Durante el PC Gaming Show, Rebellion anunció la continuación del clásico de culto del 2004, Evil Genius. Similar a su predecesor, Evil Genius 2 es un satírico juego de ciencia ficción en el que los jugadores se pondrán en la piel de un genio del mal, construirán guaridas secretas y prepararán sus planes de dominio mundial.

Construye tu propia guarida del mal y organiza las operaciones. Entrena a un grupo de súbditos criminales. Defiende tu guarida de las Fuerzas de la Justicia. Conquista el mundo con un dispositivo del Juicio Final. Todo esto, en esta continuación del juego de culto lanzado en 2004.

  • Crueles construcciones – Todo villano que se precie necesita una guarida en una isla, ¡así que elige tu paraíso y deja tu huella siniestra! Dale forma a la estructura interna de tu escondite y construye dispositivos maravillosamente enrevesados para que los usen tus súbditos.
  • Atroces antihéroes – Cuando diriges una operación malvada, tus rivales no tienen nada que hacer contra ti. Amplía tu ejército de súbditos, entrénalos bien y crea a nuevos especialistas que te ayudarán con tus maléficos planes. ¿Necesitas algo un poco más… intimidante? Pues recluta a matones que complementen tu estilo de juego. Toda mente maestra necesita una mano derecha… ¡o varias!
  • Deleznables dispositivos – Las Fuerzas de la Justicia son tan puntuales que dan asco, así que no te queda otra que complementar la fuerza bruta con la investigación y desarrollo de diversas trampas. Dales un buen meneo a esos inútiles con unos bumpers de pinball, o bien pégales un buen muerdo con la trampa antiespías Venus. Tener una trampa está bien, pero tener más de una es… malvadérrimo, como mínimo. ¡Combina las trampas y deshazte de los intrusos para siempre!
  • Planes perversos – ¡Lleva a cabo planes malvados para avanzar en tu gran proyecto de construir un dispositivo del Juicio Final que te permita conquistar el mundo! Venda a la familia real británica, secuestra al gobernador de Maine y hornea Alaska, literalmente. Tienes cientos de objetivos potenciales a tu disposición, porque la variedad es la salsa de todo conflicto que se precie.