En los últimos años nosotros los usuarios de PC hemos podido presenciar cómo juegos que previamente era impensado verlos fuera de consolas, poco a poco están llegando a nuestra plataforma predilecta. Entre ellos encontramos varios juegos de Sony como God of War o Spider-Man, mientras que por el lado de Nintendo tenemos el Bravely Default 2 o el Octopath Traveler. Incluso podemos ver como estudios como Ryu Ga Gotoku (Yakuza y Judgement) y Atlus (Persona, Shin Megami Tensei) están trayendo sus más reconocidos títulos a Steam y/o Game Pass para PC. En este caso hablaremos de Atlus y su último producto, Soul Hackers 2, el cual es una historia totalmente nueva que no tiene ningún tipo de relación con su predecesor que, dicho sea de paso, nunca se lanzó en PC y a esta altura es poco probable que lo haga.

La historia de Soul Hackers 2 comienza con Aion, un ser mitad electrónico mitad espiritual nacido de la información de la humanidad. Esta entidad predice la destrucción de la humanidad y para evitar semejante catástrofe crea dos avatares. Ringo, la protagonista de la historia, y Figue, para cumplir su voluntad. Bajo esta premisa ambos tendrán que conseguir aliados en un Japón donde organizaciones secretas pelean una guerra secreta para determinar el futuro del mundo.

En las 45 horas que dura aproximadamente la historia (si hacemos misiones secundarias la duración aumenta a 55 horas en adelante) podremos reclutar tres personajes jugables (Saizo, Milady y Arrow) cada uno con su propia personalidad y motivaciones que iremos descubriendo durante el trayecto del juego, y podremos entenderlos de una mejor manera si exploramos contenidos secundarios como el calabozo Soul Matrix.

Fuera de la historia principal tendremos una buena cantidad de misiones secundarias para completar. Lo malo es que la mayor parte solo se presenta a modo de relleno ya que son de lo más simples y trilladas que podemos encontrar en un JRPG. Lo peor de todo, es que nos sentiremos de alguna manera obligados a hacerlos, ya que las recompensas son demasiado jugosas como para dejarlas pasar. La única misión que consideraría pasable es la que incluye el DLC «The Lost Numbers» que agrega un mapa nuevo y la iremos completando a medida que avanzamos en la historia.

Sin lugar a dudas, el combate es el punto fuerte que hace destacar al juego con mecánicas que nos remontan a las épocas doradas de los JRPG donde las peleas por turnos era la modalidad preferida de los desarrolladores japoneses. Pero aún con la nostalgia de por medio, hay que aclarar que es muy similar a otros juegos de Atlus como los Persona, con algunos cambios que lo hacen desviarse un poco de la base clásica de combate.

Para los que nunca jugaron ningún título de Shin Megami Tensei (la saga principal) o un Persona o sus spin-offs, el sistema de combate se basa en dos principios. Además de poder controlar a un personaje principal, podemos invocar demonios para que nos ayuden en las batallas, cada uno de ellos tiene sus propias debilidades, fortalezas y ataques que tendremos que tener en cuenta previo a cada enfrentamiento.

El segundo ingrediente es el de explotar las debilidades de los enemigos. En el caso de los Persona se nos otorgaba un punto extra, pero en Soul Hackers 2, al golpear un enemigo con un ataque al que es susceptible, obtendremos un punto en un contador. Al finalizar el turno de nuestros personajes, comenzará un Sabbath que utiliza todos los puntos acumulados del para hacer un ataque a todos los enemigos utilizando a los demonios que tengamos. Mientras más demonios tengamos en nuestro repertorio, más alto podremos subir este contador y por ende, aumentar el daño del Sabbath. Cada vez que hagamos un Sabbath habrá una posibilidad de usar una habilidad Tándem que le agrega un efecto secundario, cuyos efectos van desde infligir estados alterados a los enemigos, o incluso la posibilidad de curarnos un poco.

Como todo jugador sabrá, uno de los componentes principales de cualquier RPG es la exploración, con un mapa que tenga una estética y zonas que lo diferencie de otros exponentes del género. Lamentablemente, esto no es el caso en Soul Hackers 2, cuyo mundo nos exige recorrer zonas repetidas casi todo el tiempo. No solo no brinda un desafío que esté acorde a nuestras expectativas, sino que tampoco hace que el jugador se sienta recompensado por limpiar cada píxel del mapa.

Para ponerlo en un ejemplo y que se entienda mejor, en Persona 4 o 5 cada calabozo es único con temáticas distintas, enemigos nuevos (salvo los últimos que empiezan a reutilizar un poco) y en algunos casos con incluso con puzles. En Soul Hackers 2 tenemos un total de 5 mapas con varios pisos y cada uno de ellos es sumamente genérico y aburrido de recorrer. Pareciera como si los desarrolladores no tuviesen ganas (o presupuesto) para hacer mapas más variados o mínimamente con otra paleta de colores. Explorar más de diez veces un metro abandonado resulta tedioso y hasta cansador a la vista.

La mayor parte del tiempo estaremos recorriendo el ya mencionado calabozo Soul Matrix, que básicamente es una simulación del estado mental de Saizo, Milady y Arrow. A medida que vayamos mejorando los vínculos que Ringo tiene con los 3 personajes (Soul Level) podremos ir ampliando la profundidad del calabozo. El objetivo principal de esta mazmorra es el de permitirnos obtener diversas habilidades pasivas para los personajes mencionados, experiencia para subir de nivel, obtener algunas invocaciones únicas y lograr un mayor conocimiento de nuestro party.

Al comienzo la exploración es interesante y atractiva, pero a medida que vamos avanzando en cada piso, todo resulta muy aburrido y monótono. No está mal explorar un calabozo un par de veces, pero tener que repetirlo 15 veces (5 para Saizo, 5 para Milady y 5 para Arrow) resulta demasiado pesado. Como frutilla del postre, en los últimos pisos de cada mapa, se vuelve engorroso recorrerlos por el uso de teletransportadores, que muchas veces nos dan un dolor de cabeza que no necesitamos.

Mientras no estemos en algún calabozo combatiendo, podremos explorar la ciudad y pasar el tiempo con nuestros aliados para mejorar el Soul level, comprar ítems, mejorar las armas, fusionar demonios u obtener misiones secundarias para completar.

Para aumentar nuestra capacidad de combate podremos obtener y fusionar los demonios que vayamos encontrando en la aventura para crear otros nuevos con mejores habilidades, estadísticas y niveles. Pero la pregunta es ¿si un demonio me gusta ya sea por el apartado visual o por las habilidades, me conviene tenerlo y usarlo hasta el final del juego? La respuesta es no, porque el demonio tiene un límite de habilidades que puede aprender y una vez que aprendió todo, subirlo de nivel lleva mucho tiempo y no hay un gran beneficio en seguir subiendolo de nivel.

Para eso existe la fusión, una mecánica con la que podemos crear un demonio que herede algunas de las habilidades de aquellos fusionados, de modo que el nuevo demonio pueda aprender nuevas habilidades creando un ciclo de obtener un demonio, desbloquear todas las habilidades y fusionarlo. Al final de nuestra aventura podremos tener demonios especializados en alguna mecánica específica como curar, lanzar un buff, quitar un buff, hacer daño con un elemento específico o una mezcla de todo lo anterior. Nosotros en definitiva somos los artífices de nuestro demonio perfecto.

Las armas, armaduras y accesorios son otra forma de mejorar nuestro poder de combate. Mientras que los últimos 2 los iremos cambiando regularmente, las armas en cambio son únicas y no se pueden cambiar, pero sí se pueden actualizar. Para hacerlo, tendremos que visitar un NPC en la ciudad y llevarle diversos ítems que se pueden obtener al derrotar enemigos. Las mejoras varían desde algo simple como el daño físico a algo más complejo como aumentar la afinidad hacia algún elemento determinado. También podremos encontrar mejoras globales como hacer que los demonios puedan aprender más habilidades, que podamos llevar más cantidad de los mismos, o aprender habilidades de comandante.

Las habilidades de comandante solo las puede usar Ringo y pueden ser activas como permitir que Ringo o nuestros aliados cambien el demonio que tienen equipado en medio de la batalla, mientras que las pasivas tienen una posibilidad aleatoria de activarse y pueden regenerar la vida o el maná del grupo. Para ejecutar las habilidades activas es necesario que pasen turnos, cada habilidad necesita una cantidad distinta de turno y estos se guardan una vez que terminamos el combate, permitiéndonos llevar la mayor cantidad de “turnos” para usar en una pelea que sea difícil.

Si bien el juego gráficamente no sobresale por la calidad o por la cantidad de opciones para modificar en lo que sí sobresale es en el rendimiento. Quedé sumamente satisfecho con la fluidez que corre el juego incluso con sistemas de pocos recursos. Algunas de las opciones gráficas que podemos encontrar son, calidad de las texturas, calidad de las sombras, oclusión ambiental, bloom, blur. Opciones como oclusión ambiental o bloom solo se pueden apagar y prender mientras que la calidad de las texturas y las sombras tienen Bajo, Medio o Alto. Fácilmente con una PC de gama media podemos disfrutar del juego con una resolucion de 1080p o 2k a más de 60 fps.

Donde quedé decepcionado fue en la música, ningún track tiene algo sobresaliente que lo haga memorable, tampoco es mediocre, sino que no tiene la chispa como tiene el Persona 4 o el 5. Para comprender un poco esto, el estudio encargado de la Música es Monaca y fue creado por Keiichi Okabe también conocido por ser el compositor junto a otros de la música de la saga Nier. Tengamos en cuenta que no lo hizo él solo sino con un grupo, sin embargo la diferencia de calidad es notable y se ve en el Soul Hackers 2.

Por otro lado, las voces en japonés como siempre están muy bien trabajadas y se complementan perfectamente con cada personaje. Entre algunas de las voces podemos encontrar, la voz de Ringo que pertenece a Tomoyo Kurosawa que también le dio su voz a Rebecca en Cyberpunk :Edgerunners o la voz de Arrow (Kaito Ishikawa) que también participó en Cyberpunk: Edgerunners con la voz de Katsuo. Pero una de las voces más notorias es la de Iron Mask que le pertenece a Yuichi Nakamura también conocido por darle la voz a Satoru Gojo en Jujutsu Kaisen.

La verdad es que esperaba algo más al nivel de otros juegos de Atlus, pero me lleve una decepción muy grande, no es un mal juego sino que tiene un ciclo que lo hace demasiado monótono, tener que explorar permanentemente el mismo calabozo para obtener materiales, experiencia y habilidades, hace que el juego se vuelva aburrido muy rápido, los desarrolladores tendrían que haber nivelado mejor la cantidad de tiempo que usamos para explorar dichos calabozos y la cantidad de tiempo que utilizamos para la historia o para hacer otra cosa. Pero incluso eso no hubiera mejorado la experiencia ya que la historia tampoco sobresale y el resto de contenido salvo por el combate tampoco resalta mucho.

Esperemos que los próximos proyectos de Atlus con la franquicia estén más cerca de los Shin Megami Tensei originales o a los Persona que al Soul Hackers 2.

Este análisis fue realizado con una copia de prensa proporcionada por ATLUS.

Soul Hackers 2 - Review
Historia70%
Gameplay76%
Gráficos80%
Música y Sonidos80%
Lo bueno:
  • Combate entretenido y adictivo.
  • Gran cantidad de demonios y mejoras para nuestros personajes.
  • La actuación de las voces (en japonés).
Lo malo:
  • Reutilización excesiva de escenarios.
  • Historia pobre y predecible.
  • La banda sonora no esta a la altura del historial de la empresa
70%Nota Final
Puntuación de los lectores: (4 Voto)
75%

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