Con el surgimiento de nuevas tecnologías de fabricación para abaratar los costos y fabricar mejores componentes para un mercado más amplio, la empresa Sharkoon presenta un prometedor catálogo de productos gamer de gran nivel por un precio mucho más accesible a lo que nos tienen acostumbrados marcas como Razer, Logitech, Mad Catz o Roccat.

Esto no significa que Sharkoon ha encontrado la alquimia que permite el mismo nivel a menor precio, sino que utilizando estas nuevas tecnologías de fabricación, han encontrado un punto a medio camino para satisfacer a un público que siempre ha tenido que ahorrar más de lo necesario para superar las frustraciones de la gama baja.

El mouse Sharkoon Skiller SGM1 es la insignia de esta filosofía, brindando por un precio de alrededor de los 40 euros (en Europa) y unos u$s 45 en la tienda brasilera Kabum, las funcionalidades que uno esperaria en algo de mucho más costo, satisfaciendo casi todas las necesidades de quien gusta jugar en una computadora.

Comenzamos por lo que dice la caja: El Skiller SGM1 es un mouse óptico de hasta 10,600 DPI, iluminación RGB, 12 botones programables, compartimiento para pesas de ajuste y un profundo software de configuración. Pero además de todo esto, se trata de un mouse del género MMO / MOBA con un sensor óptico de alto nivel, con una frecuencia de scanneo de 1000Hz, proporcionando una alta velocidad y aceleración.

Lo que muchos querrán saber, es que el SGM1 usa el sensor PixArt PMW3336, lanzado a fines del 2014 y usado en otros ratones reconocidos como el Logitech G502. Por supuesto, el SGM1 presenta 2 switches Omron para los botones izquierdo y derecho del mouse, que aseguran 10 millones de clics.

Desde el unboxing (que se puede ver en esta misma nota) ya notamos que viene completito, con la funda para transportarlo, el sujetacables con la marca que lo representa, y hasta unas gomas de deslizamiento adicionales, para cuando la centena de horas en Dota 2 o WoW empiezan a hacerse sentir.

En cuanto a su diseño podemos decir que está a la altura de las mencionadas marcas, con un gran nivel de fabricación -de una inyección plástica cuidada, buen armado y robustez-, pero que -al igual que la mayoría de los mouse con muchos botones programables- está estrictamente diseñado para jugadores diestros (o zurdos que lo utilizan a la derecha).

Superando ese recurrente obstáculo, el diseño ergonómico del SGM1 se siente realmente bien. Su cobertura de goma da una sensación placentera al agarre y sus formas permiten sostenerlo como a uno más le guste, aunque -dependiendo del tamaño de la mano- el lado del meñique puede no llegar a ser de lo más cómodo. Tanto para los que suelen agarrar el mouse con la mano completa, como los que solo usan la punta de los dedos, no tendrán demasiado tiempo de adaptación a su forma y tamaño, que son ideales para la mayoría de los jugadores.

Quiza sea un poco más complicado para grandes jugadores de MOBAs y MMOs, quienes pretendan sacarle el jugo a todos los botones laterales, pero tratándose de ese género, seguramente ya conozcan la mecánica de sostener el mouse para poder controlarlo en su totalidad sin tener que levantar la mano, aunque como siempre, los de más atrás requieren de un trabajo extra.

Gracias al software podremos configurar hasta siete diferentes niveles de DPI ajustables a nuestras diferentes necesidades, que se pueden controlar directamente con los botones centrales que se encuentran detrás de la rueda de scroll o especificando diferentes hotkeys en macros del software. Los diferentes niveles son señalizados con 4 LEDs laterales y el uso de los colores RGB para los los niveles.

Con el software también podremos ajustar la pinta del mouse cuando está en reposo o no lo utilizamos para reconocer los niveles de DPI, con tres efectos de RGB que proponen un color fijo, un color fijo pulsante (al que le podemos determinar la duración de los ciclos), y el ideal arcoiris cíclico para los indecisos.

El cable de 1.8mts es ideal para cualquier disposición de nuestros sistemas, y si nos es demasiado para las cortas distancias de los pequeños escritorios, lo podemos acortar con el práctico sujetacables incluido. Como todos estos dispositivos en los sistemas operativos modernos, el SGM1 es plug n play, pero recomendamos instalar el software para darle el mejor uso.

En las largas horas de juego que lo pudimos experimentar, se lo siente como un accesorio de gran nivel, no cansa en ningun momento ni genera consecuencias de raspado o dolores luego de largas sesiones, debido al gran diseño y la comodidad de la goma que lo recubre. Quizá el mayor problema para jugadores de larga data sea su poco peso aun con las pesas de ajuste. Sumando los 24grs del total de las pesas, más el peso propio del dispositivo, el mouse llega a un total de 130grs, lo cual es bastante poco si se lo compara con los 360gr del Corsair M95, o el standard moderno de alta competencia que ronda entre los 160 y 190grs.

El sensor del mouse es quizá de lo más soprendente de este conjunto, ya que no hay superficie que lo interrumpa y siempre mantiene una respuesta fluida. Hasta en las más bajas configuraciones de resolución, la respuesta es natural y no obliga a corregir el trayecto como pasa generalmente con sensores de menor nivel. También, la altura en la que el sensor deja de encontrar a la superficie es mínima (alrededor de 2mm), suponiendo una buena experiencia para quienes suelen hacer movimientos bruscos para volver a encontrar el mousepad sin terminar apuntando para cualquier lado.

Para este análisis también acompañamos al SGM1 con el mousepad Skiller SGP1 en tamaño “Large” (355 x 255 x 2.5mm) que es el punto intermedio para poder jugar a titulos vertiginosos sin tener que ocupar la mitad del escritorio. Este mousepad está construido en tela negra, con una robusta costura pero que no molesta en los bordes, y lleva el logo de la marca en una esquina. La base está compuesta de una goma adherente que cumple su cometido de gran forma, y ni en los momentos más dramáticos de nuestras sesiones de Overwatch se ha logrado mover, lo cual es el ideal a la hora de dominar las partidas con Tracer.

Realmente este es un conjunto excepcional de bajo costo. Si no supieramos lo que valen, o les taparamos las marcas para que lo pruebe cualquier despistado, quedarían creidos que estamos hablando de productos de mayor nivel, y es una gran noticia para los que no disponen dinero para demasiado. Ambos son muy recomendables y auguran un enorme futuro para este tipo de empresas que, si bien no son nuevas, están en un gran momento.

Este review fue realizado con un sample proporcionado por Sharkoon.

Mouse Sharkoon Skiller SGM1 & Mouse Pad Sharkoon Skiller SGP1 - Review
Diseño y Construcción90%
Packaging90%
Software 85%
Precio95%
Lo bueno:
  • Packaging y accesorios completos
  • Componentes de buena calidad; Sensor de altisima calidad
  • Gran capacidad de personalización
Lo malo:
  • Cuesta encontrar el lugar para el meñique
  • Los LEDs indicadores laterales se pierden de vista en una postura normal
85%Nota Final
Puntuación de los lectores: (9 Voto)
86%

Sobre El Autor

Edición y redacción. Diseño.

Temperley. Buenos Aires. Argentina

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