Coming of Age.

Dice el dicho que segundas partes nunca fueron buenas. Y Telltalte Games se pone a prueba con la segunda temporada de su laureado y exitoso juego de The Walking Dead. Aquella primera temporada había significado un antes y un después para Telltale. Para ese entonces, era una pequeña empresa sin demasiado renombre, que se dedicaba a crear aventuras gráficas de franquicias algo viejas y olvidadas (Monkey Island, Sam & Max, Back to the Future, etc.). The Walking Dead fue un cambio de paradigma, un salto hacia adelante -si se quiere- para la empresa norteamericana.

El éxito de la primera temporada llegó aferrado a una explosión en popularidad de las franquicias de muertos caminantes en la televisión y las páginas de los comics, y Telltale pudo capitalizarlo al máximo, al punto que en el año 2012, The Walking Dead fue considerado por muchos sitios especializados como el mejor juego del año. Esto no significa que la “receta” de Telltale no tenga sus detractores. Es sencillo comprender las críticas hacia un producto que ha abandonado casi por completo el gameplay clásico de las aventuras gráficas, para remplazarlo por una suerte de “interactive movies” en la vena de los juegos de David Cage. Sin embargo, creo que esto ha sido un gran acierto por parte de los chicos de Telltale, que se han destapado como grandes contadores de historias. Es cierto que sus últimos juegos pueden ser catalogados como simples historias al estilo “elige tu propia aventura”, pero son buenas historias y Telltale tiene la buena costumbre de no vender gato por liebre, como suele suceder con otras empresas. Es hora entonces de analizar si The Walking Dead – Season 2 está a la altura de lo mejor de la empresa.
A partir de este punto de la reseña se van a encontrar con spoilers de la primera temporada, la reseña en sí no contiene spoilers de la segunda temporada pero sí algunos comentarios, al ser un juego basado casi un 100% en la narrativa, es conveniente no seguir leyendo si aún no completaron la primera temporada de la aventura.

A girl against the world.

La primera temporada de The Walking Dead ubicaba al jugador en el rol de Lee Everett, profesor de historia, ex-convicto y líder natural. Personaje que controlamos durante el 99% del transcurso del relato. El 1% restante le corresponde a Clementine, la pequeña de 8 años a la que Lee adopta en medio del caos. La escena final del ciclo funcionaba como un “pase de antorcha” ideal entre el personaje que controlábamos en ese entonces y el que vamos a controlar ahora. El corazón de aquella brillante temporada estaba en la relación entre Lee y Clementine. A lo largo de los cinco capítulos iniciales, el lazo forjado entre ambos personajes tomaba forma de acuerdo a las decisiones del jugador. Clementine funcionaba como un espejo que nos obligaba constantemente a cuestionar nuestra propia moralidad frente a un mundo que, más allá de los titulares muertos vivientes, no ofrecía jamás una distinción clara entre el bien y el mal. A través de Lee forjábamos la personalidad de Clementine y le enseñábamos a sobrevivir en un mundo hostil.

Esta nueva temporada nos pone de lleno en la piel de Clementine, poco tiempo después de los trágicos sucesos del final de la temporada anterior. El cambio en el personaje significa, a su vez, un cambio en el tono de la historia. Esta vez hay menos lugar para la esperanza y los momentos de tono más ligero (aún teniendo en cuenta que la primera temporada era bastante oscura, se permitía algunos momentos más tranquilos). Lamentablemente, al jugar con Clem, perdemos ese “espejo” que teníamos en el primer quinteto de capítulos, de cara a nuestras acciones. Ya no tenemos un polo de moral que nos haga pensar dos o tres veces nuestras decisiones. Clem es Clem, y ella tiene que sobrevivir como sea.

Eso no quiere decir que la historia pierda fuerza. Telltale ha logrado -una vez más- construir momentos increíblemente tensos donde una barra de tiempo se va agotando lentamente, mientras nos obligan a tomar una decisión de vida o muerte que nunca quisiéramos tomar en nuestras vidas. En ese sentido, la segunda temporada cumple con creces, en especial durante un mini-arco que se desarrolla entre el segundo y tercer capitulo y que nos introduce a uno de los mejores villanos que he visto en mi vida gamer.

Además de este villano -cuya identidad mantendré en secreto para evitar spoilers-, Clem conoce a lo largo de los cinco episodios, a un nuevo elenco de variopintos personajes. Lamentablemente, la mayoría de ellos no me resultaron del todo interesantes, y con la excepción de un par de personajes que funcionan como una especie de péndulo entre los dos extremos a los que podemos llevar a Clementine, el resto de ellos van a ser olvidados rápidamente. Un punto flojo de esta temporada -con respecto a la primera- es que algunos personajes parecen existir únicamente como generadores de conflictos, vacíos de personalidad.

Pero a pesar de algunas falencias en el mundo que rodea a Clem, hay que reconocer que es un personaje espectacular. No hay que olvidar en ningún momento que el juego nos pone en control de una niña que aún no llega a la pubertad. Una pequeñita que fue al infierno y volvió, cambiada, diferente, templada por las enseñanzas de Lee y por un mundo que ya no tiene vuelta atrás. Jugar con este tipo de personaje es toda una experiencia. Clementine combina una fuerza y voluntad para sobrevivir increíbles con toda la fragilidad típica de su edad y condición de (doblemente) huérfana. Clementine es fascinante y es sin dudas el punto más alto de esta temporada.

Weakness, incompetence, it puts all of us in danger and it will not be tolerated!

No vamos a encontrar mecánicas de juego muy diferentes en esta nueva temporada, comparado a lo ya visto en otras entregas recientes de Telltale. Controlamos a Clementine a lo largo de distintas instancias en la historia y el juego nos obliga a tomar decisiones que alteran en cierta forma los resultados de los distintos eventos, y a pesar de haber un camino pre-establecido -como en las otras aventuras de Telltale-, esta vez es posible acceder a diferentes finales, de acuerdo a las últimas dos o tres decisiones que tomemos. Una vez más, el cambio de personaje implica que en esta ocasión no estamos al mando del grupo, como con Lee, pero a cambio tenemos la chance de usar la condición especial de Clementine para influir las decisiones de los personajes adultos. Así es posible demostrar coraje, enojo o simplemente “hacerle ojitos” a los mayores, para que cedan ante la presión ejercida por nosotros como jugadores. Sin dudas esto implica un cambio en la dinámica de interacción con otros personajes y el mundo; y por muchos momentos de la historia, el juego nos hace sentir que no tenemos control alguno de la situación, lo cual contribuye a elevar la tensión.

Y por supuesto, hay zombies. Muchisimos zombies, o “walkers” como les dicen en este mundo. Y en varias ocasiones tenemos que enfrentarnos a los muertos caminantes con Clementine y las limitadas armas que tiene a su alcance. Una vez más, usar a Clementine agrega un elemento extra de tensión a los enfrentamientos, ya que tareas como empujar una mesa o treparse por una ventana le suponen un esfuerzo mayor que a un personaje adulto. Lamentablemente, el juego es bastante fácil y es muy difícil “perder”. Las pocas veces que he tenido dificultades para superar alguna etapa se debió más bien a una comunicación obtusa por parte del juego. Muchas veces hay que pensar cuáles son los controles adecuados a la situación.

“This group is crumbling, please don’t go down with them”.

En el aspecto técnico, esta temporada repite todas las fortalezas y falencias de la anterior y de The Wolf Among Us. El apartado artístico es brillante y en todo momento parece que estamos viendo las viñetas de un comic cobrar vida. Lamentablemente, la experiencia se ve entorpecida por fallas en la animación y en algunos cambios de escena bruscos y poco trabajados.

En cuanto a lo sonoro, Melissa Hutchinson vuelve a brillar en el papel central de Clementine, transmitiendo con su tono suave de voz toda la inocencia de Clem, pero a la vez encontrando el tono justo de amenaza cuando la situación lo requiere (todo lo amenazante que puede sonar una niñita). El resto de los actores no desentonan, pero me reservo loas especiales para Michael Madsen, quien interpreta al anteriormente mencionado villano y que se ve que la pasó muy bien haciendo a este personaje que exhala carisma y maldad en proporciones iguales, hasta el punto que casi llega a convencernos de su retorcida visión del mundo. La banda musical también cumple, con distintos temas ajustándose apropiadamente a los diferentes momentos de la historia.

Still. Not. Bitten.

A pesar de algunos contratiempos, Telltale lo ha vuelto a lograr. Esta nueva temporada de The Walking Dead se presenta como un producto totalmente recomendable para todos los amantes de los muertos vivos y del género de aventuras. Si bien, en comparación a la primera temporada, estos cinco capítulos me han parecido algo inferiores, con un cuarto episodio bastante débil y un quinto que no hace más que girar otra vez sobre conflictos previamente establecidos, el reparto de personajes secundarios es esta vez poco memorable, salvo dos o tres excepciones, y los problemas técnicos “marca Telltale” persisten.

Sin embargo la aventura conmueve y entretiene sobre los hombros de Clementine, un personaje sin igual que está destinado a pasar a la historia como uno de los más completos, profundos y complejos que ha entregado este medio. Solo por Clementine, The Walking Dead – Season 2 merece ser experimentado. Esta es su hora para brillar.

Autor: Juan Cesario (Civfanatic)

Edición: Dark-Gio

The Walking Dead: Temporada 2 - Review
Historia80%
Gameplay78%
Gráficos70%
Música y sonidos85%
Lo bueno:
  • El trabajo de voz de Melissa Hutchinson y Michael Madsen.
  • La misma narrativa a la que Telltale nos tiene acostumbrados.
  • Excelente aspecto artístico.
Lo malo:
  • Los episodios finales son algo débiles.
  • El reparto de personajes secundarios es poco memorable.
  • Siguen los problemas técnicos típicos de Telltale.
78%Nota Final
Puntuación de los lectores: (6 Votes)
90%