Si vienen siguiendo nuestro sitio al menos desde el lanzamiento de Batman: Arkham Knight, sabrán que hemos venido hablando [demasiado seguido] sobre los enormes problemas que tiene este pésimo port del excelente juego de Rocksteady. La lista pasa por casi todo: un insoportable stuttering, desaparición de efectos, texturas de menor calidad, crashes.

La situación es tan insostenible que Warner Bros. decidió dejar de comercializarlo hasta tenerlo más presentable. Un pequeño parche fue lanzado, que devuelve cosas como el ambient occlusion, pero no hace demasiado por el pésimo rendimiento.

Varias fuentes anónimas, que tuvieron contacto con el sitio Kotaku, han comentado acerca de la terrible situación del port, y de como Warner Bros. deliberadamente ignoró los informes de los empleados de control de calidad que hace más de un año están informando sobre la condición de nuestra versión.

“Solo voy a decir que es muy conveniente para WB actuar como si no tuvieran idea que el juego estába en tan mal estado,” comento uno de los probadores de calidad que trabajó en el juego. “Ha estado así por meses, y todos los problemas que vemos ahora son exactamente los mismos, sin cambios, desde hace un año.”

Otras dos fuentes anónimas aseguran que a Warner Bros. no le importó lanzar un juego en semejante estado, aun conociendo todos los detalles, y no por perjudicar al consumidor, sino porque consideraron que estaba en suficiente forma como para ser jugable.

Como muchos sabrán, el juego está bloqueado a 30 cuadros por segundo, aun luego que Nvidia (uno de los sponsors del lanzamiento) publicara comparativas del juego corriendo a 60fps, para lo que el publisher se encargó de entregar un instructivo para desbloquearlo mediante la configuración de un archivo. La ironía se pone espesa cuando es el mismo publisher el que recomienda no tocar ningún archivo de configuración para que el juego se ponga, más o menos, estable.

No es sorpresa para nadie que tanto Warner Bros. como Rocksteady se hayan mantenido en silencio absoluto respecto a la participación del equipo Iron Galaxy Studios en el port, a quienes listaron como simples asistentes de “ingeniería adicional y soporte para PC”. Lo realmente sorprendente es que estas fuentes declaran que Rocksteady no paso ni cerca de la versión de nuestra plataforma.

Es recién en el medio del desastre que Rocksteady se pone manos a la obra, para tratar de resolver la situación.

“Totalmente apoyando la decisión de suspender la versión de PC. Tenemos a nuestros mejores ingenieros en Rocksteady trabajando como locos para ayudar a corregir los problemas, tan pronto sea posible.”

“WBGames está trabajando con el desarrollador de PC Iron Galaxy para corregir los problemas tan pronto sea posible. Rocksteady proveerá cualquier tipo de soporte para resolverlo. 2/2”

“Hacerlo funcionar en consolas fue imposible por meses,” dijo la fuente. “Esa es una de las partes por las que el juego fue retrasado tantas veces, estaban totalmente desprevenidos de cuan difícil era [el desarrollo] en consolas de nueva generación.”

En varias reuniones del control de calidad se les informó que las nuevas consolas no eran “nada fáciles para trabajar como [Rocksteady] esperaba” y que los equipos de prueba debían enfocarse en bugs de consolas. El equipo más grande era de alrededor de 100 personas, mientras que el de la versión de PC era de tan solo una decena.

“Reportamos literalmente miles de bugs que eran específicos de la versión de PC, relacionados a los cuadros por segundo. Todo tipo de problemas de texturas jodidas. El Batimovil en particular, siempre jodía las cosas en PC.”

Una segunda fuente anónima asegura que Warner Bros. había indicado que hagan las pruebas de nuestra versión limitadas a una resolución de 720p, lo que explica por qué el juego no anda en altas resoluciones, ni siquiera en 1080p, que es el estándar al que apuntamos la mayoría de los jugadores de PC.

Según estos testigos de la fase de pruebas, Rocksteady estaba empecinado en probar el juego en la menor cantidad de sistemas posibles, debido al alto nivel de sorpresas y giros inesperados que contiene la historia de la campaña, para que nada sea filtrado. Esto, obviamente, provocó que muchísimas configuraciones de una plataforma tan abierta como la de PC, no sean analizadas, y termine sin funcionar en la mayoría de los sistemas.

El mayor de los problemas que evidencia este lanzamiento es la tercerización de los ports. Por un lado Warner Bros. no debe querer pagar demasiado a un sub-grupo para que lleven un juego a una plataforma que no les interesa. Los grupos pequeños a los que contratan, generalmente presentan presupuestos muy por debajo de lo necesario, por el solo hecho de conseguir el contrato para financiar sus propios juegos, lo que termina obligando a recorte de recursos y finalmente, productos de muy bajo nivel.

No es la primera vez que a Warner Bros. le pasa algo similar. Batman: Arkham Knight es el segundo en lo que va de 2015, precedido por el infame trabajo de High Voltage con Mortal Kombat X. Más lo evidencian aun los juegos de WB que han sido lanzados por le mismo estudio que hizo todas las versiones, y funcionando como corresponden, como son los casos de Techland con Dying Light y Monolith con Shadow of Mordor.

Lamentablemente, tardamos en darnos cuenta que Batman: Arkham Origins -titulo de la casa- había también sido un desastre de lanzamiento, con bugs que hasta impedían avanzar en la aventura, y que han dejado abandonado, sin terminar de arreglar. No por nada han mantenido oculta la tercerización del port.

Que todo esto nos sirva para saber con qué nos podemos encontrar la próxima vez que este infame publisher nos quiere vender algo. Es una lástima que sea dueño de varias franquicias que nos gustan tanto.