Tras varios meses de fuertes controversias, Nvidia da por finalizado el GeForce Partner Program, un programa de afiliación que regulaba el trabajo de las marcas fabricantes para comunicar sus productos de una mejor forma a los clientes, y a la vez obtener ciertos beneficios por pertenecer al grupo del equipo verde.

Como era de esperarse, esta maniobra no era más que un fuerte empujón para barrer con la competencia, que entre otras cosas obligaba a los fabricantes como MSI o Asus a tener líneas exclusivas para los modelos de Nvidia, y líneas diferentes para el resto de los modelos que fabricaran, como las placas Radeon.

El comunicado llega directamente del blog oficial de Nvidia, donde poco explican las razones del cierre del programa, y dan a entender que se trata de un problema de comunicación de marca – irónicamente.

“Mucho se ha dicho recientemente sobre el GeForce Partner Program. Los rumores, conjeturas y la desconfianza van más allá de su intención. En vez de combatir a la desinformación, hemos decidido cancelar el programa.

GPP tuvo un objetivo simple – asegurarnos que los jugadores sepan lo que están comprando para poder tener una decisión clara.

Nvidia crea tecnologías de alto nivel para los jugadores. Hemos dedicado nuestras vidas a eso. Hacemos nuestro trabajos a un intenso nivel – invertimos miles de millones en construir el futuro y asegurarnos de que la increíble tecnología de Nvidia siga creciendo. Hacemos este trabajo porque sabemos que los gamers lo aman y aprecian. Los gamers quieren la mejor tecnología de GPU. GPP se trató de asegurarse que los jugadores que quieran tecnología Nvidia, reciban tecnología Nvidia.”

Esa fue una de las formas de ver el proceso por el que tenían que pasar las marcas para poder seguir trabajando con el equipo verde. La realidad es que muchas de las líneas principales iban a tener que dejar de incluir placas Radeon, como se pudo ver con Strix, y pasarlas a otra sublínea de segunda, sin ningún reconocimiento en el mercado, significando una percepción muy diferente para los consumidores.

En el comunicado, Nvidia asegura que muchos asociados se subieron a este tren, pero la controversia no tardó en aparecer, y definitivamente el tiro les salió por la culata.