¿Qué mejor manera de cerrar el primer año de vida de la Switch 2 que lanzando un nuevo exclusivo? Y uno sobre Yoshi, que fue la estrella de la segunda película de Mario que vimos en cines hace tan solo unos meses. Yoshi and The Mysterious Book pone al dinosaurio al frente una vez más y trae consigo un montón de qué hablar. No es un simple plataformero más, y de hecho está lejos de serlo.

Desde hace décadas, los juegos de Yoshi siempre intentaron diferenciarse de los de Mario. Ningún Yoshi se juega igual a un Mario, y ningún Yoshi se juega igual al Yoshi anterior. Todos cuentan con mecánicas diferentes que lo único que tienen en común es al personaje, porque hasta los enemigos y el tiempo, lugar o universo suelen cambiar. Yoshi’s Island giraba en torno a avanzar cuidando a Baby Mario, en Yoshi’s Story había que juntar frutas, Yoshi’s Woolly World jugaba con elementos un poco más libres de tejido y lana, Yoshi’s Crafted World hacía mucho uso de las tres dimensiones, y así con todos los demás.

Aun con todos esos cambios, el plataformero siempre estuvo presente. Yoshi and The Mysterious Book no es la excepción a la regla en cuanto al cambio rotundo de jugabilidad, pero esta vez el diseño del juego tomó una dirección diferente a lo que solíamos ver, ya que es un juego de puzzles y no de plataformas. Viendo imágenes y tráilers del juego puede parecer cualquier otro título del personaje, pero una vez que lo probamos nos damos cuenta de que los niveles son horizontalmente angostos y que no hay una banderita de “meta” en ningún lado.

La gracia de los niveles en Yoshi and The Mysterious Book pasa por investigar criaturas. Yoshi puede usar su lengua para tragar enemigos, tirar huevos, correr, saltar, hacer el stomp y el flutter de siempre. Se siente como en el resto de los juegos, pero utiliza sus habilidades para cosas distintas. Un nivel promedio comienza con una criatura desconocida en su hábitat natural. Pongamos de ejemplo al Scatterpuff, unas esporas que se adhieren a todo lo que tocan.

Nosotros, como Yoshi, podemos hacerles cualquier cosa que nuestras herramientas nos permitan, como comerlas, aplastarlas o tirarles huevos. En el caso de esta espora no podemos comerla, pero cuando le tiramos un huevo o corremos por encima de ella vemos que se multiplica y que se esparce hacia los costados. Este simple hecho ya nos tilda los primeros descubrimientos de la investigación, porque no se puede comer, pero se puede esparcir.

Una vez que tenemos esta información queda en nosotros ver qué hacer con ella. Resulta que las esporas pueden debilitar una piedra cuando se pegan a ella, por lo que tenemos que buscar la forma de hacer que lleguen hasta dicha piedra corriendo repetidas veces por encima y llenando el piso de ellas. Durante esta tarea vamos a notar que cuando las esporas tocan el agua la absorben, lo que ya tilda otro descubrimiento mientras que a la vez nos abre caminos nuevos.

Cada nivel de Yoshi and The Mysterious Book está pensado para cada criatura de forma individual. Cada nivel exprime al máximo el concepto único detrás de cada una. No va a haber descubrimientos de una criatura en un nivel que no le corresponde. Sí puede pasar que en un nivel aparezca más de una criatura, pero esto no quita que el escenario sea exclusivo de una de ellas. Lo más probable es que la criatura invitada sirva para cumplir un descubrimiento de la otra que se investiga y nada más.

En el caso de los Scatterpuff, vamos a encontrar a un Crazee Daysee, una flor chiquita que puede caminar, escondido en un rincón, que sirve específicamente para ver que las esporas pueden dañarla si se le pegan al cuerpo y así conseguir otro descubrimiento. Una mecánica nueva que tiene Yoshi en Yoshi and The Mysterious Book es que puede tener acompañantes en su espalda. Algunas de estas criaturas pueden transportarse de un lugar a otro colocándolas en el lugar que suele ocupar Mario o Luigi cuando acompañan al dinosaurio.

Si bien es algo súper simple, es increíble el rango de descubrimientos que habilitaron con una herramienta más. Transportar a alguien o algo no solo significa llevarlo de punto A a punto B, sino que también vamos a ver un montón de interacciones con el ambiente y el escenario que pueden sorprender. Treinta descubrimientos por nivel a veces pueden ser agobiantes para quienes busquen el 100%, sobre todo en los niveles que tienen intentos limitados para algo o en los escenarios que son auto-scrollers y no podemos avanzar rápido, pero también es innegable que cada pantalla tiene mucho pensamiento detrás.

No es una cuestión de spammear las cinco cosas que Yoshi puede hacer con todos los enemigos para completar todos los niveles. De hecho, eso está muy alejado de la realidad. Hay que usar la cabeza, explorar bien las pantallas, mezclar conceptos e intentar de todo. El gameplay loop de Yoshi and The Mysterious Book es un poco estresante, pero divertido y adictivo al final del día.

De todo este diseño se desprenden dos ramas objetivamente negativas. La primera es que esto no se siente como un juego de Yoshi en lo más mínimo. El cambio de jugabilidad de esta entrega es tan grande que prácticamente cambia de género principal. Yoshi and The Mysterious Book no es un platformer. Yoshi cuenta con todo su arsenal clásico, pero no con los suficientes obstáculos para utilizarlos como siempre.

Esto no quiere decir que no se usen para nada. Sí se usan, pero muy poco. Yoshi no tiene puntos de vida, no existe el game over y el único tiempo que nos corre es aquel de los auto-scrollers, que tampoco son muchos. Es un juego de puzzles con toques de plataformas y no al revés. Reviendo los tráilers y leyendo descripciones oficiales, creo que Nintendo tendría que haber hecho mayor énfasis en el tipo de juego que verdaderamente es. Siento que engañaron un poquito con el marketing para hacerlo pasar como algo similar a lo que suelen hacer con Yoshi.

La segunda rama negativa de Yoshi and The Mysterious Book es que algunos puzzles son pésimos o mucho más difíciles de lo que deberían ser, y digo esto como alguien que lo completó al 100%. Claro que la historia principal se puede terminar haciendo muy poco. Con jugar “así nomás” todos los niveles basta y sobra para conseguir los puntos necesarios para avanzar, pero en mi opinión la gracia de estos juegos es hacer todo. Uno no da por terminado un rompecabezas dejando piezas afuera.

Habiendo dicho eso, no es que Yoshi and The Mysterious Book esté lleno de puzzles difíciles, sino que son dos o tres por nivel como mucho. Cuando hablo de dificultad, me refiero a que en estos dos o tres casos por nivel no te dan las pistas visuales suficientes como para entender siquiera qué es lo que hay que intentar hacer. Hay todo un sistema de ayudas, pero a veces sirven y a veces son flojísimas. Todo esto se vuelve una gran frustración demasiado temprano.

El tercer nivel cuenta con una criatura que gira en torno a notas musicales. Comienza fácil, pero termina exigiendo que toques canciones de oído sin ningún tipo de guía, y así sucede con un montón de escenarios. Son pocas las pantallas que pude completar al 100% sin ayuda alguna. Para pasar en limpio, por un lado me molestó que Yoshi and The Mysterious Book sea tan distinto a lo que vienen haciendo desde hace décadas sin ser muy transparentes al respecto, y por otro lado que querer hacer todo sea difícil por los motivos equivocados, que es la falta de claridad a la hora de identificar puzzles.

La fórmula es divertida y cumple muy bien. El gameplay es enganchante y tanto los niveles como los gimmicks únicos de cada escenario son muy ingeniosos, pero no creo que Yoshi and The Mysterious Book sea lo que muchos esperaban y es importante aclararlo. No creo que muchos capten esta comparación, pero me hace acordar al caso de Digimon Survive de unos años atrás, que fue promocionado como novela visual táctica, pero terminó siendo 90% novela visual y 10% juego táctico.

Dejando este enorme tema de lado, Yoshi and The Mysterious Book cumple muy bien en casi todos los aspectos. Lo que más me gustó es el apartado gráfico y la dirección artística. Todos los juegos de Yoshi, al igual que ocurre con la jugabilidad, son diferentes. Es imposible confundir uno con otro. No solo la paleta de colores cambia rotundamente, sino que también lo hace el diseño de todo el mundo, incluyendo las texturas y modelos de cada elemento que aparece en pantalla, desde personajes hasta detalles del fondo.

En Yoshi and The Mysterious Book la historia está relacionada a, sorpresa sorpresa, un libro misterioso. Yoshi entra dentro de sus páginas para investigar a las criaturas, por lo que la dirección artística fue para ese lado. Se perciben las texturas de las hojas y sus pliegues, coloreados con tintes de acuarela. Tenemos letras e imágenes en todos lados como si fuera una enciclopedia, etc. Se ve muy, pero muy bien.

Incluso las animaciones cambiaron de forma rotunda en comparación con las de los títulos previos. Pasaron de ser fluidas a ser más caricaturescas utilizando keyframes, similar a lo que hacen juegos de anime como Guilty Gear o la mayoría de los títulos 2D. La presentación general de Yoshi and The Mysterious Book también está bien manejada, tanto en los menús como en la interfaz. Los menús alternan entre la estética del libro y “el mundo real”, por decirlo de alguna manera, que muestra a los Yoshis fuera del libro en un entorno tridimensional más genérico.

Cuando estamos fuera de él la interfaz es normal y simple, pero cuando interactuamos con el libro, ya sea para consultar información de criaturas, elegir nivel o una vez dentro de ellos, cambia para ser más acorde a la temática, lo que es un lindo toque. La selección de niveles de Yoshi and The Mysterious Book es algo para resaltar, porque es bastante creativa y adorable. Son páginas dobles de un libro, es decir, una gran imagen que comienza en el lado izquierdo y termina en el lado derecho.

En un principio, las criaturas aparecen en versiones muy resumidas de sus entornos naturales, animadas e interactuando con el fondo. A medida que vamos completando niveles vemos cómo estas mismas salen de su recorrido habitual y generan situaciones que permiten el ingreso de nuevas criaturas, habilitando así escenarios inéditos. Estos toques originales suman mucho al universo de Yoshi en general, mostrando una creatividad admirable en cosas que bien podrían no estar y la experiencia no cambiaría demasiado.

El aspecto sonoro rara vez está mal en un juego first party de Nintendo, y Yoshi and The Mysterious Book no es la excepción. Hay mucha música lenta y tranquila, ya que esta vez no nos corre el tiempo para nada, sino que es una experiencia, o al menos debería serlo, más relajada. Acompaña muy bien a los niveles y entiende perfectamente lo que el juego busca transmitir sin desviarse. No esperaba mucho más que esto, cumple.

Con respecto a la optimización, el 95% de los niveles de Yoshi and The Mysterious Book funcionan bien a 60 FPS estables, pero alguno que otro cuenta con caídas por abusar de sistemas de partículas con sus propias físicas y propiedades, muy parecido a lo que pasa en Donkey Kong Bananza cuando hay muchísimo caos presente. No corre en resoluciones muy altas, eso sí. 540p en dock y 360p en portátil.

Ambas reciben todo tipo de upscaling para que se vean mejor, pero claramente sufren las consecuencias con ghosting y artefactos. Igual se ve bien, nada nuevo en los juegos de la consola. En conclusión, Yoshi and The Mysterious Book es un buen juego, aunque con grandes errores en el marketing y la promoción, además de algunos pequeños aspectos de diseño cuestionables. No es un plataformero como siempre, sino un juego de puzzles con alguna que otra plataforma que nos obliga a saltar.

Una vez que asumimos eso, hay mucha diversión esperando, todo presentado de forma muy bonita y con mucho cuidado en el estilo artístico. Habiendo dicho esto, se lo recomiendo a los fanáticos de los juegos de puzzles. Yoshi and The Mysterious Book puede ser un excelente juego tranquilo para disfrutar en familia o en pareja y así pensar las soluciones juntos. No se lo recomiendo a quienes siguen al personaje por sus juegos de plataformas, porque es muy distinto a todo lo anterior.

Este review de Switch 2 de Yoshi and The Mysterious Book fue realizado con una copia de prensa proporcionada por Nintendo.

Yoshi and The Mysterious Book - Review
Historia70%
Gameplay70%
Gráficos80%
Música y Sonidos75%
Optimización70%
Precio (Regional)70%
Lo bueno:
  • Gameplay adictivo que se la rebusca para innovar en todos los niveles.
  • Dirección artística impecable, muy lindo todo lo que aparece en pantalla.
  • Hay muchos puzzles por nivel.
Lo malo:
  • Mal marketing hizo creer que era un juego más del estilo clásico de Yoshi, cuando no lo es.
  • Algunos puzzles son muy difíciles y el sistema de ayudas es muy pobre.
  • Resoluciones muy bajas para mantener el framerate hacen que se dependa mucho del upscaling.
75%Nota Final
Puntuación de los lectores: (0 Voto)
0%

Dejar una respuesta