Mientras que The Coalition ha prometido soporte para configuraciones Multi-GPU para Gears of War: Ultimate Edition, además de haber lanzado ya cuatro parches que mejoraron su rendimiento, parece que el pronóstico para el problemático y mal optimizado port de la versión de Windows 10 Quantum Break, no es del todo bueno. Al menos no para los usuarios de SLI o Crossfire.

Si bien los problemas de frame pacing/stuttering y tasa de refresco se solucionarán en el próximo parche, un representante de Remedy afirmó que el motor gráfico de Quantum Break no cuenta con soporte para configuraciones Multi-GPU, cuya implementación llevaría demasiado trabajo el estudio. En un thread su foro, Remedy recomienda usar momentáneamente el set de drivers Radeon Software Crimson Edition 16.4.1 para AMD y 362.00 WHQL para Nvidia.

Además de lo mencionado, el primer Title Update para la versión de Windows 10 de Quantum Break, también intentará mejorar el rendimiento tanto en AMD en Nvidia, agregará un botón para salir del juego (por una cuestión de formalidad) y por último, se agregará una opción que permitirá a los usuarios desactivar la filigrana (filmgrain), más allá de que para los desarrolladores es una decisión artística (o mejor dicho, para esconder las imperfecciones de la resolución no nativa) y preferirían que Quantum Break se juegue con la filigrana activada.

Dejando de lado el ridículo y exorbitante precio de $1800 para los Argentinos -y similares precios para otros países de latinoamérica- es una pena que no podamos disfrutar de Quantum Break como se debe. Como algunos sabrán, la versión de PC de Windows 10 no corre en su resolución nativa en resoluciones superiores a 720p, dado que el nuevo motor gráfico de Remedy usa un peculiar método de reconstrucción de renderizado. Al jugar en 1080p por ejemplo, está técnica reconstruye la imagen a partir de cuatro buffers en 720p usando MSAAx4, resultando en una visual general un tanto borrosa y lógicamente no tan nítida como una nativa en 1080p. En 4k es sencillamente impresionante al margen de su visual poco nítido, y sin dudas de los mejor que se ha visto en estos últimos años, aunque nadie (excepto yo, claro) se atrevería a jugar a 15-20fps para capturar algunas imágenes en 4k.

Si bien la calidad gráfica de lo nuevo de los creadores de Max Payne y Alan Wake nos deja con la boca abierta (con una visual comparable o inclusive mejor que The Order: 1886 de PS4), el hecho de que el juego corra a 30-35fps en 1080p con una GTX 980Ti (con detalles al máximo), está de más decir que el soporte para más de un GPU era obviamente necesario. Siendo un juego exclusivo para DirectX12, por el momento Quantum Break corre mejor en placas de video AMD, pero aún con una Fury X, Quantum Break está lejos de llegar a la tasa de cuadros ideal, inclusive en 1080p. Olvidémonos de jugar en 4k hasta la próxima generación de GPUs de Nvidia y AMD. Con suerte se pueda llegar a 30fps en 4k con los GPUs de alta gama de la arquitectura Pascal o Polaris.

A pesar de los esfuerzos de Phil Spencer por promocionar Windows 10 y la Plataforma Universal de Windows, la iniciativa de Microsoft y la recepción por parte de los usuarios no ha sido del todo favorable, y con justa razón. Teniendo en cuenta el historial de títulos exclusivos de la tienda de Windows 10, el único que ha sido lanzado -casi- sin inconvenientes, es Killer Instinct: Season 3, así que en esta ocasión, no  nos podemos quejar del port de Iron Galaxy (irónicamente, el estudio responsable del controvertido port de Batman: Arkham Knight).

Recuerden darse una vuelta por nuestra galería de imágenes en 4k. También les dejamos los primeros 40 minutos en 1080p con detalles al máximo: