Muerte a miertendo Responder
juan perez 16 de March de 2026 Jajaja imaginate darle un 80% a este terrible CHOREO y que encima ni es un juego de pc Responder