Después de su explosión en los años finales de la década pasada, el género Battle Royale parece haber encontrado una suerte de punto muerto. Por todo el movimiento que siguen generando juegos como PUBG, Fortnite y Warzone, parece ya no ser tan fácil ingresar en la arena de los Battle Royale con una propuesta que logre atraer la cantidad de público necesaria para que este tipo de ofertas se mantengan a flote.

Por este motivo, para que un juego de este genero tenga oportunidad, es necesario buscar nuevas ideas. Y eso es precisamente lo que ha hecho la gente de Proletariat con Spellbreak, un juego que combina la estructura típica del Battle Royale con algunos elementos propios de otros géneros tales como el Multiplayer Online Battle Arena, o MOBA, para los amigos.

La novedad más notoria, por supuesto, es la naturaleza de los participantes y los combates. Lejos del realismo de PUBG o del estilo “Looney Tunes” de Fortnite, Spellbreak cambia las armas de fuego por hechizos elementales y los soldados por “magos de batalla”. Este cambio implica varios caminos por los cuales Spellbreak se aleja de ofertas similares.

En primer lugar, la naturaleza de los combates favorece menos la precisión y más la movilidad. Las armas en Spellbreak vienen determinadas por seis guanteletes elementales, que representan los distintos tipos de ataques disponibles. Cada uno de estos guanteletes ofrece dos ataques. Por un lado, un ataque básico que genera daño moderado, y por otro lado un ataque especial mucho más poderoso pero que requiere un uso más inteligente por parte del jugador, no demasiado alejado de lo que puede verse en el manejo de personajes y habilidades en un MOBA.

Por ejemplo, el guantelete de fuego cuenta con una simple bola de fuego como ataque básico, mientras que el ataque especial genera un muro de fuego que puede dañar a varios enemigos a la vez. Esta naturaleza estratégica de los ataques se ve potenciada por la posibilidad de combinar elementos. Al comenzar cada partida, podremos seleccionar uno de los seis guanteletes para utilizarlo como nuestro ataque principal, pero luego podremos sumar un segundo guantelete mientras exploramos el mapa. De esta manera, es posible combinar elementos tales como el viento o el rayo, o el fuego y el ácido, para crear efectos ambientales aún más poderosos y ganar ventaja en la batalla.

Un segundo elemento que diferencia a Spellbreak de otros juegos similares es el ritmo veloz de cada partida. La estructura general es idéntica a la de otros juegos de estilo Battle Royale. Junto a varias decenas de participantes, somos lanzados desde las alturas en el único mapa que posee el juego, los primeros minutos deberemos dedicarlos a equiparnos con guanteletes, equipo (botas, cinturones, amuletos y pergaminos que aumentan estadísticas) y pociones curativas. A medida que pase el tiempo, una tormenta irá reduciendo la arena de combate forzándonos a enfrentarnos a otros jugadores hasta que solo uno quede en pie.

Debido a la naturaleza estilo arcade de sus combates, las partidas de Spellbreak son extremadamente dinámicas y nunca duran más de 10 o 15 minutos. “Campear” o esconderse no es una estrategia válida en este juego. Y, por el contrario, el jugador que siempre se encuentre en movimiento, buscando mejores posiciones y mejor equipamiento, es recompensado. Los combates, además, se plantean de una manera por la cual es muy difícil sorprender del todo al contrincante, y aquel que combine mejor sus ataques y se maneje mejor su movilidad tendrá más chances de obtener la victoria.

Esta dinámica de los combates también se ve potenciada por la verticalidad que ofrece Spellbreak. Todos los personajes cuentan con la habilidad de levitar por un corto período de tiempo, a la que se suma la presencia de runas que otorgan habilidades especiales tales como volar, volverse invisible o teletransportarse una corta distancia. La combinación de estas runas con los distintos efectos elementales ofrece a los jugadores una nutrida variedad de estilos de juego disponibles.

Un último elemento que potencia a Spellbreak viene dado por las variaciones que introduce el juego en escuadrones. Spellbreak nos permite unirnos a otros dos jugadores en el juego por escuadrones, lo cual guarda mucha lógica. Un escuadrón de tres jugadores organizados puede combinar la totalidad de los seis elementos disponibles en el juego, dos por jugador. En las batallas de varios jugadores, aquellos equipos que se organicen para combinar sus ataques elementales sacarán muchísima ventaja con respecto a los rivales. Este elemento agrega a Spellbreak una cuota de pensamiento estratégico que no siempre esta presente en los modos “Squad” de otras ofertas similares. Es otro elemento que denota la inspiración que este juego toma de los MOBAs.

Si Spellbreak presenta un punto débil con respecto a su competencia, sin dudas viene dado por su arena de combate. Lejos de los intrincados mapas de PlayerUnknown’s Battlegrounds, o del cambiante mapa de Fortnite, el mapa que presenta Spellbreak se siente soso, repetitivo y aburrido. En otros juegos de este estilo, el conocimiento de los mapas es un elemento fundamental para obtener ventaja sobre los rivales, pero en Spellbreak el mapa apenas presenta personalidad, y las distintas regiones no presentan variación alguna a las estrategias de aproximación. La naturaleza de la jugabilidad, tal vez, demandaba un mapa algo más osado, con mucha más verticalidad y menos elementos similares a lo que puede verse en otros Battle Royale del mercado.

Por otro lado, Spellbreak también presenta sistemas de progresión por fuera de los combates. El más determinante de estos sistemas es el sistema de talentos. A medida que vayamos subiendo de nivel de cuenta, se irán desbloqueando talentos para equipar antes de ingresar a cada partida. Estos talentos nos permiten obtener capacidades extras que van desde un menor tiempo de preparación de los hechizos hasta la posibilidad de revivir con una pequeña porción de vida cuando somos derrotados (solo una vez, claro está). Se trata de pequeñas ventajas para los jugadores más veteranos, pero que sin embargo no inclinan demasiado la balanza y se encuentran limitadas por un tope de puntos de asignación que no nos va a permitir equipar todos los talentos más poderosos a la vez.

El resto de la progresión que ofrece Spellbreak gira en torno a la presencia de una gran cantidad de cosméticos. Estos cosméticos incluyen skins, avatares y efectos para nuestros personajes, entre otros elementos. En lo particular, no los he encontrado demasiado inspirados y el estilo gráfico del juego no da lugar a demasiada variedad. También es posible comprar cosméticos en la tienda disponible dentro del juego, siendo esta la forma principal de financiamiento del título, ya que se trata de una oferta free-to-play.

En el apartado audiovisual, Spellbreak, como casi todos los Battle Royales, es un juego discreto y funcional. Los gráficos son simples, y los modelados del mapa y los personajes toman un estilo caricaturesco bastante adecuado. A esto se le suma el gran espectáculo que ofrecen los distintos efectos que generan los hechizos elementales, en especial cuando se desatan combates que incluyen a varios jugadores. El juego cuenta con una buena variación de configuraciones por lo que es posible obtener framerates adecuados incluso en equipos que se encuentren algo desfasados.  La banda sonora es adecuada, y de todas formas no se encuentra presenta durante la mayoría del tiempo de juego.

En resumen, Spellbreak es una novedad interesante para un género que necesita un par de inyecciones de adrenalina con urgencia. De momento, la base de jugadores es bastante nutrida y no hay que esperar mucho tiempo para que se llene una partida, lo cual siempre es un signo de buena salud para un juego de este estilo. Sin dudas, la naturaleza free-to-play del titulo ha ayudado mucho en este elemento, pero si Spellbreak quiere mantenerse relevante deberá introducir mejoras a su mapa de juego que acompañen al adecuado combate elemental que se encuentra en el corazón de los enfrentamientos.

Este review fue realizado con una copia de prensa proporcionada por el developer Proletariat.

Spellbreak - Review
Gameplay80%
Gameplay75%
Música y Sonidos70%
Multiplayer80%
Lo bueno:
  • Oferta novedosa dentro del género Battle Royale.
  • La combinación de ataques elementales abre la puerta a pensamiento estratégico, en especial en las partidas por escuadrones.
  • Apartado gráfico adecuado.
Lo malo:
  • El mapa es extremadamente aburrido y no permite aprovechar la verticalidad que plantea el estilo de combate.
  • Progresión y cosméticos poco interesantes.
75%Nota Final
Puntuación de los lectores: (3 Voto)
73%

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