HELL IS US – Review MadHatter 01/09/2025 Game Reviews Estamos por entrar en la época más ajetreada del año para los gamers (ni hablar de nosotros que hacemos análisis), marcada por la avalancha de lanzamientos, y ya tenemos entre manos uno de los primeros. Hell is Us, publicado por Nacon y desarrollado por Rogue Factor (Mordheim: City of the Damned y Necromunda: Underhive Wars), brinda una experiencia diferente al resto, mezclando combate soulslike (sin jefes explícitos) con un gran enfoque en la narrativa y puzzles, complementada por modalidad de exploración old-school sin muchas indicaciones de por medio. Esta inusual mezcla de mecánicas me atrapó desde el primer momento y, durante las veinticinco horas que me duró la aventura, me mantuvo enganchado de principios a fin con un buen ritmo de juego, dado que siempre hay nuevas zonas por explorar o acertijos que resolver. Eso sí, Hell is Us no está exento de algunos puntos flojos que tal vez no todos los jugadores lleguen a perdonar. La historia de Hell is Us nos pone en la piel de Remi, un ciudadano de Hadea que, cuando era niño, fue sacado ilegalmente del país por su madre para evitar que participara en el eterno conflicto que lo azota. Muchos años después, ya en la adultez, Remi decide regresar a Hadea en busca de sus padres. Sin embargo, este viaje no solo lo llevará a enfrentar su pasado, sino que también le dará un propósito para su vida y su futuro. Siendo sincero, la historia de Hell is Us me pareció un tanto simplona. Si bien la búsqueda de los padres de Remi se resuelve relativamente rápido, su propósito de quedarse en Hadea para ayudar a la gente y al país me resultó bastante pobre. Esto se debe a que Remi padece un trastorno de personalidad antisocial (TPA), lo que lo lleva a experimentar una marcada indiferencia hacia los demás. Por eso, que de pronto sienta una conexión con sus raíces me pareció incoherente. Por otro lado, lo que sí me encantó del juego fue el lore. Hadea es un país que lleva miles de años en guerra. Si buscamos una comparación, podríamos decir que se asemeja a la situación de Corea si se tratara de un solo país dividido en dos facciones. Sería un territorio cerrado, donde no se permite la entrada ni salida de sus ciudadanos, lo que genera un fuerte hermetismo. En este caso, Hadea cuenta con dos facciones principales: los Palominos (de carácter religioso) y los Sabinianos o Sabs (de corte progresista). A lo largo de la historia, cada facción cometió actos innombrables contra la otra, y esa tensión se refleja durante la aventura a través de los registros históricos que vamos encontrando. Además, no solo se nos presenta el conflicto político y social, sino también un trasfondo más profundo: los enemigos a los que nos enfrentamos en la aventura no son una amenaza nueva, sino que ya han aparecido en otras épocas de la historia de Hadea, lo que otorga un sentido de recurrencia y fatalidad al relato. Esta subtrama en Hell is Us está estrechamente vinculada con la historia principal del juego y resulta vital para comprender y resolver su desenlace. Ahora, pasando al contenido secundario, Hell is Us ofrece bastante para hacer. En primer lugar, las misiones secundarias se presentan bajo el nombre de Buenas Obras, que consisten básicamente en ayudar a los NPC que encontramos a lo largo de la aventura, generalmente personajes secundarios. Al completarlas no recibiremos una recompensa directa de la persona a la que ayudamos, sino que deberemos acudir a un NPC específico encargado de entregarnos las recompensas por la mayoría de las actividades secundarias. Un detalle importante de Hell is Us es que, una vez desbloqueadas, las Buenas Obras aparecen registradas en su propio menú, pero la información que obtenemos allí es mínima: solo sabremos que la misión está activa y en qué zona la conseguimos. Esto hace que su resolución sea bastante complicada, ya que muchas veces requieren objetos que se encuentran en otras áreas, obligándonos a retroceder o explorar regiones recién desbloqueadas. El problema se intensifica a medida que avanzamos en la historia, porque el mapa se amplía considerablemente y aumenta la cantidad de zonas explorables. Para empeorar la situación, algunas Buenas Obras se pueden fallar, lo que resulta frustrante para los jugadores que buscan completar el 100%. De hecho, existe un logro que exige finalizar todas las Buenas Obras, y fallar una sola misión nos deja automáticamente fuera de él. Además de estas, Hell is Us cuenta con misterios, que suelen estar ligados a rompecabezas repartidos por los mapas. Generalmente implican recolectar llaves y usarlas en cofres para desbloquear recompensas. Lo positivo es que las llaves tienen un solo uso, de modo que, una vez empleadas, desaparecen tras cumplir su propósito. Otro añadido interesante de Hell is Us son los bucles temporales. Cada mapa incluye al menos dos, y para completarlos debemos eliminar a los enemigos designados como guardianes. Aunque el término “guardianes” podría sugerir que vigilan directamente el bucle, en realidad pueden encontrarse en cualquier punto del mapa y no se distinguen visualmente de los enemigos comunes, lo que dificulta identificarlos. Afortunadamente, existe un objeto que nos permite localizar al guardián más cercano, lo que hace la tarea más manejable. Una vez eliminados todos, podremos acceder al bucle temporal y, utilizando un objeto especial, eliminarlo definitivamente. Por último, pero no menos importante, están las Cámaras de Conocimientos. Durante la aventura encontraremos varias puertas bloqueadas con rompecabezas que debemos resolver. Estos suelen consistir en colocar símbolos en un orden específico. Para descubrir la solución, es necesario investigar diversos objetos obtenidos a lo largo de Hell is Us. Al identificarlos, recibimos fragmentos de lore y vamos llenando una barra de progreso que, al completarse, nos otorga el código correspondiente a una puerta en particular. Las recompensas de estas cámaras suelen ser bastante valiosas, ya que en ellas podemos conseguir armas y habilidades para nuestro personaje. No disponemos de mapa ni de marcadores, lo que nos obliga a prestar atención a la información que nos brindan los personajes para avanzar en la historia o resolver los diferentes rompecabezas. Lo único que podemos utilizar es una brújula y otro objeto destinado a localizar a los guardianes de los bucles temporales. Desde mi punto de vista, esta propuesta resulta interesante, aunque está pensada sobre todo para quienes pueden dedicarle bastante tiempo al juego. En caso de dejarlo varios días, retomar la partida puede volverse un verdadero desafío, ya que es fácil olvidar qué estábamos haciendo o cómo resolver determinados problemas. El título, además, ofrece una buena variedad de zonas para explorar: pueblos, bosques, pantanos, edificios, tumbas y criptas, cementerios, cuevas y minas, entre otros escenarios destacados. A esto se suma una ambientación muy lograda, que refuerza la sensación de estar jugando una experiencia más cercana al género de terror que a una aventura convencional. Si añadimos la música, la inmersión se vuelve aún mayor, dando como resultado una experiencia completa Como mencioné anteriormente, el combate es similar al de los soulslike, aunque introduce algunos cambios interesantes. Lo más importante es que no contamos con un objeto predeterminado para curarnos. Existen botiquines, pero son limitados y, una vez consumidos, no hay forma de obtener más. Para suplir esto, Hell is Us presenta un sistema en el que debemos atacar a los enemigos para llenar nuestra barra de curación. Para activarla, debemos presionar un botón en el momento exacto, generalmente después de ejecutar un combo, lo que se indica con una aureola blanca alrededor del personaje. Al completar esta mecánica, no solo recuperamos vida, sino también resistencia, lo cual es vital, ya que recibir daño también reduce nuestra resistencia y dificulta realizar ataques. Dominar esta técnica es, por lo tanto, fundamental para sobrevivir. El armamento de Hell is Us, aunque sus opciones son escasas, ofrece bastante personalización. Disponemos de una espada de una mano, un mandoble, hachas dobles y una guja, pudiendo equipar dos armas al mismo tiempo y alternarlas rápidamente durante los combates. Cada arma de Hell is Us cuenta con un grado (del 1 al 5) y un nivel (del 1 al 20). Al mejorar un arma de grado, debemos elegir una esfera límbica, que determina las habilidades que esta podrá usar. Una vez elegida, no puede cambiarse. Existen cuatro tipos de esferas: ira (rojo), terror (verde), éxtasis (amarillo) y pesar (azul). Cada arma puede equipar hasta tres habilidades de estas esferas, además de una extra proveniente de las reliquias. El equipamiento de Hell is Us se complementa con dos anillos, que funcionan como defensa adicional al aumentar la protección y la vitalidad, además de otorgar alguna pasiva menor. También podemos portar dos reliquias: una activa y otra pasiva. Las reliquias activas proporcionan habilidades muy poderosas, aunque con tiempos de enfriamiento bastante largos (entre tres y nueve minutos), mientras que las pasivas mejoran el daño del personaje, ya sea en sus habilidades o en sus armas. Cabe destacar que únicamente las armas suben de nivel: el personaje en sí no progresa en ese sentido. Otro aspecto a considerar en Hell is Us es el uso del dron en combate. Este suele proporcionar habilidades de apoyo y control de masas, lo que resulta especialmente útil al enfrentarnos a grupos numerosos de enemigos. Sin embargo, es precisamente en este apartado donde Hell is Us más decae. La variedad de enemigos es muy limitada, apenas entre seis y ocho tipos, que se repiten constantemente a lo largo de la aventura, sólo con más vida, daño y alguna habilidad adicional. Lo más decepcionante de Hell is Us es la ausencia total de combates contra jefes, lo que desaprovecha enormemente el potencial del sistema de combate, que podría brillar mucho más con enfrentamientos épicos y variados. Al iniciar la aventura podemos elegir la dificultad de los combates entre tres opciones: Indulgente, Equilibrada e Implacable. La diferencia entre ellas radica en la vida, el daño y la agresividad de los enemigos. Además, es posible personalizar la dificultad mediante un control deslizante. Finalmente, existe un ajuste adicional independiente de la dificultad: la penalización por morir. Si la desactivamos, no sufrimos ninguna consecuencia; pero si la activamos, cada vez que muramos los enemigos reaparecerán y perderemos todos los materiales y experiencia acumulados hasta el último punto de control. En el apartado gráfico, lo primero que hay que mencionar es que Hell is Us está desarrollado en Unreal Engine 5. La verdad es que no tuve ningún problema de stuttering en ningún momento. Puede que le falte un poco de optimización, pero en líneas generales el juego en ultra corre muy bien y se ve excelente. Para dar una referencia, lo probé con un i7 12700, 32 GB de RAM y una RTX 3080: jugando con todos los gráficos en ultra fácilmente alcanzaba los 100 FPS utilizando DLSS y Frame Generation de AMD. Sin el Frame Gen de AMD apenas llegaba a unos 60 FPS, bastante más justo. Lo curioso de Hell is Us es que, para activar el FSR de AMD, es necesario reiniciar el juego. Una vez reiniciado, se puede habilitar el Frame Gen, desactivar el FSR y cambiarlo por DLSS. Lo más extraño es que este proceso hay que repetirlo cada vez que iniciamos el juego, lo cual resulta realmente llamativo y un tanto bizarro. Fuera de este detalle, Hell is Us ofrece una amplia variedad de opciones gráficas para ajustarlas a nuestro gusto. Y ya que hablamos del apartado visual, debo admitir que la ambientación y los escenarios me encantaron, ya que logran transmitir tanto el paso del día como la atmósfera pesimista que acompaña la historia. En lo que respecta al audio y las voces, el compositor Stéphane Primeau tomó como inspiración películas como Aniquilación, Alien e Interestelar para dar forma a la banda sonora del juego. Su trabajo es excelente, logrando transmitir tensión y opresión a lo largo de toda la aventura sin recurrir al terror explícito, lo que resulta perfecto para la propuesta, ya que potencia la exploración y el misterio. En cuanto a las voces de Hell is Us, la que más destaca es la de Elias Toufexis, conocido por interpretar a Adam Jensen en Deus Ex: Human Revolution y Deus Ex: Mankind Divided. Al igual que en aquellos títulos, Toufexis ofrece una interpretación sobresaliente en su papel de Remi. Sin embargo, las demás voces tampoco se quedan atrás; en general, el trabajo con las voces es muy sólido y consigue dar vida a cada uno de los personajes. Hell is Us es un recordatorio de cómo eran los juegos en sus inicios, sin tanta asistencia mediante mapas o marcadores detallados que te indicarán constantemente a dónde ir. La propuesta apuesta por la exploración y la resolución de rompecabezas, que si bien pueden resultar desafiantes, nunca llegan a ser imposibles; basta con prestar atención, ya que la mayoría de las soluciones están más cerca de lo que parece. Sin embargo, hubo momentos en los que sentí que hacía falta un poco más de información, especialmente en el contenido secundario. Muchas veces este obliga a recorrer múltiples mapas y, con el tiempo, es fácil olvidar qué había que hacer o con quién debíamos hablar. Otro aspecto que no terminó de aprovecharse del todo fue el combate. No porque se sintiera tosco o mal diseñado —todo lo contrario: es ágil, divertido y ofrece una buena variedad de opciones para enfrentarse a los enemigos—, sino porque la diversidad de adversarios es demasiado limitada, y la ausencia de jefes o enemigos realmente importantes le resta impacto a la experiencia. Sin mucho más para agregar, Hell is Us me pareció una propuesta original y, de alguna manera, refrescante. Su combate soulslike con una grado de dificultad por debajo de la media hace que sea un título apto para un público más amplio que no tolera demasiadas frustraciones al enfrentar jefes- ya que aquí no hay. A esta le sumado una exploración old-school sin marcadores, puzzles bastante robustos, un lore sumamente atractivo y, créase o no, una muy buena optimización, sin stutters o problemas de frame pacing de por medio (lo cual es raro en un juego con Unreal Engine 5). Este review de PC de HELL IS US fue realizado con una copia de prensa proporcionada por Nacon/Rogue Factor. HELL IS US - ReviewHistoria85%Gameplay85%Gráficos90%Música y Sonidos90%Optimización85%Precio85%Lo bueno:La libertad de la exploración sin la necesidad de contar con mapas o marcadores.Combate ágil y divertido con una amplia personalización.El lore por fuera de la historia es atrapante y entretenido.Lo malo:La historia es bastante simple sin giros argumentales importantes.La falta de variedad de enemigos y la ausencia de jefes.El contenido secundario resulta un tanto complicado de resolver por falta de indicaciones.2025-09-0185%Nota FinalPuntuación de los lectores: (12 Voto)82%Comparte esto: Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Compartir en WhatsApp (Se abre en una ventana nueva) WhatsApp Compartir en Threads (Se abre en una ventana nueva) Threads Compartir en Telegram (Se abre en una ventana nueva) Telegram Compartir en LinkedIn (Se abre en una ventana nueva) LinkedIn Compartir en Reddit (Se abre en una ventana nueva) Reddit Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Dejar una respuestaCancelar respuesta