Desde 1992, la influencia de la propiedad intelectual de Games Workshop con Warhammer 40,000 ha dejado su marca en nuestra apreciada plataforma. Inicialmente, la salida de juegos relacionados fue gradual hasta el año 2004, cuando el equipo de Relic lanzó al mercado el primer Dawn of War, que personalmente considero uno de los mejores juegos de toda la franquicia. No obstante, fue a partir de 2014 cuando la franquicia tomó un impulso significativo, liberando al menos cuatro juegos por año hasta llegar a 2023. Estos títulos abarcan diversos géneros, desde estrategia y FPS hasta estrategia por turnos, RPG, x4 y juegos de cartas.

A pesar de la diversidad de los géneros explorados, los fanáticos anhelaban con entusiasmo un cRPG al estilo de Baldur’s Gate, Wasteland o los últimos títulos de Pathfinder. La espera llegó a su fin gracias a Owlcat Games, los desarrolladores de Pathfinder: Kingmaker y Wrath of the Righteous, quienes finalmente nos traen Warhammer 40,000 Rogue Trader, un juego que encarna de manera satisfactoria los deseos de la comunidad.

Antes de adentrarnos en el juego propiamente dicho, creo que es pertinente aclarar qué implica el título de Rogue Trader en el universo de Warhammer 40K. En esencia, estos individuos desempeñan el crucial papel de explorar y expandir las fronteras del Imperio. A través de la benevolencia del Emperador, los Rogue Traders son investidos con una «Warrant of Trade» (Patente de Comercio), un privilegio hereditario que les concede la libertad de establecer sus propias normas, siempre y cuando operen en los confines más alejados del Imperio. Estas normas les confieren la capacidad de llevar a cabo acciones que serían socialmente condenadas si fueren realizadas por un ciudadano común del Imperio, como el comercio con Xenos. Para comprender mejor la magnitud de su autoridad, vale la pena señalar que un Rogue Trader ostenta un estatus equiparable al de un Comandante Imperial, el líder de un capítulo de los Space Marines o incluso a los agentes de la Inquisición.

La trama nos sitúa en la piel de un heredero perteneciente a la distinguida dinastía Von Valancius de Rogue Traders. La líder actual convoca nuestra presencia para llevar a cabo la crucial elección del próximo cabeza de la familia. Después de las debidas presentaciones, nos vemos repentinamente inmersos en un violento motín meticulosamente tramado por las fuerzas del Caos, con el claro objetivo de apoderarse de la preciada Patente de Comercio. Una vez que logramos sofocar la rebelión, la cruel realidad se devela: la líder actual de la dinastía Von Valancius ha sido víctima de un asesinato. Como si esta tragedia no fuera suficiente, nos enfrentamos a la devastadora consecuencia de que la mayoría de los sistemas de la nave han sido comprometidos durante el caos desatado, resultando en la lamentable pérdida de numerosas vidas en el conflicto.

Con la responsabilidad recién asumida como el nuevo líder de la dinastía, recae sobre nuestros hombros la misión de restaurar la funcionalidad completa de la nave y, simultáneamente, desentrañar la identidad y motivaciones de aquellos que perpetraron el ataque mortal que cobró la vida de nuestra predecesora. En este intrigante y desafiante escenario, se revela nuestro deber ineludible de liderar la búsqueda de justicia y estabilidad para la dinastía Von Valancius.

Una vez concluido el prólogo, se nos brindará la oportunidad de explorar los diversos sistemas con nuestra nave espacial, aunque será en el Acto 2 cuando realmente se despliegue la amplitud de las posibilidades del juego. Cada sistema alberga una pluralidad de planetas, cada uno de los cuales requerirá un análisis detenido al estilo de Mass Effect, otorgándonos experiencia y, en ciertos casos, la posibilidad de extraer recursos vitales para la mejora de nuestras colonias en el Koronus Expanse.

Una de las facetas más intrigantes del juego es la capacidad de participar en batallas espaciales con nuestra nave. Estos encuentros, al igual que los combates terrestres, se rigen por turnos, pero presentan reglas distintas para lograr la victoria. Desde el principio, debemos tener en cuenta que la libertad de movimiento en el campo de batalla es limitada, ya que la nave sigue más bien el patrón de un barco en términos de maniobrabilidad. Asimismo, para infligir daño a las naves enemigas, es esencial dirigir nuestros ataques a los laterales, la proa y la popa, teniendo en cuenta la presencia de escudos que deben eliminarse antes de causar daño real.

En un aspecto más general, estas batallas espaciales aportan un componente adicional a la trama, aunque, a pesar de que al principio son interesantes, pueden volverse algo tediosas con el tiempo debido a su complejidad y duración extensa. No obstante, añaden una capa estratégica intrigante al juego, permitiendo a los jugadores sumergirse en la complejidad táctica del combate espacial.

La construcción de nuestro personaje en el rol de Rogue Trader se erige como un aspecto de suma importancia en la inmersión del juego. Antes de lanzarnos a la vibrante aventura que nos aguarda, nos enfrentamos al crucial proceso de creación de nuestro protagonista, un acto que delineará la experiencia que aguarda en el universo del juego. Este proceso nos insta a elegir el arquetipo de nuestra clase. Inicialmente, las opciones se limitan a guerrero, soldado, oficial y agente/operativo, pero a medida que progresamos de nivel, se nos presenta la oportunidad de seleccionar una clase de prestigio, intrínsecamente vinculada a la elección principal de nuestra clase. La elección del mundo de origen añade una capa adicional a nuestra personalización, cada uno ofreciendo aptitudes y talentos únicos que complementan y enriquecen los arquetipos previamente mencionados. Del mismo modo, el origen de nuestro personaje arroja luz sobre su pasado antes de asumir el título de Rogue Trader.

En un acto de narrativa y personalización más profundo, también se nos concede la elección de nuestro momento de triunfo y nuestra hora más oscura. Estas elecciones no sólo dotan de profundidad a la historia personal de nuestro personaje, sino que también impactan directamente en sus habilidades, mejorando o debilitando aspectos clave en función de estas decisiones. En la faceta de habilidades, se nos concede la capacidad de asignar puntos a diversos atributos como fuerza, inteligencia y destreza, afinando aún más la personalidad y capacidades de nuestro protagonista.

Finalmente, la posibilidad de elegir la dificultad de nuestra aventura se presenta como un elemento esencial. Con cinco niveles que abarcan desde el modo historia hasta el desafío injusto, esta elección afecta directamente la intensidad y complejidad de nuestras experiencias. La flexibilidad se manifiesta incluso después de haber comenzado el juego, ya que podemos ajustar parámetros específicos como el daño y la vida de nuestros enemigos, adaptando la experiencia a nuestras preferencias cambiantes a lo largo de la travesía.

Un componente esencial en la trama de este juego es la inclusión de compañeros que nos acompañarán a lo largo de nuestra épica aventura. Desde el inicio, nos encontramos con tres personajes fundamentales. Abelard Werserian asume el papel de senescal y mano derecha, encargado de la administración de todos los asuntos relacionados con el Rogue Trader. Idira Tlass, una psíquica no autorizada, aporta habilidades de adivinación, mientras que Argenta, una Adepta Sororitas (Hermana de Batalla), se especializa en el manejo de armamento pesado.

A medida que avanza la historia, se nos presenta la emocionante oportunidad de reclutar a otros personajes notables que enriquecerán nuestra tripulación. Entre ellos, Pasqal Haunemann, un explorador de los adeptus mechanicus, aporta su experiencia técnica. Cassia Orsellio, una navegante, permite a nuestra nave aventurarse por la deformación. Heinrix van Calox, un interrogador al servicio de la Inquisición, añade una capa de misterio e investigación a nuestro equipo. Jae Heydari, una comerciante/traficante, contribuye con sus habilidades comerciales. Ulfar, un adeptus astartes (Space Marine), Yrliet Lanaevyss, una Aeldari (Eldar), Por último, Marazhai Aezyrraesh, un Drukhari (Eldar Oscuro).

Cada miembro de esta variada tripulación aporta una perspectiva única, habilidades especializadas y una historia personal, enriqueciendo la narrativa del juego y ofreciendo diversas opciones estratégicas en el transcurso de nuestra misión. Cada nuevo recluta no solo expande nuestro equipo, sino que también agrega capas de profundidad a la trama, haciendo que la experiencia de juego sea aún más inmersiva y emocionante. En la trama de este juego, se da especial importancia a las relaciones que nuestro personaje construye con el vasto mundo que lo rodea. Para abordar este complejo entramado, Owlcat Games ha desarrollado un sistema que recuerda al paradigmático sistema Paragon/Renegado presente en Mass Effect. En Rogue Trader, se nos presentan tres opciones fundamentales que determinan la orientación moral de nuestro protagonista.

El Dogmático representa aquel individuo que se adhiere de manera estricta a las doctrinas del Imperio, siguiéndolas al pie de la letra. En contraste, el Iconoclasta se distingue por su benevolencia; aunque aún sigue las doctrinas imperiales, su enfoque primordial radica en el bienestar de las personas, antes que en una lealtad ciega al Imperio. Por último, el Hereticus personifica a aquel que rinde culto a los dioses oscuros, desviándose del camino tradicional imperante. Cada una de estas opciones presenta diversos niveles, y una vez que alcanzamos el tercer nivel en una de ellas, esa alineación se convierte en la principal para nuestro personaje, modelando su perspectiva y decisiones. Este componente no solo enriquece la trama del juego, sino que también profundiza la experiencia de juego de rol.

En cuanto a la interacción con los compañeros, Rogue Trader ofrece la posibilidad de establecer relaciones románticas, añadiendo una capa adicional de complejidad a las dinámicas del grupo. Es esencial destacar que, debido al lore de Warhammer 40k, no es posible entablar una relación romántica con Argenta, la Hermana de Batalla, una elección que refleja el respeto por la coherencia con el trasfondo establecido.

Más allá de las fases de exploración y las interacciones con los diversos personajes, nos sumergimos en intensos combates contra las amenazas que acechan al Imperio. Estos enfrentamientos adoptan un formato por turnos, donde los personajes se desplazan estratégicamente en cuadrículas. A diferencia de los Pathfinder, el sistema de combate en Rogue Trader se simplifica, no en términos de dificultad, sino en la reducción de clases y habilidades, facilitando una comprensión más clara de las acciones individuales.

En el escenario de la batalla, podemos dirigir hasta seis compañeros contra una cantidad frecuentemente superior de enemigos. Aunque la mayoría de estos adversarios pueden ser derrotados con relativa facilidad, se busca transmitir un poderío impactante por parte de nuestros personajes. Siguiendo la tonalidad sangrienta de Warhammer 40k, cada enemigo eliminado puede desencadenar efectos visuales impactantes, desde hacerlos explotar como piñatas de carne y vísceras hasta desmembrarlos con la intensidad de cortar un trozo de carne.

Cuando nos sumergimos en la personalización de nuestros personajes, la oferta de armas y armaduras es extensa y variada. Desde armas de corto alcance, como espadas, hachas, bastones o mazos, hasta una amplia gama de armas de largo alcance, que incluyen rifles, pistolas, ametralladoras, lanzallamas y escopetas. La diversidad se extiende a las armas de manufactura humana, como los bolters, y a las de manufactura xenos, como rifles shuriken o armas cristalinas de los Dark Eldar. La cantidad de opciones y modelos es impresionante, aunque se echa en falta una mayor contextualización lore para cada una de ellas, lo cual añadiría un valioso trasfondo al universo de Warhammer 40k.

Considerando todo lo expuesto anteriormente, se evidencia la calidad y profundidad de este CRPG bien diseñado. Sin embargo, y lamentablemente, como es habitual en el género, el juego está marcado por una cantidad significativa de errores y bugs. Para ser franco, mi experiencia con este juego ha estado plagada de problemas técnicos, rivalizando incluso con las conocidas dificultades encontradas en los juegos de Troika.

Desde el inicio, se manifiestan problemas visuales notables, como animaciones entrecortadas o repetitivas, especialmente durante los combates. A medida que la trama avanza, estos inconvenientes se intensifican, incluyendo habilidades que no cumplen adecuadamente su función o, en casos extremos, dejan de funcionar por completo. En los últimos actos del juego, nos enfrentamos a desafíos aún mayores, como misiones no completables o, peor aún, misiones esenciales de la trama principal que se buguean de manera tal que la única solución es cargar un guardado anterior.

Es relevante señalar que, desde el lanzamiento, Owlcat Games ha lanzado diversas actualizaciones con la intención de abordar estos molestos bugs. Sin embargo, algunos problemas aún persisten. Por ejemplo, me encontré con un bug en la etapa final del juego, donde uno de los personajes se negaba a avanzar debido a la necesidad de completar su misión como acompañante, pero dicha misión no aparecía en la lista de misiones disponibles. En este caso, recurrí a la implementación de un mod para resolver el problema. Es lamentable que todavía nos encontremos con estos inconvenientes en el lanzamiento de nuevos títulos. Preferiríamos aguardar algunos meses adicionales para garantizar que estos problemas sean resueltos antes de sumergirnos en la experiencia de juego. A pesar de todos estos desafíos, es fundamental destacar que, pese a las dificultades técnicas, es posible completar el juego de principio a fin. No obstante, este recorrido no está exento de obstáculos y tropiezos debido a los inconvenientes técnicos recurrentes.

Una característica que destaca notablemente es la experiencia auditiva que ofrece el juego, abarcando tanto la música como los sonidos ambientales y de las armas, los cuales logran capturar la esencia distintiva del universo gótico de Warhammer 40k de manera sobresaliente. Las composiciones musicales, meticulosamente diseñadas, junto con los efectos sonoros, contribuyen de manera efectiva a sumergir al jugador en la atmósfera oscura y única del juego, consolidando una experiencia sensorial envolvente.

Sin embargo, en lo que respecta a las voces de los personajes, aunque su calidad es destacable y se integran de manera adecuada con la narrativa, es evidente la escasez de líneas con grabaciones de audio. La mayoría de estas líneas solo están disponibles durante las interacciones con nuestros compañeros dentro de la nave, dejando períodos de silencio notables fuera de estos momentos, incluso en las misiones cruciales de la historia principal. Por mi parte, espero que en un futuro o en una eventual «Versión definitiva» del juego se incorporen más grabaciones de voces, ya que la cantidad limitada actual deja un deseo palpable de una mayor inmersión auditiva en la experiencia de juego.

Warhammer 40k Rogue Trader se erige como un título imprescindible para cualquier aficionado al género. A pesar de los inconvenientes que presenta, no puedo más que recomendarlo enfáticamente. Después de sumergirme durante más de 90 horas en esta joya, mi deseo de continuar explorando sus misterios y probando nuevas sendas y posibilidades sigue intacto. Sin embargo, he tomado la decisión de aguardar a que se implementen algunas actualizaciones que aborden los errores más molestos que puedan surgir. Hasta el momento, Owlcat Games ha demostrado su compromiso con la calidad, aunque es cierto que sus lanzamientos suelen venir acompañados de diversos problemas. No obstante, es palpable la dedicación que ponen en sus obras, y confío plenamente en que con el tiempo solventarán todos los inconvenientes que puedan afectar la experiencia de juego.

Este análisis de Warhammer 40,000: Rogue Trader fue realizado con un código de prensa proporcionado por Owlcat Games .

Warhammer 40,000: Rogue Trader - Review
Historia90%
Gameplay85%
Gráficos75%
Música y Sonidos80%
Apartado Técnico50%
Precio100%
Lo bueno:
  • Historia rica y atrapante con muchos matices y posibilidades.
  • Gran cantidad de contenido en relación a su precio.
  • Combate visceral y entretenido.
Lo malo:
  • Bugs por todas partes.
  • Falta un mejor balanceo a las clases y personajes.
  • La fata de vocalización de muchas líneas de diálogo.
80%Nota Final
Puntuación de los lectores: (4 Votes)
85%

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