La aventura del Agente 47 en esta primera temporada de la nueva era de Hitman llega a su fin, y para su última misión el calvo asesino viaja a tierras japonesas con el objetivo de ejecutar a un blanco con una historia muy cercana a las actividades de La Agencia. En el presente review no solo realizaremos un análisis de este último capítulo, sino que además también nos abocaremos a la tarea de plantear un balance general de esta primera temporada de Hitman. Intentando encontrar un balance entre sus logros y sus desaciertos, y aventurar que podemos esperar para el futuro de la franquicia. Si desean repasar o leer los reviews de los episodios, puede leerlos en este enlace.

Tras la terrible revelación del capítulo anterior, La Agencia sanciona el asesinato de uno de sus miembros, y como es costumbre, llevar a cabo la difícil misión depende una vez más de las habilidades del Agente 47. En esta oportunidad el juego nos traslada a la región de Hokkaido, en Japón, y más puntualmente a una instalación médica de avanzada donde nuestro blanco está a la espera de recibir un tratamiento médico experimental y legalmente dudoso.

La ambientación de esta capitulo cuenta con algunos aciertos, pero también con algunos elementos de diseño problemáticos. La idea general del laboratorio Gamma, instalación médica de última tecnología donde ricos y famosos se someten a tratamientos de cuestionable moral, es sin dudas interesante y ayuda dotar de personalidad este “Mundo del Asesinato” de Hitman. Pero desde un punto de vista jugable este me ha parecido uno de los capítulos más flojos.

Tal vez el principal problema del capítulo es la forma en la que eleva la importancia del uso de disfraces. La idea de utilizar la vestimenta de civiles o enemigos para acceder a distintas áreas de los escenarios es parte inherente del ADN de Hitman, pero en este episodio la han llevado a un extremo. La instalación Gamma está regulada por una IA y el acceso a distintos sectores se logra mediante el uso de chips integrados en la vestimenta del personal y de los visitantes. Por lo tanto, la vestimenta que estemos utilizando nos permitirá acceder a algunos lugares y nos cerrará las puertas de otros. A lo largo de mi tránsito por estas instalaciones me he visto forzado a cambiar de vestimenta en numerosas ocasiones, lo que en muchos momentos me llevó a tener que realizar viajes a través de mapa solo para ir a recuperar el traje de encargado de la morgue o de guardia de seguridad que dejé en el piso de algún baño. Este “Gimmick” con las vestimentas y las puertas hace que el capítulo se sienta algo más mecánico de lo común y con un fluir de la acción menos natural en relación a los otros cinco episodios de la temporada.

Por lo demás el capítulo presenta todos los elementos que ya estamos acostumbrados a esperar de esta temporada de Hitman. Existen dos blancos y múltiples opciones para exterminarlos. Algunas de estas oportunidades de asesinato me han parecido realmente fantásticas, incluyendo una alternativa muy original que nos permite eliminar a uno de nuestros blancos sin siquiera acercarnos al cuarto en el que se encuentra. El mapeado del nivel es tal vez el más pequeño de la temporada, pero al menos presenta bastante variedad entre la zona de invitados, los laboratorios y las dependencias de personal. La dificultad para realizar acciones sospechosas es bastante elevada además, si tenemos en cuenta que la mayoría de las paredes de la instalación son de cristal transparente y los guardias pueden detectarnos desde zonas alejadas.

Otro punto donde el episodio final se queda corto, lamentablemente, es en darle una resolución satisfactoria a la historia de la primera temporada. O más bien deberíamos decir en no darle una resolución en lo absoluto. Como esas series de TV malas que tienen finales de temporada que dejan mucho que desear, la temporada 1 de Hitman termina en una nota baja desde un punto de vista narrativo. Las interesantes preguntas que se plantearon al final de los capítulos 4 y 5 quedan sin respuesta, y aparecen nuevos interrogantes y problemas para 47, Diana y La Agencia. Problemas que seguramente serán explorados en la ya anunciada temporada 2.

Al final de esta reseña encontrarán un puntaje y un desglose de las fortalezas y debilidades de este capítulo, pero nos reservamos estos últimos párrafos para hacer un balance general de la primera temporada del juego. De buenas a primeras la idea de IO Interactive de lanzar este nuevo juego de forma episódica ha demostrado tener más cosas positivas que negativas. El espacio de algunos meses entre un episodio y otro le ha permitido al estudio danés dotar a cada uno de estos capítulos de un nivel de profundidad y detalle asombroso. Y la existencia permanente de desafíos adicionales, blancos elusivos y logros específicos por episodio han asegurado que los jugadores más dedicados no hayan tenido ni un momento aburrido a lo largo del año.

Desde un punto de vista jugable este nuevo Hitman cuenta con muchas elementos positivos. El mecanismo básico de exploración, infiltración y ejecución de blancos es enormemente satisfactorio, en especial con las ayudas desactivadas. Y si bien ninguno de los mapas nos fuerza a pasar a la acción, cuando hay que defenderse a los puñetazos o a los tiros el juego también responde de forma acertada. Tal vez el punto más flojo desde un punto de vista jugable es el rendimiento de la IA de los personajes NPC, pero incluso este elemento solo muestra sus más importantes falencias si el jugador fuerza las situaciones de manera artificial y busca explotar los puntos débiles de la IA.

Técnicamente, la producción de IO Interactive ha demostrado estar a la altura de los tiempos que corren. Hokkaido nos presenta otro escenario de gran belleza anclado en las cordilleras niponas, que se suma al resto de los espectáculos visuales de esta temporada. Ya sea la instalación secreta en Sapienza, el lujoso hotel en Bangkok o las instalaciones de la milicia en Colorado, cada episodio de la temporada nos ha llevado a un lugar visualmente impactante y diseñado con gran nivel de atención al detalle. Todo esto apuntalado por un poderoso motor gráfico que es tan efectivo como demandante del hardware.

El apartado sonoro tal vez ha sido uno de los puntos más flojos de la temporada. La música es adecuada pero sin piezas realmente memorables, y el trabajo de voces ha sido mayormente flojo. De hecho, con la excepción del excelente trabajo en las escenas cinemáticas el resto del trabajo de voces del juego es francamente malo. En especial esos omnipresentes y aburridos acentos norteamericanos que aparecieron en absolutamente todos los escenarios.

Con solo seis escenarios, si alguien planea comprar Hitman ahora (con el producto ya completo), tal vez tenga la sensación de que está pagando mucho dinero por relativamente poco contenido. Pero la verdad sea dicha, cada uno de estos escenarios esta tan bien diseñado, presenta tantas opciones de rejugabilidad y plantea tantas alternativas diferentes que en realidad la vida útil del juego es muchísimo más elevada de lo que sugiere una primer análisis. En definitiva, podemos recomendar la primera temporada de Hitman para cualquier aficionado a los juegos de infiltración, y esperamos con ansias por la continuación de la historia del Agente 47 en la próxima temporada de Hitman.

Este review fue realizado con una copia comercial proporcionada por Square Enix.

Hitman: Episodio 6 'Hokkaido' – Review
Historia60%
Gameplay75%
Gráficos85%
Música y sonidos80%
Lo bueno:
  • Buenas oportunidades de asesinato
  • Diseño del nivel variado si bien algo pequeño
  • Hermosa ambientación
Lo malo:
  • El “gimmick” con la ropa y las puertas se siente algo mecánico
  • Resolución narrativa de la temporada poco satisfactoria
75%Nota Final
Puntuación de los lectores: (2 Votes)
98%