Los juegos de puzzles se caracterizan por su dificultad, la experiencia que lleva al jugador a pensar diferentes puntos de vista, crear otros caminos o combinar mecánicas a tal modo de superar las adversidades que se presentan. Golem es el nuevo título de Longbow Games (tanto desarrolladora como distribuidora), creadora de la saga “Hegemony”, y su pecado es subestimar el género en el cual se sostiene para lamentablemente decepcionar en la mayoría de sus áreas.

Habiendo grandes ejemplares como Braid, Unravel, o Inside (entre otros), cuyos desempeños en el género fueron muy bien recibidos, tal vez por lo difíciles que son, sus mecánicas novedosas o su apartado gráfico, Golem, por otro lado, queda varado en el camino, sin saber en qué destacar en cada uno de sus aspectos precarios.

La historia es aburrida y algo cliché, pero aun así, no se adentra mucho en detalles como para que generemos una empatía por la protagonista (o su mascota/ayudante). Una niña en una ciudad desértica que carece de agua potable se encamina a una cueva en busca de agua, pero al meter sus manos en un charco, despierta una esfera peculiar. De ahí, tomamos control de la joven y mágicamente se encuentra en el interior de una torre. A través de diez niveles (si, solo 10) hay que restaurar el ciclo de purificación del agua, por medio de diferentes “rompecabezas”, para que la ciudad goce nuevamente de ésta. A medida que se avanza en la historia, la bola mágica flotante con simbología sionista (ya que el Golem es una criatura del folclore judío) va cambiando de forma, desde una pelota, a una piedra con patas, luego a una especie de perro, luego un babuino y para finalizar, un autómata.

Hablando de eso, las mecánicas son rígidas, poco intuitivas y hasta molestas, complicando hasta la más simple de las tareas, como lo puede ser, caminar hasta una soga, bajar por ella y dirigirse a una puerta, obligando al jugador a cliquear en orden secuencial cada una de las acciones. La cámara es otro problema: si bien al inicio del juego no parece ser algo confuso, posteriormente es un dolor de cabeza, complicando la idea de cliquear un objeto para interactuar con él o decidiendo cambiar de perspectiva cuando le da la gana. Cabe destacar que en sus dos horas de gameplay se encontraron dos “bugs”, uno que se veía una caja de texturas o mapa no renderizado detrás de una pared, y otro que obligaba a resetear el nivel.

Por suerte para Golem, no todo es feo dentro de su jugabilidad, pero como su recorrido es tan corto, no se puede apreciar. Cada una de las etapas del “Golem” tiene diferentes mecánicas que impactan a la hora de resolver los acertijos, tales como indicarle a donde ir, subirse encima para llegar a ciertos lugares particulares, o moviendo piedras para crear nuevos caminos o intentar que algo funcione (lo que lo hace al menos ALGO llevadero al videojuego); sin embargo, esta última habilidad telekinetica es tan poco práctica, que mover una roca de un lugar a otro es toda una odisea y deja a uno exhausto.

Continuando con los puntos a favor, los gráficos son relativamente buenos, pero sin sobresalir mucho. La estética es simplista pero con ciertos efectos que nos hacen preguntar porque no se esmeraron en ir un poco más allá y animar todo el juego con aquellos efectos lumínicos, como el de transformación del Golem. Sin embargo, cuenta con jugarlo con un zoom bastante lejano, ya que al ver los detalles de cerca se pueden distinguir acabados un poco flojos. El diseño de la niña es común, pero el del “Golem” tiene su encanto en casi todas sus formas, aunque sus movimientos y animaciones no.

La banda sonora… si es que tuvo banda sonora, pasó tan desapercibida que hace a uno dudar si es que siquiera hubo. Aparentemente su musicalización no tiene un “loop” o ciclo, por lo que, una vez terminada la melodía, queda el nivel en silencio (a excepción de algunos sonidos o ruidos de UI) hasta que se acabe el nivel. No es mala y hasta suena bien, sin embargo, no poder escucharla durante todo el trayecto es un gran error por parte de los desarrolladores.

En conclusión, Golem es un videojuego con un trailer excepcional, que logra vender algo que no es en realidad. Con unas actuaciones poco memorables tanto en su calidad como en cantidad, no llega a cumplir las expectativas. Los desafíos son, al gusto de quien les escribe, demasiado fáciles y no toma más de un momento para descifrarlos, haciéndolo uno de esos títulos que se puede llegar a recomendar a alguien que recién quiere introducirse en el género “Puzzles”, o a alguien que todavía está en la escuela primaria. Teniendo la posibilidad de crear un modo “desafío”, en el cual se puede añadir otros niveles que no tengan que ver expresamente con la historia (que ya bastante básica es), Longbow Games se apresuró a lanzarlo sin pulir o agregar contenido que pueda darle más horas de vida útil a su ambicioso proyecto. Sin duda un potencial desperdiciado en pos de… ¿quien sabe?

Este review fue realizado con una copia de prensa proporcionada por Longbow Games.

GOLEM - Review
Historia45%
Gameplay55%
Gráficos60%
Música y Sonidos50%
Lo bueno:
  • Diferentes mecánicas a medida que avanzamos
Lo malo:
  • Demasiado fácil y corto
  • La cámara deja mucho que desear
  • Banda sonora poco presente
50%Nota Final
Puntaje De Lectores: (1 Voto)
62%