Sin lugar a dudas, la franquicia Forza ha llegado con sus mejores exponentes a nuestra plataforma y cada año defiende el título de los mejores arcades de carrera con cada propuesta, desde el escueto pero efectivo Forza Motorsport 6 APEX, lanzado de forma gratuita en 2016 como prueba de campo, hasta el pasado Motorsport 7, que llevó la experiencia completa a nuestras computadoras, como muestra irrefutable de este bastión del universo Microsoft que ha sabido responder a las necesidades de un amplio público, que busca tanto grandes sensaciones de velocidad como accesibilidad y diversión.

En 2017, entre las dos entregas de la porción más competitiva de la franquicia, tuvimos el placer de experimentar el primer Horizon para nosotros, el Forza Horizon 3, que nos llevaba a una Australia ficticia llena de lugares donde competir y paisajes por explorar. El resultado fue por demás brillante, y esta cuarta entrega se enfrenta a un altísimo estándar al que ajustarse.

Para la ocasión, el estudio Playgrounds Games no solo llevó a todo este festival de fantasía hacia una locación tan extravagante como el Reino Unido, sino que toda la propuesta se siente como una revisión punto por punto de lo logrado en Forza Horizon 3, y si bien los resultados no han estado demasiado lejos del excelso juego anterior, si refrescan la franquicia para poder tener una experiencia totalmente renovada.

De entrada, Forza Horizon 4 nos da una muestra clara y concisa de lo que vamos a encontrarnos en esta nueva entrega. El protagonista principal de este título es el sistema de dinámico de estaciones, que ofrece variaciones en toda la extensión del mapa en cada uno de los momentos del año en el que nos encontremos. La mecánica no está directamente ligada a una simulación de tiempo independiente, sino más bien a una progresión narrativa, pero finalmente permite ajustar cada circuito a cada una de las cuatro variantes.

En un lugar tan versátil como el Reino Unido de Gran Bretaña esto significa que cada estación propone un dramático giro de condiciones para cada carrera. El invierno incorpora nieve y suelos congelados; en otoño se pueden esperar extensos charcos de agua y zonas embarradas; la primavera ofrece constantes cambios que pasan rápidamente del sol a las tormentas; y finalmente el verano nos deja jugar definitivamente en seco.

Una de las mejores novedades de esta entrega está en la revisión sobre la manera en que se progresa a través del mapa. Ahora no dependemos de pequeños festivales desperdigados a través de toda la extensión del territorio, sino que -aprovechando la progresión de las temporadas del año- cada evento va abriendo nuevas puertas hacia nuevas experiencias, siempre recompensando con 5 o 6 nuevos eventos a los que explorar. Esto hace que la dinámica mejore en gran medida y no nos obliga a concentrarnos en una zona específica para poder seguir avanzando.

Quizá el mayor defecto de este modelo de evolución de juego es que, por más que uno pierda cada carrera, siempre existe una recompensa de alguna forma. Al igual que en Forza Horizon 3, este Horizon prácticamente felicita al jugador por haber salido hasta último, variando la escala de premios en cantidad de puntos de experiencias o regalos de bonus como autos, gestos de avatar o skins.
De alguna manera, esa forma de mantener a todos contentos puede resultar un tanto frustrante para los que gusten de buenos desafíos. El juego recompensa y cuanto mejor uno se ubique al final de un evento, más rápido conseguirá cosas para desbloquear, pero le haría falta algún freno para los que no embocan una, a modo de incentivar el aprendizaje para manejar mejor.

Otra de las mejoras es una de las características que habían sido presentadas en el 3 pero no explotadas del todo hasta esta entrega: Prácticamente todos los eventos pueden ser jugados de forma competitiva o cooperativa online, junto a otros jugadores tanto de PC como de Xbox One, convirtiéndose en la mejor experiencia de carreras para compartir con amigos. El cooperativo sirve -de alguna forma- para poder elevar las chances de obtener mejores resultados, ya que se comparten los puntos entre todos los participantes, mientras que el competitivo es la mejor manera de reemplazar a los Drivatares que suelen ocupar las plazas de cada competencia.

Al igual que en el resto de las propuestas de juegos de carrera de mundo abierto, cada jugador entra en una instancia online con una decena de otros jugadores con los que puede sincronizarse para conformar caravanas (que meterán a todos en los mismos eventos) o tan solo desafiar a alguien al vuelo para iniciar una carrera rápida en un recorrido aleatorio. El sistema funciona de manera excepcional, como lo hemos visto en todas las entregas de la franquicia en nuestra plataforma, por lo que es garantía de buenos momentos.

Lamentablemente, Playground Games no pudo hacer demasiado por ampliar o modificar de manera sustancial el catálogo de vehículos que podremos utilizar en estos terrenos, tan solo incluyendo algunos modelos exóticos como el Morgan 3 Wheeler, aportando otras rarezas como el pack de autos de James Bond o el monstruoso Hoonicorn de Ken Block, y agregando cosas como el ultra moderno BMW i8 Roadster de este año. En definitiva, no iba a ser fácil incorporar demasiado a un plantel que ya había crecido a más de 400 ejemplares, y considerando que todos los modelos están construidos hasta en el más mínimo detalle, es aceptable que no haya grandes sorpresas.

Como no podía ser de otra manera, Forza Horizon 4 también fue pensado para poner en evidencia todas las posibilidades que ofrece la imponente Xbox One X, y gracias a eso, nuestra plataforma recibe un título que no tiene parangón en cuanto a calidad gráfica de juegos de carrera y rendimiento. Hay varias maneras alcanzar los 60 cuadros por segundo, en resolución 4K, gracias al espectacular motor gráfico desarrollado por Turn10. Una de las formas más efectivas, que imita los trabajos de la Xbox One X para obtener una experiencia fluida, es confiar en el realmente sorprendente sistema de configuración dinámica, que ajusta escala de resolución, calidad de texturas y niveles de detalles de acuerdo a una predicción de la exigencia gráfica que se viene en los próximos dos o tres cuadros de renderizado.

La otra manera es tener una placa de alta gama de Nvidia, partiendo de una GTX 1080Ti o RTX 2080, si pensamos poner todo en Ultra de manera estática, obteniendo la mayor expresión gráfica del juego. Pero aún así, teniendo a mano el escalón más alto de la serie 10 del equipo verde, en las estaciones de invierno y otoño, donde además de los modelos de autos y las texturas de entorno, el sistema se tiene que encargar de meter lluvia, reflejos de espacio de pantalla en los charcos, y deformación dinámica de la nieve, se suelen ver caídas de hasta un 20% del rendimiento, lo cual no lo convierte en injugable, pero si se hace sentir en la respuesta esperada para juegos de alta velocidad.

Otro de los elementos en donde esta serie se ha convertido en infalible es justamente en el control a alta velocidad de estos bólidos, gracias a un realmente refinado sistema de simulación y force feedback, que como es de esperarse, no se acerca demasiado a la simulación realista, pero no regala absolutamente nada. Debido a esto, poner las manos en un volante nos permite inmediatamente ser parte de la experiencia sin demasiada curva de aprendizaje. Los autos hacen lo que esperamos que hagan, y la comunicación mediante topes y vibraciones es realmente adecuada, para que no tengamos que perder el tiempo acomodándonos a cada nuevo modelo.

Todo esto hace que Forza Horizon 4 nos ponga en la encrucijada de compararlo con el anterior, al cual le dimos un puntaje de 93% en su respectivo análisis, quedando por resolver si este juego está a esa misma altura o realmente es mejor, y quizá ahí ya comience a jugar su papel el lado de la subjetividad. Las locaciones son muy diferentes pero igualmente versátiles, siendo parte fundamental de la experiencia del concepto de los festivales Horizon. Algunas de las mejoras propuestas para este juego son realmente beneficiosas en pos de darle una dinámica más ágil a la hora de seleccionar carreras o coordinar con compañeros, pero tampoco son lo suficientemente importantes como para considerar que este se distancia demasiado del juego anterior, así que volvemos a lo mismo, por lo que se puede llegar a concluir que, a la hora de elegir por uno o por otro, lo único que queda es pensar en si nos gusta más el paisaje australiano, o el británico.

Este review fue realizado con una copia de prensa proporcionada por Microsoft/Playground Games.

Forza Horizon 4 - Review
Gameplay100%
Gráficos95%
Música y Sonidos95%
Multiplayer95%
Lo bueno:
  • (Una vez más) El mejor título de carreras open-world en PC
  • La experiencia sigue siendo moderna y accesible
  • Un sinfín de eventos y posibilidades gracias a las estaciones
Lo malo:
  • Aporta lo suyo pero no se distancia de Forza Horizon 3
  • La cantidad de autos no creció demasiado
94%Nota Final
Puntuación de los lectores: (8 Voto)
94%

Sobre El Autor

Edición y redacción. Diseño.

Temperley. Buenos Aires. Argentina

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