El 2019 nos trajo muchos grandes títulos (para lo cual haremos otra publicación) a lo largo del todo el año, pero también muchos otros decepcionantes, o juegos que pasaron al olvido sin pena ni gloria a pocos meses de su lanzamiento.

La siguiente lista está sujeta al criterio de -algunos de- los integrantes de nuestro staff y la numeración es relativa a la popularidad y expectativas de cada juego, considerando el estudio que los desarrolló y el peso que lleva la franquicia o sus personajes.

10 – Jump Force

Bandai Namco tenía una oportunidad de oro con este crossover protagonizados por personajes de mangas publicados en la revista Shonen Jump, pero su jugabilidad lenta, aburrida y con diseños cuestionables de personajes y animaciones pocos fluidas, en definitiva, hicieron que JUMP FORCE fuese otro título de pelea que pasara rápidamente al olvido sin posibilidad de recuperarse, considerando que sus mecánicas base (como en todo juego de lucha ya finalizado) ya no tienen solución.

El elenco de luchadores, con muchos personajes Dragon Ball Z, Naruto y ONE PIECE, pero pocos de JoJo’s Bizarre Adventure y Bleach, tampoco generaron mucho entusiasmo entre los amantes del animé que buscaban celebridades menos populares, sino otras más de culto o que son populares entre los fans de animes menos convencionales.

Pueden leer nuestro review de JUMP FORCE en este enlace, como también darle una mirada a nuestra extensa galería de imágenes en 4K (de todos los personajes y escenarios) y videos -también en 4K- con todo los detalles al máximo aquí.

9 – Tom Clancy’s Ghost Recon Breakpoint

Luego del -otro- fracaso que fue Ghost Recon Wildlands, Ubisoft no parece haber aprendido nada sobre lo que los jugadores actuales buscan en un juego militar single-player o multiplayer, o simplemente un open-world bien hecho. Breakpoint no sólo es un juego aburrido sin una historia significativa de por medio, sino que parece más un sandbox sin un objetivo claro, aplicando la misma fórmula que venimos experimentando entre los juegos de Ubisoft en los últimos 5 o 6 años desde los días de Far Cry 3.

Gráficamente, su jugabilidad y, sobre todo, la física de los vehículos y personajes, ha mejorado muchísimo con respecto a Wildlands, pero el apartado técnico es insuficiente para compensar la gran falta de identidad de la que carece Breakpoint, en todo sentido.

Pueden leer nuestro review de Tom Clancy’s Ghost Recon Breakpoint en este enlace. También tenemos algunas imágenes en 4K aquí.

8 – Crackdown 3

Más allá de estar protagonizado por el carismático Terry Crews, Crackdown 3 fue otro de los títulos del 2019 que no tuvieron ningún tipo de resonancia. Con numerosos y largos retrasos y un multiplayer prácticamente vacío, las mecánicas de juegos de este pseudo-GTA enfocado a la acción, no estuvo a la altura de sus predecesores (los cuales tampoco eran demasiado populares) ni supo caracterizarse por ofrecer una experiencia open-world distintiva que se diferenciara del resto.

Aun estando en Xbox Game Pass en su lanzamiento, Crackdawn 3 no tuvo cabida en un febrero sumamente cargado de lanzamientos de títulos AAA. Esta tercera entrega de la serie Crackdown, lamentablemente, quizás sea la última.

Pueden ver nuestras imágenes y video de gameplay de Crackdown 3 en 4K en este enlace.

7 – Layers of Fear 2

Layers of Fear 2 es una innecesaria repetición, no solo de su predecesor, sino también de sí mismo. La trama no es tan atrapante como la primera entrega y los momentos de terror son forzados y poco elaborados. Los jumpscares por sí solos no hacen a un buen juego de terror. Además de los bellos y oníricos gráficos, no tiene mucho más que aportar, más allá de que la duración del juego es más de lo que debería.

Desde las escenas en que eres perseguido por un monstruo hasta las puertas cerradas que revelan nuevos caminos detrás de ti, nada resalta en Layers of Fear 2. Teniendo al primero como referencia, la muerte de la originalidad es palpable. Se lo podría resumir como un Walking simulator, con algunos puzles y persecuciones.

Pueden leer nuestro análisis de Layers of Fear 2 en este enlace.

6 – Warhammer: Chaosbane

Considerando las pocas alternativas single-player que existen hoy en día para los RPGs de acción isométricos, Warhammer: Chaosbane de Eko Software (creadores de la serie How to Survive), se postulaba como una sólida opción a títulos como Grim Dawn, Wolcen (cuyo lanzamiento oficial será este mes), y el ARPG online del momento, Path of Exile.

Lamentablemente, la grotesca repetición de escenarios y enemigos, sumado a la falta de quests secundarias y de contenido en general, hicieron que Chaosbane sea una sombra de lo que pudo haber sido, y quedó enterrado junto con tantos otros exponentes del género.

Pueden leer nuestro análisis de Warhammer: Chaosbane en este enlace. También tenemos una extensa galería de imágenes en 4K (de todos los actos) aquí.

5 – Far Cry: New Dawn

Si bien nadie esperaba mucho de un spin-off de Far Cry 5 (posiblemente la peor entrega la serie), New Dawn pretendió alejarse un poco de las raíces de la franquicia al introducir ligeros elementos RPG.

Al reutilizar el mapa de Far Cry 5 pero con un tono postapocalíptico y un humor un tanto sarcástico, este spin-off, aún con su precio poco justificable de u$s 40 (en vez de los clásicos u$s 60), en definitiva intenta crear algo nuevo, pero termina siendo más de lo mismo y, al igual que con Ghost Recon Breakpoint, es hora de que Ubisoft se dé cuenta que su fórmula open-world de un mapa lleno de objetivos genéricos ya no es suficiente para motivar a un jugador a querer cumplirlos.

Pueden ver nuestras imágenes de Far Cry: New Dawn en 4K en este enlace.

4 – Wolfenstein: Young Blood

A pesar de no ser un juego que falló completamente en lo que proponía, este inusual spin-off de la saga Wolfenstein, desarrollado en esta oportunidad por el estudio Arkane, no logró capturar la esencia todo aquellos que hacía bueno a los dos títulos creados por Machine Games.

Agregando cuestionables elementos RPG (que no funcionaban bien ni bien salió el juego) con muy poca historia de por medio, las hijas de BJ Blazkowicz simplemente no están a la altura de los otros dos títulos (The New Order y The New Colossus) protagonizados por su padre. El diseño general de los mapas y la falta de buen humor o al menos diálogos convincentes por parte de las hermanas Jessie «Jess» y Zofia «Soph» Blazkowicz, hacen que Young Blood quede en la historia de la franquicia como una mancha difícil de sacar.

Pueden leer nuestro análisis de Wolfenstein: Young Blood en este enlace.

3 – Team Sonic Racing

Sin una versión de PC de Crash Team Racing Nitro-Fueled anunciada, los gamers de PC nos tuvimos que conformar con Team Sonic Racing cuando este se lanzó el pasdo 21 de mayo. Desde que SEGA lo anunció, acompañado con imágenes y un trailer, podiamos observar que definitivamente no estaba a la altura de su previa entrega, Sonic and All-stars Racing Transformed.

Sin ir más lejos, Team Sonic Racing resultó ser un paso atrás con respecto a Sonic and All-stars Racing Transformed en todo sentido: personajes, habilidades, variedad de escenarios, jugabilidad, e inclusive todo lo referido a lo audiovisual, aún habiendose lanzado hace siete años atras y por el mismo developer (Sumo Digital). Todo esto lo hace uno de los títulos más decepcionantes del 2019.

Pueden leer nuestro análisis de Team Sonic Racing en este enlace.

2 – Rage 2

La continuación del shooter open-world de id Software fue una de las grandes sorpresas (bueno, no tanto, gracias a la filtración de Walmart) que se anunciaron -forzosamente- previo al comienzo de la E3 2018. Lamentablemente, RAGE 2, desarrollado en principio por Avalanche Studios (creadores de Just Cause y Mad Max) con la colaboración de id Software para el gunplay, fue una de las mayores decepciones del 2019.

La repetición de objetivos y la insufrible cantidad de ítems para crafting, coleccionables y decisiones de diseño (en varios aspectos) junto con una historia prácticamente nula y predecible, hicieron que el legado de Carmack con sus controvertidas mega-texturas, resultara aún peor que el de su primera entrega.

Pueden leer nuestro análisis de RAGE 2 en este enlace.

1 – Anthem

Buscando emular la fórmula de los GaaS (games as a service, o juegos como servicio) ya observada en franquicias como Destiny y The Division (cuya segunda entrega no fue tan exitosa), el juego de acción y exploración de Bioware fue la mayor desilusión del año para quienes esperaban una buena experiencia multijugador del estudio que nos trajo joyas como Baldur’s Gate, Star Wars: Knights of the Old Republic, Dragon Age y Mass Effect, entre otros.

Su gunplay insulso y su mundo carente de emoción hicieron que Anthem pasara al olvido en cuestión de meses (o inclusive semanas) y se vendiera a tan sólo u$s 5 durante las rebajas de diciembre de varias tiendas digitales. El septiembre del mismo año, el juego también se hizo disponible para miembros de Origin Access Basic.

A pesar de que estar prácticamente sepultado, Bioware ha estado insistiendo en brindar nuevo contenido mediante temporadas con diferentes recompensas, pero su impacto no ha sido suficientemente buen como para recobrar el entusiasmo de los fans del estudio.

Según informó Kotaku hace poco, EA y Bioware planean darle un rediseño completo a Anthem, aunque por el momento no se ha emitido ningún comunicado oficial al respecto. Esperemos que sea otro ejemplo similar al de No Man’s Sky, en donde la perseverancia y las ganas de hacer las cosas bien, en definitiva, dan sus frutos.

Pueden leer nuestro análisis de ANTHEM en este enlace. También tenemos una extensa galería de imágenes y videos en 4K (con todo los detalles al máximo) aquí.