Después de transformarse en uno de los nombres más reconocidos dentro de la industria gracias a A Way Out, It Takes Two y Split Fiction, resulta bastante fácil olvidarse que mucho antes de convertir las experiencias cooperativas en una marca registrada, Josef Fares debutó con una propuesta considerablemente más pequeña pero igual de particular. Mucho antes de fundar Hazelight Studios y comenzar a acumular premios, el creativo sueco presentó Brothers: A Tale of Two Sons, una aventura publicada originalmente por 505 Games que sorprendió en 2013 gracias a una combinación de puzzles, exploración y narrativa emocional mediante una mecánica tan simple como brillante.

Más de una década después, aquella experiencia regresa mediante una reconstrucción completa que intenta actualizar visualmente uno de los trabajos más recordados de Fares sin modificar demasiado aquello que convirtió al original en una de las mayores sorpresas de su momento.

Luego de haber fallecido su madre, el padre de ambos hermanos contrae una grave enfermedad cuyo único remedio aparentemente puede encontrarse en una especie de árbol mágico ubicado en una tierra lejana. Los hermanos parten entonces hacia su destino en busca de una cura en una travesía que inicialmente parece relativamente terrenal y ordinaria, aunque poco tiempo después comienza a transformarse en algo considerablemente más fantástico y extraño. A medida que el recorrido avanza volverán a aparecer criaturas mágicas voladoras, gigantes, trolls y distintos personajes que buscarán ayudar a ambos protagonistas mientras otros intentarán complicarles bastante las cosas.

Todo vuelve a desarrollarse prácticamente sin diálogos tradicionales, textos ni demasiadas explicaciones acerca de qué camino seguir y tampoco es algo que realmente haga falta porque el recorrido continúa siendo relativamente lineal. Nuevamente todos los personajes utilizan aquel extraño dialecto incomprensible acompañado por sonidos, expresiones y gestos que ya formaban parte de la identidad del juego original. Hace años comparabas esa comunicación con una especie de Swenglish llevado al extremo y la sensación continúa siendo bastante parecida, aunque Brothers vuelve a demostrar que puede transmitir muchísimo más mediante lenguaje corporal y pequeñas situaciones que mediante conversaciones interminables.

A lo largo del viaje volveremos a encontrarnos con una extensa cadena de pequeños puzzles acompañados por traversal y situaciones donde ambos hermanos deberán colaborar constantemente para avanzar. Algunas acciones vuelven a depender de la fuerza física del hermano mayor mientras otras aprovechan el tamaño y agilidad del menor para atravesar espacios reducidos o resolver distintos obstáculos. Gran parte de la gracia continúa estando en descubrir cómo ambos personajes se complementan constantemente y la fórmula sigue funcionando porque nunca intenta convertirse en algo más complejo de lo necesario.

Por supuesto que no todo ocurre caminando o balanceándose entre estructuras porque nuevamente aparecerán mecanismos, pequeñas situaciones particulares y distintos cambios de ritmo durante gran parte del recorrido. Tal como sucedía originalmente, el juego continúa introduciendo ideas nuevas de manera constante y rara vez aparece la sensación de estar haciendo exactamente lo mismo durante demasiado tiempo. Incluso sin apoyarse en sistemas complejos o grandes secuencias de acción, Brothers sigue encontrando formas bastante inteligentes de mantener la aventura fresca prácticamente hasta el final.

Una parte importante del trabajo realizado para esta nueva versión naturalmente aparece en el apartado visual y el salto gráfico comienza a hacerse evidente prácticamente desde los primeros minutos. Utilizando Unreal Engine 5 como base, el remake mejora iluminación, modelados, vegetación y efectos ambientales para darle una presencia mucho más moderna a escenarios que ya tenían muchísimo encanto originalmente. Algunos lugares que hace años resultaban memorables ahora directamente parecen escenas sacadas de una película animada y el nivel de detalle general consigue una mejora considerable respecto al lanzamiento original.

Aunque el resultado visual claramente es superior, existe una sensación algo extraña en determinados momentos porque parte del encanto original parecía apoyarse mucho en una estética más estilizada y cercana a una fábula clásica. Esta nueva versión intenta acercarse un poco más a una presentación realista y aunque técnicamente funciona muy bien, algunas escenas parecieran perder una pequeña parte de aquella identidad visual tan particular que ayudaba a diferenciar al juego hace más de una década.

La versión de PC además incorpora varias herramientas modernas bastante bienvenidas entre las opciones gráficas disponibles y aparecen tecnologías como NVIDIA DLSS 2, AMD FSR y TSR para recuperar cuadros por segundo sin afectar demasiado la calidad visual, especialmente en resoluciones elevadas. Intel XeSS quedó afuera y tampoco existe soporte para Frame Generation, algo que probablemente muchos esperaban considerando la tendencia actual de lanzamientos en PC. Aun teniendo estas opciones disponibles, comenzaron a aparecer reportes relacionados con rendimiento irregular y pequeñas caídas de FPS dependiendo de la configuración utilizada.

Utilizar teclado y mouse continúa funcionando correctamente aunque vuelve a aparecer exactamente la misma sensación que dejaba el original hace años. Controlar simultáneamente a ambos hermanos sigue sintiéndose considerablemente más natural mediante gamepad y existen momentos donde los sticks analógicos terminan haciendo bastante diferencia. Algo similar ocurría anteriormente y continúa siendo una recomendación bastante fácil para quienes quieran jugarlo en PC de la manera más cómoda posible.

La música también continúa siendo uno de los aspectos más destacados de toda la experiencia y sigue acompañando perfectamente muchos de los momentos importantes del recorrido. Las escenas más emotivas y determinados eventos particulares continúan golpeando exactamente igual que hace más de una década y vuelven a demostrar que Brothers sigue teniendo una enorme capacidad para generar emociones utilizando recursos extremadamente simples.

Sin mucho más para agregar, Brothers: A Tale of Two Sons Remake vuelve a demostrar que algunos juegos pueden envejecer muchísimo mejor de lo esperado y que determinadas historias siguen funcionando incluso muchos años después. Más allá de las mejoras visuales y los retoques técnicos, la esencia continúa siendo exactamente la misma y vuelve a recordar por qué esta aventura terminó convirtiéndose en una de las experiencias más recordadas de su generación.

Este review de Brothers: A Tale of Two Sons Remake fue realizado con una copia de prensa de PC proporcionada por 505 Games/Avantgarden SRL.

Brothers: A Tale of Two Sons Remake - Review
Historia85%
Gameplay80%
Gráficos85%
Música y Sonidos90%
Optimización75%
Precio80%
Lo bueno:
  • Renovación gráfica muy bien lograda y escenarios considerablemente más detallados.
  • Soporte para NVIDIA DLSS 2 y AMD FSR en PC.
  • El impacto emocional continúa funcionando igual de bien.
Lo malo:
  • Rendimiento irregular en algunas configuraciones.
  • La experiencia continúa sintiéndose mejor con gamepad.
  • Agrega pocas novedades reales fuera del salto visual.
80%Nota Final
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Sobre El Autor

Editor en Jefe. PR.

Rosario. Santa Fe. Argentina

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