Si hay juego que le hace mal a la reputación de EA, es este. Y no es que esté jugando con mi propia reputación en esa oración. EA es una empresa dedicada a exprimir todo lo posible a cada franquicia, aprovechando la menor cantidad de ideas posibles hasta el punto de terminar con cualquier interés por cada una de sus propiedades intelectuales. Pero volviendo a la situación en que EA destruye su reputación, me estaba refiriendo a que Plants vs Zombies: Garden Warfare es una apuesta brillante, original y divertida. Es todo lo contrario a lo que la proclamada “Peor empresa de Estados Unidos” sabe hacer.

Se puede argumentar que es PopCap Games el responsable de que algo haya salido bien, pero Popcap ya es propiedad de Electronic Arts, tanto como DICE (Battlefields por doquier), Danger Close (un Medal of Honor peor que el otro) o Visceral Games (la caida de Dead Space y el mod Hardline para Battlefield 4). PopCap responde totalmente a los deseos de EA, y es por eso que sorprende que les haya salido tan bien un producto, que no solo es original, sino que no busca chicanear con ningún tipo de microtransacción o DLC para terminar de completar la experiencia. Lo más probable es que lo hayan subestimado.

Garden Warfare es muy parecido -al menos en sus intenciones- a Team Fortress 2 u otros juegos multiplayer con diferentes clases. El estudio hizo un shooter en tercera persona apoyándose en el maravilloso universo de las plantas guerreras y los obstinados zombies, en el que pudieron dejarse llevar -al igual que sus contrapartes tower defense– y crear clases particulares, para combatir, pero con retoques en el gameplay que le dan frescura.

Para ambos bandos contamos con cuatro clases diferentes entre las cuales elegir, con entre cinco y doce variaciones cada una: El más básico soldado, el ingeniero, el médico, y el especialista. Y aunque sean más o menos las mismas categorías de clases, dependiendo de cual bando participemos, tendremos distintas características. Aunque todos se parecen un poco, la gran diferencia está en los ataques y habilidades de los especialistas.

Por el lado de las plantas está la carnívora Chomper, que solo puede morder a sus enemigos a corta distancia, y tiene la habilidad de esconderse bajo tierra; pero un solo mordisco puede acabar con el zombie de turno. Por el lado de los no-muertos está el All-Star, que alguna vez fuera un jugador estrella de futbol americano. Entre sus habilidades podemos encontrar la de estampida, que se lleva puesto a toda planta que haya en su camino, o la desplegar escudos protectores, pero le toma ventaja a Chomper gracias a su ametralladora tipo Gatling que dispara pelotas de football a gran distancia. También es necesario remarcar que la salud regenerativa solo cura hasta la mitad de vida, razón por la cual siempre debe haber al menos un Girasol o Cientifico (medicos) en ambos equipos -que ya sea de paso, ambas clases tienen la habilidad inherente de resucitar más rápido a los compañeros de su equipo.

Para romper con la estructura de los Battlefield, Call of Duty y la gran mayoría de juegos online donde el jugador y/o las clases suben de nivel solo al ganar experiencia, en Garden Warfare también será necesario completar una serie de desafíos propios de cada una de las plantas o zombies. Siendo obligatorios para subir de nivel pero sin resultar demasiado dificiles ni irritantes, dichos retos agregan una capa de diversidad al jugar con las variantes de ambos contrincantes, que de manera entretenida enseñan al jugador a explotar el potencial de cada planta o zombie.

Para aquellas novias y madres sensibles que prefieren la inocencia  del clásico del 2009, Popcap ha integrado una quinta opción llamado Boss Mode – similar al modo Commander de Battlefield 4- en donde dependiendo del equipo que juguemos, tendremos que jugar soles o cerebros y usarlos para asistir a nuestros compañeros. Ya sea curándolos, resucitandolos, o localizando enemigos y enviando ataques aéreos, esta modalidad simple y reminiscente del primer titulo de Popcap es el complemento ideal para el campo de batalla entre Plantas y Zombies.

Además de conseguir nuevas habilidades y apariencias para nuestros personajes -una enorme cantidad de items de apariencia-, Garden Warfare cuenta con un sistema de cartas y figuritas coleccionables, que no solo son adorables, sino que permiten desplegar defensas en el campo de batalla en algunos modos. Y en esta sección anexa al gameplay de las batallas sí existen las microtransacciones, pero solo para hacerle ahorrar tiempo a los más impacientes.

El dinero real solo compra monedas en el juego, que solo sirven para comprar figuritas al azar. Con estos elementos que juntamos, las plantas podrán instalar torretas de distintos tipos en cada uno de los pequeños cumulos de tierra que se encuentran dispersos en el mapa, mientras que los zombies podrán despertar a algun viejo zombie amigo que atacan automáticamente al equipo contrario.

En todas esas cosas es en donde supera un poco a la contundencia de Team Fortress 2, gracias a que no solo varía la experiencia al elegir las distintas clases, sino que también al participar de los distintos equipos y usar las cartas de ventajas. Y no es que resulte en combates desbalanceados en ningún momento, porque cada uno tiene una misión que cumplir y siempre hay chances de ganar. El único gran problema es que en este caso si hay sombreros y máscaras para vestir a nuestros simpáticos personajes, pero no hay armas para elegir.

Donde se nos queda un poco corto es en la cantidad de modos de juego. Para empezar, tenemos un modo cooperativo llamado Garden Ops (el chiste de parodiar a Call of Duty no había terminado en el título del juego) donde un grupo de hasta cuatro jugadores deberá detener hordas de zombies para que no capturen el jardín. Lo acompañan los modos multijugador online que, realmente, dejan a todos los jugadores pidiendo por más. Y el problema no es que sean modos malos, sino todo lo contrario. Un juego tan colorido, tan variable y tan bien hecho, merece tener un despliegue estructural enorme para poder aprovechar cada uno de sus recursos.

Lo primero que nos encontramos es con un clásico modo Team Deathmatch, llamado Team Vanquish (así es como llaman a los kills en el tierno juego), en el que ambos equipos se enfrentan hasta acabar con los 50 tickets del equipo contrario. El otro modo estrella es Gardens & Graveyards, que es básicamente un modo Rush, como el de los Battlefields: el equipo de zombies ataca jardín tras jardín, dentro de un enorme mapa, hasta conquistar la base principal de las plantas.

Por suerte queda un tercer modo online que es para los más exigentes del género, y puede entregar enormes horas de diversión. Conocido como Gnome Bomb, las plantas y los zombies se enfrentan por agarrar a la bomba Gnomo y plantarla en una de las tres bases enemigas. Quien consiga destruir las tres bases, gana la partida. Sería una especie de Domination, mezclado con Seek & Destroy. Popcap ya ha lanzado en Xbox 360 y Xbox One -para PC la próxima semana- un nuevo DLC titulado Tactical Taco Party, el cual presenta el mapa Jewel Junction (estrenado con el lanzamiento de PC), el modo Vanquish Confirmed, e incluirá dos variantes de plantas (Cactus y Berry Shotter) sponsoreadas por la linea FlavorSplash de Aquafina. Faltaría un Domination/Conquest y con eso estaria satisfecho.

Garden Warfare no es sólo un gran logro de diseño y accesibilidad, sino que brilla en lo técnico gracias al rendidor motor Frostbite 3, que además de presentar una enorme escalabilidad al igual que en los proyectos mayores en las series Battlefield y Need for Speed, se ve de una manera excepcional sin la necesidad de recaer en los consensos generales de como debe verse un juego moderno para deslumbrar.

Ayuda mucho la estética elegida por PopCap en el momento del primer Plants vs Zombies para que el resultado gráfico de esta corporificación de los cómicos dibujos en 2D se transformen en maravillosos personajes que bien podrían haber sido realizados para una película de Pixar. Y los espectaculares eventos que ocurren en algunas de las partidas Gardens & Graveyards ayudan a profundizar esa sensación de estar participando de una grandiosa animación de producción cinematográfica.

En general, la experiencia es por demás buena, cada momento de las partidas es divertido, desafiante y gratificante, sumados a la particularidad de cada movimiento, efecto y ataque, que hacen de Garden Warfare un juego que siempre tendremos ganas de volver a visitar. Con el tiempo y el gran soporte que promete PopCap para mantener con vida al producto, puede llegar a convertirse en la nueva parada donde llegarán tanto los más casuales, como los más hardcore, para pasar un rato divertido, visualmente espectacular y libre de las exigencias que tienen otro tipo de franquicias que suelen ahogarse en sus propias promesas. Garden Warfare está recién aparecido en la plataforma de las PCs y es el momento justo para empezar a disfrutarlo y acompañar su evolución. Imperdible.

Plants Vs Zombies: Garden Warfare - Review
Gameplay84%
Graficos80%
Musica y Sonidos76%
Lo bueno:
  • Excelente optimización y gráficos muy bien logrados
  • Genial adaptación al universo de Plants vs Zombies
  • Gran rejugabilidad y variabilidad de gameplay
Lo malo:
  • Muy pocos modos de juego
  • En las partidas con lag, suelen verse afectadas las habilidades especiales
  • No poder apagar el VOIP.
80%Nota Final
Puntuación de los lectores: (8 Votes)
87%