De acuerdo a lo informado hace pocos días por Digitimes, el costo de las memorias NAND Flash, utilizadas principalmente para la fabricación de unidades de estado sólido (en sus diferentes formatos) pronto subirán este año, luego de que cayera estrepitosamente el año pasado dado que los fabricantes de chips (Samsung, Kioxia, Micron y WD) aumentaron su producción para suplir la demanda.

Esto hizo que los precios bajaran y, ahora, los proveedores de NAND han estado limitando la producción para compensar y nivelar la relación oferta/demanda desde ese entonces. Según fuentes provenientes de los fabricantes mismos de dichas memorias, estos pretenden alcanzar un nuevo equilibrio en el que se sientan lo suficientemente cómodos para aumentar los costos. Y dado que lo precios los controlan unas pocas fábricas, pueden fácilmente incrementar el costo como les plazca.

Otras fuentes afirman que el aumento de costos está ligado a -estratégicas- decisiones y -desafortunados- evento (como apagones en determinadas instalaciones) por parte de los fabricantes, los cuales alinearon para justificar los aumentos. De más está decir que esta no será ni la primera ni la última vez que esto sucede. Ya ha habido un 10% de aumento en diciembre y se espera otro 10% para el primer trimestre de este año. Con las nuevas consolas de Sony y Microsoft planeadas para fines del 2020, la situación quizás se complique para ambas compañías (ya que la PS5 y Xbox Series X tendrán SSDs NVMe de 1TB o más con memorias NAND), si es que no han aun acordado un precio por anticipado.

En pocas palabras, si tenían pensado comprar un SSD, ya sea SATA3 o M.2, traten de no dilatar su compra demasiado, o es probable que terminen pagándolo un poco más de lo esperado. En Argentina, algunos mayoristas ya han aplicado un aumento de entre 10% y 20% para discos M.2, y se espera que se refleje pronto en los negocios minoristas -si es que ya no lo han hechos algunos.