Team 17, el histórico estudio británico, vuelve a las andadas con una nueva entrega de su franquicia más emblemática: Worms. Así es, los psicóticos anélidos amantes de la segunda enmienda están otra vez entre nosotros. Y en este caso la gente de Team 17 ha optado por dejar de lado los intentos de revolucionar la saga que se vieron en las últimas entregas, y en cambio volver un poco a los orígenes y los años de gloria de la franquicia.

En este sentido, Worms W.M.D es un juego que recuerda bastante a los mejores juegos de Worms del pasado. Los fanáticos de la saga que extrañaban las mecánicas algo más puristas de Worms Armageddon y Worms World Party seguramente encontraran muchos elementos disfrutables en Worms W.M.D. Por otro lado, los que busquen en este juego una experiencia revolucionaria o un salto hacia adelante en la jugabilidad seguramente saldrán algo decepcionados. Aunque esto no quiere decir que Worms W.M.D no venga con algunas novedades bajo el brazo.

W.M.D es como tantos otros juegos de Worms. Controlamos a nuestro escuadrón de gusanillos en batallas tácticas por turnos y el objetivo es exterminar a los equipos de gusanos contrarios. Para lograr este objetivo, contaremos con una serie de armas que van desde lo convencional (Granadas, escopetas, UZIs), pasando por lo extremadamente violento (Ataques aéreos, armas químicas), y hasta lo absolutamente ridículo (el Burro de Hormigón o la Abuelita Flatulenta como algunos ejemplos).

El juego no cuenta con una narrativa ni una explicación de porqué estos animalejos aman tanto matarse. Y la verdad es que nunca hizo falta ni hace falta ahora. Worms es una saga que se vale de la violencia caricaturesca y ridícula para lograr generar risas ante cada acierto y cada fallo en nuestra estrategia de juego. La estrategia y la comedia son una parte inherente de Worms, y W.M.D cumple con creces en ambos departamentos.

Por lo general, un enfrentamiento en W.M.D será algo extremadamente familiar para aquellos que sean veteranos de Armageddon o World Party. Objetos emblemáticos de la saga como la cuerda ninja, la bazooka o el empujón regresan. Y sus métodos de uso son exactamente iguales a lo que encontrábamos en los viejos juegos de la saga. Pero W.M.D incluye tres nuevas características que buscan agregar un poco de emoción extra a cada enfrentamiento.

La primera de estas características es la inclusión de combate vehicular. En los distintos mapas vamos a tener la oportunidad de encontrar tres tipos de vehículos: el tanque, el helicóptero y el robot mecha. Estas poderosas armas nos dan acceso a una capacidad destructiva enorme, y en el caso del helicóptero a una movilidad sin precedentes. Un buen uso del cañón del tanque no solo puede acabar con varios gusanos enemigos, sino que puede generar nuevos caminos o pozos en los escenarios 100% destruibles. El cañón inferior del helicóptero es igual de destructivo, pero supone una barrera de habilidad algo mayor para lograr un uso efectivo. El robot mecha puede realizar un poderoso ataque Melee, aunque creo que es algo inferior a los otros dos vehículos en utilidad.

Los vehículos son extremadamente poderosos, y el buen uso de ellos puede alterar el balance de las partidas. Afortunadamente, es posible “robar” el vehículo del equipo contrario cuando sea nuestro turno, evitando así que un equipo acapare la posesión de todas estas armas y asegure de esa manera su triunfo.

La segunda característica novedosa es la inclusión de interiores y de defensas estáticas en los mapas. Se trata de distintas edificaciones a las que puede accederse para lograr cobertura de los ataques rivales, y que usualmente cuentan con defensas estáticas en sus perímetros en la forma de ametralladoras o morteros. Este mecanismo se ve contrarrestado por una nueva arma: el casca búnkeres, que sirve especialmente para acribillar a los gusanos atrincherados.

La tercera y última característica es el sistema de crafting. Se trata de un sistema por el que vamos a poder fabricar y desmontar armas. El sistema funciona mediante la recolección en el mapa de materiales de fabricación, o bien la obtención de estos materiales mediante el desmontaje de armas que no encontremos útiles, y la posterior fabricación de nuevas armas. Este sistema nos permite además fabricar versiones mejoradas de algunas armas, como la escopeta de triple cañón, la súper-oveja flatulenta o el burro de hormigón enojado. Algo muy bueno del sistema de crafting es que podemos acceder a él durante el turno del rival, y de esta forma el juego nos da algo para hacer durante los turnos enemigos además de contemplar con desesperación como acribillan a nuestros gusanos.

El juego además cuenta con algunas otras novedades en forma de nuevas armas, como el mencionado cascabunkeres, la batería de celular defectuosa o el devastador ataque O.M.G. Más allá de eso el juego se siente bastante tradicional en el resto de sus elementos.

Worms W.M.D cuenta además con una enorme variedad de modos de juego. Existe un tutorial que nos enseña el uso básico de la mayoría de las armas y el equipo (aunque llamativamente deja afuera a alguna de las nuevas armas). Un modo campaña que es apenas una colección de escenarios, y un modo de desafíos especiales. Además el juego cuenta con distintas arenas multijugador que van desde el juego igualado online hasta el modo “party” multijugador para hasta cuatro jugadores en una misma máquina.

Otro elemento positivo de W.M.D es que los parámetros de cada partida son absolutamente configurables. Vamos a poder decidir todos los elementos de cada enfrentamiento: que armas estarán disponibles, la cantidad de entregas de nuevas armas y equipo, la presencia o no de vehículos, que opciones de crafting van a ser permitidas y muchas cosas más. El juego permite jugar partidas absolutamente endemoniadas con todas las armas disponibles en un extremo, y en el otro extremo nos da la opción de generar un enfrentamiento “purista” con solo la bazooka y la cuerda ninja.

Visualmente Worms W.M.D acierta al regresar a un esquema de juego absolutamente bidimensional. Los gráficos aplicados para esta nueva entrega son excelentes, con un feeling de cartoon occidental que le queda genial a la saga. Las animaciones de los gusanos son bastante entretenidas, y ver las miradas de furia asesina en sus pequeñas caritas nunca se pone viejo. Los efectos de explosiones y destrucción también son bastante impresionantes y divertidos dentro de lo que permite el motor.

La música de juego es muy buena, con varios tracks entretenidos que acompañan muy bien la acción. El juego cuenta con varios paquetes de voz para nuestros equipos de gusanos, en varios idiomas y representando varias temáticas. En todos los casos siempre hay una buena cuota de humor británico en los comentarios de los gusanos, lo que contribuye mucho al encanto general del juego. Creo que el paquete de voz rapero es una de las cosas más divertidas que vi en un juego recientemente. No se olviden de probarlo.

En definitiva, Worms W.M.D es una nueva entrega más que respetable de esta venerable saga. Es cierto que estamos ante un juego que no arriesga demasiado, y que prefiere buscar sus puntos fuertes en los orígenes de la franquicia. Pero esto no es algo malo en sí mismo. Una jugabilidad refinada, excelentes opciones multijugador y un gran sentido del humor se suman a las novedades de los vehículos y el crafting para entregarnos lo que tal vez sea el mejor juego de Worms de la última década. A la altura de los viejos clásicos de la saga.

Este review fue realizado con una copia comercial proporcionada por Team 17.

Worms W.M.D - Review
Gameplay80%
Gráficos75%
Musica y Sonidos80%
Multiplayer90%
Lo bueno:
  • Los nuevos sistemas de vehículos y crafting
  • Recupera los mejores elementos de Armageddon y World Party
  • El mismo excelente sentido de humor de siempre
Lo malo:
  • Una entrega de Worms que toma pocos riesgos
  • El tutorial no incluye las nuevas armas
80%Nota Final
Puntuación de los lectores: (5 Votes)
89%