En estos últimos años hemos visto un resurgimiento del género metroidvania, esto fue en parte gracias a los juegos tipo Dark Souls, ya que sus mecánicas se complementaban perfectamente con el tipo de desafío que los gamers old-school estaban buscando. De esta unión salió una buena cantidad de juegos que se nutrían de ambos géneros. Salt and Sanctuary, Death Gambit y Dark Devotion son algunos de estos. Sin embargo, una de las características que estos 3 comparten es que el núcleo del juego está orientado a los “souls-like” en vez de los metroidvania, y aquí es donde Blasphemous entra en escena para hacer la diferencia.

Contrario a los mencionados anteriormente, el nuevo título del estudio español The Game Kitchen, tiene una base que está orientada a los metroidvania y toma sólo algunas mecánicas de los juegos de From Software, acercándose un poco más a asimilarse al aclamado Hollow Knight, si es que buscan una comparación más aproximada

La tierra de Cvstodia se encuentra bajo una maldición llamada “El Milagro” y nuestro objetivo como el penitente será el de librar la tierra y el mundo de esta maldición. A su vez, tendremos que descubrir el origen de nuestro sufrimiento que nos mantiene en un ciclo de vida y resurrección. Esta es la premisa con la que comenzaremos nuestra aventura, pero aún después de haber terminado el juego, sigue sin entenderse mucho sobre la historia. Esto se debe más que nada por la forma que está narrada, obligándonos a unir cada pedacito de información que tengamos a nuestra disposición para tener una idea más integral y concreta. Sin embargo, estas incógnitas son insuficientes y hacen que la historia se vuelva un tanto engorrosa. Al igual que con los Dark Souls, esperemos que la comunidad pueda dilucidar la historia que los desarrolladores quisieron contarnos a lo largo de su criptica narrativa.

Para lograr el objetivo de nuestra aventura, tendremos que explorar una variada cantidad de biomas entre los cuales encontraremos pantanos, tundras, drenajes y templos entre, otros, todo esto de manera no lineal, de modo que podremos movernos libremente por todo el mundo usando un portal. Obviamente, habrá zonas que no podremos acceder al principio, pero luego de obtener algunas mejoras podremos avanzar a áreas previamente bloqueadas como en todo metroidvania. En muchas de estas zonas encontraremos una infinidad de secretos como paredes destruibles o coleccionables que serán un dolor de cabeza para todos aquellos que quieran terminar el juego al 100%.

Para ayudarnos a recorrer el mundo de una manera más fácil y cómoda, además de los portales que son muy pocos, tendremos los Prie-Dieu, que funcionan como puntos de resurrección y curación, similares a las hogueras de los Dark Souls. También podremos encontrar unos viales que al ser utilizados nos curaran un parte de nuestra vida y funcionan de la misma manera que el Estus Flask del Dark Souls, sólo que aquí no lo podremos mejorar.

A la hora de enfrentarnos a los distintos enemigos en combate, usaremos nuestra única arma una espada llamada Mea Culpa, que podremos mejorada en altares que iremos descubriendo a medida que vayamos avanzando en el juego. Cada vez que encontremos uno de estos altares, mejoraremos automáticamente el daño que hace nuestra espada y podremos desbloquear nuevos movimientos para esta, como poder hacer un ataque cargado o agregar distintos ataques a nuestros combos. Para poder desbloquear estos movimientos necesitaremos experiencia, obtenido al derrotar enemigos y cumplir algunas misiones para los personajes secundarios.

Pero además de nuestra espada, habrá otras formas de mejorar a nuestro personaje mediante Oraciones, que funcionan a modo de habilidades especiales y cada vez que las ejecutemos consumen una cantidad específica de energía. Podremos encontrar distintos tipos de Oraciones a lo largo de la aventura la mayoría, muchas de ellas orientada a la ofensiva, pero podremos utilizar otras para maniobras defensivas. Asimismo, los Rosarios son pasivos que generalmente se encargan de mejorar de alguna manera nuestras defensas y. por último, tendremos las Reliquias, que permiten equipar tres al mismo tiempo y nos ayudaran para poder acceder a zonas a las que previamente no se podía acceder.

Ya hablamos de nuestro personaje y su equipamiento, pero no hablamos del combate en sí mismo. Al combatir a nuestros oponentes tendremos un ataque básico con el que podremos hacer combos, también podremos usar un deslizamiento para poder escapar o podremos desviar los ataques del enemigo para hacer un contrataque potente. Estos 3 movimientos son los más importantes. No obstante, habrá dos otras dos funciones más de similar relevancia. Una de ellas nos permite sacrificar vida por mana para poder usar nuestras habilidades especiales y, por otro lado, están las habilidades especiales propiamente dichas que, si bien son un buen complemento para eliminar todo lo que nos encontremos en nuestro camino, su tiempo de recarga es un tanto excesivo.

Además de los mapas, los enemigos y los jefes de Blasphemous son los que se llevan todos los aplausos, no sólo por su excelente diseño y su excelente variedad que, salvo contadas excepciones, suelen repetirse, sino porque también tienen distintas mecánicas a las que tendremos que acostumbrarnos para poder derrotarlos, ya sea usando un contraataque o esquivando un golpe. Los jefes son definitivamente los que más se destacan por su diversidad de tamaño, ataques y patrones de movimiento, y es muy poco probable que los logremos vencer en un primer enfrentamiento. En su gran mayoría constituyen un gran desafío, pero, por suerte, no llegan a un nivel dificultad que nos resulte frustrante e irritante.

Una de los puntos que -relativamente- puede preocupar a cualquiera que incurre en el juego es la cantidad de menciones que hay a símbolos religiosos. Si bien el juego efectivamente gira en torno a este tema, no lo hace un juego religioso. Incluso podremos observar que Blasphemous es brutalmente sangriento y cuenta con un sistema de finishers que nos permite ejecutar a un enemigo, similares a los de Mortal Kombat.

La música está compuesta por temas que en su mayoría son de un carácter lento y utilizan guitarras, pianos y flautas por separado junto un redoble de tambor. Estas mezclas nos permiten experimentar tracks que no llegan a ser demasiado melancólias, pero si desmotivadores, y extrañamente encajan a la perfección con la temática lúgubre del juego. Blasphemous posee voces en ingles que, a pesar de no escucharse pocas veces a lo largo de la narrativa, están muy bien logradas y sin dudas les da más inmersión a ciertos personajes.

Desde que The Game Kitchen estreno el primer trailer de Blasphemous, sabíamos que iba a ser un buen juego, pero, después de haberlo jugado por más de 20 horas, podemos afirmar que es el mejor metroidvania que hemos jugado en estos últimos años.

Más allá de no tener ningún elemento RPG como subir niveles, equipar diversas armas o armaduras, está claro que lo simple y lo clásico muchas veces prevalece sobre aquellos títulos basados en franquicias populares repetidas hasta el hartazgo. Volver a las raíces y modificar la formula con los elementos justos para crear algo nuevo o innovador, es lo que la mayoría de los desarrolladores tendrían que hacer para brindar experiencias significativas como la de Blasphemous.

Este review fue realizado con una copia de prensa proporcionada por Team17 Digital/The Game Kitchen.

 

Blasphemous - Review
Historia70%
Gameplay95%
Gráficos80%
Música y Sonidos90%
Lo bueno:
  • Los diferentes escenarios y su ambientación
  • El gore
  • La música y las voces
Lo malo:
  • Historia difícil de delucidar
90%Nota Final
Puntaje De Lectores: (12 Votos)
70%