Corsair vuelve a deleitarnos con todo su expertise en el diseño y la fabricación de headsets de alto nivel wireless con la muestra del elegante HS70 SE, un periférico que mantiene el concepto y la calidad de los más prestigiosos modelos de la marca pero apuntado a una visual y una experiencia muy diferente a la que nos tiene acostumbrados, apuntado más para el lado del minimalismo y la elegancia, acompañado esta vez por el brillante stand ST100, para conjugar un combo realmente imperdible.

Como la mayoría de los productos modernos de la marca, el HS70 viene contenido en un packaging de cartón de no muy alto gramaje pero de impresiones claras en mate, presentando la brillante combinación entre amarillos y negros, excelente diseño gráfico donde se puede ver con claridad el producto, e información detallada sobre las características del mismo, para poder identificar de cuál de las 3 variantes del HS70 se trata. En este caso es el SE Wireless, que ofrece cuerpo y almohadillas en negro, acompañados de una particular almohadilla de vincha en cuerina “camel”.

Al salir de su ajustado contenedor (donde también nos encontraremos con el dongle USB, el cable cargador micro USB-USB, y el micrófono junto a los manuales) se puede notar que su propuesta es completamente diferente a la de los Void, por ejemplo. Este es un headset de formas delicadas y armoniosas, impuestas con elegancia y lejos de las disonancias de los diseños “gamer”. En cierto modo, el HS70 recuerda a los antiguos auriculares para audiófilos, apoyando a esta idea también por la capacidad de dejarlo absolutamente sin micrófono. Los botones están ubicados en la parte inferior y no tienen señalizaciones demasiado visibles para no romper con la armonía general. Todo está hecho en un mismo tono, contrastando solo en la zona de la elegante vincha, pero no mucho más.

  • Auriculares inalámbricos Corsair HS70
  • Micrófono extraíble
  • Guía de inicio rápido
  • Guía de Garantía
  • Cable de Carga Micro USB a USB 2.0
  • Dongle USB 2.0

Puertos e Interfaces

  • Tecnología de conectividad: Inalámbrico
  • Conector de 3,5 mm: No
  • Conector de 2,5 mm: No
  • Conexión USB: Si
  • Frecuencia de banda: 2.4
  • Alcance inalámbrico: 12 m

Micrófono

  • Frecuencia de micrófono: 10 – 10000 Hz
  • Sensibilidad de micrófono: -40 dB
  • Micrófono extraíble: Si

Auriculares

  •  Frecuencia de auricular: 20 – 20000 Hz
  • Obstrucción: 32 ?
  • Audifonos: Circumaural
  • Sensibilidad de auricular: 111 dB
  • Unidad de disco: 5 cm

Batería

  • Autonomía: 16 h
  • Batería recargable: Si

Amplificador

  • Cantidad de canales de amplificador virtual envolvente: 7.1 canales

Diseño

  • Tipo de auricular: Binaural
  • Estilo de uso: Diadema
  • Color del producto: Negro, Blanco
  • Productos compatibles: PC, PS4

Pero todos estos aciertos estéticos también conllevan a un importante sacrificio en pos de la construcción de una experiencia. El mayor es quizá que casi no se puede notar si el dispositivo está encendido, señalizado solo con un pequeño LED de alrededor de 1.5mm de diámetro que parpadea de tanto en tanto, obligando al usuario a prestar una incómoda atención para saber si quedó funcionando o lo apagamos correctamente.

Otra de las pérdidas en este traspaso a la elegancia es la inclusión de la rueda pulsante de volumen que encontramos en el Void Pro y que nos permitía elegir los diferentes perfiles programables en el software iCUE. En este caso tenemos una rueda tradicional que no permite hacer más nada que subir o bajar el volumen, y también llama la atención la ausencia de la rueda de presencia vocal que también se incluía en su compañero de marca. El software permite hacerlo de manera manual, pero nos obliga al ALT+TAB para llegar a esta función.

La construcción de este dispositivo no podría haber sido de más altura. Las carcasas son de un plástico muy resistente y terminaciones brillantes, pero además están acompañadas de unas rejillas externas metálicas de alta resistencia que llevan el logo de la marca. Las almohadillas son de cuerina y están rellenas de espuma viscoelástica, como corresponde, ofreciendo un nivel de aislación de sonidos externos realmente sorprendente, lo cual permite que la virtualización 7.1 sea bastante destacable, si se lo compara con sistemas de características similares.

En el centro de las carcasas nos encontramos con los tradicionales drivers de neodimio de 50mm que en más de una ocasión han demostrado su efectividad a la hora de reproducir sonidos complejos en videojuegos y cine, con una respuesta cálida, sin estridencias ni saturaciones, y en un rango de 20 a 20,000 Hz, en 111db.

Otra de las buenas novedades de este concepto es que, una vez más, Corsair ha logrado reducir la influencia del peso del headset en la cabeza, por un lado al incorporar una batería más chica, que rinde unas 16 horas de carga, pero además, por la posibilidad de contar con un diseño de múltiples simetrías, que permite centrar la gravedad para evitar el cansancio de llevar puesto un wireless por varias horas de juego.

A pesar de parecer que no lo necesita (por su estética audiófila), el HS70 SE cuenta con su propio micrófono extraíble de brazo metálico flexible. El diseño prácticamente intenta que no se vea aún cuando está frente a nuestras narices, lo cual no es nada malo. Todo pintado en negro, y con una punta elegante pero de escasas dimensiones, este agregado pasa totalmente desapercibido para no romper con el espectáculo del headset y hacer su parte a la hora de comunicarnos.

Como siempre, su rendimiento es correcto pero nada descomunal, ya que ronda las mismas características técnicas de la familia Corsair y su buena cancelación de sonido ambiente logra su cometido con creces.

Acompañando a esta muestra, Corsair tuvo la amabilidad de entregarnos un stand ST100, como lo mencionamos anteriormente, para que podamos experimentar la idea de sostener nuestros auriculares en una torre que además oficia de hub USB 3.1 Gen1, y eleva la apuesta con su propia retroiluminación RGB.

El ST100 viene contenido en una caja de cartón de mayor gramaje que la del headset, y de apertura lateral. En el interior nos encontramos con el dispositivo contenido entre dos espumas de poliuretano, manual y el correspondiente cable USB reforzado para poder utilizar todos los puertos y la iluminación sin miedo a sobrecargar la línea.

El stand es imponente, de unos 25 cm de alto, construido enteramente en aluminio y presentado con una estética minimalista, aunque con sus detalles iluminados. Tanto el logo de la marca, como la zona inferior presentan un espectaculo RGB totalmente configurable mediante el software iCUE, en el cual se pueden determinar colores independientes a cada una de las 9 zonas de iluminación de la base.

Además de su excelente resistencia y nivel técnico, y más allá de poder conectar un dongle USB de cualquier headset wireless, el ST100 se hace cargo por completo de su funcionalidad y también incluye una salida analógica stereo para plug jack de 3.5 mm, de manera que permite acoplar cualquier tipo de headset que ocupe nuestros escritorios, gracias a su placa DAC interna, que permite pasar todo por un solo USB. Lamentablemente, Corsair no ha tenido en cuenta que casi la totalidad de los headsets analógicos que sean parte de un escritorio gamer cuentan también con micrófono, lo que en definitiva nos obligará a volver a conectarlos a la PC, si ambos terminales son parte del mismo cable.

Quizá haya dos cosas realmente reprochables para este dispositivo, aunque son relativas y para nada concluyentes. En primer lugar, este ST100 cuesta alrededor de 60 dólares, lo cual es un elemento a considerar a la hora de agregar tan solo unos puertos USB y un soporte para los auriculares en el escritorio. Por otro lado, el cable reforzado -aunque de buena extensión- es bastante rígido y llamativo, y su conectividad al aparato es mediante un puerto USB 3.1 Micro B, lo cual no debe ser demasiado fácil de conseguir si al gato se le ocurre masticarlo en una noche de poca acción.

Una vez más, Corsair presenta dos productos de vanguardia y altisima calidad. La marca no se caracteriza por lanzar modelos de forma indiscriminada, sino que cuando lo hace, es una estocada certera hacia un público específico, con diseños particulares, de muy buen gusto, y construcciones excepcionales, y en este caso, ambos elementos son brillantes exponentes de esta filosofía.

El HS70 SE es un headset de completas características, y aunque no tenga algunas de las soluciones presentadas en otros equipos de la marca, compensa con una estética inigualable y una durabilidad que pocas marcas ofrecen, y lo mismo sucede con el brillante stand ST100, que presenta batalla en un segmento de pocos representantes, y eleva la vara para que la competencia tenga que apostar a más, gracias a su excelente visual y funcionalidad.

Este review fue realizado con un sample proporcionado por Corsair.

Auriculares Corsair 'HS70' & Soporte 'ST100' RGB - Review
Diseño100%
Construcción90%
Sonido85%
Micrófono80%
Lo bueno:
  • Brillante diseño
  • Construcción del más alto nivel
  • Funcionalidades completas
Lo malo:
  • Ausencia de selector de perfiles
  • Alto costo del stand
90%Nota Final
Puntaje De Lectores: (3 Votos)
95%