Como bien dije hace poco en el review de Invincible VS, el género de los juegos de pelea está atravesando una nueva etapa de popularidad que va en alza. Los clásicos de siempre, como Street Fighter y Tekken, siguen logrando buenos números y hay cada vez más franquicias nuevas que quieren llevarse una tajada, como Avatar, Invincible y League of Legends con 2XKO. No solo eso, sino que vemos cómo regresan incluso IPs que estaban prácticamente abandonadas, como SEGA con Virtua Fighter y, claro está, Koei Tecmo con Dead or Alive.

Koei Tecmo está siguiendo tal cual los pasos que SEGA implementó unos años atrás: relanzaron una versión actualizada de su último título, Dead or Alive 6, para volver a poner a la saga en circulación anticipando una nueva entrega. Dead or Alive 7 fue oficialmente anunciado el pasado febrero en un State of Play para celebrar los 30 años del lanzamiento del primer juego y, aunque no haya nada más que un tráiler CGI sin mucha información, al menos sabemos que es una realidad.

Este es un análisis que cuesta mucho encarar de forma positiva desde el comienzo. El Dead or Alive 6 original, lanzado en 2019, estuvo rodeado de polémica desde su concepción hasta el día en que la desarrolladora abandonó el soporte. Marketing completamente errado en EVO Japan (el famoso incidente de los «Core Values», por si quieren googlearlo), conflictos a la hora de diseñar personajes y mecánicas por tener un target distinto al de los juegos anteriores (queriendo hacer la gran Street Fighter V: – fan service, + esports), un montón de microtransacciones y formas extrañas de desbloquear cualquier cosa dentro del juego.

Koei intentó arreglar algunos de estos errores con parches, pero definitivamente no fue un producto que haya funcionado muy bien, porque lo abandonaron al año de su lanzamiento. Incluso la pantalla de selección de personajes quedó «incompleta», dejando slots vacíos en espacios donde claramente iba a haber más personajes DLC. Esta nueva versión, que agrega el subtítulo Last Round, planea retomar el desarrollo que fue pausado hace seis años, cambiando algunos elementos de diseño y finalmente agregando el contenido que faltaba. La polémica, esta vez, es que parece que hicieron más cosas mal que bien.

Para el que está completamente perdido, Dead or Alive es una franquicia de juegos de pelea 3D que existe desde 1996. Acompañó y rivalizó en la guerra de los fighting games 3D con juegos muy grandes como Tekken, Virtua Fighter, Soul Calibur y demás. Por más de que en este lado del mundo no sea muy conocida (o se la recuerde únicamente por algunos personajes hipersexualizados), la realidad es que no cualquier franquicia persiste tanto a través del tiempo sin tener una base de fans sólida. DOA supo tener juegos muy queridos, mayormente DOA4 y DOA5, que no solo eran muy buenos a nivel gameplay, sino que además eran un despliegue visual impresionante para la época.

La jugabilidad, en cuanto a esquema de botones y físicas en general, se asemeja mucho más a Virtua Fighter que a Tekken. Hay solo dos botones de ataque (Punch y Kick), uno para agarrar, otro para defender y otro para usar la mecánica nueva de DOA6, que son ataques especiales y mecánicas defensivas. En cuanto a combos y timings, no es tan estricto como Virtua Fighter, sino más permisivo, como Tekken. Digamos que, si hubiese una línea que comparara juegos 3D en la que en ambos extremos se encuentran VF y Tekken, DOA estaría en el medio en cuanto a accesibilidad.

Pelear se siente muy bien siempre. Algunos dicen que la incorporación de un meter/barra a la saga restó más de lo que sumó, pero eso está sujeto a la opinión de cada uno. Teniendo en cuenta que esto agrega muchas mecánicas defensivas —algo que hoy en día falta en los juegos de pelea— no me molesta en lo más mínimo.

Hay un montón de combinaciones distintas que no imponen barreras altas de ejecución, así que cualquiera puede agarrarlo y aprender fácil sin tener que estar leyendo wikis durante dos horas o internándose en el modo entrenamiento. Además, DOA cuenta con interacciones con los escenarios que son un delirio y que suman un montón al frenetismo y la estrategia de cada combate.

Hablando de modos, hay una buena cantidad de ellos. Lo que más destaco es que tiene una buena cantidad de tutoriales y desafíos por personaje, que siempre me va a parecer algo indispensable para cualquier juego del género. No solo porque son una guía didáctica de cada luchador, sino porque enseñan cosas importantes como los rangos de cada botón, timings para combear y distintas extensiones que tal vez en training tardaríamos mucho más tiempo en descubrir. De verdad, no entiendo cómo hay juegos nuevos que salen sin desafíos o tutoriales.

El otro modo que me pareció interesante es el DOA Quest, que consiste en un montón de misiones con objetivos muy específicos. Todas tienen tres objetivos, están divididas por personaje y son el principal lugar en el que vamos a desbloquear trajes para todo el roster. Acá se dio uno de los cambios más grandes con respecto al DOA6 original, ya que había mucho RNG incorporado y no siempre íbamos a desbloquear los trajes que queríamos, sino más bien los que el juego quería. Había que grindear. Eso acá está más controlado y todo es más claro.

Al igual que los desafíos, también ayuda a conocer un poco más de cada personaje y de las mecánicas en sí gracias a los objetivos bien variados que tiene. Breve mención al aspecto sonoro, que tiene muy buen doblaje en japonés y una OST que acompaña muy bien los combates. A nivel técnico funciona bien en hardware relativamente moderno; es un juego que no exige demasiado.

Dejando estas cosas de lado, no tengo nada bueno para decir del producto en sí. Encontré varias fallas en un montón de lugares. Algunas de ellas son cosas que no solucionaron del DOA6 original; otras son elementos a medio hacer o simplemente ausentes. Vamos por partes.

El modo historia no está bueno. Es mediocre, pero al menos está y eso es mejor que nada, supongo. Tiene cinemáticas y busca narrar una historia uniendo el destino de todos los personajes, pero dejan muchísimo que desear. No hay un orden específico para seguir los sucesos; de hecho, tenemos que ir sí o sí variando entre la historia de distintos personajes, en el orden que queramos, y se hace todo muy confuso. Las cinemáticas son cortas y no están bien animadas para los estándares de hoy.

Si bien el juego tenía lindos gráficos para la época, el trabajo de «mejora visual» que hicieron no se aprecia tanto como el que sí hizo SEGA en el relanzamiento del Virtua Fighter 5. De hecho, apenas se puede apreciar.Los modelos 3D sí se ven bien. Koei siempre supo hacer personajes muy bonitos, ya sea en Dead or Alive, Ninja Gaiden o cualquier juego de la saga Warriors.

Es todo lo demás lo que no se ve bien, ya sean los escenarios, texturas y efectos. Hay un modo gráfico que se puede activar, llamado «OBORO», que busca mejorar cosas como la iluminación en tiempo real y los efectos, pero ni siquiera es algo que esté disponible en todos los escenarios y pantallas. Todo lo opuesto, está muy limitado a unos pocos. Aun jugando en esos escenarios, la mejora gráfica no es tan grande como para decir que hay un salto impresionante y se siente más como un gimmick que como una feature real.

Con respecto a las microtransacciones de trajes y accesorios… lamentablemente, siete años después siguen ahí. Cada personaje tiene un par de trajes desbloqueados desde el vamos y otros que pueden desbloquearse. Después hay un montón de trajes que se compran por separado.

El motivo principal por el que existen estas versiones adicionales modernas de los juegos de pelea es porque agregan, entre otras cosas, todo lo que fueron liberando después del lanzamiento. Son como una última exprimida al producto antes de despedirlo. Que salga un update pago, que sale casi la mitad del juego inicial, y que no tenga todo lo que sacaron hace siete años se siente raro, al menos en este género, que no acostumbra a hacer eso.

No solo eso, sino que hay dos personajes DLC —Mai Shiranui y Kula Diamond, propiedad de SNK— que no vienen incluidos y hay que volverlos a comprar (¡por 10 USD cada uno!). Obviamente, al ser personajes externos a Koei Tecmo, estamos hablando de negociaciones renovadas. Negociaciones que claramente no salieron bien, porque pagar por una actualización «definitiva» que no tiene ni a todos los personajes del juego incluidos me parece muy bajo. Al menos confirmaron que también va a tener DLC (también pago) completamente nuevo, que es algo que vale la pena mencionar.

También hay una falta de contenido nuevo en general muy notoria. La mejora a Last Round del DOA5 agregó personajes y escenarios nuevos. Acá no hicieron eso, sino que, como dije recién, no incluyeron a dos luchadores. Otro elemento que no puede pasarse por alto: no cambiaron el netcode. El juego sigue sin tener rollback ni crossplay, algo inadmisible para el estándar de hoy. El online, que ya de por sí no está muy poblado, es muy malo para jugar.

A esto lo acompañan más polémicas todavía, ya que la salida de Last Round hizo que delistaran el DOA6 original, que obviamente era mucho más barato y prácticamente tenía el mismo contenido que Last Round. En esta movida también duplicaron el precio de los personajes DLC, así que los que jueguen la versión Core Fighters (la versión F2P) no van a poder migrar los personajes de la versión completa del original y, en caso de quererlos, van a tener que pagarlos más caros.

Last Round no es un «upgrade» que se pueda comprar como DLC. Es tratado como un título nuevo, como hacían Capcom y Arc System Works hace más de diez años. Sumamos una más, que es que los personajes DLC nuevos van a requerir sí o sí Last Round y no son compatibles con el DOA6 original.

Si juntamos todo esto, se podría decir que Last Round es prácticamente el mismo juego de antes, con poquísimos cambios que valgan la pena y muchísimas decisiones de diseño discutibles, al igual que el DOA6 original. El gameplay está bueno, que a fin de cuentas es una de las cosas más importantes, pero está rodeado de prácticas pobres. Honestamente, recomiendo la versión Core Fighters para que prueben el juego y, si les gustó muchísimo, recién ahí evalúen si vale la pena comprar la versión completa. Caso contrario, mejor esperen a ver si la próxima entrega está mejor manejada.

Este review de Dead or Alive 6: Last Round fue realizado con una copia de prensa de PC proporcionada por KOEI Tecmo/Team Ninja. 

Dead or Alive 6: Last Round - Review
Historia50%
Gameplay80%
Gráficos60%
Música y Sonidos70%
Optimización70%
Precio50%
Lo bueno:
  • Combates fáciles de aprender pero con varias mecánicas interesantes.
  • Los modelos de personajes se ven bastante bien.
  • Buena cantidad de tutoriales y desafíos
Lo malo:
  • No tiene rollback ni crossplay.
  • La mejora gráfica es muy superficial.
  • Caos absoluto con todo lo que tiene que ver con monetización.
60%Nota Final
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