Teamgroup SSD M.2 T-Force GA Pro 2TB – Review Pey 02/02/2026 Hardware Reviews A finales de 2024, TeamGroup amplió su línea de unidades de estado sólido de próxima generación con el T-Force GA Pro, un SSD M.2 basado en PCIe 5.0 x4 y NVMe 2.0 pensado para ofrecer un rendimiento Gen5 equilibrado, sin recurrir a soluciones extremas en consumo o refrigeración. El GA Pro de 2TB, modelo que analizamos hoy, se posiciona como una opción intermedia dentro del catálogo PCIe Gen5 de la marca, apuntando a usuarios entusiastas que buscan dar el salto a esta nueva interfaz sin comprometer estabilidad. Esta unidad utiliza el controlador InnoGrit IG5666, acompañado por memoria 3D TLC, caché DRAM dedicada y un sistema de corrección de errores de nueva generación. Según especificaciones oficiales, el GA Pro alcanza velocidades secuenciales de hasta 10.000 MB/s en lectura y 8.500 MB/s en escritura, cifras claramente superiores a las de los SSD PCIe Gen4, aunque por debajo de los modelos Gen5 más agresivos del mercado. En el apartado térmico, TeamGroup apuesta por un disipador de grafeno patentado de bajo perfil, diseñado para mejorar la disipación pasiva y mantener temperaturas de operación estables bajo cargas sostenidas. A lo largo de este análisis pondremos a prueba el T-Force GA Pro de 2TB mediante distintos benchmarks sintéticos y escenarios de uso real, evaluando no solo su rendimiento bruto, sino también su comportamiento térmico y consistencia sostenida, factores clave para determinar si esta propuesta Gen5 logra un balance competitivo frente a otras unidades PCIe 5.0 actualmente disponibles. El empaque del T-Force GA Pro de 2TB mantiene una estética sobria y claramente orientada al segmento entusiasta. En el frente destaca el nombre del modelo junto a la mención PCIe Gen5, dejando en claro desde el primer vistazo que se trata de una unidad de nueva generación. La imagen del SSD con su disipador de grafeno de bajo perfil refuerza la idea de un producto enfocado en rendimiento y control térmico, mientras que el branding de T-Force y la capacidad resaltada en la esquina superior aportan una lectura rápida y directa. En la parte trasera se listan las especificaciones clave, como la interfaz PCIe 5.0 x4 NVMe, las velocidades de hasta 10.000 MB/s en lectura y 8.500 MB/s en escritura, el rango de temperatura operativa y la garantía limitada de 5 años. También se incluyen advertencias habituales sobre variaciones de rendimiento y compatibilidad, junto con la etiqueta del modelo específico de 2TB. En conjunto, el empaque cumple bien su función informativa sin caer en exceso de marketing, dejando claras las características principales del producto antes incluso de abrir la caja. En las imágenes se aprecia el GA Pro de 2TB ya fuera del empaque, presentado en un blíster plástico simple pero funcional, donde destaca la etiqueta con el modelo exacto, la capacidad y la garantía de 5 años. El formato M.2 2280 y el conector PCIe quedan claramente visibles, transmitiendo una sensación de producto bien terminado y listo para instalar, sin accesorios innecesarios incluidos en la caja. Por otro lado, el SSD incorpora un disipador de grafeno de bajo perfil que cubre prácticamente toda la unidad. El diseño es sobrio, con un acabado negro mate y detalles en color cobre que refuerzan la identidad T-Force, manteniendo un look discreto y elegante. Al ser tan delgado, no interfiere con los disipadores de las placas madre, lo que lo convierte en una solución pensada más para compatibilidad y estabilidad térmica que para impacto visual. Aquí podemos apreciar el GA Pro de 2TB con su etiqueta superior, donde se detallan el modelo, la capacidad y la garantía de 5 años, junto a los logotipos de PCI Express y NVMe y las certificaciones correspondientes. El diseño es sobrio y totalmente funcional, priorizando la identificación del producto y la información técnica básica por sobre cualquier aspecto estético, algo habitual en unidades M.2 destinadas a quedar cubiertas por un disipador. Al retirar el disipador de grafeno, aquí podemos apreciar el PCB del SSD con sus componentes expuestos. Destaca el controlador InnoGrit IG5666, acompañado por memoria NAND Flash de SK hynix y un chip de DRAM dedicada, además del circuito de alimentación. La disposición de todos los elementos en una sola cara favorece la compatibilidad con disipadores de placa madre y refuerza el enfoque del GA Pro en eficiencia térmica y estabilidad bajo cargas sostenidas. Características del Teamgroup GA PRO Gen5 va más allá de los límites y ofrece rendimiento de velocidad de próxima generación – El GA Pro brinda una experiencia de alta velocidad orientada a jugadores y usuarios entusiastas que buscan el máximo rendimiento. Utiliza la interfaz PCIe Gen5 x4 junto al protocolo NVMe 2.0, permitiendo aprovechar plenamente las plataformas de última generación. Solución multinúcleo para la evolución del rendimiento – El SSD ofrece un rendimiento inteligente que se ajusta automáticamente según la temperatura interna. Gracias al controlador InnoGrit IG5666 de diseño multinúcleo y bajo consumo, la unidad se adapta dinámicamente a distintos estados de carga de trabajo y modos de consumo energético. Mecanismo de aislamiento de seguridad de datos – Incorpora un sistema de aislamiento avanzado que protege los datos almacenados y ayuda a prevenir ataques maliciosos desde fuentes externas, reforzando la seguridad del proceso de almacenamiento a nivel de controlador. Tecnología de corrección de errores de nueva generación – Garantiza una alta precisión de datos y estabilidad operativa mediante la adopción de la tecnología 4K LDPC (Low Density Parity Check), contribuyendo además a extender la vida útil del SSD. Disipador de calor de grafeno para mejorar la estabilidad del sistema – Adopta un disipador de grafeno exclusivo de TEAMGROUP que mejora la disipación térmica, ayudando a mantener temperaturas de operación controladas y una mayor estabilidad del sistema bajo cargas sostenidas. Sistema de monitoreo S.M.A.R.T. – El software de monitoreo S.M.A.R.T. patentado de TEAMGROUP permite rastrear en todo momento el estado del SSD y realizar inspecciones rápidas y simples para supervisar la calidad y el rendimiento de la unidad. Ser ecológicos para la conservación de la Tierra – Toda la producción está libre de plomo y halógenos y cumple con la normativa RoHS. Además, los empaques utilizan materiales reciclables y respetuosos con el medio ambiente, contribuyendo a la conservación del planeta. Factor de forma: M.2 2280 Interfaz: PCIe 5.0 x4 NVMe 2.0 Controlador: InnoGrit IG5666 NAND: TLC Caché DRAM: Sí Soporte para DirectStorage: Sí Modelos disponibles: 1024 GB (1TB) 2048 GB (2TB) 4096 GB (4TB) Lectura / escritura secuencial: 1024 GB – hasta 10,000 / 8.500 MB/s 2048 GB – hasta 10,000 / 8.500 MB/s 4096 GB – hasta 10,000 / 8.500 MB/s Resistencia (TBW): 1024 GB – 600 TBW 2048 GB – 1.200 TBW 4096 GB – 2.400 TBW Consumo energético (máx.): 1024 GB – hasta 6.6 W 2048 GB – hasta 7.0 W 4096 GB – hasta 7.1 W Temperatura de almacenamiento: -40 °C ~ 85 °C Temperatura operativa: 0 °C ~ 70 °C Dimensiones: 80.0 mm x 22.0 mm x 3.9 mm (con disipador de grafeno) Peso: 7 g MTBF: 1,600,000 horas Garantía / soporte: Cinco años de garantía limitada Como es costumbre en PC Master Race Latinoamérica, siempre actualizamos nuestra base de datos de benchmarks con cada review que realizamos. Ya sea con herramientas lanzadas recientemente, o aquellas más populares por otros sitios de análisis, nuestro objetivo es abarcar la mayor cantidad de pruebas posibles para que nuestros lectores tengan un mayor abanico de referencias. Cada disco probado se coloca como unidad secundaria, se formatea y particiona previo al comienzo de los tests. En caso de que hayan adquirido un SSD M.2 (o cualquier disco) y lo hayan colocado, pero no les aparece en el explorador de Windows, es porque primero es preciso activarlo en el administrador de discos, formatearlo y asignarle una unidad. Quizás sea algo redundante para algunas, pero luego de haber trabajado más de 20 años en un negocio de computación, al menos a 1 de cada 50 le pasa. Hacer clic derecho en el icono de Windows y luego en Administración de Discos (Disk Management). Hacer clic en OK estando seleccionado GPT. Hacer clic en el cuadrado del disco no asignado, hacer clic derecho y seleccionar la opción «Nuevo volumen simple…». Hacer clic en siguiente dos veces. Al realizar el tercer clic podemos asignar la letra de la unidad, en el cuarto la etiqueta (nombre) del volumen. Asegurarse de que la casilla «Dar formato rápido» está seleccionada, y luego clic en finalizar. Una vez hecho lo mencionado, ya veremos la unidad en el explorador de Windows. Enfrentamos el GA Pro de 2TB de Teamgroup contra varios SSD M.2 PCIe Gen5 de alta gama como el T705 de Crucial y el Kingston FURY Renegade G5 de 2TB, como también con numerosos M.2 PCIe Gen4 de alta gama y un PCIe Gen3 (XPG GAMMIX S11 Pro), para mostrar mejor la evolución y las mejoras del estándar PCIe 5.0. Todas las pruebas fueron ejecutadas varias veces luego de reiniciar la PC en cada oportunidad para evitar degradación de rendimiento en cada test. Por otro lado, recientemente hemos adquirido el económico, pero funcional medidor digital de decibelios ponderados (dBA) de Tadeto, ideal para medir el nivel de ruido del mini ventilador del cooler activo. Por otro lado, usamos la cámara térmica FLIR ONE Edge Pro para medir la temperatura de la unidad SSD M.2 en carga, más allá de que el punto caliente no coincidirá con el exhibido por CrystalDiskInfo o similares. No obstante, hicimos nuestro mejor intento para capturarlo colocando la GPU en el zócalo PCIe 4.0 x8 más abajo en la placa madre, ya que los SSD M.2 PCIe Gen5 en Intel se colocan únicamente arriba del zócalo PCI Gen5 para la GPU. Por otro lado, este es el segundo análisis en el que utilizamos el módulo programable QTL1999 de Quarch, a pesar de haber recibido el dispositivo hace casi un año. Desde ese entonces no habíamos realizado ningún análisis de SSD M.2, pero como hemos recibido varios en esta últimas semanas, decidimos ponerlo a prueba para medir el consumo del GA Pro de 2TB de Teamgroup y sus principales competidores. El módulo QTL1999, por supuesto, está acompañado del dispositivo de inyección horizontal (o interposer) QTL2883 para medir el consumo de cualquier unidad PCIe, incluyendo aquellas PCIe Gen 5.0. Esto se hace mediante un cable Ethernet o USB 2.0 en otra PC o laptop. Todos los benchmarks hacen un total de siete herramientas, aunque en algunos casos (como el de CrystalDiskMark, ASS SSD Benchmark y PCMark 10), las pruebas y/o resultados son varios. Tanto el sistema operativo (Windows 11) como todos los benchmarks, están actualizados a su última versión a la hora del testeo. Es necesario remarcar que todos los tests fueron ejecutados con un Core i9-12900KF con el C-State por defecto. Aclaramos esto ya que los resultados de algunas pruebas dependen de este y otros valores. Mother Gigabyte Z790 AERO G Intel Core i9-12900KF Cooler ID-Cooling SE-226-XT Black Fuente EVGA SuperNOVA 1200 P3 TEAMGROUP T-Force Delta RGB DDR5 6200 Mhz 32GB (2×16) CL38 Teamgroup T-Force GA Pro 2TB EVGA GeForce RTX 3050 XC AJA System Team ANVIL AS SSD Benchmark ATTO Crystal Disk Mark Final Fantasy XIV: Endwalker PCMark 10 AJA System Test AJA System Test es una herramienta orientada a medir el rendimiento del almacenamiento bajo cargas secuenciales sostenidas, utilizando archivos de prueba de gran tamaño similares a los empleados en flujos de trabajo de edición y postproducción de video. El benchmark permite configurar distintos tamaños de archivo y tasas de transferencia, lo que lo hace especialmente útil para simular escenarios profesionales donde el acceso continuo a grandes volúmenes de datos es fundamental. Este test resulta clave para evaluar la estabilidad del rendimiento a lo largo del tiempo, ya que permite identificar caídas de velocidad asociadas a limitaciones térmicas, agotamiento de caché o mecanismos de throttling. En SSD M.2 de alto rendimiento, especialmente PCIe Gen4 y Gen5, AJA ayuda a determinar si la unidad puede sostener su rendimiento nominal bajo cargas prolongadas. Seleccionamos la resolución 4K UltraHD estándar y el códec ProRes 4444 para ver cómo funciona esta unidad con respecto al rendimiento de reproducción de video. ProRes 4444 se utiliza para trabajos de efectos pesados y proyectos de colores profundos, por eso es que decidimos cambiar el tamaño del archivo de prueba predeterminado de 1 GB a 16 GB para representar mejor el uso en el mundo real. Teamgroup T-Force GA Pro 2TB En el AJA System Test, el T-Force GA Pro de 2TB se ubica dentro del segmento PCIe Gen5, aunque con un enfoque distinto al de los modelos de gama más alta. Con 8.216 MB/s en escritura y 6.185 MB/s en lectura, queda por detrás de unidades Gen5 tope de gama como el Crucial T705 o el Kingston Fury Renegade G5, que apuntan directamente a cifras máximas de rendimiento. Sin embargo, también es importante tener en cuenta que el GA Pro no está posicionado como un SSD PCIe Gen5 de gama alta, sino como una opción más equilibrada dentro de esta generación. Aun así, supera fácilmente a la mayoría de los SSD PCIe Gen4 presentes en la comparativa, reflejando el salto generacional en cargas secuenciales sostenidas y confirmando su orientación a estabilidad y control térmico antes que a récords de velocidad. Anvil’s Storage Utilities Anvil’s Storage Utilities es un benchmark integral que combina pruebas de lectura y escritura secuencial, acceso aleatorio, latencias e IOPS, además de generar una puntuación global del dispositivo. Está diseñado para ofrecer una visión amplia del comportamiento del SSD bajo distintos tipos de carga, abarcando tanto escenarios livianos como exigentes. Su relevancia radica en que permite analizar no solo las velocidades máximas, sino también la capacidad de respuesta y el rendimiento mixto del SSD. Esto lo convierte en una herramienta muy útil para evaluar cómo se comporta la unidad en un uso real, donde conviven múltiples procesos y tipos de acceso de manera simultánea. Teamgroup T-Force GA Pro 2TB En Anvil’s Storage Utilities, el T-Force GA Pro de 2TB alcanza un puntaje total de 28.058, con 8.510 puntos en lectura y 19.574 puntos en escritura, ubicándose de manera sólida dentro del segmento PCIe Gen5. El rendimiento en escritura es particularmente consistente, lo que favorece su desempeño en cargas mixtas y escenarios donde se combinan distintos tipos de acceso. Al mismo tiempo, el resultado deja en claro su posicionamiento dentro de la gama Gen5. Es esperable que unidades de mayor costo, como el Kingston Fury Renegade G5 o el Crucial T705, obtengan puntuaciones más altas, pero el GA Pro se mantiene claramente por encima de la mayoría de los SSD PCIe Gen4, confirmando un salto generacional real sin apuntar al extremo del mercado. AS SSD Benchmark AS SSD Benchmark evalúa el rendimiento del SSD utilizando datos no comprimibles, eliminando optimizaciones internas del controlador y de la memoria NAND. Esto lo convierte en una prueba especialmente exigente y más representativa de escenarios reales, donde los datos no siempre pueden beneficiarse de técnicas de compresión. Este benchmark es clave para medir accesos aleatorios, tiempos de respuesta y consistencia bajo carga pesada. Sus resultados suelen ser más conservadores, pero ofrecen una visión más fiel del rendimiento efectivo del SSD, lo que resulta fundamental para análisis comparativos. Debajo dejamos los benchmarks comparativos entre los discos testeados, además de los IOPS y el resultado individual de copia y de compresión de archivos con el Teamgroup T-Force GA Pro de 2TB. Teamgroup GA Pro 2TB – IOPS Teamgroup GA Pro 2TB – MB/s Benchmark de Copia Benchmark de Compresión En AS SSD Benchmark, que utiliza datos no comprimibles y pone mayor énfasis en accesos aleatorios y latencias, el T-Force GA Pro de 2TB registra 7.762 MB/s en escritura y 8.872 MB/s en lectura. Estos valores lo posicionan de manera clara dentro del segmento PCIe Gen5, aunque nuevamente con un enfoque más contenido frente a los modelos de mayor costo. El resultado en lectura es sólido y consistente, mientras que la escritura queda algo más atrás, algo habitual en unidades que priorizan estabilidad y control térmico antes que configuraciones más agresivas. Este comportamiento resulta coherente con el perfil del GA Pro. AS SSD suele ser un benchmark más exigente y menos “amigable” que otros tests sintéticos, por lo que las diferencias entre controladores y firmware quedan más expuestas. En ese contexto, es lógico que SSD PCIe Gen5 de gama alta, como el Kingston Fury Renegade G5 o el Crucial T705, obtengan cifras superiores. Aun así, el GA Pro supera ampliamente a las unidades PCIe Gen4 de la comparativa, confirmando el salto generacional también en escenarios menos favorables y reforzando su posicionamiento como un SSD Gen5 equilibrado, más enfocado en consistencia que en récords de rendimiento. ATTO Disk Benchmark ATTO Disk Benchmark mide el rendimiento del almacenamiento variando progresivamente el tamaño de los bloques de datos, desde archivos muy pequeños hasta transferencias de gran tamaño. Esta metodología permite observar cómo escala la velocidad del SSD según el tipo de archivo y la carga aplicada. Es ampliamente utilizado para medir el rendimiento secuencial máximo y para identificar el punto a partir del cual la unidad alcanza su velocidad óptima. En SSD M.2 modernos, ATTO resulta especialmente útil para analizar el comportamiento en transferencias grandes y la eficiencia del controlador a alto ancho de banda. Teamgroup T-Force GA Pro 2TB En ATTO Disk Benchmark, el T-Force GA Pro de 2TB muestra un escalado de rendimiento progresivo a medida que aumenta el tamaño del bloque, algo típico en unidades que priorizan estabilidad y eficiencia. En bloques pequeños y medianos, el desempeño es más contenido, lo que sugiere una configuración conservadora del controlador InnoGrit IG5666, enfocada en mantener latencias controladas y evitar picos de consumo o temperatura que puedan derivar en throttling. Cuando el test alcanza bloques grandes, representativos de transferencias secuenciales puras, el GA Pro logra estabilizarse alrededor de los 6,9 GB/s en lectura y 6,4 GB/s en escritura. Si bien es evidente que SSD PCIe Gen5 de mayor costo, como el Kingston Fury Renegade G5 o el Crucial T705, ofrecen velocidades superiores en este tipo de pruebas, esto responde a un posicionamiento distinto dentro del mercado. En ese contexto, los resultados del GA Pro son coherentes con su enfoque de producto, ofreciendo un rendimiento sostenido y predecible que lo ubica claramente por encima de los SSD PCIe Gen4, sin buscar competir en el segmento más extremo de la interfaz Gen5. Crystal Disk Mark CrystalDiskMark es uno de los benchmarks más utilizados y estandarizados en la industria del almacenamiento. Evalúa lecturas y escrituras secuenciales y aleatorias en distintos tamaños de bloque, lo que facilita comparaciones directas entre diferentes SSD bajo condiciones similares. Su importancia dentro de un análisis radica en que combina pruebas de alto ancho de banda con cargas típicas del sistema operativo. De esta manera, ofrece una referencia clara tanto del rendimiento máximo como del comportamiento del SSD en tareas cotidianas. Además de los resultados del test estándar para SATA, también les dejamos los resultados para NVMe, Peak (Pico) y Realworld Performance (un aproximado al rendimiento en el mundo real). SATA (Default) NVMe NVMe (Peak) NVMe (Realworld) En CrystalDiskMark, el T-Force GA Pro de 2TB alcanza 10.396 MB/s en lectura y 8.861 MB/s en escritura, ubicándose de forma clara dentro del segmento PCIe Gen5, aunque sin buscar los valores más extremos del gráfico. Estos resultados reflejan un buen aprovechamiento del ancho de banda disponible, especialmente en lectura secuencial, y confirman que el GA Pro logra superar con comodidad a los SSD PCIe Gen4 presentes en la comparativa, marcando un salto generacional evidente en este benchmark ampliamente estandarizado. Al mismo tiempo, es lógico observar que unidades PCIe Gen5 de mayor costo y enfoque claramente entusiasta, como el Kingston Fury Renegade G5 o el Crucial T705, se posicionen por encima en este test, ya que están diseñadas para maximizar las cifras pico en CrystalDiskMark. En ese contexto, el desempeño del GA Pro resulta coherente con su posicionamiento, ofreciendo un rendimiento sólido y consistente en lecturas y escrituras secuenciales, sin recurrir a configuraciones más agresivas que prioricen números máximos por sobre estabilidad térmica y consumo controlado. Final Fantasy XIV: Endwalker El benchmark de Final Fantasy XIV: Endwalker evalúa el rendimiento del sistema en un entorno de videojuego real, centrándose principalmente en los tiempos de carga de escenas y recursos. Utiliza un motor gráfico moderno y patrones de acceso propios de un título actual. Esta prueba es especialmente relevante para analizar el impacto del SSD en gaming, ya que pone en evidencia la influencia de la latencia y la velocidad de acceso en la experiencia real de juego, más allá de los resultados obtenidos en benchmarks sintéticos. En el benchmark de Final Fantasy XIV: Endwalker, que mide tiempos de carga en un entorno de juego real, el T-Force GA Pro de 2TB registra 7.299 segundos, ubicándose en la zona media de la tabla. En este tipo de prueba, donde predominan accesos rápidos a archivos pequeños y medianos, la diferencia entre SSD de distintas generaciones tiende a comprimirse, ya que la latencia y la eficiencia del controlador pesan más que las velocidades secuenciales máximas. Teamgroup T-Force GA Pro 2TB Teamgroup T-Force GA Pro 2TB El resultado del GA Pro refleja justamente ese escenario. A pesar de tratarse de un SSD PCIe Gen5, no muestra una ventaja clara frente a unidades PCIe Gen4 bien optimizadas, e incluso queda levemente por detrás de algunos modelos orientados a latencias bajas. Al mismo tiempo, es lógico que SSD Gen5 de gama alta, con controladores más agresivos y mayor costo, logren tiempos algo mejores. En conjunto, el benchmark deja en claro que, en gaming, el impacto de pasar de un buen SSD Gen4 a una unidad Gen5 como el GA Pro es limitado, y que su principal fortaleza no está en reducir drásticamente los tiempos de carga, sino en ofrecer un comportamiento sólido y consistente. PCMark 10 PCMark 10 Storage Test simula tareas cotidianas como el arranque del sistema, la carga de aplicaciones, la instalación de software y la copia de archivos, utilizando trazas reales capturadas de aplicaciones de uso común. Esto permite reproducir escenarios de uso diario de forma consistente y repetible. Es uno de los benchmarks más representativos para evaluar SSD M.2, ya que pone el foco en la consistencia del rendimiento, la latencia y la fluidez general del sistema. Sus resultados suelen reflejar con mayor precisión la experiencia real del usuario en el día a día. La mayoría del software moderno se ha escrito para ser una solución multiproceso en la que se puede enviar E/S desde múltiples subprocesos. Esto en teoría debería aprovechar el potencial de los dispositivos NVMe que han aparecido en los últimos años, ya que fueron diseñados para manejar múltiples colas al mismo tiempo. De este modo, PCMark 10 aprovecha todos los subprocesos disponibles y utiliza rastros más nuevos del mundo real. Por eso hemos elegido ejecutar el test Full System Drive Benchmark (que dura entre 50 y 60 minutos) y Quick System Drive (que dura unos 20 minutos). Los detallamos a continuación. PCMark 10 – Full System Drive Benchmark Este benchmark utiliza un amplio conjunto de trazos del mundo real de aplicaciones, algunos juegos y tareas comunes para probar completamente el rendimiento de las unidades modernas más rápidas. Full System Drive Benchmark tarda aproximadamente una hora en ejecutarse y escribe en sus valores por defecto 204 GB en el disco El objetivo del benchmark es mostrar diferencias significativas de rendimiento en el mundo real entre tecnologías de almacenamiento rápido como SATA, NVMe e Intel Optane. Full System Drive Benchmark utiliza 23 rastros, ejecutando 3 pases en cada uno de ellos. Algunos de los rastros incluyen el arranque de Windows 10 y los tiempos de carga al iniciar Battlefield V, Call of Duty Black Ops 4 y Overwatch. Battlefield V – Tiempo de carga del lanzamiento del juego al menú principal. Call of Duty: Black Ops 4 – Tiempo de carga del lanzamiento del juego al menú principal. Overwatch – Tiempo de carga del lanzamiento del juego al menú principal. Grabar un video de gameplay en 1080p/60 FPS con OBS mientras juegas Overwatch. Instalación de The Outer Worlds desde el Launcher de Epic Games. Guardando el progreso del juego en The Outer Worlds. Copiar la carpeta Steam incluyendo Counter-Strike: Global Offensive desde el disco a una unidad externa. Teamgroup T-Force GA Pro 2TB – Full System Benchmark PCMark 10 – Quick System Drive La segunda prueba que ejecutamos en PCMark 10 es Quick System Drive Benchmark, un test más corto con un conjunto más pequeño de trazos menos exigentes para emular el rendimiento en el mundo real. Este benchmark es más adecuado para probar el nivel de rendimiento básico y las unidades de menor capacidad en escenarios de uso menos demandantes. Por lo general, tarda 20 minutos en ejecutarse y la cantidad de bytes escritos en la unidad durante la prueba con la configuración predeterminada es de 23 GB. El benchmark está diseñado para medir el rendimiento de las unidades de sistemas pequeños desde los tradicionales discos duros en el extremo inferior y las SSD PCI Express de nivel de entrada en el extremo superior. Quick System Drive Benchmark utiliza 6 trazos, ejecutando tres pasadas con cada trazo. Tres de los trazos implican la copia de imágenes JPEG y los otros tres utilizan Microsoft Excel, Adobe Illustrator y Adobe Photoshop. En el gráfico de ancho de banda, el T-Force GA Pro de 2TB registra 617.63 MB/s en Full System Drive y 603.7 MB/s en Quick System Drive, ubicándose en una posición intermedia dentro del conjunto. Estos valores reflejan un buen rendimiento en cargas reales del sistema, por encima de la mayoría de los SSD PCIe Gen4, aunque claramente por debajo de los SSD PCIe Gen5 de mayor costo, algo esperable teniendo en cuenta su posicionamiento dentro de la gama Gen5. Al analizar el tiempo de acceso promedio, el GA Pro muestra 43 µs en Full System Drive y 25 µs en Quick System Drive, cifras correctas y bien controladas, aunque no especialmente agresivas. Este comportamiento indica una latencia consistente, pero sin priorizar valores mínimos extremos, lo que encaja con un enfoque orientado a estabilidad y consumo moderado más que a maximizar respuestas instantáneas. Finalmente, en el gráfico de puntaje, el GA Pro alcanza 3.880 puntos en Full System Drive y 5.031 puntos en Quick System Drive, consolidando su posición como una unidad equilibrada dentro del ecosistema PCIe Gen5. Como es lógico, modelos más caros y orientados al segmento entusiasta obtienen mejores puntuaciones, pero en el uso diario estas diferencias tienden a diluirse. En conjunto, PCMark 10 confirma que el GA Pro ofrece una experiencia fluida y consistente, alineada con un perfil de SSD Gen5 mainstream más que con la búsqueda de resultados extremos. Benchmark de DirectStorage 1.2 Por último, corrimos el benchmark de DirectStorage 1.2 con descompresión por GPU, pero los resultados en comparación a otros SSD M.2 no eran tan distantes, incluso enfrentándolo con el SSD M.2 Gen3 XPG. No obstante, el Teamgroup T-Force GA Pro de 2TB tardó 0.37 segundos en cargar los 4.28GB dek test con la humilde RTX 3050. No es el resultado más bajo de todas las unidades PCIe Gen5 que hemos probado, pero quedó a 0.06 segundos del Kingston FURY Renegade G5 de 2TB. Cabe mencionar que el Teamgroup T-Force GA Pro de 2TB ya está certificado para DirectStorage. Por más que el soporte para juegos en PC todavía está más que verde (muy pocos juegos lo soportan), nunca está de más estar preparado a futuro y tener la garantía de que cuenta oficialmente con dicha certificación. Teamgroup T-Force GA Pro 2TB – Benchmark de DirectStorage Al momento de elegir un SSD, ya sea SATA o M.2, uno de los valores que suele aparecer en las especificaciones es el TBW (Terabytes Escritos), que indica la resistencia o vida útil estimada de la unidad. Este valor representa la cantidad total de datos que pueden escribirse en el SSD antes de que comience a degradarse de forma significativa, por lo que es un indicador directo de cuán preparada está la unidad para soportar cargas de escritura intensivas a lo largo del tiempo. Los SSD almacenan información en celdas de memoria flash que se desgastan cada vez que se borran y escriben datos, mientras que la lectura no genera deterioro. Con el paso del tiempo, estas celdas pierden fiabilidad y eventualmente pueden fallar, razón por la cual el TBW sirve como referencia de cuántos datos pueden escribirse antes de que ese desgaste se vuelva crítico. En la práctica, la mayoría de los usuarios nunca alcanza el límite de TBW durante la vida útil normal de un SSD, salvo en escenarios de uso intensivo como edición de video, servidores o cargas de trabajo profesionales. Dicho esto, una clasificación TBW más alta sigue siendo un aspecto importante a considerar, especialmente si el SSD va a utilizarse como unidad principal o en tareas que impliquen escrituras frecuentes. También es habitual que los SSD con mayor resistencia tengan un precio más elevado, por lo que conviene analizar la relación entre costo, TBW y garantía ofrecida por el fabricante. Como se observa en el cuadro, el TeamGroup T-Force GA Pro de 2TB cuenta con una clasificación de 1.200 TBW, una cifra correcta pero más bien conservadora dentro de su segmento. Si bien está alineada con otros SSD de 2TB, queda por debajo de modelos orientados a una mayor resistencia, como el Seagate FireCuda 530 de 2TB o incluso de unidades Gen5 de mayor costo. Esto refuerza nuevamente el perfil del GA Pro como un SSD PCIe Gen5 equilibrado, pensado para uso general y cargas moderadas, más que para escenarios de escritura intensiva prolongada. Dado que el T-Force GA Pro no se comercializa con disipador incluido —independientemente de su capacidad— y considerando que los SSD M.2 PCIe Gen5 presentan un comportamiento térmico exigente incluso en reposo, decidimos acompañar el modelo de 2 TB con el disipador activo T-FORCE DARK AirFlow I. Esta solución ofrece un control térmico consistente, aunque deja en evidencia las elevadas demandas de refrigeración propias de esta generación de unidades. En estado de reposo, el T-Force GA Pro de 2 TB no logra descender de los 50 °C, un valor elevado para una situación sin carga, incluso con el DARK AirFlow I operando al 100 % de velocidad. Bajo carga máxima —realizando lecturas, escrituras y la copia de un backup de 1,8 TB— la unidad alcanzó un pico de 76 °C, una temperatura alta pero aún dentro de parámetros operativos seguros para un SSD PCIe Gen5. Cabe destacar que, a máxima velocidad, el ventilador del disipador resulta claramente audible, lo que supone un compromiso entre ruido y control térmico. T-Force GA Pro 2TB – Reposo T-Force GA Pro 2TB – Carga Máxima Para evaluar con mayor precisión el punto caliente (hotspot) de la unidad, utilizamos una cámara térmica FLIR ONE Edge Pro. En nuestras mediciones, el hotspot externo marcó aproximadamente 51 °C cuando el SSD reportaba 51 °C en CrystalDiskInfo, mostrando una correlación muy precisa entre la lectura interna y la medición térmica externa. Si bien estos valores no pueden considerarse bajos en términos absolutos, confirman que el DARK AirFlow I logra contener de forma efectiva el calor generado por el controlador y la NAND, evitando (pero no por mucho) escenarios de thermal throttling incluso bajo cargas sostenidas. T-Force GA Pro 2TB – Reposo T-Force GA Pro 2TB – Carga Máxima En cuanto al consumo, el T-Force GA Pro de 2 TB muestra un comportamiento claramente superior al de SSD PCIe Gen4, algo directamente ligado al uso del controlador InnoGrit IG5666. En reposo, la unidad se mantiene en un rango aproximado de 1 a 2 W, un valor elevado para un SSD moderno y que indica una gestión energética poco eficiente en estados de baja carga. Durante el uso promedio, incluyendo tareas cotidianas y sesiones de gaming, el consumo se sitúa generalmente entre 2,5 y 4 W, con picos breves al cargar aplicaciones o niveles, pero sin mantenerse de forma constante en valores extremos. Bajo carga máxima sostenida, como transferencias secuenciales prolongadas o pruebas sintéticas intensivas, el GA Pro alcanza consumos cercanos a los 6–8 W, con un valor típico alrededor de 7 W. Esta cifra es coherente con su posicionamiento como SSD PCIe Gen5 de enfoque equilibrado y se mantiene por debajo de soluciones Gen5 más agresivas que requieren refrigeración activa. En sistemas de escritorio este nivel de consumo no supone un problema práctico, aunque en equipos portátiles puede traducirse en mayores temperaturas y menor autonomía, reforzando su orientación principal hacia plataformas de escritorio. Por todo lo mencionado, y considerando que el GA Pro de 2 TB es una unidad con PCB de doble cara, no resulta una opción ideal para laptops ni ultrabooks, especialmente debido a su consumo energético elevado y a la necesidad de contar con una disipación térmica robusta para evitar aumentos de temperatura. Esta misma consideración aplica en el caso de consolas como PlayStation 5, donde su rendimiento es correcto pero no destaca frente a otras alternativas más eficientes, así como en handhelds como Steam Deck, ROG Ally y dispositivos similares, cuyos márgenes térmicos y energéticos son más limitados y se benefician de unidades de menor consumo y diseño de una sola cara. El T-Force GA Pro de 2 TB brinda un rendimiento acorde a su posicionamiento dentro del segmento PCIe Gen5, destacándose por su estabilidad en cargas secuenciales sostenidas y por una escritura consistente a lo largo de los distintos benchmarks. No apunta a romper récords de velocidad, pero sí a ofrecer un comportamiento predecible y sólido, algo que se refleja tanto en pruebas sintéticas como en escenarios de uso real. En este sentido, se ubica claramente por encima de la mayoría de los SSD PCIe Gen4 y confirma el salto generacional, aunque sin entrar en el terreno de los modelos Gen5 más agresivos. Desde el punto de vista del precio, en Estados Unidos el GA Pro de 2 TB suele encontrarse en un rango aproximado de 130 a 160 dólares, lo que lo coloca por debajo de los SSD PCIe Gen5 de gama alta. Para ponerlo en contexto, modelos como el Crucial T705 de 2 TB, el Kingston Fury Renegade G5 de 2 TB o el Corsair MP700 Pro de 2 TB suelen ubicarse entre los 250 y 350 dólares, dependiendo del fabricante y la refrigeración incluida. Esta diferencia de precio es coherente con el enfoque de cada producto, ya que esos modelos buscan maximizar el rendimiento absoluto, mientras que el GA Pro prioriza equilibrio y eficiencia. En Argentina, como ocurre con casi todo el hardware de última generación, los valores se elevan de manera considerable. El GA Pro de 2 TB suele verse en un rango aproximado de 450.000 a 550.000 pesos, dependiendo del vendedor y el momento del mercado. En comparación, los SSD PCIe Gen5 de gama alta de 2 TB pueden superar fácilmente los 700.000 u 800.000 pesos, e incluso acercarse o pasar el millón en algunos casos. Esta brecha hace que el GA Pro resulte una opción relativamente más accesible dentro de una generación que, en general, sigue siendo costosa. Si se amplía la comparación a otras alternativas de 2 TB, incluso dentro de PCIe Gen4, aparecen unidades como el Seagate FireCuda 530, el Samsung 990 Pro o el WD Black SN850X, que en muchos casos ofrecen un rendimiento muy competitivo en uso diario a precios sensiblemente menores. Frente a estas opciones, el atractivo del GA Pro pasa por el acceso a PCIe Gen5 y por un mejor rendimiento secuencial sostenido, aunque la diferencia práctica en tareas cotidianas no siempre justifique el salto de precio para todos los usuarios. En conclusión, el TeamGroup T-Force GA Pro de 2 TB se posiciona como un SSD PCIe Gen5 equilibrado y bien pensado, que ofrece un rendimiento sólido, buena estabilidad térmica y una experiencia consistente sin buscar el extremo del mercado. No es la opción indicada para quienes persiguen el máximo rendimiento sin importar el costo, pero sí resulta una alternativa muy razonable para usuarios entusiastas y profesionales que quieren dar el salto a Gen5 con una inversión más controlada, especialmente en mercados donde la diferencia de precio con los modelos tope de gama es significativa. Este review del T-Force GA Pro de 2TB fue realizado con un sample proporcionado por Teamgroup. Teamgroup SSD M.2 T-Force GA Pro 2TB – ReviewRendimiento90%Eficiencia75%Temperatura60%Terabytes Escritos (TBW)80%Consumo75%Precio90%Lo bueno:Rendimiento consistente en transferencias secuenciales y escritura sostenida, ideal para cargas prolongadas.Gestión térmica conservadora y efectiva, con mínimo throttling.Atractiva relación precio-prestación dentro de los PCIe Gen5, especialmente frente a modelos de gama alta más caros.Lo malo:TBW estándar pero no destacado dentro del segmento de 2TB.Temperaturas altas incluso con un cooler por aire activo al 100%.No se ofrece en un bundle con el DARK AirFlow I, lo cual obliga al usuario a buscar uno cooler por otro lado.2026-02-0282%Nota FinalPuntuación de los lectores: (2 Voto)84%Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Threads (Se abre en una ventana nueva) Threads Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Compartir en Reddit (Se abre en una ventana nueva) Reddit Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Dejar una respuestaCancelar respuesta