Hace más de una década que nuestra plataforma es víctima de predicciones malditas sobre estrepitosas caídas de ventas de videojuegos. De tanto en tanto suele aparecer un gurú de marketing y tecnología que enaltece su espada de la verdad para decirnos que todo está acabado, que el mundo dejará de tener juegos para computadoras para inclinarse fuertemente hacia el lado de las consolas. Lo leímos y escuchamos cientos de veces, y por suerte, la tradición se sigue manteniendo.

El genio analista de turno es ni mas ni menos que una empresa de investigación de mercado conocida como Jon Peddie Research, que en un poco detallado informe asegura que 20 millones de jugadores de PC se pasarán al mundo de las «plataformas de juego de TV» para el 2022. Por alguna razón no las llama «consolas».

Cabe aclarar que el informe habla específicamente de los números de hardware dedicado al gaming, pero está claro que sin computadoras, no hay gaming de PC.

«El mercado de PC continúa cayendo porque las innovaciones que se dieron en el pasado, para acelerar y mejorar nuevas cosas, se han detenido, además que los tiempos de lanzamiento de producto se han estirado hasta cuatro años. No es una situación para entrar en pánico, y el mercado de GPU todavía genera un increíble volumen. Igualmente, predecimos que hay fuerzas en movimiento que llevaran los negocios hacia las pantallas de TV y servicios de juego asociados.»

Por un lado, esto se refiere claramente a las consolas, pero también a ideas nuevas para streaming, como Stadia de Google o su competencia de Apple, pero quizá también ignora que las computadoras pueden conectarse directamente a una TV sin ningún requisito extra.

Dentro de un montón de cosas poco interesantes que menciona el artículo, hay algunos datos que sí nos pueden servir. Por ejemplo, la predicción de los jugadores pasándose a consolas es factible en el caso de computadoras de baja y media gama, ya que el precio de las consolas cada vez cae más bajo, y si bien no ofrecen la mayor experiencia de un título, si lo hacen mejor que computadoras de baja gama.

Pero vuelve a derrapar cuando se refiere a la caída de la Ley de Moore como referencia para analizar el mercado.

«Los fabricantes de procesadores ya no pueden contar con achicar los transistores cada 24 meses, y de tal manera duplicar el rendimiento o reducir los costos. Los ciclos de los productos se estiraron a cuatro años o más. El alto margen del segmento high-end sentirá el mayor dolor».

Si bien es cierto que la ley de Moore ya casi no sirve al hablar del desarrollo de procesadores (Intel no está pudiendo llegar a los 7nm y en la próxima generación recién llegará a los 10nm), durante estos últimos dos años hemos visto un crecimiento importante en la cantidad de núcleos de los nuevos modelos, especialmente en la línea Ryzen, marcando la tendencia de las consolas que se vienen. Hace poco Sony anunció que se viene la Playstation 5 en poco tiempo y que la están desarrollando alrededor de un procesador de 8 núcleos (se especula que es un Ryzen con GPU Navi).

«Estamos observando un más alto porcentaje de ventas de productos de PC de baja/media gama de consumidores que tienen la intención de utilizarla para juegos. Esto, lamentablemente, no genera más volumen pero si desvía hacia a la investigación y el diseño, a las inversiones de marketing para los proveedores de hardware, y opaca el modelo de uso de la PC, un entorno de escritorio ergonómico de gaming y computos que adopta la libertad de elegir y la personalización. Los servicios de juego utilizados con pantallas de TV, ya sea de forma local o basados en la nube, absorveran a los que salen de PC y seguramente floreceran nuevos entrantes. En los próximo 5 años veremos potenciales consumidores con acceso a gaming de TV en los cientos de millones.»

Toda esta montaña de palabras no hace más que señalar hacia algunos niveles de ignorancia y a una pizca de tener ganas de que los inversionistas de las «plataformas del futuro» ganen mercado de alguna forma, porque ya bien sabemos dónde terminan todas estas especulaciones.

De alguna forma debemos reconocer que el mercado del hardware se ha estancado y complicado un poco a causa de los procesadores de Intel que no van más allá de lo que vienen ofreciendo hace cuatro generaciones, y procesadores gráficos que por un lado nos quieren llevar al mundo del raytracing, sin ofrecer un salto importante en potencia, y por el otro nos siguen ofreciendo rebrandings de viejos modelos. Pero esto no significa que se ha acabado, porque justamente, en cuanto a videojuegos, es la vejez de las consolas, dados los requisitos de lanzamientos multiplataforma, la que detiene el progreso de desarrollo en la gran mayoría de los casos, evitándonos la necesidad de invertir en mayor potencia cuando hace mucho tiempo ya tenemos lo necesario para jugar de la mejor manera en nuestras computadoras.